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Informe para el debate de la Reunión tripartita sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas
Nota sobre las labores
Ginebra, 17-21 de mayo de 1999
Oficina Internacional del Trabajo Ginebra
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Fotografía por Norman Jennings, OIT
Indice
Parte 1. Examen del punto inscrito en el orden del día
Introducción
Composición del Grupo de Trabajo
Presentación del informe y discusión general
Discusión por puntos
Examen y adopción por la Reunión de los proyectos de informe y de conclusiones
Conclusiones sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas
Examen y adopción del proyecto de resolución por la Reunión
Texto de la resolución adoptada por la Reunión
Debates de los grupos especiales
Actividades de algunas organizaciones internacionales en las explotaciones mineras pequeñas
Adoptar un planteamiento ecológico para mejorar las condiciones de trabajo y de vida en las explotaciones mineras pequeñas
¿Cómo establecer unas relaciones más armoniosas entre las explotaciones mineras pequeñas y las grandes?
La Reunión tripartita sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas se celebró del 17 al 21 de mayo de 1999 en la Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra.
La Oficina publicó un informe(1) para que sirviera de base a las deliberaciones de la Reunión. En él se ponían de relieve las principales dificultades sociolaborales registradas en las explotaciones mineras pequeñas y los temas que revisten importancia para resolver estas últimas. Se estudiaban estas explotaciones en relación con la producción y el empleo, al tiempo que se abordaban cuestiones como la seguridad y la salud en el trabajo, las mujeres en la minería y el trabajo infantil, la legislación, los vínculos entre las minas de grandes dimensiones y las de menor magnitud, y la ayuda de organizaciones intergubernamentales a las explotaciones mineras pequeñas. Se ilustraba asimismo la solución efectiva o eventual de algunos de los problemas planteados.
El Consejo de Administración había designado al Sr. G. Sibanda, del Grupo de los Trabajadores, para que lo representara en la Reunión y presidiese esta última. Los tres Vicepresidentes elegidos por la Reunión fueron: el Sr. J.H. Eyison (Ghana), del Grupo Gubernamental; el Sr. J.G. Eneas, del Grupo de los Empleadores, y el Sr. J. Motlatsi, del Grupo de los Trabajadores.
Acudieron a la Reunión representantes de los Gobiernos de Bolivia, Burkina Faso, China, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Ghana, India, Indonesia, Namibia, Sudáfrica, Tailandia y Zimbabwe, así como 18 miembros empleadores y 16 miembros trabajadores. También estuvo presente en las sesiones un representante del Gobierno de Nigeria.
Asimismo, asistieron en calidad de observadoras las organizaciones internacionales siguientes: la Corporación Financiera Internacional, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Africa; el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente; la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial; la Organización de las Naciones Unidas y el Banco Mundial.
También estuvieron representadas en calidad de observadoras las organizaciones no gubernamentales siguientes: la Organización Africana de Sindicatos de Minas, Metales, Energía, Química y Similares; la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres; la Organización Internacional de Energía y Minas; la Federación Internacional de Trabajadores de la Química, la Energía, las Minas e Industrias Diversas; la Organización Internacional de Empleadores; la Internacional de las Explotaciones Mineras Pequeñas; la Confederación Mundial del Trabajo y la Federación Mundial de Trabajadores de la Industria.
Los tres Grupos eligieron a los miembros de su Mesa, cuya composición fue la siguiente:
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Grupo Gubernamental | |
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Presidenta: |
Sra. C. Monforton (consejera técnica, Estados Unidos) |
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Vicepresidente: |
Sr. M.C. Roldan (Filipinas) |
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Secretario: |
Sr. K. Nakchuen (Tailandia) |
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Grupo de los Empleadores | |
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Presidente: |
Sr. B. Wilton |
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Vicepresidentes: |
Sr. J.C. Barrenechea-Calderón |
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Sr. M. Falomo |
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Sr. R. Fernández Aller |
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Sr. F.K. Siddiqui |
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Secretario: |
Sr. J. Dejardin (Organización Internacional de Empleadores (OIE)) |
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asistido por: |
Sr. O. Touré (OIE) |
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Grupo de los Trabajadores | |
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Presidente: |
Sr. J. Maitland |
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Vicepresidentes: |
Sr. L. McBrearty |
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Sr. Zhao Yongjin |
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Secretario: |
Sr. M. Michalzik (Federación Internacional de Trabajadores de la Química, la Energía, las Minas e Industrias Diversas) |
El Secretario General de la Reunión fue el Sr. B. Klerck Nilssen, del Departamento de Actividades Sectoriales; el Secretario General Adjunto fue el Sr. N. Jennings, del Servicio de Actividades Industriales; los expertos fueron el Sr. B. Essenberg y el Sr. V. Jamal, del mismo Servicio, y la Secretaria de Actas de la Reunión fue la Sra. T. Bezat-Powell, del Departamento de Actividades Sectoriales.
En su discurso de apertura el Presidente puso de relieve la importancia que en muchos países en desarrollo, incluido el suyo, revisten las explotaciones mineras pequeñas. Según declaró, las reuniones tripartitas de esta índole brindan a aquellos que actúan directamente en un sector la oportunidad de deliberar sobre cuestiones trascendentes relativas a él, así como de intercambiar opiniones y experiencias al respecto. Asimismo, representan un medio práctico de propugnar el diálogo social y el tripartismo. Como bien lo anunciara el Sr. Somavia, nuevo Director General de la OIT, la consolidación del diálogo social y del tripartismo figura entre los cuatro objetivos estratégicos nuevos de la OIT. Esta Reunión ofrecería la posibilidad de acercar las organizaciones oficiales de empleadores y de trabajadores al mundo de la minería de pequeña escala, el cual se desenvuelve muy al margen del ámbito de influencia de las citadas organizaciones. El orador expresó el deseo de que a lo largo de la Reunión se contribuyera a ayudar a los mineros de las explotaciones mineras a mejorar sus condiciones de vida y de trabajo, a integrarse mejor con las minas de grandes dimensiones y en la comunidad, a ser más respetuosos con el medio ambiente y a trabajar en condiciones más seguras, a resultar más productivos y a conseguir más beneficios. Muchas de estas cuestiones guardan relación entre sí, por lo que para ayudar a las explotaciones mineras pequeñas, antes que asfixiarlas se precisa estudiarlas de forma cabal. El orador recomendó que la Reunión se centrase más en las cuestiones sectoriales que en las de orden general, que ya de por sí abordan otros órganos de la OIT. También exhortó a los participantes a que alcanzasen por consenso unas conclusiones prácticas y, por tanto, de más fácil seguimiento.
La Sra. K. Hagen, Directora Ejecutiva (diálogo social), dio la bienvenida a los participantes a la sede de la OIT. Observó que esta Reunión ofrecía a dicha Organización su primera oportunidad de examinar cuestiones relacionadas con las explotaciones mineras pequeñas. Sin perjuicio del carácter no estructurado de muchas de estas explotaciones, la OIT es perfectamente consciente de las profundas interacciones que existen entre sus mandantes y la defensa de los mineros de este tipo de explotaciones. Muchos de los 13 millones de personas que laboran en ellas lo hacen porque no tienen otro remedio para evitar morirse de hambre. No puede considerarse que cuantos a duras penas se ganan la vida en las minas pequeñas, empleados sobre una base inestable, eventual, estacional o a veces contractual, tienen un trabajo digno. Para ilustrar la preocupación que en la comunidad internacional suscita la minería de pequeña escala, la oradora citó una resolución adoptada en 1990, en una reunión sectorial de la OIT, y toda una serie de directrices y declaraciones aprobadas desde entonces en varias reuniones internacionales en que participó la OIT. Había llegado el momento de que dicha Organización convocase esta Reunión para estudiar a fondo lo que realmente se entiende por trabajo digno, y movilizar la experiencia y la sabiduría de los participantes en beneficio directo de los mineros empleados en las explotaciones de pequeña escala, sus familias y sus comunidades.
La Sra. Hagen recalcó que un trabajo digno es un trabajo productivo en el que se tutelan los derechos de los trabajadores, a quienes se retribuye de manera adecuada, se brinda una protección social idónea; también es un trabajo que genera ingresos suficientes. La OIT apunta principalmente a fomentar las oportunidades de los hombres y las mujeres de obtener un trabajo digno y productivo, y a velar por que se reúnan las condiciones necesarias en pro de la libertad, la equidad, la seguridad y la dignidad de los trabajadores. Declaró que a la consecución de un trabajo digno contribuyen todos los métodos necesarios para alcanzar los cuatro objetivos estratégicos de la OIT, a saber: el fomento de los derechos en el trabajo; el empleo y la protección y el diálogo social. Las reuniones sectoriales sirven para consolidar este diálogo con objetivos determinados. La oradora subrayó sin embargo que dicho diálogo no es tan sólo un fin en sí, sino también un instrumento para lograr los otros tres objetivos estratégicos. Apuntando a una misma meta, la Reunión podría crear un movimiento común que permitiera a un tiempo abordar las dificultades existentes en las explotaciones mineras pequeñas y lograr que las personas empleadas en estas últimas disfruten de un trabajo digno.
La Sra. Hagen declaró que la OIT se compromete a fortalecer sus vínculos con el sistema de las Naciones Unidas y con las instituciones de Bretton Woods, con base en la saludable colaboración que entre ellas ya existe en el ámbito de las explotaciones mineras pequeñas. Otro tanto cabía decir de los copartícipes del sector y los sindicatos del ramo, de suerte que por conducto de la OIT pudieran estrecharse los vínculos entre los participantes en la Reunión y quienes trabajan en las explotaciones mineras pequeñas. En el informe se hacía hincapié en una serie de preocupaciones esenciales, relacionadas con los objetivos de la OIT -- la seguridad y la salud, la discriminación de los trabajadores sobre la base de la diferencia entre hombres y mujeres y la explotación de los niños, así como las barreras jurídicas a fin de que las explotaciones mineras de pequeña escala originen trabajos que permitan ganarse la vida dignamente. La oradora calificó de factores de progreso decisivos en este sector el Programa de Trabajo Seguro de la OIT, el Convenio sobre seguridad y salud en las minas, 1995 (núm. 176), y la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento. Declaró que esta Declaración podría permitir plasmar los valores de la OIT en programas de desarrollo íntegro en el mundo entero. Uno de los principios fundamentales enumerados en la Declaración es la ausencia de discriminación. La oradora recalcó lo importante que según el Director General resulta considerar en las actividades de la OIT las diferencias entre hombres y mujeres, que revisten especial trascendencia en las explotaciones mineras pequeñas, donde unos obstáculos ingentes impiden a las mujeres realizar trabajos que no sean de escasa consideración. Otra piedra angular de la Declaración es el principio de la erradicación efectiva del trabajo infantil, a menudo practicado en sus formas más extremadas en las minas de pequeñas dimensiones. La OIT pondría máximo empeño en la adopción de una nueva norma sobre el trabajo infantil y el fomento del programa IPEC, en colaboración con los mandantes, con las ONG y las organizaciones multilaterales, a fin de eliminar a la mayor brevedad las peores formas de trabajo infantil.
La Sra. Hagen concluyó destacando que el Director General tiene la intención de velar por que la OIT oriente sus actividades hacia metas concretas y reaccione con mayor presteza, y por que lleve a bien su misión consistente en mejorar la situación de los seres humanos en el mundo del trabajo -- y hallar la manera de brindar oportunidades duraderas de trabajo digno. La oradora destacó la trascendencia que reviste la faceta sectorial en la labor de la OIT, la cual permite responder con más agilidad a las necesidades de sus mandantes.
Examen del punto inscrito en el orden del día
1. La Reunión examinó el punto inscrito en su orden del día. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 7 del Reglamento de las reuniones sectoriales, los miembros de la Mesa directiva se turnaron en la presidencia de los debates.
2. El portavoz del Grupo de los Empleadores fue el Sr. Crowl, y el portavoz del Grupo de los Trabajadores fue el Sr. Maitland.
3. La Reunión dedicó cinco sesiones a la discusión de su orden del día.
Composición del Grupo de Trabajo
4. En su quinta sesión plenaria, y de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo 13 del Reglamento, la Reunión constituyó un Grupo de Trabajo encargado de redactar un proyecto de conclusiones que reflejara las opiniones expresadas en el curso del debate del informe presentado a la Reunión. Este Grupo de Trabajo, presidido por el Vicepresidente gubernamental (Sr. Eyison, Ghana) tuvo la composición siguiente:
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Miembros gubernamentales | ||
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Estados Unidos: |
Sra. Monforton (consejera técnica y suplente) |
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Ghana: |
Sr. Eyison |
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Namibia: |
Sra. Liswani |
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Sudáfrica: |
Sr. Gudmanz |
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Miembros empleadores | ||
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Sr. Barrenechea-Calderón | |
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Sr. Crowl | |
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Sr. Knott | |
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Sr. Sharma | |
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Miembros trabajadores | ||
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Sr. Maitland | |
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Sr. McBrearty | |
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Sr. Perez Nieves | |
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Sr. Westphal | |
Presentación del informe y discusión general
Presentación del informe
5. El Secretario General Adjunto presentó el informe elaborado por la Oficina Internacional del Trabajo. Expresó su agradecimiento a las personas que habían contribuido a su preparación y señaló que una parte del material que éste contenía se publicaba de manera más completa en una serie de documentos de trabajo. El informe se centraba en las minas de pequeña escala de los países en desarrollo, que absorbían más del 95 por ciento del empleo en el sector y se explotaban casi siempre con una mano de obra numerosa. También se explotaban minas pequeñas en los países desarrollados, pero en la mayoría de los casos se trataba de una actividad muy mecanizada con alta densidad de capital. Podía aprovecharse la experiencia adquirida en estas minas pequeñas y analizarla en el curso de la discusión. Las cuestiones relativas a las minas de pequeña escala eran de carácter interdependiente, en especial respecto a la seguridad y salud en el trabajo, las diferencias de trato entre hombres y mujeres y el trabajo infantil. Algunas de estas cuestiones se ponían de relieve en el informe. También se consideraban temas relativos a la legislación y los vínculos entre las minas pequeñas y las grandes y, por último, la cooperación entre organismos de las Naciones Unidas. La magnitud del empleo en la minería de pequeña escala era muy superior a la que la Oficina había estimado en un principio. Aproximadamente 13 millones de minas pequeñas aseguran el sustento de tantas personas como las minas grandes. Los muchos problemas que se plantean en el sector no ofrecen la posibilidad de alcanzar soluciones comunes de ámbito general en razón de las diferencias de orden social, cultural, operativo y geológico existentes. La educación, la formación, la experiencia práctica y la vigilancia son los componentes fundamentales de todo programa encaminado a mejorar la seguridad, la salud y las condiciones de trabajo en el sector. Como las mujeres representan una proporción considerable de la fuerza de trabajo, convendría eliminar los impedimentos técnicos, financieros y sociológicos que las afectan especialmente. También son importantes los programas de acción para erradicar el trabajo infantil del sector; a éstos debería sumarse el establecimiento de una infraestructura adecuada a las necesidades de los niños liberados del trabajo. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían desempeñar un papel esencial en todas estas cuestiones. La legislación influye gradualmente en la mejora de las condiciones prevalecientes en el sector y se registran indicios alentadores de cooperación entre las minas pequeñas y las grandes. Una coordinación mejor entre la OIT y otros organismos, así como con las organizaciones de empleadores y de trabajadores, contribuiría útilmente a prestar una asistencia más eficaz y oportuna. El orador terminó expresando la esperanza de que los resultados de la discusión ayuden a todas las partes interesadas en la minería de pequeña escala a mejorar las condiciones de seguridad y de salud y a convertirla en una actividad productiva que ofrezca un trabajo digno a cuantos lo piden.
Discusión general
6. El portavoz de los empleadores expresó su agradecimiento a la Oficina por el informe equilibrado que había presentado y la información detallada que éste contenía. Estimó que era necesario considerar más detalladamente la definición de la minería de pequeña escala para atender con máxima eficacia las cuestiones consideradas en el informe. Las condiciones sociales son diferentes en cada país y varios de los problemas mencionados en el informe también se plantean en otras empresas pequeñas y medianas. En muchos países en desarrollo ya se han reglamentado la minería de pequeña escala y la vigencia de unas disposiciones excesivamente rigurosas podrían limitar la posibilidad de los empleadores de ofrecer empleos. La competencia entre minas grandes y pequeñas puede dificultar para las primeras la oportunidad de ayudar a las segundas. La discusión debería centrarse en cuestiones como la formación y la prestación de asistencia a la minería de pequeña escala. Este planteamiento promovería la comprensión, la capacidad competitiva, la mejora de la seguridad del empleo y la eliminación de algunas de las dificultades mencionadas en el informe. Podría llegarse así a un equilibrio entre la necesidad de remediar los problemas sociales y la de crear un entorno competitivo en el que los empleadores puedan desempeñar su actividad.
7. El portavoz de los trabajadores expresó su satisfacción por la oportunidad de participar en la presente Reunión que se celebraba en un momento importante para la OIT, que celebraba su 80.º aniversario. Felicitó a la Oficina por la calidad de su informe, en especial por las estadísticas que contenía, habida cuenta de la dificultad que esta tarea plantea al ser la minería de pequeña escala un sector no estructurado, que absorbe 13 de los 37 millones de trabajadores ocupados en todo el sector de la minería. Las condiciones de trabajo en este ramo son precarias en términos de seguridad y salud, y a menudo están sin reglamentar. Si bien el presente debate podría conducir a una definición más adecuada de la minería de pequeña escala, la Reunión no debería dejarse absorber en demasía por los pormenores técnicos de dicha definición. También era importante investigar la cuestión de los vínculos existentes entre las minas grandes y pequeñas. Muchas personas confiaban en que la presente Reunión contribuyera a mejorar las condiciones prevalecientes y estimaban que debía centrarse en la forma de mejorar la cooperación tripartita como preludio para la elaboración de nuevos programas relativos al sector. Terminó felicitando al Director General de la OIT por haber fortalecido el papel de las actividades sectoriales.
