Programa Capacitación Solidaria - Brasil
Fuente: Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Una experiencia innovadora de gestión social
Considerando la realidad brasileña y los factores que alimentan el círculo perverso de pobreza, en l995, por decreto presidencial, fue creado el Programa Comunidad Solidaria, que eligió como prioridades estratégicas la generación de oportunidades de empleo e ingreso, el apoyo al desarrollo de la enseñanza básica, y la defensa de los derechos y promoción social de los niños y adolescentes en Brasil. Este nuevo modelo de acción social tenía por base la articulación solidaria de la sociedad brasileña, mediante la movilización de recursos humanos, técnicos y financieros para el combate a la pobreza y la exclusión social.
El Programa actúa por medio de dos frentes: la Secretaría Ejecutiva y el Consejo de la Comunidad Solidaria. La primera enlaza la administración federal, con las estatales y municipales, buscando hacer más eficientes las políticas sociales del gobierno. El Consejo de la Comunidad Solidaria promueve asociaciones entre el gobierno y organizaciones de la sociedad civil. Está compuesto por 21 representantes de la sociedad civil (todos con reconocida labor en el área social), 11 Ministros de Estado y un espacio destinado a la interacción entre el gobierno y la sociedad, es decir, a la promoción de asociaciones, movilización de instituciones y establecimiento de diálogo e intercambios entre los diversos agentes sociales. El consejo tiene presencia activa en las decisiones que involucran las políticas sociales, sin embargo no constituye un órgano de gobierno y tampoco cuenta con presupuesto propio. Busca soluciones para los temas prioritarios de la agenda social, a través de la interlocución política, y actúa en la promoción de programas y proyectos innovadores dirigidos a áreas estratégicas que no están debidamente cubiertas por programas gubernamentales o de la sociedad civil.
La asociación de apoyo al programa capacitación solidaria
En consonancia con las directrices de acción del Consejo de Comunidad Solidaria, en agosto de 1995 fue creada la Asociación de Apoyo al Programa Comunidad Solidaria, hoy Asociación de Apoyo al Programa Capacitación Solidaria (AAPCS). Ésta es una organización no gubernamental, sin fines lucrativos, que nació de la unión espontánea de ciudadanos comprometidos con el combate a las desigualdades sociales. A partir de entonces, corresponde a la AAPCS la tarea de captar recursos, junto a personas físicas y jurídicas, nacionales e internacionales, para aplicarlos íntegramente en la gestión, implementación, desarrollo y monitoreo del Programa Capacitación Solidaria (PCS). Éste fue creado en 1996 como una alternativa para enfrentar el problema de la calificación profesional que afecta particularmente a los jóvenes de baja escolaridad pertenecientes a familias de bajos ingresos y que viven en las grandes regiones metropolitanas del país.
El PCS actúa en dos frentes relacionados: la capacitación profesional de jóvenes y el fortalecimiento de la sociedad civil. Este último frente de acción se presenta de forma integrada y simultánea a los cursos de capacitación de jóvenes, dado que quien propone y desarrolla los cursos son las organizaciones de la sociedad civil. Al recibir financiamiento, las organizaciones capacitadoras (OCs) tienen oportunidad de participar en seminarios y talleres en los cuales se presentan metodologías de acompañamiento pedagógico y de gestión financiera, mismos que son puestos en práctica bajo la supervisión técnica del PCS. Los cursos de capacitación profesional financiados por el PCS se destinan a jóvenes de 16 a 21 años, de bajo ingreso y escolaridad, que viven en las periferias de las grandes ciudades. Tales cursos son propuestos y ejecutados por organizaciones no gubernamentales diversas, tales como asociaciones, sindicatos, centros comunitarios, universidades y empresas pequeñas que tengan experiencia con la población a ser atendida, dispongan de infraestructura (espacio y equipamiento) para la capacitación propuesta, o establezcan asociaciones con esa finalidad. Esas OCs también deben ofrecer oportunidades de realizar prácticas fuera de la organización ejecutora de la capacitación, con objeto de brindar a los jóvenes una experiencia real de trabajo. Entre l996 y 2000, contribuyó para la creación de cerca de 10 mil puestos de trabajo indirecto y facilitó la realización de múltiples asociaciones entre los más diversos tipos de organizaciones.
Aspectos innovadores del programa:
Entre las acciones estratégicas desarrolladas por el PCS para la consecución de sus objetivos, merecen destacarse algunos aspectos innovadores:
Las organizaciones sociales con proyectos seleccionados reciben recursos para la contratación de profesores, material didáctico, alimentación y transporte para los jóvenes y 10% del valor total del proyecto como porcentaje de administración. Además de eso, todos los alumnos reciben mensualmente una beca de apoyo con valor U$D27.00. En lo que respecta a la capacitación de jóvenes, de 1996 a1999 el PCS preparó 51.339 alumnos para el mundo del trabajo en l.706 cursos desarrollados en 8 regiones metropolitanas: Rio de Janeiro, São Paulo, Puerto Alegre, Belém, Fortaleza, Recife, São Luis y Salvador. En el año 2000 fueron atendidos más de 36 mil jóvenes, alcanzando así la cifra de más de 87 mil alumnos capacitados en 2950 cursos
Formato de los cursos de capacitación
Los cursos tienen una duración media de 600 a 720 horas/aula (de cinco a seis meses) y están estructurados en tres módulos: básico, específico y vivencia práctica en el área de capacitación. El objetivo es fortalecer los conocimientos e instrumentos necesarios para el pleno desarrollo del potencial de los jóvenes. En relación al impacto de los cursos de capacitación en la vida social, profesional y escolar de los ex-alumnos, dos estudios encomendados por el PCS mostraron que:
Un reciente estudio realizado para evaluar el impacto del PCS sobre las organizaciones capacitadoras muestra resultados bastante significativos, entre los cuales merecen destacarse: adopción o revisión de metodologías; generación de ingreso para personas de la comunidad; ampliación y diversificación del rol de asociados; ampliación y mejoría de calificación de los recursos humanos, ampliación, reforma y actualización de equipos, materiales e instalaciones, optimización de rutinas administrativas y regularización contable- financiera; mayor conocimiento y mejor concepto por parte del público interno y externo; avance y renovación conceptual: internalización de una nueva visión de lo social y del trabajo con jóvenes.
Las tecnologías y productos, transmitidos a las organizaciones de la sociedad civil, resultan en una sensible mejoría de sus competencias de gestión y de elaboración de proyectos, fomentando por tanto el emprendimiento social. Asimismo, fortalecen las relaciones de cooperación entre los diferentes sectores de la sociedad y contribuyen a la formación de capital humano y de redes para una democratización de conocimientos y recursos; contribuyen también a impulsar acciones sociales que incidan en la lucha contra la pobreza.
Considerando que la población adolescente brasileña de entre 15 y 19 años, pertenecientes a familias con ingresos de tres salarios mínimos, es de 6.5 millones de habitantes, los 87 mil jóvenes capacitados en las casi dos mil ONGs financiadas por el PCS en 5 años, en números absolutos, pueden parecer una cifra poco significativa. No obstante, la gran diferencia del programa consiste justamente en el carácter cualitativo de sus acciones. Éstas se orientan por criterios promocionales adecuados al perfil de los jóvenes que constituyen su población-objetivo, así como al perfil de las organizaciones sociales que son, al mismo tiempo, las ejecutoras de los cursos de capacitación y las beneficiarias de esas acciones, al lado de los jóvenes.
Fuentes:
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