8. Un observador (el Secretario General Adjunto de la Federación Internacional de Sindicatos de Trabajadores de la Química, la Energía, la Minas e Industrias Diversas (ICEM)) felicitó a la Oficina por su excelente informe, en el que la minería de pequeña escala se enfocaba desde un punto de vista nuevo y cuya lectura era esencial para todos los interesados. Los nuevos datos sobre el empleo (13 millones de personas) ponían de relieve la necesidad de actuar de consuno. Recordó una reunión sectorial reciente en la que se había manifestado un talante nuevo en las relaciones entre empleadores y trabajadores dentro de la OIT. La Cumbre Social y la adopción en 1998 de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento eran indicadores claros de que se había iniciado una era nueva de mundialización en las relaciones sociales y laborales. El orador expresó su satisfacción por el hecho de que, pocos años después de su adopción, el Convenio sobre seguridad y salud en las minas, 1995 (núm. 176) hubiera sido objeto de más ratificaciones que cualquier otro instrumento sectorial. Instó a los gobiernos y a los empleadores a que propugnasen su aplicación con dinamismo. Expresó asimismo su satisfacción ante la voluntad manifestada por el Director General de fortalecer las actividades sectoriales de la OIT y sus vínculos con las instituciones de Bretton Woods y la Organización Mundial del Comercio. Se refirió acto seguido a las condiciones a menudo inaceptables en las que muchas personas, en especial mujeres y niños, trabajan en la minería de pequeña escala. El crecimiento económico y la prosperidad sólo pueden conseguirse mediante empleos que ofrezcan buenas condiciones de seguridad y salud, un entorno apropiado y condiciones de vida y de trabajo dignas a todas las personas vinculadas a esta rama de actividad. Por último, el orador expresó la esperanza de que en la próxima reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo se adoptara el nuevo proyecto de convenio sobre el trabajo infantil.
9. Una observadora de las Naciones Unidas reiteró los elogios tributados al informe de la OIT. Puso de relieve la necesidad de atender, por medio de la legislación relativa al medio ambiente y de la legislación social, los problemas que plantean las migraciones y los mineros itinerantes, sobre todo, entre las zonas rurales, así como los problemas de las empresas pequeñas como las minas pequeñas; estimó que, cuando falte esta legislación debería recurrirse a iniciativas voluntarias.
10. Un observador de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Africa (ECA) se mostró satisfecho con el informe, que era particularmente pertinente para Africa puesto que la mayoría de las personas ocupadas en la minería de pequeña escala del sector no estructurado viven en este continente. Era importante conseguir una coordinación entre todas las partes interesadas para ayudar a la minería de pequeña escala mediante la formulación de programas más eficaces.
Enfoque general
11. El portavoz de los trabajadores resumió primero los temas principales considerados en el capítulo 8 del informe; recalcó que se precisaba integrar la minería de pequeña escala en las demás actividades y que para ello sería necesario contribuir a convertirla en actividad legal, reglamentada y económicamente viable. Los sindicatos estimaban que resultaba difícil dar un planteamiento positivo a la minería de pequeña escala, a menudo considerada como una amenaza para la estabilidad y la seguridad de las minas grandes. Aunque por su naturaleza es una actividad más peligrosa que la minería de gran escala, resulta también más difícil controlarla y mejorarla en razón de su aislamiento. Las medidas encaminadas a mejorar la minería de pequeña escala son esenciales dada la importancia del sector en las economías nacionales y locales, y dado el grado en que las comunidades dependen de esta actividad. El papel que los sindicatos pueden desempeñar queda limitado por el carácter no estructurado de este ramo; pese a ello, existen posibilidades de acción colectiva y de organización, que deberían aprovechar no sólo los sindicatos, sino también los órganos del gobierno y organizaciones no gubernamentales no sindicales, así como las organizaciones de empleadores. Una de las mayores trabas con que tropieza el sector -- su acceso limitado al capital -- podría soslayarse con programas de microcrédito. Es necesario mejorar el marco normativo. Todas las medidas adoptadas con miras a ayudar a la minería de pequeña escala sólo resultarían eficaces si los trabajadores interesados consiguieran con ellas beneficios directos, inmediatos y tangibles. El orador se congratuló del papel que el Banco Mundial se proponía desempeñar para resolver los problemas de pobreza y baja productividad del sector, pero insistió en que las propuestas formuladas con miras a mayor coordinación habían de incluir a las organizaciones de trabajadores. La ICEM estaba dispuesta a ayudar a las asociaciones de trabajadores de la minería de pequeña escala y a colaborar con los órganos del gobierno para subsanar los problemas.
12. El portavoz de los empleadores expresó el deseo de disipar toda confusión entre la minería de pequeña escala y la minería ilícita. En muchos países esta actividad está reglamentada y ofrece a sus trabajadores la misma protección que las minas grandes. Este equívoco tal vez pudiera deberse a la formulación de la pregunta sobre la proporción de minas ilícitas en el cuestionario de la OIT. El orador reconoció no obstante que en ciertos casos los intereses de los trabajadores no se tutelan. Los empleadores estimaban que corresponde a los gobiernos promulgar una legislación y aplicarla. Sin embargo, convendría tener en cuenta que existen diferencias marcadas entre los distintos países en lo que respecta al marco jurídico y a las políticas de aplicación de la legislación por los gobiernos. Cuando no existen mecanismos de aplicación, las organizaciones de empleadores y de trabajadores no tienen la posibilidad de suplir su ausencia. Por consiguiente, resulta importante que el gobierno concrete cuáles son las partes interesadas y estimule su participación en la formulación de políticas. El gobierno debería promover, pero no exigir, la participación de los empleadores y de los trabajadores en el examen de la cuestión de la minería de pequeña escala, pues también podrían plantearse problemas de competencia o de restricciones antimonopolísticas. La asistencia debería adecuarse al entorno jurídico del país de que se trate.
13. Un representante del Gobierno de los Estados Unidos señaló que se había recalcado la contribución que los gobiernos podrían brindar en los planos normativos y financieros a los países en desarrollo. Si bien aceptaba este hecho, subrayó la necesidad de que se aproveche la experiencia adquirida en los países desarrollados que ya han elaborado un marco normativo aplicable a la minería de pequeña escala. En efecto, ello podría permitir a los países en desarrollo compensar más rápidamente su atraso. La OIT podría desempeñar un papel importante en esta evolución.
14. El representante gubernamental de Ghana subrayó que los grupos organizados de empleadores y de trabajadores deberían apoyar al gobierno en su intento de mejorar la situación de la pequeña minería. En su país, los mineros de este sector no gozan de gran consideración. En su opinión, si se organizaran saldrían ganando. Los empleadores de las pequeñas explotaciones mineras también necesitan el apoyo de los empleadores organizados.
15. El portavoz de los trabajadores reconoció que la pequeña minería existe tanto en los países en desarrollo como en los países desarrollados. La diferencia reside en que en los países desarrollados este sector tiene un acceso mucho más fácil a la financiación y a la formación, y que la pequeña minería casi nunca constituye la principal actividad económica de una región. Las dificultades señaladas en el sector evidencian la necesidad de que el gobierno intervenga en apoyo de la pequeña minería en los países en desarrollo, principalmente mediante la configuración del oportuno marco jurídico. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores sólo podrían actuar con eficacia en este marco cuya implantación, debería reconocerse, compete al gobierno. En aquellos casos en que los gobiernos no reglamentan la actividad de la pequeña minería, es poco probable que las organizaciones de empleadores y de trabajadores logren hacerlo, en cuyo caso podría resultar necesaria una asistencia exterior, como la del Banco Mundial.
16. El portavoz de los empleadores reconoció la importancia de la competencia de los Grupos de los Empleadores y de los Trabajadores a este respecto, pero subrayó que los recursos básicos para promover el intercambio de tecnología y de información quedan en manos de los gobiernos. Aunque le parecía importante ver cómo cabría organizar el intercambio de conocimientos y de recursos, no le parecía razonable esperar que los empleadores y los trabajadores tomaran la iniciativa de proceder a esta organización.
Salud y seguridad
17. El portavoz de los trabajadores observó que la falta de datos sobre la seguridad y la salud en el trabajo coarta realmente todo apoyo al sector de la pequeña minería. Además, la recopilación de datos se hace tanto más difícil cuanto que el suministro de los mismos y su existencia no siempre redundan en beneficio concreto de los trabajadores. En vista del analfabetismo que prevalece en el sector, podría resultar más ventajoso obtener dichos datos de las empresas y de las organizaciones de trabajadores que han elaborado métodos para recabarlos y ponerlos a disposición de los gobiernos que se interesen en la pequeña minería. No obstante, en el informe se había demostrado que ya se habían determinado los principales problemas en materia de salud y seguridad. En consecuencia, no se necesitan más datos, sino un programa para abordar unos problemas que ya se conocen. El costo que entraña la formación de los trabajadores relativa a las mejores prácticas en materia de seguridad y salud en el trabajo debería imputarse al Estado, sencillamente en razón de la pobreza de los trabajadores y de la necesidad de no distraerlos de las actividades que les procuran ingresos. Estos costos se justifican porque contribuyen a disminuir las enfermedades y las lesiones, amén de aumentar la productividad. La cooperación creciente entre la pequeña y la gran minería podría encauzarse de suerte que abarque la formación en materia de seguridad y salud en el trabajo, por ejemplo poniendo a disposición de la pequeña minería a unos funcionarios encargados de velar por la seguridad y la salud en el trabajo. La OIT y otras organizaciones podrían financiar los programas de seguridad y salud en el trabajo que se difunden por conducto de las organizaciones de trabajadores.
18. El portavoz de los empleadores admitió que la seguridad y la salud en el trabajo son uno de los aspectos más importantes de las actividades mineras y en que, por ello, muchas empresas han elaborado sus propias normas y prácticas en materia de seguridad con el resultado de que la seguridad en este sector es mucho mayor que en otros. La principal responsabilidad con respecto a la compilación de informaciones en materia de seguridad y salud en la minería incumbe a los gobiernos. Señaló el orador que la recopilación de datos podría tener consecuencias en los costes de las pequeñas explotaciones mineras y que los gobiernos deberían diseñar métodos de recolección de datos poco onerosos. Incluso en las grandes explotaciones mineras en las que los equipos de trabajo están compuestos de seis a quince trabajadores (número quizá equivalente al total de personas que trabajan en una pequeña explotación), si el supervisor o quien esté a cargo de una pequeña explotación pone énfasis en la salud y la seguridad, se pueden conseguir mejoras en este ámbito. La recopilación de datos es una fase importante para conseguir mejoras en materia de seguridad. El orador dijo que en lugar de penalizar la recurrencia de los accidentes, se debería insistir en la prevención de los mismos; la penalización induce a ocultar total o parcialmente la ocurrencia de los accidentes al tiempo que dificulta la detección de los problemas y la adopción de las disposiciones pertinentes para resolverlos. En las grandes explotaciones mineras se dispone de mucha información relativa a los efectos de las enfermedades profesionales; mientras que en las pequeñas explotaciones no es fácil disponer de tal información, por lo que en ellas es necesario alertar acerca de los efectos a largo plazo de determinadas enfermedades profesionales. El orador reiteró que muchas pequeñas explotaciones mineras se hallan inscritas en los registros y que el gobierno debería establecer un sistema de comunicación de sus resultados en materia de seguridad y salud en el trabajo.
19. El representante del Gobierno de Filipinas reconoció el papel que corresponde al gobierno en la financiación de la formación y de la recopilación de datos, pero hizo hincapié en la necesidad de que las pequeñas explotaciones mineras actúen en el marco de la legalidad. También subrayó el papel de la comunidad y del individuo en el fomento de la formación. Se necesita una acción colectiva para atacar eficazmente los problemas globales del sector.
20. Un representante del Gobierno del Ecuador coincidía con el orador precedente. Muchos gobiernos tienen dificultades de orden financiero y más vale que todas las partes cooperen entre sí para mejorar la recopilación de datos; sin embargo, es preciso reconocer que la información no siempre es fidedigna puesto que cunde cierto temor acerca de las consecuencias de dichos datos. Debería encontrarse una manera de alentar a las personas a mejorar sus métodos de trabajo. El orador subrayó la necesidad de incrementar la cooperación, en particular la de la población local y no implicada en actividades mineras, que podría proporcionar información relativa a los problemas ambientales, lo cual quizá podría ayudar a mejorar la situación.
21. Un representante del Gobierno de los Estados Unidos coincidía en que los tres Grupos son responsables de mejorar la seguridad y la salud en el trabajo en las pequeñas explotaciones mineras. Sin embargo, la configuración de un marco jurídico compete principalmente al gobierno. Advirtió sin embargo que no basta la legislación si no va acompañada de incentivos y de sanciones. La existencia de un sistema similar de notificación de accidentes y lesiones entre diversos países permitiría establecer comparaciones y orientar mejor las actividades a este respecto.
22. El representante gubernamental de Ghana declaró que en su país el principal problema consiste en que la mayoría de las personas que trabajan en la pequeña minería han perdido sus valores sociales y ya no se preocupan ni de sí mismos ni de sus condiciones de trabajo. Si una persona valorase lo que vale realmente, querría trabajar en un medio ambiente seguro y saludable, y tomaría las disposiciones necesarias para conseguirlo.
23. Un miembro trabajador de Canadá lamentó que las tres partes procuraran restringir sus responsabilidades en este sector: todas son igualmente responsables y la Reunión debía reconocer que están en juego son vidas humanas arriesgadas en ocupaciones muy peligrosas. Al respecto citó un accidente ocurrido en su país en 1994, en el que 26 hombres perdieron la vida en una explosión subterránea que hubiera podido evitarse si no se hubiera soslayado la ley.
24. Un miembro trabajador de Alemania declaró que abundaba en el sentido de lo expresado anteriormente. Señaló que si bien los mineros desempeñan un papel importante, puesto que suministran la materia prima a las industrias, su remuneración suele ser insuficiente y los medios técnicos con que trabajaban muy rudimentarios. La situación es incluso peor a causa del bajo nivel de los precios. Los trabajadores deberían obtener alguna calificación de modo que no tuvieran que exponer sus vidas. Debería reconocerse la responsabilidad colectiva en materia de seguridad, salud y bienestar de los trabajadores.
25. Un observador de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Africa (ECA) declaró, en relación con la recopilación de datos, que convendría tener en cuenta que por una serie de creencias tradicionales a veces no se notifican los accidentes y que, por ejemplo, las muertes suelen considerarse necesarias para encontrar oro. Por tanto también es necesario que la gente sea consciente de semejantes reacciones. Señaló también que los gobiernos no disponen de los recursos suficientes para recoger datos, y además las instituciones que deben apoyar a la pequeña minería a menudo tienen su sede en las capitales, de manera que el acceso a ellas desde regiones lejanas es difícil. Recomendó que se organizasen a escala nacional reuniones tripartitas a fin de que las partes interesadas puedan reunirse de forma periódica para encontrar soluciones conjuntas. Asimismo, todos los ministerios y departamentos interesados deberían reunirse periódicamente para examinar y paliar los problemas de la seguridad y la salud en las pequeñas explotaciones mineras.
26. Una observadora de las Naciones Unidas recalcó la necesidad de sumar las organizaciones no gubernamentales a los mandantes tripartitos cuando se aborden los temas que interesan a este sector. Las minas suelen hallarse en zonas aisladas y se explotan clandestinamente. Por ello los gobiernos tienen dificultades para controlar estas actividades; su intrusión no siempre es bien percibida por los mineros. Las organizaciones no gubernamentales podrían hacer las veces de intermediarios entre el gobierno y las comunidades, como lo demuestra la experiencia. La formación debería relacionarse con la productividad y con las cuestiones relativas a la salud; no debería olvidarse el papel que a este respecto puede desempeñar la comunidad. Desafortunadamente, la pequeña minería no es un objetivo prioritario para los donantes, por lo que esta Reunión podría resultar fundamental para movilizar la opinión en favor de este sector.
27. Un observador de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) señaló que los problemas de salud rebasan el ámbito de los problemas que por lo general se refieren a la seguridad y la salud en el trabajo. Existen también problemas de salud pública de largo plazo. Algunos de éstos, como la contaminación por el mercurio, podrían tener consecuencias para las generaciones futuras. La falta de capacitación no debería constituir un impedimento al empleo; lo que cabría hacer es mejorar la tecnología en el sector para asegurar la mayor productividad del trabajador.
28. El portavoz de los trabajadores, aceptando que la responsabilidad frente a la acción en este ámbito debería ser compartida por todas las partes interesadas, reiteró el papel fundamental que puede desempeñar el gobierno a este respecto. Las organizaciones de trabajadores aceptan la responsabilidad que les corresponde, tal como quedó demostrado al adoptarse el Convenio núm. 176, en el que se incluyen disposiciones relativas a las responsabilidades de los trabajadores. Se alegró por el comentario del observador de la ECA referente a la conveniencia de constituir órganos tripartitos de ámbito nacional para vigilar la situación en el sector, y acerca del comentario de la observadora de las Naciones Unidas, según la cual toda acción debería obedecer a los valores comunitarios. La pequeña minería está afrontando problemas sumamente graves que deben reconocerse y no soslayarse; sólo así podrán resolverse.
Las mujeres en la minería de pequeña escala
29. El portavoz de los empleadores definió desde un principio la postura de los empleadores respecto de las ONG. La Constitución de la OIT determina la composición tripartita de la Organización, en la que entran: empleadores, gobiernos y trabajadores. El Grupo de los Empleadores estimaba que esta tribuna resultaba apropiada para el examen de las cuestiones labores y no creía que esta estructura precisara modificación alguna. Volviendo a la cuestión de las mujeres en la minería de pequeña escala, señaló que la tasa de participación de las mujeres variaba de un país a otro. En cada uno de ellos se atendía la cuestión por medio de la legislación, la práctica y la aplicación de las disposiciones vigentes. El orador tomó nota de que la OIT también ya ha procurado ocuparse de esta cuestión, concretamente en fechas recientes mediante la adopción en 1998 de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento. Recordó a los participantes el tenor del siguiente artículo de la Declaración: «... todos los Miembros, aun cuando no hayan ratificado los convenios aludidos, tienen un compromiso de respetar de buena fe y de conformidad con la Constitución, los principios relativos a los derechos fundamentales que son objeto de esos convenios», en particular los relativos a la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación. Expresó el apoyo incondicional de su Grupo a la Declaración y al Programa internacional de más y mejores empleos para la mujer. En el sector de la minería las actividades suelen estar bien retribuidas y surgen empleos mejor remunerados de la minería de pequeña escala. Señaló dos aspectos importantes: primero, las mujeres deberían tener igualdad de acceso a la educación y la formación y, segundo, también deberían gozar de la igualdad de acceso a los medios de financiación. Señaló a la atención de los participantes la revisión del Convenio sobre la protección de la maternidad (revisado), 1952 (núm. 103) que se consideraría el próximo mes en la Conferencia Internacional del Trabajo. Reconoció que podían existir ciertos riesgos médicos para las mujeres ocupadas en las minas en los primeros meses de embarazo, por lo que esperaba que la Conferencia también examinara este asunto.
30. El portavoz de los trabajadores declaró que debería fomentarse la participación de las mujeres en la minería de pequeña escala porque el grado y la naturaleza de esta participación entrañan menos beneficios para las mujeres que para los hombres. Como las mujeres son las principales responsables del cuidado de los niños y de la familia, las medidas previstas para mejorar su participación también deberían comprender la escolarización de los niños. Se precisan programas de alfabetización para las mujeres, que por regla general ostentan bajas tasas de alfabetización. Las medidas más útiles para mejorar la participación de las mujeres comprenden un acceso mejor a los medios de financiación y reformas legislativas encaminadas a eliminar la discriminación contra las mujeres, que restringe los derechos de las mismas a la propiedad y al crédito. Resulta esencial mejorar su acceso a los medios de financiación, por ejemplo con programas de microfinanciación. Los gobiernos deberían impulsar la concesión de créditos y la reforma de la legislación, aunque también las ONG podrían intervenir en el ofrecimiento de oportunidades de microfinanciación. La alfabetización y la mejora de los programas de estudio requieren la participación de los gobiernos de los países en desarrollo y de las organizaciones intergubernamentales. Convendría tener presente la necesidad de prestar una asistencia especial a las mujeres, de manera que no se agraven sus dificultades. Resulta preferible aumentar sus oportunidades de participación, por medio de la eliminación de los impedimentos existentes, a prestarles una asistencia especial. El orador mencionó el papel que desempeña la ICEM en la asistencia a las trabajadoras por cuenta propia y a las mujeres socio de cooperativas.
31. Un observador de la ECA señaló que en Africa la presencia de mujeres en la minería de pequeña escala es una consecuencia de la estructura básica de la familia en esta región y del predominio de la actividad familiar. Existen prejuicios tradicionales respecto del papel que corresponde a las mujeres en la minería, por lo que convendría adoptar medidas para eliminarlos y para que se apliquen las mismas reglas a todos.
32. Una observadora de las Naciones Unidas recordó a los gobiernos la necesidad de encauzar los programas tomando en cuenta a las mujeres para promover su participación; se refirió a la labor de la División de las Naciones Unidas para el Adelanto de la Mujer.
33. Un representante del Gobierno de Burkina Faso declaró que la participación de las mujeres varía de un país a otro; depende del tipo de mineral y de la región en que éste se extraiga. Por ejemplo, en su país las mujeres no pueden llevar a cabo actividades en el subsuelo. Su país estaba elaborando, en colaboración con Malí y Níger, una legislación acerca de la minería de pequeña escala con la participación de las mujeres. Señaló, sin embargo, que esta legislación podría originar una discriminación contra otros grupos. Las ONG y los organismos de desarrollo deberían desempeñar un papel intermedio con la prestación de asistencia a los países en desarrollo.
34. El representante del Gobierno de Filipinas declaró que los impedimentos que menoscaban las actividades de las mujeres se derivan más de la cultura y de la tradición que de la reglamentación o de la discriminación. Con miras a modificar esta situación, se precisa una educación y una formación continuadas en la que han de desempeñar un papel destacado las ONG y las comunidades locales.
35. Un representante del Gobierno de Ecuador declaró que en su país la tasa de participación de las mujeres en la minería no es muy alta, pero que las mujeres y los miembros de familias de mineros han impulsado cambios importantes en materia de salud y medio ambiente. En algunos casos incluso se han opuesto a operaciones nuevas en que no se respetan los principios básicos de la protección del medio ambiente.
36. Un representante del Gobierno de China declaró que los gobiernos deben aplicar la legislación pertinente. En su país, las mujeres eran excluidas de todo trabajo subterráneo. Se precisa más educación para las mujeres con el fin de mejorar sus oportunidades y grado de participación.
37. Un representante del Gobierno de los Estados Unidos señaló que en su país el problema de la participación de las mujeres se deriva de una combinación de la imagen que éstas tienen de sí mismas y de la discriminación de que son víctimas. El gobierno debería aplicar las leyes contra la discriminación y ser un ejemplo para los demás empleadores en el ofrecimiento de oportunidades de empleo a las mujeres.
El trabajo infantil en la minería de pequeña escala
38. El portavoz de los trabajadores reconoció que la OIT y sus mandantes aceptan sus responsabilidades respecto del trabajo infantil. Así lo evidenciaba el hecho de que se examinase en las 86.ª y 87.ª reuniones (1998 y 1999) de la Conferencia Internacional del Trabajo el proyecto de convenio sobre el trabajo infantil que, según esperaba, se adoptaría con un amplio apoyo. El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) también es una muestra clara de que la OIT desempeña un papel práctico y eficaz en este proceso. Reconoció el apoyo que muchos gobiernos prestan a este Programa importante. Desgraciadamente, su Grupo estimaba que existían pruebas de que el trabajo infantil aumentaba, entre otras cosas, como consecuencia de la crisis financiera de Asia. Algunos programas de austeridad impulsados por iniciativa del Banco Mundial y del FMI habían entrañado la pérdida de muchos empleos y los gobiernos se habían visto obligados a suprimir la venta de alimentos a precios subvencionados y otros subsidios. La quiebra de los bancos locales también había causado la pérdida de los ahorros de los trabajadores. Por esta razón, si bien se afirmaba una adhesión mundial a la necesidad de erradicar el trabajo infantil, algunas instituciones deberían que reconsiderar las consecuencias de sus programas en la materia. Los empleadores deberían comprender que la mundialización entraña una obligación social, por lo que les instó a que apoyaran el IPEC no sólo con su asistencia técnica, sino también con fondos derivados de los beneficios de la mundialización. Expresó su profunda satisfacción por la forma en que el portavoz del Grupo de los Empleadores había apoyado la Declaración y citado la parte de la misma relativa a la abolición efectiva del trabajo infantil. El Grupo de los Trabajadores estaba de acuerdo en que si se eliminaba la pobreza también podría erradicarse el trabajo infantil. Por consiguiente, correspondía a las instituciones de Bretton Woods la ingente tarea de consignar los recursos necesarios para eliminar la pobreza y mejorar así la situación de las mujeres y de los niños. En lo referente a las medidas procedentes a estos efectos, el orador declaró que, como en el caso de los datos recabados en materia de seguridad y salud, los que habían de facilitarlos no veían su beneficio inmediato, por lo cual la recopilación resultaba difícil. Se señalaba en el informe de la OIT una participación importante de los niños en la minería de pequeña escala, sobre todo en las tareas de superficie y en el tratamiento de los minerales, pero también en trabajos subterráneos. Asimismo, en el informe se indicaba que se eliminarían algunas de las razones que explican la importancia del trabajo infantil si se consiguiesen otros progresos, como la agilización del acceso al crédito, que permitiría mejorar los métodos de producción y obtener ingresos más altos. De momento, el acopio de datos sobre el trabajo infantil debería llevarse a cabo mediante encuestas por muestreo y la extrapolación de los datos recopilados. Convendría incitar a los gobiernos nacionales a emprender estas encuestas. Las organizaciones intergubernamentales podrían considerar la posibilidad de prestar asistencia por este concepto, mientras que las ONG encargadas de actividades de desarrollo en los países en desarrollo podrían realizar esta labor de encuesta de manera eficaz en relación con su coste. Para progresar, resulta más importante conseguir datos fiables que repartir culpas. El orador declaró que si bien el trabajo infantil debe proscribirse, su eliminación obligatoria e inmediata de ocupaciones peligrosas y de la minería de pequeña escala podría engendrar nuevas dificultades económicas con la denegación del derecho a ganarse la vida y a conseguir un ingreso. Estas medidas, cuando las piden los países desarrollados, revisten matices de imperialismo y de colonialismo. En el informe de la OIT se señalaba oportunamente que el etiquetado de los productos y las presiones sobre los consumidores son medidas difícilmente aplicables a los productos de la minería, que son intermedios en la transformación. Sin embargo, los fabricantes principales tienen la posibilidad de pedir a sus abastecedores que eviten recurrir al trabajo infantil y demuestren que cumplen esta obligación. Varios fabricantes tratan ahora de conseguir certificados de cumplimiento de diversas normas ISO. Es concebible que las normas de calidad elaboradas con la participación de las organizaciones de trabajadores incluyan requisitos con arreglo a los cuales las empresas manufactureras deban adoptar todas las medidas que estén a su alcance para garantizar que los productos utilizados no se hayan elaborado recurriendo al trabajo infantil. El portavoz del Grupo de los Trabajadores declaró entre las medidas especificadas en el informe de la OIT que la educación es una de las más importantes, en especial porque es necesaria para combatir la aceptación cultural del trabajo infantil. Deberían ofrecerse oportunidades de educación y concienciación a las comunidades y a las familias de las zonas de minería de pequeña escala. La cuestión de los recursos reviste suma importancia y los gobiernos deberían consignar los recursos necesarios en sus presupuestos. El Grupo de los Trabajadores había establecido comparaciones entre la proporción del PIB dedicada en algunos países a los gastos de defensa y la invertida en la educación. Se precisa un diálogo que rebase el ámbito de la estructura tripartita de la OIT y abarque a las ONG y a las iglesias, que desempeñan un papel tradicional en la educación. A juicio del orador, cabe la posibilidad de adoptar otras medidas. Por ejemplo, en el Convenio sobre la edad mínima, 1973 (núm. 138), que no ha sido ratificado por muchos países, se fija una edad mínima de acceso al empleo. Por otra parte, aun cuando existe una legislación adecuada, su aplicación resulta a menudo insuficiente. También influye la tendencia general de muchas empresas a pedir una legislación menos restrictiva y un régimen de libre comercio sin referencia a normas sociales. Con todo, la realización de inversiones respetuosas con la ética podría contribuir a la erradicación del trabajo infantil. Cabría estudiar la posibilidad de establecer un impuesto modesto sobre las inversiones para financiar la prestación de servicios relativos al trabajo infantil. El orador reiteró que para su Grupo la cuestión del trabajo infantil reviste en el plano humano una importancia que trasciende el mandato de la Reunión. Instó a todos los Grupos presentes a que se comprometiesen a apoyar a la OIT en la próxima reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, e incitasen a otros a respaldar la adopción de un convenio y de una recomendación sobre este tema.
39. El portavoz de los empleadores reiteró la preocupación de su Grupo tanto respecto de la participación de las mujeres como del trabajo infantil. Volvió a citar la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento, en la que se pide a los representantes de los gobiernos que presten especial atención a las obligaciones prescritas en ella; señaló que su ámbito de aplicación abarca todas las ramas de actividad industrial en todas la economías. Aunque el problema del trabajo infantil no se plantea solamente en la minería de pequeña escala, se practica de hecho en esta última. Una cuestión importante es la de la participación de los jóvenes en la minería. Por ejemplo, ¿puede considerarse como minería de pequeña escala la recolección de cantos rodados en los ríos después de las horas de escuela? ¿Se trata de una tarea peligrosa y de trabajo infantil? La definición de este último es compleja. Su Grupo tiene muy presente la Declaración de la OIT, que apoya. Sin embargo, requiere la adopción de medidas en materia de normas y de su aplicación, y los empleadores y los trabajadores no tienen la posibilidad de promulgar leyes y aplicarlas. En la próxima reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo se volvería a examinar el proyecto de convenio sobre el trabajo infantil. El Grupo de los Empleadores es partidario de que se mantenga este debate de ámbito mundial, si bien no prejuzga sus resultados.
40. Un representante del Gobierno de Burkina Faso celebró que el trabajo infantil figurara en el orden del día de la presente Reunión. Se refirió al estudio efectuado por el IPEC en su país, que figura en el informe de la OIT y cuyos resultados han sido analizados en una reunión tripartita y utilizados para definir un plan de acción sectorial por el que se determinan las actividades prioritarias que deben emprender a este respecto los diferentes actores sociales.
41. Varios representantes gubernamentales (de Filipinas, Indonesia, Namibia, y de Zimbabwe) señalaron que la pobreza es la causa primera del trabajo infantil, por lo que es urgente eliminarla. Coincidían en que es preciso mejorar los servicios de inspección y coordinar mejor la actuación de los ministerios competentes en la materia. Los empleadores y los trabajadores podrían respaldar dicha labor de inspección informando a las autoridades competentes acerca de las infracciones cometidas. También hicieron un llamamiento para que en las comunidades se respetaran los derechos de los niños. El concepto de actividades de divulgación utilizado en la agricultura, donde unos «funcionarios divulgadores» imparten asistencia técnica y verifican que la legislación se cumpla, podría utilizarse también en la minería de pequeña escala.
42. Un representante del Gobierno de los Estados Unidos declaró que éste había apoyado con dinamismo la erradicación del trabajo infantil mediante el suministro de recursos para la recopilación de datos y para la elaboración de programas en varias partes del mundo. El empleo de niños es fruto de la inexistencia de oportunidades de educación u otras. Es evidente que el trabajo infantil en operaciones subterráneas peligrosas debe ser erradicado. El orador coincidía en que la conclusión de acuerdos de compra de productos y el seguimiento de la situación del trabajo infantil en la minería de pequeña escala son más difíciles que en otros sectores, porque esta actividad se lleva a cabo en zonas alejadas y no siempre está muy reglamentada por los gobiernos. Recordó que en los Estados Unidos se habían presentado problemas similares hacía 80 ó 100 años . Quizá algunas de las soluciones encontradas en su país para paliar este problema podrían inspirar actuaciones similares en otros. Su país estaba dispuesto a cooperar con otros para erradicar el trabajo infantil, primero en sus formas más peligrosas, y luego en todas las actividades mineras en general, teniendo en cuenta que es necesario proporcionar otras soluciones.
43. Un observador de la ONUDI destacó que en ciertos países el trabajo infantil presenta características discriminatorias, y que por añadidura en él se favorece a los niños con respecto a las niñas.
44. Un miembro trabajador de Alemania señaló que, según el informe de la OIT, niños de 6 y 7 años trabajan en minas y que a partir de los 9 años lo hacen en operaciones subterráneas. Todos los presentes en la Reunión deberían asumir su responsabilidad de poner coto a tal situación. Es necesario que en las empresas y reuniones sindicales se defienda la causa de los niños. El Banco Mundial podría apoyar la elaboración de soluciones de repuesto en la minería de pequeña escala, tarea que podría ser coordinada sobre una base tripartita.
45. Un miembro empleador de Nigeria insistió en que el trabajo infantil es un subproducto de la pobreza, sobre todo en los países en desarrollo. En su opinión, en este tipo de países deberían señalarse plazos para erradicar la pobreza, pasados los cuales debería hacerse cumplir la legislación relativa al trabajo infantil.
46. Un miembro trabajador del Canadá declaró que el trabajo infantil se practica en cierta medida en todos los países, en particular tal como se define latu sensu. Observó que su Gobierno no había ratificado el Convenio núm. 138 (1973), pese a su firme resolución de erradicar el trabajo infantil. Era necesario condenar el trabajo de los niños y perseverar en este empeño hasta conseguir su erradicación.
47. El portavoz de los trabajadores concluyó declarando que en el debate se había dejado bien sentado que nadie propugna el trabajo infantil y que ningún padre estaría deliberadamente dispuesto a explotar a su hijo o hija. Para quebrar el ciclo de la pobreza se necesitan mayores recursos del mundo desarrollado. A este respecto cabría plantear la cuestión del alivio de la carga de la deuda, para lo cual se necesitaría que las instituciones de Bretton Woods analicen con mayor detenimiento las consecuencias que tienen sus programas de reestructuración en el ámbito social.
Legislación para la minería de pequeña escala
48. El portavoz de los empleadores declaró que en todos los países representados en su Grupo existe una legislación aplicable al sector. Insistió en que el Grupo de los Empleadores había refrendado la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento, por considerar que constituía una base para incorporar en el ordenamiento jurídico de cada país leyes que rijan la minería de pequeña escala. Todos los países tienen la obligación de respetar y de promover dichos principios, en particular los referentes al trabajo forzoso, al trabajo infantil y a la discriminación, es decir, a todas estas dificultades que debe afrontar el sector de la minería de pequeña escala. Los grupos de empleadores deberían estar representados en el proceso de elaboración de las mencionadas leyes. Advirtió sin embargo que estas últimas no deberían conducir a un aumento de los costes que pueda reducir las oportunidades de empleo.
49. El portavoz de los trabajadores subrayó que en los cuerpos legislativos existentes en muchos países destacan muchos rasgos y elementos comunes que podrían adaptar y adoptar aquellos países que no posean tal cuerpo de leyes. Resulta fundamental velar por que las leyes se apliquen de manera cabal y sin excepciones. Así, no debería aceptarse compromiso alguno acerca de la cuestión de la total erradicación del trabajo infantil, ni tampoco sobre la cobertura completa en materia de seguridad y de salud para todos los trabajadores, ya sea en las explotaciones mineras grandes o en las pequeñas. La cuestión de la propiedad minera y de las responsabilidades de los propietarios que se preceptúan en el Convenio núm. 176 se plantea también en las pequeñas explotaciones mineras. El orador declaró que también es importante reconocer que ningún Grupo carga con toda la responsabilidad en los asuntos sometidos a examen. Así, resulta necesario que en virtud de la legislación los trabajadores tengan la oportunidad de encontrar a otros trabajadores y de brindarles asistencia. El Grupo de los Trabajadores también hizo suya la universalidad de la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo.
50. Un representante del Gobierno de los Estados Unidos declaró que en las leyes de su país relativas a la minería no se establece distinción alguna entre la gran minería y la minería de pequeña escala. Reconoció que la reglamentación impone una carga económica a determinadas explotaciones mineras pequeñas. El hecho de que las pequeñas explotaciones mineras tropiecen con mayores dificultades que las que justifica su importancia numérica demuestra que sus problemas de seguridad y salud en el trabajo se están atendiendo. Algunas explotaciones mineras pequeñas no cumplen todas sus obligaciones legales por la carga económica que ello acarrea. Su ubicación en zonas alejadas suele facilitar esta situación. Si se pudiera convencer a la comunidad de la importancia que reviste abordar el tema de la seguridad y la salud en el trabajo en la minería de pequeña escala, serían mucho mayores las probabilidades de buen éxito a este respecto, en especial si la ley se aplicara de manera uniforme.
Vínculos entre las grandes y las pequeñas explotaciones mineras
51. El portavoz de los trabajadores declaró que la cuestión de mejorar los vínculos entre las grandes y pequeñas explotaciones mineras se aborda mejor en las propias empresas. Sin embargo, las pequeñas explotaciones suelen entrar en competencia con las grandes. En todo el sector minero existe información de carácter técnico acerca de las prácticas más apropiadas, así como datos relativos a la seguridad y a la salud en el trabajo. Su intercambio sería beneficioso tanto para los empleadores como para los trabajadores en la minería de pequeña escala. Las organizaciones de trabajadores, en particular a escala local, están dispuestas a colaborar en la educación de la población a fin de que ésta comprenda la importancia de lograr un cambio cultural. Recordó las actividades realizadas por la ICEM con grupos de mujeres. La competencia del movimiento sindical en materia de seguridad y salud en el trabajo es bien conocida. Los grupos de trabajadores están dispuestos a colaborar con sus otros dos interlocutores sociales para mejorar las condiciones sociales prevalecientes en las pequeñas explotaciones mineras y en las respectivas comunidades. Sus conocimientos a este respecto son considerables. El movimiento sindical continuaría buscando la colaboración de los donantes para aumentar sus propios recursos a fin de hacer frente a estas actividades. Sería una idea buena el que la OIT supervisara y coordinara la realización de estudios experimentales en que se abordaran los principales problemas de la minería de pequeña escala.
52. El portavoz de los empleadores declaró que en todos los países representados en su Grupo las organizaciones de empresarios dan entrada a todos los empleadores, independientemente de su categoría. En dichas organizaciones se alienta a los empleadores a que establezcan vínculos entre sí y los consoliden. No obstante, no debería esperarse que estos esfuerzos por sí solos resuelvan los complejos problemas que se presentan en la minería de pequeña escala.
53. El representante del Gobierno de Filipinas declaró que, a su juicio, en las grandes explotaciones mineras la idea del «hermano mayor» que ayuda a sus «hermanos pequeños» reviste un carácter práctico, pese al hecho de que a menudo ambos compiten entre sí. Las empresas y los sindicatos podrían incorporarse al proceso, quizá integrando incluso la ayuda al sector de la minería de pequeña escala en el ámbito de los acuerdos de negociación colectiva, especialmente en lo que se refiere a las prácticas en materia de formación y de gestión empresarial. Lo anterior contribuiría al crecimiento de este sector. El Gobierno debería facilitar el diálogo entre ambos grupos para que la minería de pequeña escala se integre en el sector estructurado de la economía.
54. El portavoz de los empleadores declaró que no debería exagerarse la intensidad de la competencia entre ambos tipos de explotaciones; entre todos los mineros existe cierta solidaridad y una preocupación acerca de la imagen de la minería. El mejoramiento de esta imagen proporciona un ámbito de interés común. Los grupos de empleadores se han comprometido a mejorar esta imagen y hacen suyos muchos de los principios señalados en la mencionada Declaración. Si bien los intereses de la gran explotación minera pueden considerarse distintos de los de la pequeña explotación minera, son a veces comunes a ambos tipos de explotación.
55. Una observadora de las Naciones Unidas, con referencia a estos vínculos, subrayó la necesidad de asegurar la transferencia de las autorizaciones de extracción y prospección a fin de fomentar el crecimiento de la minería de pequeña escala. Convendría estudiar la cuestión de las eventuales fuentes de ingreso de repuesto ya que la minería tiene, por naturaleza, un ciclo de vida limitado. La oradora citó un ejemplo, incluido en el informe, acerca de los problemas que ha entrañado la reinstalación de mineros de la minería de pequeña escala, y otro, tomado de la situación prevaleciente en Níger, en que se enseñaron nuevas técnicas a la comunidad reinstalada.
56. Un observador de la Corporación Financiera Internacional admitió también que los problemas de la minería de pequeña escala se relacionan básicamente con la pobreza. Se preguntó si los Grupos de los Empleadores y de los Trabajadores estarían dispuestos a aceptar que el concepto de desarrollo vertebre sus políticas.
57. El portavoz de los empleadores declaró que dicho concepto es, a su modo de ver, demasiado amplio como para permitir una respuesta unívoca. A este respecto, los empleadores se consideraban responsables hasta cierto punto, sobre todo en lo referente a cada explotación minera. Los gobiernos tenían más amplias responsabilidades y contaban con mayores recursos.
58. El portavoz de los trabajadores declaró que en todas partes los grupos de trabajadores participaban en programas tendentes a mejorar las condiciones de vida en las zonas mineras y recordó las observaciones que hiciera con anterioridad acerca de las actividades del ICEM.
59. El representante gubernamental de Zimbabwe declaró que, en beneficio propio, las grandes explotaciones mineras tienen interés en mejorar la salud y la educación de la comunidad, y la obligación de hacerlo. Las pequeñas explotaciones mineras de su país no pueden considerarse como una amenaza para las grandes, y el apoyo a las pequeñas explotaciones de carácter voluntario podría contribuir al bienestar de la comunidad y a mejorar las relaciones entre ambos tipos de explotaciones.
Asistencia a la minería de pequeña escala
60. El portavoz de los trabajadores recalcó que la disminución de los beneficios tiene efectos negativos en las condiciones de seguridad y salud, y citó a guisa de ejemplo unas minas de carbón de pequeña escala en los Estados Unidos. En lo que atañe al papel desempeñado por las organizaciones de trabajadores en la asistencia prestada a la minería de pequeña escala, facilitó detalles sobre una serie de proyectos emprendidos en América Latina, Africa y Asia que abarcaban las cooperativas, los despidos, el trabajo infantil, las cuestiones relativas a las mujeres, los negociantes y los intermediarios. Todos estos ejemplos demuestran que las organizaciones de trabajadores han acumulado un acervo de conocimientos técnicos y prácticos considerable, que comparten las responsabilidades en la solución de los problemas y movilizan recursos internos y externos para conseguirlo. Una posibilidad prometedora para ayudar al sector consistiría en ampliar el alcance de las disposiciones tripartitas existentes en aras de una solución más eficaz de los problemas.
61. El representante del Gobierno de Ghana mencionó el caso de una mina que había de cerrarse en breve en su país. Ahora bien, como el sindicato local y sus afiliados reunieron sus indemnizaciones de despido y asumieron la administración de la mina, ésta continuó produciendo y consiguió buenos resultados.
62. El portavoz de los empleadores señaló varios campos en que podía prestarse asistencia: la comercialización, la exploración y el acceso al crédito. Pero también el gobierno había de desempeñar un papel esencial en esta empresa, y no sólo las organizaciones de empleadores y de trabajadores. Los organismos de desarrollo precisan mejor coordinación para atender los problemas. Las minas pequeñas dependen en gran medida del precio de los productos que extraen y la venta repentina de sus reservas de oro por los gobiernos tiene efectos considerables. Los gobiernos deberían tener presentes los efectos que tienen sus políticas en la minería de pequeña escala. Deberían establecer un marco apropiado para promover la minería de pequeña escala respetando la Declaración de la OIT.
63. El representante del Gobierno de la India se refirió al grado de pobreza que caracteriza la minería de pequeña escala, incluso entre los empleadores. Citó el ejemplo de dos minas de su país en las que se habían conseguido resultados muy diferentes en términos de salarios y de productividad. Una mina había conseguido elevar su productividad y consignar inversiones para lograr nuevas mejoras, gracias al asesoramiento técnico que había recibido para mejorar sus métodos y el sistema de transporte por carretera. La formación de la mano de obra había resultado esencial para motivarla y acelerar su aceptación de los cambios. La educación era por sí sola el elemento más importante que permitía aumentar la productividad. Los tres interlocutores sociales, así como las ONG, habían de intervenir en la difusión de información, la formación y los cambios de comportamiento.
64. El representante del Gobierno de Filipinas estimó que el sector considerado merece asistencia habida cuenta del papel que desempeña en el desarrollo de las zonas rurales y de los problemas que se plantean en el mismo, como los relativos al empleo de mujeres, el trabajo infantil y la degradación del medio ambiente. El papel de los gobiernos podría consistir en crear un marco legislativo (incluida la definición del acceso a los derechos de explotación), facilitar el acceso al crédito y contribuir al fortalecimiento de las instituciones y a la formación. El sector de la minería de gran escala podría promover en las minas pequeñas la utilización de una tecnología más segura. El orador abogó por que se creara un órgano consultivo con el fin de mejorar la coordinación entre los diversos grupos interesados.
65. El representante del Gobierno de Zimbabwe abundó en el sentido del orador precedente. Los tres interlocutores sociales deberían intervenir en el suministro de educación, infraestructuras y tecnología al sector de la minería de pequeña escala. Estimó que las actividades de divulgación como las que realizan funcionarios en el sector agrícola también podrían cumplir un cometido importante en la industria minera, por ejemplo, mediante el suministro de herramientas y la capacitación de los trabajadores para utilizar adecuadamente estas últimas. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores también podrían aportar una contribución efectiva en metálico o en especie.
66. El portavoz de los empleadores, al expresar la voluntad de su Grupo de prestar asistencia, recordó que la responsabilidad principal para mejorar la situación general del sector de la minería de pequeña escala recae sobre el gobierno. Este dispone, en efecto, de recursos para mejorar las condiciones sociales y las infraestructuras. El imponer obligaciones adicionales a los empleadores perjudicaría el desarrollo de la industria y surtiría efectos indebidos en el empleo.
67. Un representante del Gobierno de los Estados Unidos hizo hincapié en los valiosísimos resultados que podrían obtenerse si todas las partes interesadas actuasen de consuno en un sector determinado. Lo anterior había quedado demostrado reiteradamente en los Estados Unidos. Se precisa para ellos la participación de la comunidad, las universidades, las agrupaciones infantiles, los proveedores de asistencia en salud, en fin, la de todos, los colectivos. Aunque la consecución de esta participación conjunta de todos los interesados requiere bastante tiempo, los resultados derivados de ella compensan con creces el empeño dedicado.
68. Un observador de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) se refirió elogiosamente al informe de la OIT y declaró que podría llegar a constituir un documento de referencia en los años venideros. Resumió las actividades de su organización en la resolución de problemas relacionados con la salud, las migraciones y el medio ambiente. Las comunidades locales tienen un importante papel que desempeñar para asegurar la sostenibilidad económica y el respecto del medio ambiente de la minería de pequeña escala. Reconoció que los donantes no están demasiado interesados en el sector, pero esperaba que la Reunión permitiera principalmente sensibilizar a los posibles donantes respecto de los problemas de la minería de pequeña escala, así como respecto de las posibilidades que ofrece este sector en términos de progreso económico y desarrollo social.
69. Un observador de Small Mining International (Internacional de las Explotaciones Mineras Pequeñas) declaró que compartía el punto de vista del orador precedente acerca de la responsabilidad que debería asumir colectivamente el sector. Instó a la OIT a que incluyera a la organización que representaba, así como a otras organizaciones no gubernamentales interesadas en el sector, en las deliberaciones futuras de asistencia a éste y a las partes activas en el mismo.
Función de la OIT
70. El portavoz de los empleadores declaró que apoyaba las actividades de la OIT mencionadas en el informe y que alentaba a la Oficina a que mantuviera el grado de interés despertado por este tema trascendente. Sugirió también que se aprovecharan mejor las posibilidades de establecer redes por Internet a fin de mejorar la comunicación con sus mandantes.
71. El portavoz de los trabajadores señaló que en el informe se había puesto de relieve la necesidad de mejorar la seguridad y la salud en el trabajo, así como las condiciones de trabajo en el sector. También señaló que en dicho informe se había planteado la cuestión de la existencia de un marco legislativo. En su opinión, la experiencia de la OIT en materia de cooperación técnica debería utilizarse para concertar la acción de las partes a fin de que elaboren disposiciones que permitan ayudar a las personas que trabajan por cuenta propia, o en régimen de subcontratación, y que deben resolver las cuestiones salariales mencionadas en el informe. Debería ponerse mayor empeño en el seguimiento y en la información posterior con miras a la aplicación de las recomendaciones de la presente Reunión. Respecto a la creciente liberalización del comercio, el Grupo de los Trabajadores no podía menos de declarar que las responsabilidades que antes incumbían a los gobiernos corresponden ahora a los empleadores. Los trabajadores estarían dispuestos a compartir en alguna medida esta carga adicional. Le pareció interesante la idea planteada por el Grupo Gubernamental respecto de la conveniencia de constituir órganos de coordinación tripartitos de ámbito nacional en apoyo de la minería de pequeña escala, tarea en la que la OIT podría intervenir.
72. Varios representantes gubernamentales (de los Estados Unidos, de Filipinas y de la India) formularon sugerencias acerca de las actividades futuras de la OIT, entre las que mencionaron la influencia ejercida por dicha Organización al informar a la población acerca de sus programas mundiales, por ejemplo, los programas relativos a la silicosis, y acerca de las actividades que dichos programas generan en el plano nacional. La OIT debería difundir información acerca de las mejores prácticas entre los diferentes países en determinados sectores por conducto de foros como la presente Reunión. También debería alentar a los partícipes sociales a que desempeñen sus funciones y cooperen estrechamente con el Banco Mundial y con otras organizaciones.
Examen y adopción por la Reunión de los proyectos
de informe y de conclusiones
73. El Grupo de Trabajo sobre las conclusiones presentó su proyecto de conclusiones a la Reunión en su sexta sesión.
74. En esta misma sesión, la Reunión adoptó por unanimidad el proyecto de conclusiones y el presente informe.
Ginebra, 21 de mayo de 1999.
(Firmado) Sr. G. Sibanda,
Presidente.
Conclusiones sobre los problemas sociales
y laborales en las explotaciones
mineras pequeñas(3)
La Reunión tripartita sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas,
Congregada en Ginebra del 17 al 21 de mayo de 1999,
Adopta, el veintiuno de mayo de 1999, las siguientes conclusiones:
1. La minería de pequeña escala ofrece trabajo e ingresos a unos 13 millones de personas. Su actividad está estrechamente vinculada al desarrollo económico, pero su potencial dista mucho a menudo de utilizarse plenamente. La tarea que deberá realizarse a principios del nuevo milenio será integrar la minería de pequeña escala en las demás actividades como fuente de trabajo decente y de beneficios económicos.
2. Los muchos y complejos problemas relativos a la minería de pequeña escala hacen que cuando se desarrolle y haga efectiva la asistencia social y laboral que se presta en esferas como la salud, la educación y el medio ambiente, deberían tenerse debidamente en consideración otras cuestiones -- de orden normativo, financiero, técnico, cultural y político -- que afectan a este sector. A la inversa, la asistencia orientada hacia otras metas debería prever o tener en cuenta todas sus implicaciones laborales y sociales.
3. Un requisito esencial para una minería de pequeña escala que funcione satisfactoriamente es el establecimiento de un marco jurídico y normativo apropiado, incluidas disposiciones en materia de seguimiento y cumplimiento de la legislación. Esta tarea corresponde a los gobiernos. Los gobiernos que ya han establecido con éxito dicho marco deberían ayudar con sus conocimientos técnicos y prácticos a los países que todavía no lo han hecho.
4. El carácter informal de la mayor parte de la minería de pequeña escala, en especial en los países en desarrollo, puede a veces limitar la capacidad de las organizaciones de empleadores y de trabajadores(4) para abordar cuestiones laborales y sociales. Toda propuesta encaminada a mejorar la situación en la minería de pequeña escala ha de ofrecer beneficios inmediatos y tangibles para que pueda aplicarse.
5. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían someter a la consideración de las partes interesadas en la minería de pequeña escala, ya sea directamente o por medio de organismos gubernamentales, la OIT u otras organizaciones según proceda, propuestas concretas de asistencia para mejorar las condiciones laborales y sociales en la minería de pequeña escala, o colaborar estrechamente en la elaboración de tales propuestas.
6. Todas las actividades de asistencia a la minería de pequeña escala deberían regirse por la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento.
7. Los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores reconocen que el medio ambiente es una cuestión importante para los trabajadores y las comunidades que trabajan o viven en explotaciones mineras pequeñas o en su vecindad.
8. La seguridad y salud en el trabajo son cuestiones importantes para las explotaciones mineras pequeñas y sus comunidades. La falta de datos fiables y las dificultades que plantea su recopilación obstaculizan aún más el desarrollo de programas eficaces de asistencia y la mejora de los resultados en materia de seguridad y salud. Pese a ello, se conocen bien los problemas principales de seguridad y salud que se plantean.
9. En el cumplimiento de sus obligaciones, los gobiernos deberían establecer un sistema de notificación efectiva de los resultados conseguidos en materia de seguridad y salud en la minería de pequeña escala. En esta tarea, los gobiernos deberían hacer hincapié en investir en la prevención de accidentes y enfermedades.
10. Las empresas mineras y las organizaciones de trabajadores que han desarrollado métodos eficientes y eficaces en relación con su coste para la recopilación y el análisis de datos deberían compartir estos métodos con los gobiernos que están abordando la cuestión de la minería de pequeña escala.
11. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían colaborar con las explotaciones mineras pequeñas y las comunidades vinculadas a las mismas con el fin de que comprendan mejor mediante ejemplos apropiados las ventajas que ofrece la explotación de las minas en condiciones de seguridad y salud.
12. Deberían promoverse reuniones organizadas de conformidad con las directrices de la OIT con el fin de contribuir a la elaboración o el perfeccionamiento de programas de formación y educación en materia de seguridad y salud en el trabajo.
13. La ratificación y aplicación del Convenio sobre seguridad y salud en las minas, 1995 (núm. 176) es un medio importante para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo en la minería de pequeña escala.
Las mujeres en la minería de pequeña escala
14. Las mujeres pueden desempeñar y desempeñan un papel importante en la minería de pequeña escala al mismo tiempo que asumen sus demás obligaciones, pero la medida en que pueden participar en esta actividad se ve a menudo obstaculizada por uno o más factores de orden jurídico, económico, social o cultural.
15. El apoyo que se preste a la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento y el cumplimiento por los gobiernos de las obligaciones que han asumido en la materia son importantes para eliminar los obstáculos de carácter discriminatorio que impiden la participación de las mujeres en la minería de pequeña escala.
16. Las medidas encaminadas a mejorar la participación de las mujeres comprenden la organización de servicios de enseñanza escolar para sus hijos y de educación para las mismas mujeres. La prestación de tales servicios incumbe en primer lugar a los gobiernos. Cuando proceda, los gobiernos deben conseguir el apoyo de los interlocutores sociales y de otros organismos pertinentes. En las medidas que adopten con el fin de aumentar la participación de las mujeres en la minería de pequeña escala, los gobiernos deberían velar por que ello no conduzca inadvertidamente a la creación de otras formas de discriminación.
17. El poder acceder más fácilmente al crédito, por ejemplo por medio de regímenes de microfinanciación, puede permitir que la participación de las mujeres aumente rápidamente. La OIT y otros organismos deberían considerar la forma de ampliar los programas de microfinanciación para que abarquen el sector de la minería de pequeña escala.
El trabajo de los niños en la minería de pequeña escala
18. El trabajo de los niños en la minería de pequeña escala está íntimamente vinculado a la pobreza. No debería permitirse que la voluntad de erradicar la pobreza se debilite en ningún nivel. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores que prestan asistencia a la minería de pequeña escala con objeto de mejorar su eficiencia y generar mayores ingresos pueden desempeñar un papel importante en la eliminación de la pobreza y de la necesidad de que los niños trabajen.
19. La falta de datos dificulta determinar la magnitud y naturaleza del trabajo infantil en la minería de pequeña escala, pero ello no oculta el hecho de que sea importante. Los gobiernos deberían mejorar sus métodos de recopilación de datos sobre la magnitud y naturaleza del trabajo infantil utilizando los recursos y la competencia de las organizaciones intergubernamentales y de otros organismos pertinentes.
20. La erradicación del trabajo infantil en las tareas más peligrosas de la minería de pequeña escala tendría que ser inmediata. Debería acompañarse con la adopción de medidas para que los ingresos de las familias no se vean afectados y se garanticen oportunidades de educación a los niños. Los gobiernos deberían velar por que se consignen recursos suficientes para que los niños que no han alcanzado aún la edad legal de trabajar tengan acceso a la enseñanza pública. Además, los gobiernos deberían poner en práctica un amplio sistema de diálogo con asociaciones comunitarias, culturales o de otra naturaleza a fin de acelerar y mejorar las oportunidades de escolarización en las comunidades mineras pequeñas.
21. Las obligaciones que figuran en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento se aplican igualmente al trabajo infantil, y los gobiernos deberían cumplirlas. La acción normativa de la OIT relativa al trabajo infantil será instrumental para conseguir que no haya niños trabajando en las pequeñas explotaciones mineras. El Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) debería poner un énfasis mayor en los proyectos relativos a las pequeñas explotaciones mineras con el fin de acelerar la abolición del trabajo infantil en tareas peligrosas en dichas explotaciones y velar por que los niños no sean víctimas de la explotación.
Legislación relativa a la minería de pequeña escala
22. En el caso de la minería ilícita, una reglamentación apropiada constituye un paso importante en la transformación de la minería de pequeña escala en una fuente viable y reglamentada de trabajo e ingresos decentes.
23. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían ser consultadas cuando se elaboren leyes relativas a la minería de pequeña escala incluida la discusión de sus efectos sociales y económicos en todas las partes interesadas. Una vez en vigor, las leyes y los reglamentos deberían aplicarse plenamente y sin distinción.
Relaciones entre las minas grandes y pequeñas
24. Los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores interesados deberían poner a disposición de cuantos estén implicados en labores de minería de pequeña escala información técnica, información referente a las prácticas más eficaces, datos sobre seguridad y salud en el trabajo, y toda información disponible en el ámbito de la industria minera.
25. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores, en particular en el plano local, deberían brindar asistencia a las minas pequeñas con miras a que mejoren sus métodos de trabajo y las condiciones sociales en los yacimientos y en la comunidad. Debería buscarse el apoyo de donantes para movilizar esfuerzos en favor de la pequeña minería. Si fuese necesario, la OIT debería supervisar y coordinar la realización de estudios piloto que incluyan a las organizaciones de empleadores y de trabajadores de las grandes explotaciones mineras para atender los problemas del sector.
26. Los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían estudiar de qué manera las grandes explotaciones mineras y sus trabajadores podrían actuar como mentores de las pequeñas explotaciones mineras.
Asistencia a la minería de pequeña escala
27. Toda asistencia a la minería de pequeña escala debe tener en cuenta las necesidades inmediatas de todos los interesados y las de su comunidad para ser eficaz.
28. Las propuestas del Banco Mundial relativas a un órgano de consulta mencionadas en el informe de la OIT mejorarían si se incluyera en el mismo la participación de los interlocutores sociales.
29. En el plano nacional, el protagonismo del gobierno es fundamental en la prestación de asistencia a la pequeña minería, en particular en lo que se refiere a las concesiones, la prospección, el crédito y la comercialización. Los gobiernos deberían considerar el establecimiento de grupos de consulta amplios, en el plano nacional o local, que desarrollen actividades de asistencia orientándola hacia donde sea más necesaria. Los gobiernos deberían también tener presentes los efectos de sus políticas fiscales y otras en la minería de pequeña escala.
30. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían utilizar su amplio acervo de conocimientos para ayudar a las pequeñas explotaciones mineras, en especial en los países en desarrollo, con información, recursos, formación y asistencia técnica, tales como la adaptación de la tecnología o del equipo para su utilización en pequeñas explotaciones mineras y en la comercialización.
31. La OIT y otros organismos de desarrollo deberían velar por que la información sobre proyectos que han tenido buenos resultados en las pequeñas explotaciones mineras se recopilen y difundan.
32. Además de las medidas mencionadas con anterioridad, la OIT debería continuar interesándose por la minería de pequeña escala, proseguir sus actividades en esta esfera y fortalecer su capacidad en materia de redes recurriendo en mayor grado a las tecnologías de la información para comunicar rápida y eficazmente con sus mandantes. Debería darse prioridad a la difusión de información sobre los programas mundiales de la OIT como también sobre los programas nacionales que surgen de ellos.
33. La considerable experiencia de la OIT en materia de cooperación técnica debería ser utilizada con vistas a una concertación entre las partes implicadas en la minería de pequeña escala con objeto de atender los asuntos de que trata el informe.
34. La OIT debería participar en todo órgano de coordinación que se cree para asistir a la minería de pequeña escala y cerciorarse de que los copartícipes sociales también desempeñan su cometido.
Resolución
Examen y adopción del proyecto
de resolución por la Reunión
En su cuarta sesión plenaria, la Reunión constituyó un Grupo de Trabajo sobre las resoluciones, de conformidad con lo preceptuado en el párrafo 1 del artículo 13 del Reglamento.
El Grupo de Trabajo, presidido por el Presidente de la Reunión, estuvo integrado por la Mesa de esta última y tres representantes de cada Grupo. Su composición fue la siguiente
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Mesa de la Reunión | ||
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Sr. G. Sibanda (Presidente) | |
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Sr. J.H. Eyison (Vicepresidente gubernamental) | |
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Sr. J.G. Eneas (Vicepresidente empleador) | |
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Sr. J. Motlatsi (Vicepresidente trabajador) | |
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Miembros gubernamentales | ||
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Burkina Faso: |
Sr. M. Traore |
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Ecuador: |
Sr. S. Cordovez Noboa |
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Estados Unidos: |
Sra. C. Monforton (consejera técnica y suplente) |
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Miembros empleadores | ||
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Sr. A.S. Dafe | |
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Sr. J. Riesgo Valdivieso | |
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Sr. B. Wilton | |
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Miembros trabajadores | ||
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Sr. K. Hammer | |
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Sr. J. Main | |
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Sr. T.E. Ruzive | |
En la sexta sesión plenaria de la Reunión el Presidente, en su calidad de Presidente del Grupo de Trabajo sobre las resoluciones y de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 8 del artículo 14 del Reglamento, presentó la recomendación de dicho Grupo referente al proyecto de resolución sometido a la Reunión. A tenor del citado artículo, también se había consultado a los dos Vicepresidentes de la Reunión sobre el contenido del informe oral del Presidente.
El Grupo de Trabajo pasó a examinar un proyecto de resolución presentado por el Grupo de los Trabajadores, que se declaró admisible a trámite. El Grupo de Trabajo enmendó su tenor con base en las propuestas formuladas por sus miembros en el plazo señalado por la Mesa de la Reunión y recomendó que la Reunión adoptase la versión enmendada del proyecto de resolución.
Texto de la resolución adoptada por la Reunión
Resolución sobre los convenios fundamentales
de la Organización Internacional del Trabajo
y las actividades futuras de la OIT en el sector
de la minería de pequeña escala(5)
La Reunión tripartita sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas,
Congregada en Ginebra del 17 al 21 de mayo de 1999,
Recordando que las explotaciones mineras pequeñas forman parte del sector de la minería;
Recordando que los gobiernos presentes en la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Social (la Cumbre Social) celebrada en Copenhague pidieron la aplicación universal de los principios y derechos fundamentales en el trabajo;
Recordando que la Cumbre Social recomendó un fortalecimiento de la cooperación entre todas las instituciones internacionales competentes, incluidas las Naciones Unidas y sus organismos especializados, así como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional;
Recordando la adopción en junio de 1998 de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento;
Recordando las resoluciones núms. 101 y 102 adoptadas en la 13.ª reunión (1995) de la Comisión del Carbón de la OIT;
Recordando la adopción por la Conferencia Internacional del Trabajo del Convenio sobre seguridad y salud en las minas, 1995 (núm. 176), y reconociendo con aprecio el número elevado de gobiernos que han ratificado este instrumento sectorial esencial;
Recordando los esfuerzos y actividades que la OIT ha realizado para eliminar el trabajo infantil, tema inscrito en el orden del día de la próxima reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, así como las actividades que la OIT ha desempeñado para eliminar todas las formas de discriminación en el trabajo, en especial en lo que se refiere a las mujeres;
Reconociendo que la caída actual de los precios en los mercados mundiales de la mayor parte de los minerales metálicos y no metálicos impone una carga adicional a varios gobiernos, empleadores y representantes de los trabajadores para garantizar el pleno respeto de los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo y la adopción de medidas sociales adecuadas en la minería de pequeña escala de los países tanto desarrollados como en desarrollo;
Deseando incitar a la OIT a que adopte un programa detallado con el fin de ayudar a los interlocutores sociales a hacer suyos y respetar los derechos humanos fundamentales y los derechos de los trabajadores y de sus representantes(6) en la minería de pequeña escala, en especial en aquellas ramas de la industria en que la aplicación de las leyes y reglamentos es particularmente difícil,
Adopta, el veintiuno de mayo de 1999, la siguiente resolución:
La Reunión tripartita sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas:
1) pide al Consejo de Administración y al Director General de la Oficina Internacional del Trabajo que promuevan el diálogo social en la minería de pequeña escala. Con este fin, la OIT debería:
a) promover un diálogo tripartito en el que también puedan participar otras partes interesadas, según proceda, para mejorar las condiciones de trabajo en la minería de pequeña escala;
b) aumentar su esfuerzo por incitar más aún a los Estados Miembros a ratificar el Convenio sobre seguridad y salud en las minas, 1995 (núm. 176), y garantizar por medio de programas apropiados la plena aplicación de sus disposiciones en todas las actividades de minería de pequeña escala;
c) garantizar que su Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) se aplique plenamente en todos los países en que el trabajo infantil en la minería de pequeña escala es una práctica común;
2) invita a la OIT, en su cooperación con el Banco Mundial, las instituciones financieras y otros organismos internacionales, a velar por que en la planificación y ejecución de actividades y programas relativos al sector de la minería de pequeña escala se celebren consultas completas con los representantes de los empleadores y de los trabajadores;
3) pide a la OIT que intensifique sus actividades de investigación y seguimiento con especial referencia al respeto de la aplicación de los convenios fundamentales en la minería de pequeña escala;
4) pide a los Estados Miembros que:
a) respeten y promuevan sus obligaciones con la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento;
b) presten pleno apoyo a las actividades de la OIT encaminadas a la erradicación del trabajo infantil, en especial por medio de las normas del trabajo relativas a este tema y el IPEC, así como a la eliminación de todas las formas de discriminación en el trabajo, en especial las que afectan a las mujeres;
c) contribuyan a la planificación y ejecución de programas encaminados a mejorar las estructuras sociales y económicas en las áreas de que se trata por medio de actividades de educación y de formación y fomenten la creación de empleos que ofrezcan buenas condiciones de seguridad y salud.
Otros asuntos
Debates de los grupos especiales
Actividades de algunas organizaciones internacionales
en las explotaciones mineras pequeñas
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Presidente: |
Sr. M. Roldan, Vicepresidente, Grupo Gubernamental. |
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Participantes: |
Sra. S. Khan, Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, OIT, Ginebra. |
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Sra. B. Labonne, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la Organización de las Naciones Unidas, Nueva York. |
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Sr. G. McMahon, Banco Mundial, Washington, DC. |
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Sra. R. Kunanyagam, Banco Mundial, Washington, DC. |
Actividades de la OIT sobre el trabajo infantil
La Sra. Khan inició su exposición declarando que 250 millones de niños engrosan a diario la fuerza laboral; unos 120 millones de ellos lo hacen en condiciones peligrosas y de explotación, a menudo envueltos en una niebla que les hace invisibles. La OIT dedicó siempre, desde su constitución, el máximo empeño a la erradicación del trabajo infantil. Si bien hoy se reconoce de forma generalizada la imposibilidad de abolir el trabajo infantil de la noche a la mañana, prospera un consenso internacional acerca de la necesidad de eliminar de inmediato al menos «las formas de trabajo infantil más intolerables». El convenio y la recomendación propuestos a estos efectos, cuya adopción se esperaba para junio de 1999, en la Conferencia Internacional del Trabajo, se aplicarían a todos los niños menores de 18 años y exigirían a los Estados ratificantes que arbitrasen las medidas oportunas para proscribir y eliminar a la mayor brevedad las peores formas de trabajo infantil, a saber:
La OIT ha intensificado y ampliado su ofensiva contra el trabajo infantil desde la creación del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), que se lleva a la práctica en más de 60 países, del que existen memoranda de entendimiento con 35 países y que goza de un apoyo financiero creciente de más de 20 donantes. El apoyo del IPEC tiene una base amplia y múltiples vertientes. Tiene por cometido:
Ya existen programas encaminados a eliminar el trabajo infantil en industrias específicas. Los ejemplos más evidentes de este empeño son las actividades realizadas en la industria del vestido de Bangladesh y en la industria productora de balones de fútbol de Pakistán. También se acaban de iniciar, o se están a punto de lanzar, otros programas similares en Guatemala, Haití, India, Kenya, República Unida de Tanzanía, Uganda y Zambia. Ya funcionan asimismo programas para combatir el tráfico de niños con fines laborales, incluida la prostitución, en Camboya, Filipinas, Indonesia y Tailandia. Pronto se espera emprender la aplicación de un nuevo programa en la región del Mekong. El IPEC también forma parte del grupo de organismos de las Naciones Unidas que lleva a cabo otro proyecto contra el tráfico de esta índole en el Asia meridional. En el informe preparado por la Oficina para la Reunión se ilustra con fidelidad la experiencia acumulada por el IPEC en el sector minero. Esta abarca las actividades realizadas en el Perú y, se espera, pronto también en las minas auríferas de pequeñas dimensiones de Ecuador, Perú y Bolivia para rescatar a unos 1.500 niños del trabajo minero, garantizar su rehabilitación y generar un grado de concienciación y un potencial mayores para resolver este problema.
La experiencia ha demostrado la importancia que revisten la vigilancia del lugar de trabajo y las medidas de protección social, con inclusión de la enseñanza no oficial impartida a los niños; la movilización de la comunidad y el fomento de la concienciación; el ingreso de los niños de corta edad en las escuelas oficiales; la formación de los miembros de familia adultos para llevar a cabo actividades generadoras de ingresos y la provisión de facilidades de crédito. El buen éxito de estos proyectos depende de la cooperación de los productores interesados, de los empleadores, de los contratistas y subcontratistas, e incluso de las familias.
Por último, la Sra. Khan subrayó que para abordar los problemas del trabajo infantil la OIT deriva sus fuerzas precisamente de varias notas que la caracterizan, como por ejemplo: su estructura tripartita, que se presta a una participación más amplia, y la capacidad de entablar un diálogo social con los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores, así como con otras partes interesadas; su marco normativo y su inteligencia institucional de que es preciso ayudar a los gobiernos a armonizar su legislación nacional con las normas internacionales para permitirles solventar el problema desde el punto de vista legislativo; sus modalidades de cooperación técnica y sus estructuras in situ; sus bases de investigación y de publicación, y su mandato, su postura y la constitución de redes, que le permiten reunir a otros organismos internacionales, como el UNICEF y la UNESCO, a organizaciones internacionales y a gobiernos para que examinen las dificultades y las pongan de relieve, aprendan de sus experiencias mutuas y saquen fuerzas de todos los órganos para dar solución a los problemas.
Hacia el logro de unos medios de subsistencia
duraderos en las comunidades mineras
La Sra. Béatrice Labonne explicó que hacía unos dos años el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas propuso un nuevo método para estudiar las posibilidades de mitigar la pobreza en las explotaciones mineras pequeñas. Este consiste en considerar la minería en un contexto global y pluridimensional. Apunta a determinar las políticas idóneas para aprovechar las oportunidades económicas que a corto plazo ofrecen las minas artesanales a fin de que se reinvierta parte de sus ingresos en la creación de empresas más duraderas desde el punto de vista económico y social. Estas empresas, que se respaldarían mutuamente, ofrecerían a su vez otras fuentes de ingresos más duraderas y generarían un entorno propicio para mejorar las condiciones de trabajo en la minería. El citado método consiste en privilegiar a las personas en detrimento de la tecnología y del afán de incrementar la producción.
La Sra. Labonne pasó entonces a analizar la pobreza en que se ven atrapados cuantos no han tenido opciones ni oportunidades de salir adelante en un ambiente de marginalidad y precariedad. La principal dificultad que plantea la concepción de políticas en pro de los pobres reside en comprender cuanto percibe la población afectada, influir en ella y granjearse su confianza para lograr un dominio auténtico y duradero de todo este proceso. La oradora observó asimismo que en las comunidades mineras artesanales pobres las mujeres y los niños contribuyen en gran medida al ingreso doméstico, pese a lo cual son también a menudo las principales víctimas de la pobreza, ya que su contribución no goza de reconocimiento económico y social. Es más, pese a la importancia económica que reviste el sector de las explotaciones mineras pequeñas, el empeño dedicado hasta ahora al aprovechamiento del potencial de generación de ingresos de las minas artesanales dista de ser fructuoso. Los métodos escasísimamente viables, pero costosos, suelen beneficiar a un puñado de grupos de empresarios mineros a expensas de la mayoría de los artesanos. Como el sector minero se ha desarrollado a menudo como enclave económico en muchos países en desarrollo, los proyectos destinados a fomentarlo suelen perjudicar a otros sectores económicos, incluida la agricultura.
El método consistente en promover unos medios de vida duraderos se basa en las actividades siguientes:
Según la oradora, los medios de subsistencia de una persona abarcan los recursos, las actividades, los derechos y todos los factores que permiten salir adelante en la vida. El que estos medios de vida sean o no duraderos depende de la manera en que cada cual utilice todo este capital a corto y a largo plazo. En términos más generales, el carácter duradero de unos medios de subsistencia viene determinado por:
Por tanto, lo que se entiende por medios de subsistencia duraderos es la capacidad de las personas para ganarse la vida y mejorar la calidad de esta última sin coartar las oportunidades de los demás, ya sea hoy o en lo futuro.
En un inicio, el proyecto conjunto del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo se basó en la necesidad de generar otras fuentes de subsistencia para los mineros artesanales a fin de permitirles alcanzar un nivel de vida aceptable sin cercenar la capacidad de los demás para lograr unos medios de vida duraderos. En segundo lugar, la minería artesanal es a menudo una actividad clandestina y no siempre reconocida por el Estado. Ello implica que el sector correspondiente no está reglamentado, lo cual conduce a una degradación grave del medio ambiente, al contrabando, a la comisión de delitos y a la prevalecencia de unas condiciones sociales y sanitarias abominables. La inmigración de numerosas poblaciones mineras nómadas puede propiciar la propagación de enfermedades como el VIH/SIDA y el virus Ebola. En el proyecto se estudiarán los capitales natural, biológico, social y físico de las comunidades mineras artesanales. Se dará prioridad a la formulación de estrategias destinadas a regenerar la base de los recursos naturales y se espera que se propongan políticas para contrarrestar la ausencia de garantías materiales con estudios sobre la viabilidad de una fórmula de «microcrédito» dedicada a las actividades de saneamiento del medio ambiente.
Las ventajas del método basado en el logro de unos medios de subsistencia duraderos son:
La oradora declaró que las intervenciones habituales de los organismos de desarrollo en las comunidades mineras artesanales son de índole sectorial y han fracasado en gran medida por haberse omitido el carácter multidimensional e intersectorial de la vida de las comunidades mineras artesanales. El método consistente en lograr unos medios de subsistencia duraderos obliga a mantener mecanismos capaces de rebasar estos límites y de centrarse implícitamente en los vínculos existentes a gran escala y a pequeña escala.
El proyecto tiene tres objetivos específicos:
La Sra. Labonne pasó entonces a exponer las distintas fases del proyecto, que incluye cuestionarios y directrices; la determinación de los países, las regiones y los tipos de minas idóneos; el acopio de datos y la realización de análisis, y la preparación de informes y recomendaciones. Se esperaba que al culminarse el proyecto se diera amplia difusión a los resultados y a las opciones políticas derivados de él a fin de obtener de sus beneficiarios información e ideas sobre la manera más idónea de aplicar estas políticas. Por último, también cabría animar a los donantes y a los gobiernos a financiar con mayor generosidad los programas destinados a las zonas rurales, para que la sinergia y la diversificación de las actividades productivas se hagan realidad.
Actividades del Banco Mundial en la minería
artesanal y de pequeña escala
Según declaró el Sr. McMahon, la filosofía que late en las actividades del Banco Mundial dedicadas a la minería artesanal o de pequeña escala entraña la utilización de un método integrado para mitigar la pobreza y proteger el medio ambiente, tomando en cuenta las preocupaciones sociales y culturales, y procurando regularizar el sector ofreciéndole una condición jurídica claramente definida mediante la determinación de mecanismos financieros y el fomento de una minería de pequeña escala mecanizada. El principal motivo de preocupación del Banco es la adopción de métodos poco sistemáticos para atajar los problemas surgidos en el sector y los costos a menudo elevados que entrañan las posibles soluciones.
El orador propuso que se constituyera un grupo consultivo de ámbito mundial para el desarrollo duradero de la minería artesanal y de pequeña escala. Su propuesta apuntaba a la instauración de un dispositivo de colaboración y de coordinación entre los programas de los diversos donantes en la minería artesanal y de pequeña escala con miras a abordar de manera cabal las diversas dificultades planteadas en el citado ramo. La experiencia demuestra que la participación de los donantes debe encauzarse de forma integrada para que puedan abordarse con eficacia las dificultades de este ramo del sector minero. El Banco Mundial y otros donantes habían empezado a poner en práctica este método en consonancia con las recomendaciones formuladas por reuniones internacionales anteriores dedicadas a la minería artesanal y de pequeña escala.
Podría resultar sumamente beneficioso coordinar todos los esfuerzos realizados en este sentido. Primero, en una época de recortes presupuestarios puede resultar más fácil utilizar los escasos fondos disponibles con mayor acierto y consignarlos con mejor criterio y de forma más coordinada. Segundo, al aunar fuerzas para abordar las complejas dificultades con que tropieza el sector minero artesanal, las entidades donantes y demás partes interesadas podrían combinar sabiamente sus ideas para lograr un desarrollo más eficaz. Dada la diversidad de imperativos administrativos prevaleciente, convendría coordinar toda la ayuda prestada por conducto de un órgano independiente dotado de un conocimiento cabal de todos los aspectos de este ramo. A estos efectos cabría constituir un grupo consultivo de ámbito internacional para la minería artesanal y de pequeña escala, al cual se confiaría la responsabilidad de sentar las pautas de actuación pertinentes, prestar asesoramiento, dar difusión a las prácticas y a las experiencias más fructuosas y recaudar fondos para dar cumplimiento al proyecto. Las actividades de este grupo consultivo se financiarían con cargo a organizaciones donantes de carácter bilateral y multilateral, a ONG internacionales, a sociedades mineras privadas y a la administración pública central.
El orador facilitó una serie de indicaciones sobre la estructura gubernativa y organizativa de este grupo, así como sobre sus actividades y sus criterios de selección, que determinaría el propio grupo en general. Los órganos de gobierno serían un comité directivo, un grupo de asesoramiento técnico y una pequeña secretaría. El comité directivo podría componerse de representantes de los donantes y de otras partes interesadas importantes, y su presidencia podría ser alterna y reunirse al menos una vez al año. Su mandato podría consistir en: la formulación de políticas y de estrategias a largo plazo; el suministro de pautas de orientación generales para las actividades del grupo consultivo; el examen de los resultados globales de dicho grupo y de algunas de sus actividades, y la aportación de conocimientos al grupo por las instituciones miembro (incluidos la OIT, el PNUD y las Naciones Unidas), según proceda. Un grupo de asesoramiento técnico, integrado por expertos internacionales dotados entre todos de unos conocimientos variados y complementarios entre sí acerca de la minería artesanal y de pequeña escala en el ámbito regional, podría: prestar ayuda al comité directivo en el desempeño de sus funciones; formular sugerencias y contribuir a la elaboración de un conjunto de propuestas específicas para su ulterior criba y la adopción de las que se juzguen más adecuadas; valorar las propuestas sometidas al grupo consultivo para estudiar su financiación, y supervisar la evolución de las propuestas o los proyectos aceptados. La secretaría, de cuya ubicación decidiría el comité directivo, contaría con la presencia de un coordinador a tiempo completo y de un asistente a tiempo parcial. Las dos actividades principales financiadas por el grupo consultivo podrían consistir en la presentación de las propuestas más acertadas a un concurso internacional, y la difusión de los resultados de los proyectos fructuosos en otros países, con inclusión de actividades de formación y talleres. El grupo consultivo podría limitarse a financiar solamente los proyectos que guarden relación directa con las actividades de la minería artesanal y de pequeña escala. Se proyecta celebrar este año una reunión de todas las partes eventualmente interesadas en esta propuesta (incluidas la OIT, las Naciones Unidas) para estudiarla.
La Sra. Kunanyagam ofreció una visión panorámica de los proyectos que actualmente lleva a bien el Banco Mundial en Burkina Faso, Ecuador, Ghana, Mozambique, y la República Unida de Tanzanía.
Debate
Un miembro empleador de los Estados Unidos preguntó si cuando el citado grupo consultivo y cada organización examinasen la bondad de los proyectos tomarían en consideración las conclusiones de la presente Reunión. Los representantes del Banco Mundial y de las Naciones Unidas acordaron actuar en este sentido, si bien el representante de las Naciones Unidas especificó que la idea de la OIT resultaba sumamente útil, ya que permitiría estudiar los problemas trascendiendo el ámbito de la industria minera.
Un miembro trabajador de Australia manifestó su interés por las presentaciones efectuadas, pero avisó de los riesgos inherentes a la duplicación de proyectos experimentales y del afán de reinventar la rueda. Los sindicatos gozan de un gran acervo de experiencia en materia de formación profesional, así como de seguridad y salud en el trabajo. También tienen acceso a los fondos de los donantes y de sus organismos nacionales e internacionales, amén de poder contribuir a la formación de los mineros de las explotaciones pequeñas en estos ámbitos. No vio referencia alguna a los sindicatos o al trabajo organizado entre las partes interesadas. El orador mencionó la experiencia derivada de una serie de proyectos de formación profesional organizados por sindicatos en otro sector. El Sr. McMahon se mostró agradablemente sorprendido por el interés de los trabajadores sindicados de las explotaciones mineras pequeñas de los países en desarrollo y consideró que convendría invitar a dichos trabajadores a la Reunión, junto con las demás partes interesadas. La Sra. Labonne pidió ayuda a los trabajadores sindicados para la implantación de sindicatos en los países en desarrollo.
Un miembro empleador de Nigeria pidió información adicional acerca de las consecuencias que entrañaría la ratificación de un nuevo convenio sobre el trabajo infantil, en cuya virtud los jóvenes menores de 18 años no podrían dedicarse a estas actividades. A su modo de ver, los países industrializados podrían presionar a los países en desarrollo para que ratificasen y diesen cumplimiento al convenio a fin de que prevaleciesen los derechos humanos. La Sra. Khan recalcó que el proyecto de nuevo convenio versa sobre las peores formas de trabajo infantil, sin por ello vedar por completo a los jóvenes el ejercicio de todo tipo de trabajo. En el proyecto de convenio se prevé la prestación de asistencia técnica a los niños retirados de la fuerza de trabajo, en consonancia con el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil. La Sra. Hagen (Directora ejecutiva, Diálogo Social) agregó que esta nueva iniciativa manifestaba el renovado empeño por eliminar los abusos del trabajo infantil. Se había fijado un límite mínimo: los niños deberían ir a la escuela hasta cumplir los 15 años de edad, o bien hasta alcanzar la edad mínima correspondiente a la escolaridad obligatoria con arreglo a lo dispuesto en el Convenio sobre la edad mínima, 1973 (núm. 138). Los Estados Miembros de la OIT completarían el parámetro de la edad mínima proscribiendo las formas peligrosas y más graves de explotación del trabajo infantil. Convendría para ello definir el trabajo peligroso en la legislación nacional.
Un miembro trabajador de la India expuso las dificultades que plantea la falta de coordinación en la minería de su país, por lo que preguntó al Banco Mundial qué podría hacerse para remediar esta situación. En respuesta a esta pregunta, se declaró que la minería artesanal es un ámbito relativamente nuevo para el Banco Mundial, en el que éste ha iniciado tan sólo cinco o seis proyectos de momento. También ha lanzado un proyecto de gran magnitud sobre la reestructuración de la industria carbonera de la India. Convenía tener presente que el Banco Mundial sólo trabaja con unos grupos específicos a instancia de los Estados interesados. Un miembro trabajador del Canadá aludió a la falta de participación de los trabajadores sindicados en las negociaciones referentes a los acuerdos comerciales (por ejemplo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC)), en los que no se suele penalizar la violación de los derechos laborales (como son la seguridad y la salud y la libertad sindical). En estas negociaciones comerciales se debería dar entrada a la OIT, al tiempo que deberían abordarse los problemas relativos al trabajo infantil y a los derechos de las mujeres. El Sr. McMahon declaró que en los últimos años había aumentado considerablemente la atención por las cuestiones sociales (diferencias entre hombres y mujeres, problemas sociales) en todos los programas del Banco Mundial.
Un observador de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Africa declaró que su organización venía actuando en el ámbito de la minería de pequeña escala desde hacía más de 20 años. Se preocupaba de cuestiones sociales como la diferencia entre hombres y mujeres, la prostitución y las drogas, si bien no había abordado realmente el problema del trabajo infantil. Celebraría que su organización pudiera colaborar con la OIT para tomar en consideración el trabajo infantil. Reconoció que los recursos mineros no son regenerables y que por ello se necesita adoptar un método global y hallar soluciones para garantizar unos medios de subsistencia duraderos después de explotado el filón de oro. Citó algunos ejemplos de duplicación de esfuerzos en Ghana y la República Unida de Tanzanía. Expresó el deseo de que cuando se convocase la reunión de Washington para constituir el grupo consultivo se invitara, entre otras partes interesadas, a la Small Mining International (Internacional de las Explotaciones Mineras Pequeñas).
Un miembro trabajador de Australia coincidió en que desde el punto de vista teórico la minería puede constituir un medio de subsistencia duradero. Los ingresos derivados de ella deberían reinvertirse para generar otras oportunidades de empleo, y mejorar la enseñanza y la salud. Ahora bien, los precios estaban descendiendo, especialmente el del oro. Por ello, el pasado año resultaron despedidos unos 10.000 trabajadores del sector de las minas de oro. Esta caída se debió a que los gobiernos vendieron sus reservas. El participante del Banco Mundial creía sin embargo que esta caída se debía más bien a la crisis del Asia meridional y que el oro recuperaría su valor una vez se hubiera superado esta última.
Un representante del Gobierno de Ecuador insistió en la necesidad de mantener una continuidad en los proyectos. Por ejemplo, cuando el Banco Mundial terminase un proyecto, otro organismo debería tomar el relevo y seguir alimentando la confianza existente y mantener la inercia imprimida en dicho proyecto. Coincidía en que la pobreza es un tema subyacente en la minería de pequeña escala y en que el deterioro de la situación económica dificulta la lucha contra el trabajo infantil. No todos los mineros empleados en explotaciones pequeñas serían capaces de hacer suyas las preocupaciones por el medio ambiente, que podrían socavar la viabilidad de la minería de pequeña escala. La única clave del éxito reside en la adopción de un método multidisciplinario. El participante de las Naciones Unidas respondió que la continuidad era un objetivo que nunca se había perdido de vista al estudiarse las diversas posibilidades encaminadas a garantizar unos medios de subsistencia duraderos. Resultaría útil que el Ministerio de Hacienda condujese el comité directivo nacional con el método «macro-micro», dando también entrada a otros ministerios, como los de trabajo, salud y educación. En esta empresa el ministerio de minas no estaría solo.
El representante del Gobierno de Bolivia encomió la labor realizada por la OIT para la Reunión y la gran calidad de las presentaciones efectuadas sobre el trabajo en la minería de pequeña escala de regiones sumamente importantes. En su país se llevaban a cabo muchas actividades mineras tributarias del carácter volátil de los precios del mineral. Muchos mineros se unían en cooperativas. Se precisaba una coordinación horizontal para que cada país pudiese aprender las prácticas más acertadas de los demás. Por ejemplo, la experiencia de Ecuador podría aprovecharse en Bolivia. El orador del Banco Mundial subrayó que la secretaría del grupo consultivo tendría por cometido principal adaptar las prácticas más acertadas y darles difusión. La Sra. Khan, del IPEC, aludió a su anterior declaración y reiteró que las experiencias adquiridas en diversos planos deben aprenderse, adaptarse y difundirse.
Adoptar un planteamiento ecológico para mejorar
las condiciones de trabajo y de vida
en las explotaciones mineras pequeñas
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Presidente: |
Sr. J. Motlatsi, Vicepresidente trabajador de la Reunión. |
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Participantes: |
Sr. T. Hentschel, Projekt-Consult, Fundación MEDMIN, Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), La Paz, Bolivia. |
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Sr. A. Parsons, División de Tecnología, Industria y Medio Ambiente, PNUMA, París. |
El Sr. Hentschel enseñó una serie de transparencias para ilustrar las condiciones de trabajo y de vida prevalecientes en las explotaciones mineras pequeñas de Ecuador y Bolivia, donde la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) financia tres proyectos sobre la protección del medio ambiente de las minas de pequeña escala. La empresa Projekt-Consult GmbH se encarga de la ejecución de cada uno de estos tres proyectos. Para estudiar el medio ambiente de las minas de pequeña escala es imprescindible tomar en consideración las repercusiones tanto en el medio ambiente material como en el medio ambiente social. Los mineros trabajan y viven en unas condiciones tales que constituyen una amenaza para su salud e incluso para su vida. Entre los problemas de salud profesional surgidos cabe citar aquellos relacionados con el empleo de mercurio en las minas de oro, las condiciones de higiene generales, las enfermedades profesionales -- intoxicaciones, dolencias pulmonares y auditivas, el cansancio fruto de prolongadas jornadas laborales -- los accidentes laborales, los corrimientos de tierras y las explosiones. Los problemas de salud inherentes a la minería de pequeña escala y la incidencia de esta última en el medio ambiente tienen diversas causas, verbigracia: las limitaciones de índole económica, la falta de conocimientos, educación y formación; la utilización de una tecnología ineficaz y la existencia de limitaciones técnicas, y una gestión ineficaz.
El Sr. Hentschel propuso el método empleado por la Fundación MEDMIN como ejemplo de práctica más acertada. En efecto, aplicado por los propios mineros este método brinda asistencia técnica; da acceso a microcréditos externos, cuando éstos resultan necesarios, y facilita el alquiler de maquinaria que se paga una vez probada esta última. En fechas más recientes se solicitó a los mineros que pagasen la asistencia técnica de suerte que al concluir el proyecto la fundación MEDMIN alcanzase su autonomía. El orador declaró que el citado proyecto apunta a mitigar las repercusiones que las actividades de las minas de pequeña escala tienen en el medio ambiente, e incrementar la producción de estas últimas. La Fundación actúa en varios planos: en las esferas más altas, con los ministros y otras autoridades; en las esferas medianas, con los expertos y las organizaciones no gubernamentales locales, y en unas esferas más bajas, como son las de los mineros, principalmente en las cooperativas y en sus comunidades. Todo el equipo y la maquinaria están fabricados en Bolivia. Las principales enseñanzas derivadas de este proyecto son: que la aportación de asistencia técnica a los mineros empleados en explotaciones pequeñas para que utilicen tecnologías más productivas y más respetuosas con el medio ambiente debe ser más selectiva y centrarse más en las operaciones viables desde el punto de vista económico; que debe adoptarse un planteamiento íntegro, que abarque los aspectos medioambientales, organizativos, sociales y económicos; que resulte importante garantizar la obtención de beneficios económicos, sociales y medioambientales, y generar un ambiente de confianza y amistad con los mineros de suerte que se alcance una solución con la que todos salgan ganando, y que es necesario demostrar que la protección del medio ambiente y de la salud puede entrañar a su vez ventajas materiales. El orador enumeró una serie de condiciones necesarias para la utilización de un equipo más perfeccionado y destacó que la difusión de los cambios tecnológicos resulta más eficaz cuando se encauza mediante proyectos experimentales.
El Sr. Parsons presentó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que tiene tres cometidos: vigilar el estado del medio ambiente en el mundo entero, fomentar un consenso internacional acerca de las soluciones que mejor permitan tratar las dificultades medioambientales por conducto de convenios internacionales, y facilitar la aplicación efectiva de estas soluciones. Puso de relieve la minería artesanal -- que es una actividad de subsistencia, mínimamente mecanizada por regla general y realizada por gente paupérrima. Se reconoce de forma generalizada que la minería artesanal ocasiona amplios perjuicios en el medio ambiente. Ahora bien, los datos relativos al medio ambiente se desprenden de informes referentes a países concretos y de una amplia reseña fáctica porque la mayoría de los estudios generales se centran en aspectos como la seguridad y la salud profesionales en la minería artesanal. Entre los perjuicios medioambientales causados por esta última cabe citar la contaminación por el mercurio, la eliminación de vegetación, la destrucción de bosques y selvas, la contaminación del agua, la sedimentación, la degradación de las orillas fluviales y la erosión. El orador definió el concepto de valoración de la tecnología medioambiental -- proceso consistente en estudiar y describir los efectos de una tecnología determinada en los planos social y ecológico con miras a facilitar una elección ilustrada sobre las tecnologías compatibles con un desarrollo duradero. Una de las razones que justifican la valoración de las tecnologías medioambientales es la necesidad de evitar basarse en una tecnología determinada con arreglo a un solo criterio -- la clase de criterio que permite resolver un problema haciendo caso omiso de otros quizás más graves que pudieran derivarse del primero. El orador declaró que la valoración de la tecnología medioambiental podría utilizarse para valorar las tecnologías nuevas y existentes utilizadas en la minería artesanal, o cuyo uso se propusiere en este sector. En la consideración de las consecuencias sociales y medioambientales resulta ser un método apropiado para proceder a una valoración holística en el complejo ámbito de la minería artesanal.
El PNUMA y la ONUDI intervienen en varias actividades para fomentar la capacitación de formadores para los mineros artesanales. Resulta esencial que los conceptos relacionados con la nueva tecnología se expongan de suerte que las poblaciones pobres y que no han recibido enseñanza puedan comprender y susciten su interés. En lo que respecta a la reglamentación de la minería artesanal, el orador declaró que en muchos casos los mineros artesanales actúan al margen de la ley y que resulta esencial despenalizar y estructurar sus actividades para ofrecerles una oportunidad segura de gozar de una gestión medioambiental, jurídica y fiscal. Es sin embargo preciso abordar una dificultad añadida, como es el hecho de que los productos extraídos se suelen vender ilegalmente. Otra manera de incorporar a estos mineros al sector estructurado de la economía consiste en velar por que cobren unos precios cercanos a los practicados en el mercado legal. Así pues, por conducto de las organizaciones apropiadas depositarias de la confianza de los mineros, los gobiernos tienen un papel decisivo que desempeñar en la transferencia de la nueva tecnología a los mineros artesanales y en la formación de estos últimos para que utilicen prácticas aceptables en materia de gestión de medio ambiente, como por ejemplo la utilización y la reutilización adecuadas del mercurio. Subrayó que la minería artesanal no es un ámbito del que sólo deban ocuparse los gobiernos, las organizaciones internacionales y las ONG. En las regiones en que trabajan al margen de la legalidad en emplazamientos pertenecientes a alguna sociedad, los mineros artesanales pueden ocasionar unas pérdidas considerables y presentar riesgos para la seguridad y la salud. También forman parte de una comunidad que las sociedades mineras deberían tener en cuenta. El profano suele no establecer diferencia entre la minería de gran escala y la de pequeña escala -- para él, ambas forman parte del sector minero. El orador concluyó con una reseña de las actividades del PNUMA, sobre todo de las relativas a la minería artesanal, a la cual dedica el proyecto de «Directrices medioambientales para las explotaciones mineras» y la elaboración de material de formación.
Debate
Un miembro empleador de Venezuela preguntó si en Bolivia ya existen cooperativas de mineros y, de ser así, qué condición jurídica ostentan. También deseaba saber qué experiencia se tenía en materia de control de la producción diaria y cómo se reparten los beneficios correspondientes. El Sr. Hentschel respondió que en Bolivia existen cooperativas mineras desde los años treinta, pero que a mediados de los años ochenta la brutal desaparición de la sociedad estatal de explotación de estaño (COMIBOL) había provocado la proliferación de estas agrupaciones mercantiles. Muchos mineros contribuyeron a esta proliferación y se incorporaron a estas cooperativas. La segunda pregunta sería más difícil de responder, ya que la producción siempre se calcula sobre una base mensual o bimensual. Existe una amplia gama de sistemas de distribución de beneficios y un grado elevado de corrupción. Desde hace unos años las cooperativas suelen transformarse cada vez más a menudo en sociedades mercantiles.
Un miembro trabajador del Canadá se preguntaba cómo los mineros podrían conseguir dinero para comprar equipo si el trabajo infantil es fruto de la pobreza y MEDMIN no proporciona equipo. ¿Se encarga la Fundación de organizar la concesión de créditos o son las comunidades las que prestan asistencia? El Sr. Hentschel declaró que a este respecto era preciso establecer una distinción. Si se registra un movimiento de la agricultura hacia la minería es porque los mineros suelen percibir unos ingresos más elevados. En un inicio los mineros de las explotaciones auríferas gozaban de ayuda para obtener créditos, pero a menudo obtenían su dinero de las actividades artesanales. Resultaba importante observar que los mineros suelen ser extraños en las comunidades locales y consiguen a lo sumo integrarse escasamente.
Un miembro trabajador de Colombia preguntó si se consideraba cada cooperativa por separado o todas en su conjunto. No siempre se toma en consideración el entorno de las explotaciones mineras pequeñas porque ello cuesta dinero y los mineros de las explotaciones pequeñas, no siempre auríferas, no consiguen créditos con facilidad. Considerando que el proyecto había costado unos 5 millones de francos suizos, ¿a cuántas personas benefició y, dada su importancia, qué cuantía se dedicó a la formación? El Sr. Hentschel respondió que las cooperativas representan alrededor de un 90 por ciento del grupo a quien está destinado el proyecto (las pequeñas explotaciones mineras privadas no están interesadas); resultan beneficiadas unas 25 cooperativas, que reúnen a un promedio de unos 50 miembros y recibieron asistencia técnica. Además, se habían organizado programas de formación especiales sobre cuestiones relacionadas con el medio ambiente y entre 10.000 y 20.000 mineros eran ahora conscientes de los problemas que causaban en el medio ambiente.
Una observadora de las Naciones Unidas se preguntaba, considerando el escaso potencial de contabilización existente cómo se había calculado el ahorro de 8 toneladas de mercurio. Si se conseguían ahorros reales, ¿para qué se utilizaban? La oradora también advirtió que las cooperativas no representan una solución universal para todas las explotaciones mineras pequeñas. Constituyen una respuesta adecuada en Bolivia porque se adecuan a la cultura local y se dirigen a comunidades organizadas. La participante reconoció que las 8 toneladas representan una cantidad estimativa, ya que los mineros se muestran reacios a revelar datos que, se sospecha, el Estado puede aprovechar con fines tributarios. Los ahorros se utilizaban en parte para financiar las inversiones.
El representante del Gobierno de Bolivia se preguntaba si en sus investigaciones sobre el perfeccionamiento del material el programa tomaba en consideración las sugerencias de los trabajadores usuarios de dicho equipo. También se preguntaba si en el proyecto se habían recabado datos acerca de los efectos de las explotaciones mineras pequeñas en el medio ambiente, y sobre todo acerca de los efectos tóxicos que causan los residuos en los ríos. El Sr. Hentschel explicó que el proyecto, en sus dos primeros años de existencia, examinó las tecnologías apropiadas. En conclusión, se pudo comprobar que toda la maquinaria se producía en Bolivia y se exportaba a Ecuador, Nicaragua, Perú y Venezuela -- lo cual constituía una forma de cooperación de sur a sur. Sin embargo, el proyecto no contribuía a vigilar la calidad del agua. La contaminación perjudicaba las comunidades circundantes. El Sr. Parsons no estaba al corriente de que existieran datos de ámbito mundial en la materia, si bien mencionó como fuente informativa eventual la actividad conjunta del PNUMA y la OMS dedicada a la toxicidad de las sustancias químicas. A su modo de ver, la sedimentación suele plantear dificultades más graves que la toxicidad.
Los miembros empleadores de Chile y de Malí observaron que la definición de las explotaciones mineras pequeñas seguía siendo problemática. Además, en muchas de ellas se trabajaba con la debida preocupación por el medio ambiente. Si 25 cooperativas lograban ahorrar 8 toneladas de mercurio, ¿qué cantidad de oro habrán producido?
¿Cómo establecer unas relaciones más armoniosas
entre las explotaciones mineras pequeñas y las grandes?
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Presidente: |
Sr. G. Eneas, Vicepresidente empleador de la Reunión. |
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Participantes: |
Sr. M. Steyn, administrador de relocalización de los trabajadores de la mina de Tarkwa, Gold Fields Ghana Ltd., Tarkwa. |
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Sr. A. Nigam, Corporación Financiera Internacional, Washington, DC, Estados Unidos. |
El Sr. Steyn expuso los antecedentes del problema de relocalización con que tropezaba su empresa, su solución y las enseñanzas derivadas de esta experiencia. En cumplimiento de un programa de privatización estatal, la sociedad Gold Fields, Ghana Ltd., compró a la empresa minera pública en 1993 una antigua mina subterránea. A la sazón también se consideraba que la minería a cielo abierto constituía una actividad viable, si bien su desarrollo entrañaba la relocalización de 20.000 personas residentes en 12 pueblos situados en el suelo de la concesión. De estas personas, 6.000 eran mineros empleados en explotaciones mineras al margen de la ley («galamsey»), cuyas actividades se consideraban problemáticas en la medida en que coartaban la explotación de la mina. En un informe preparado por la citada empresa, en el cual se aludía al informe elaborado por la OIT con ocasión de esta Reunión, se examinaban los perjuicios que entrañaba la explotación de las minas pequeñas en el territorio y la manera de subsanarlos. A estos efectos se adoptó un método consistente en tres actividades: la consolidación de la minería de pequeña escala de carácter estructurado mediante la mejora del marco reglamentario que rige este tipo de minería y del sistema de concesión de licencias para el aprovechamiento de los recursos mineros; el fomento del desarrollo económico para brindar otras oportunidades de empleo a la gente que, de lo contrario, se hubiera visto obligada a realizar actividades mineras al margen de la ley, y el cumplimiento efectivo de la legislación vigente para evitar que estas actividades ilegales cercenen los derechos que, por ministerio de la ley, corresponden a las explotaciones mineras grandes y a las pequeñas que se explotan en el marco de la ley. Los primeros acuerdos concluidos con las autoridades locales para propiciar la reglamentación de las actividades todavía ilegales en zonas concretas fracasaron y se adoptaron medidas para evitar estas actividades. El desarrollo económico presuponía la adopción de un nuevo acuerdo con los servicios públicos de abastecimiento y de marketing, encaminado a la contratación de personal local en la mina, a la provisión de capacitación para la constitución de nuevas sociedades y a la concesión de tierras cultivables. Se indemnizó a 2.879 caseros y terratenientes por dicha enajenación, así como a 2.179 granjeros. Durante un período de tres a cuatro años, la sociedad consiguió relocalizar a la mayoría de estas personas en su suelo, aunque se seguían registrando tentativas de regreso furtivas al mismo.
La sociedad partía de la premisa de que si bien las explotaciones mineras pequeñas pueden coexistir con las grandes, los mineros clandestinos constituyen una amenaza, al presentar graves peligros para la salud y el medio ambiente y al tener un empeño máximo en conseguir mayores cantidades de mineral. Incluso en este último aspecto resultan ser ineficaces, ya que tienden a esterilizar los macizos de mineral circundantes, problema este que no resolvería ni siquiera la legalización de las actividades clandestinas de explotación de minas pequeñas. Por tanto, sólo se podía alentar la minería de pequeña escala en las zonas inadecuadas para la minería de gran escala. Era preciso localizar estos macizos, que bien podían hallarse en el perímetro de la concesión de una sociedad determinada. También sería aconsejable consolidar la legislación vigente aplicable a las explotaciones mineras pequeñas. Cabría elevar la productividad de las explotaciones mineras pequeñas si se determinara cuál es el equipo idóneo para trabajar en ellas, se impartiese formación y se concediesen créditos. Se necesitaba adoptar un método coordinado y basado en múltiples estrategias. El Sr. Steyn concluyó que el sector minero puede contener a la vez explotaciones mineras pequeñas y grandes, que no tienen por qué ser incompatibles entre sí. Sin embargo, estableció una distinción clara entre la minería de pequeña escala llevada a cabo en un marco legal y las explotaciones clandestinas. Si bien estas últimas constituyen a menudo una respuesta a la escasez de oportunidades de empleo de repuesto, suelen tener más consecuencias negativas que positivas, sobre todo en las mujeres y en los niños. En lo futuro deberá consolidarse el sector de las minas pequeñas explotadas en el marco de la legalidad y deberán generarse actividades económicas alternativas. Se tardará ciertamente en lograr que la minería de pequeña escala se desarrolle en la legalidad y los beneficios de esta última no serán inmediatamente patentes para todos, pero ello no debería desalentar a las partes interesadas en esta empresa.
El Sr. Nigam declaró que la Corporación Financiera Internacional, en tanto que brazo del Banco Mundial para el sector privado, facilita préstamos para financiar actividades comerciales y, a estos efectos, apunta principalmente a garantizar el reembolso de estos préstamos. Según se desprende de la experiencia de muchos de sus clientes mineros, la presencia de mineros de pequeña escala (o artesanales) en una concesión, siempre coarta la explotación de la misma. A escala nacional también se plantean dificultades de carácter social y medioambiental. Resulta importante garantizar una relocalización que sea lo más equitativa posible, lo cual presupone reconocer el derecho de algunos residentes en el perímetro de la concesión de percibir una indemnización. Entre estos residentes cabe contar a aquellos que mantienen vínculos naturales con la zona, por ejercer en ella actividades mineras o de otra índole. En cambio, no pueden aspirar a la misma indemnización las personas recién llegadas a la concesión por el descubrimiento de recursos o después de la adjudicación de la concesión. Aunque en la mayoría de los países el derecho no reconoce ciertas modalidades tradicionales de explotación del suelo, incluida la minería artesanal, la práctica local varía de un lugar a otro y por diversas razones -- la fama de una sociedad, las relaciones comunitarias, el cumplimiento de las normas internacionales -- los concesionarios no tienen más remedio que reconocer los derechos de los mineros artesanales y que tomar las disposiciones oportunas para indemnizarles.
A estas alturas, el Sr. Nigam había extraído dos enseñanzas de la Corporación Financiera Internacional. En primer lugar, que era necesario investigar con antelación y, en segundo lugar, que era preciso celebrar consultas de forma constante. Cuando se actúa con antelación resulta más fácil deslindar los mineros legales de los ilegales y corroborar la improcedencia de indemnizar a los mineros que hayan migrado al perímetro de la concesión una vez iniciadas las actividades de explotación en él. Una vez conseguida la concesión toda sociedad debería hacer valer con claridad y congruencia sus derechos sobre el suelo correspondiente, principalmente frente a los mineros artesanales que pudieran caer en la tentación de explotarlo. También resulta necesario mantener una coordinación con los organismos estatales de suerte que confirmen los derechos de la sociedad considerada en el perímetro de la concesión. La Corporación Financiera Internacional también está a punto de finalizar una nota orientadora para sus clientes, titulada Relaciones administrativas con los mineros artesanales. Esta nota está destinada a quienes dirigen las actividades de prospección y extracción para cuando se hallen en presencia de mineros artesanales. En ella se destacan cuestiones específicas y referentes a la fase de exploración, se contemplan los diversos tipos de mineros artesanales existentes y se examinan sus derechos eventuales y su exclusión, al tiempo que se consideran las dificultades que pueden surgir cuando las sociedades trabajan con mineros de explotaciones pequeñas.
Debate
Las preguntas formuladas al Sr. Steyn versaban sobre la conveniencia de que su sociedad relocalizase a personas que residían en el mismo suelo desde hacía generaciones. No cabía duda de que podía pedirse con toda legitimidad la partida de los recién llegados a veces con la pretensión de conseguir una indemnización, según puntualizó el orador, pero ¿qué trato merecían quienes residían desde hacía mucho tiempo en el suelo de la concesión? El Sr. Steyn respondió que la viabilidad económica del proyecto presuponía siempre que la sociedad tuviera un acceso libre a su concesión. La relocalización había beneficiado a algunas de las personas que habían abandonado el suelo de la concesión porque se las había permitido emprender nuevos negocios o percibir ingresos del alquiler de sus casas, dada la escasez de viviendas en estas zonas. No cabía duda de que algunos mineros clandestinos habían salido perjudicados por esta deslocalización, especialmente al perder una fuente de ingreso fácil. Sin embargo, era preciso reconocer que si bien esta actividad resultaba beneficiosa desde el punto de vista privado, no lo era tanto en el plano social, y hasta probablemente causaría perjuicios a largo plazo a causa de los métodos de extracción ruinosos que se empleaban. El desarrollo del sector minero a largo plazo requería una disminución previa de las actividades ilegales. Si en el suelo de la concesión los mineros de las explotaciones pequeñas hubieran trabajado en la legalidad, la sociedad les hubiera permitido proseguir sus actividades. La principal enseñanza derivada de la experiencia de esta sociedad reside en la imperativa necesidad de hacer participar a la comunidad en todo el ejercicio de relocalización y de cerciorarse, al propio tiempo, de la legitimidad de cuantos pretendan expresarse en su nombre.
Se preguntó al Sr. Nigam si la Corporación Financiera Internacional concedía préstamos a las sociedades para que crearan servicios sanitarios en el perímetro de sus concesiones. El orador repuso que los principios comerciales de la Corporación Financiera Internacional excluía esta posibilidad, pero que en condiciones de igualdad la organización favorecería a las sociedades que preveían servicios sociales en su suelo, ya que esta actitud redundaba en el mejor interés de la concesión. El Sr. Steyn agregó que una sociedad minera australiana cercana a la de Tarkwa había recibido un préstamo de la Corporación Financiera Internacional y que sus actividades relacionadas con cuestiones sociales y del medio ambiente eran objeto de una supervisión. Un observador del Banco Mundial indicó que éste permanecía cauto respecto a este tipo de preocupaciones más amplias relacionadas con la concesión. No se podía esperar que la Corporación Financiera Internacional, en tanto que entidad comercial, asumiese la responsabilidad de estas cuestiones. Sin embargo, el Sr. Nigam reiteró que su organización tenía por mandato velar por el efectivo cumplimiento de las normas internacionales referentes a las relocalizaciones involuntarias. Se aplicaban unas normas especialmente estrictas para garantizar el efectivo cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas en estas concesiones.
El Secretario General facilitó información acerca de la participación en la Reunión, cuyos resultados expuso. Observó que los debates celebrados en plenaria sobre el informe y las discusiones mantenidas en los grupos de trabajo evidenciaban con claridad la importancia de las cuestiones sociales y laborales abordadas respecto a las explotaciones mineras pequeñas. En varias zonas se habían observado situaciones análogas que merecían un planteamiento similar. Además, las tres sesiones dedicadas a debates especiales, a las que concurrió una asistencia numerosa, brindaron una oportunidad de intercambiar directamente información y experiencias sobre cuestiones trascendentes. El orador recalcó la importancia de que los mandantes de la OIT -- así como la propia OIT -- materializasen las conclusiones y las resoluciones adoptadas en los ámbitos nacional e internacional. Por su parte, el Departamento de Actividades Sectoriales no escatimaría esfuerzos en este empeño. Más en particular, la Oficina había tomado nota de que en las explotaciones mineras pequeñas el diálogo social reviste suma importancia y de que la promoción del diálogo tripartito también podría encaminarse a propugnar, en su caso, la cooperación con otras partes interesadas. También celebraba que en la Reunión se hubiese respaldado el Programa IPEC de la OIT y se hubiese corroborado la necesidad de respetar y promover la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento.
La Sra. C. Monforton (representante del Gobierno de los Estados Unidos; Presidenta del Grupo Gubernamental) manifestó la satisfacción del Grupo Gubernamental respecto a la calidad del informe, de los debates y de los resultados obtenidos. Las conclusiones y la resolución ayudarían a encauzar los futuros esfuerzos dedicados a la industria minera. Se exhortaba a los gobiernos a que reaccionaran con ecuanimidad y en consonancia con su legislación nacional a fin de tutelar los derechos de los mineros empleados en las explotaciones pequeñas, velaran por la protección de estos últimos y por que siguiesen lográndose mejoras para estos trabajadores y sus comunidades. Los 13 gobiernos representados en la Reunión habían podido observar la asombrosa similitud de sus preocupaciones por los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas, por lo que proyectaron mantener entre ellos una colaboración oficiosa. También apreciarían que se nutriese un diálogo social continuo con los interlocutores sociales y otras partes interesadas en aras de la protección y del bienestar de los mineros empleados en las explotaciones pequeñas.
El Sr. B. Wilton (Presidente del Grupo de los Empleadores) declaró que según su Grupo los debates habían sido interesantes, aunque a veces también difíciles, pero que habían dado unos resultados fructuosos. Los problemas abordados constituían para todos dificultades y, al propio tiempo, oportunidades para el nuevo milenio.
El Sr. J. Maitland (Presidente del Grupo de los Trabajadores) consideraba que los debates y los resultados de la Reunión demostrarían ser uno de los logros más significativos en pro de los trabajadores de las explotaciones mineras pequeñas que laboran en unas condiciones sumamente adversas en el mundo entero. La firme promesa de tratar la cuestión del trabajo infantil en las explotaciones mineras pequeñas honraba en grado sumo a todos los participantes, al igual que el respaldo unánime de estos últimos a la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento. Quizá el Grupo de los Trabajadores hubiera deseado un apoyo mayor en lo referente a la exploración de iniciativas voluntarias para certificar que determinados productos mineros no hayan sido producidos con la participación de niños, por lo cual no consideraba que la Reunión hubiera alcanzado grandes logros.
El Presidente elogió a los participantes por la minuciosidad con que habían examinado las cuestiones planteadas en el informe de la Oficina, así como el entendimiento colectivo a que habían llegado y el acierto con que habían abordado dichas cuestiones. Observó más en particular las enérgicas y enjundiosas intervenciones de los participantes gubernamentales y de los observadores de los diferentes organismos invitados particularmente en los debates especiales, en los cuales la asistencia fue numerosa y se mostró dinámica. Las conclusiones de la Reunión constituían un plan maestro claro y detallado para ayudar a las explotaciones mineras pequeñas; contenía directrices para los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores, y la OIT. En ellas se pedía incluso mayor cooperación con otros grupos que actuaban en el sector de las explotaciones mineras pequeñas. A su modo de ver, la cooperación en todos los planos incrementaría considerablemente la influencia de todas las partes interesadas, que dejarían así una huella más honda y duradera. Con todo, el orador lamentaba que no se hubiera llegado a un consenso sobre el párrafo de las conclusiones en el cual se exhortaba a la realización de una labor de investigación sobre el tema quebradizo de la certificación de que los productos mineros no hayan sido producidos recurriendo al trabajo infantil. Era probable que este tema volviese a plantearse. La polarización de la resolución en el fomento del diálogo social estaba precisamente en consonancia con los objetivos fundamentales de la OIT. En dicha resolución también se exhortaba a todos los Estados Miembros a que respetasen y promoviesen sus obligaciones respecto a la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento. Esta Declaración se citó a menudo a lo largo de las deliberaciones y también destacó en las conclusiones. El orador recalcó que el valor de las conclusiones y de la resolución dependía del cumplimiento que se les diera. La única manera de obrar por que la minería de pequeña escala se convierta en una fuente de ingreso digna consiste en materializar el tenor de las conclusiones y de la resolución. El Presidente se comprometió personalmente a velar por que el Consejo de Administración adoptase las medidas pertinentes a estos efectos. El Presidente dio por terminada la Reunión tripartita sobre los problemas sociales y laborales en las explotaciones mineras pequeñas tras dar las gracias a cuantos habían contribuido a su buen éxito.
Antes de terminar la Reunión se distribuyó un cuestionario para recabar la opinión de los participantes sobre diversos aspectos de la misma; el porcentaje de respuesta fue de un 36,9 por ciento. La Reunión fue calificada atendiendo a una serie de criterios con una puntuación de uno a cinco. A continuación se facilita el número absoluto de respuestas desglosadas por dichos criterios y la media ponderada correspondiente a ellos.
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1. ¿Cómo valora usted la Reunión en lo referente a los puntos siguientes? | ||||||
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Puntuación |
5 |
4 |
3 |
2 |
1 |
|
|
Sobresa-
|
Notable |
Satis-
|
Defi-
|
Insatis-
|
Promedio | |
|
La elección del punto incluido en el orden del día (temas abordados) |
20 |
10 |
1 |
0 |
0 |
4,6 |
|
Los puntos propuestos para discusión |
12 |
17 |
1 |
0 |
0 |
4,4 |
|
La calidad de los debates |
7 |
15 |
9 |
0 |
0 |
3,9 |
|
Su beneficio para el sector |
7 |
21 |
3 |
0 |
0 |
4,1 |
|
Las conclusiones |
7 |
16 |
8 |
0 |
0 |
4,0 |
|
La resolución |
6 |
18 |
5 |
2 |
0 |
3,9 |
|
Debate del grupo especial sobre las actividades de algunas organizaciones internacionales en las explotaciones mineras pequeñas |
2 |
16 |
10 |
0 |
0 |
3,7 |
|
Debate del grupo especial sobre un planteamiento ecológico para mejorar las condiciones de trabajo y de vida en las explotaciones mineras pequeñas |
3 |
11 |
13 |
0 |
0 |
3,6 |
|
Debate del grupo especial titulado: ¿Cómo establecer unas relaciones más armoniosas entre las explotaciones mineras pequeñas y las grandes? |
5 |
12 |
8 |
1 |
0 |
3,8 |
|
Posibilidad de crear redes |
7 |
14 |
6 |
1 |
0 |
4,0 |
|
2. ¿Cómo valora usted la calidad del informe en los siguientes aspectos? | ||||||
|
Sobresa-
|
Notable |
Satis-
|
Defi-
|
Insatis-
|
Promedio | |
|
Calidad de análisis |
11 |
18 |
2 |
0 |
0 |
4,3 |
|
Objetividad |
12 |
15 |
4 |
0 |
0 |
4,3 |
|
Amplitud temática |
10 |
17 |
4 |
0 |
0 |
4,2 |
|
Presentación y legalidad |
11 |
17 |
3 |
0 |
0 |
4,3 |
|
Volumen y pertinencia de la información |
13 |
12 |
6 |
0 |
0 |
4,2 |
|
3. ¿Qué opina usted del tiempo dedicado al debate? | ||||||
|
Demasiado |
Suficiente |
Escaso |
||||
|
Discusión del informe |
1 |
30 |
0 |
|||
|
Debate de los grupos especiales |
2 |
24 |
5 |
|||
|
Grupos |
2 |
26 |
0 |
|||
|
Grupo de Trabajo sobre las resoluciones |
5 |
23 |
0 |
|||
|
Grupo de Trabajo sobre las conclusiones |
5 |
20 |
2 |
|||
|
4. ¿Cómo valora usted los aspectos prácticos y administrativos
| ||||||
|
Sobresa-
|
Notables |
Satis-
|
Defi-
|
Insatis-
|
Promedio | |
|
16 |
14 |
1 |
0 |
0 |
4,5 | |
|
5. Número de respuestas | |||||
|
Gobiernos |
Empleadores |
Trabajadores |
Observadores |
Total |
|
|
13 |
7 |
8 |
3 |
31 |
(36,9% de participantes) |
|
6. Número de participantes en la Reunión | |||||
|
Gobiernos |
Empleadores |
Trabajadores |
Observadores |
Total |
|
|
20 |
18 |
24 |
22 |
84 |
|
|
| |||||
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