Nota sobre las labores en formato PDF

Reunión tripartita sobre la seguridad y la salud en las industrias presqueras
Nota sobre las labores
Ginebra, 13-17 diciembre de 1999
Oficina Internacional del Trabajo Ginebra
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Copyright ® 1999 Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Composición de los Grupos de Trabajo
Presentación del informe y discusión general
Areas prioritarias para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo
Papel de las medidas de carácter jurídico, regulatorio u otras
Fomento del cumplimiento y aplicación de las leyes, reglamentos y buenas prácticas
Mejora de la coordinación entre todos los ministerios y función de los ministerios de trabajo
Acción tripartita en la formación y medidas para mejorar la seguridad y la salud
Seguridad y salud en la pesca artesanal y en pequeña escala
Medidas en materia de seguridad, salud y cuestiones conexas para grupos de pescadores vulnerables
Mejoramiento de los datos sobre la frecuencia y gravedad de los accidentes y las enfermedades
Acción de la OIT en materia de revisión de los códigos pertinentes y otros materiales
Conclusiones sobre la seguridad y la salud en las industrias pesqueras
Areas prioritarias para mejorar la seguridad en el trabajo y la salud
Función de las medidas legales, reglamentarias y de otra naturaleza
Fomento del cumplimiento y aplicación de leyes, reglamentos y buenas prácticas
Mejora de la coordinación entre todos los ministerios y función de los ministerios de trabajo
Acción tripartita en la formación y medidas para mejorar la seguridad y la salud
Seguridad y salud en la pesca artesanal y en pequeña escala
Medidas en materia de seguridad, salud y cuestiones conexas para grupos de trabajadores vulnerables
Mejoramiento de los datos sobre frecuencia y gravedad de los accidentes y las enfermedades
Normas de la OIT relativas a los pescadores
Acción de la OIT para promover la seguridad y la salud en las industrias pesqueras
Examen y adopción por la Reunión del proyecto de resolución
Texto de la resolución adoptada por la Reunión
Debates de los grupos especiales
Instrumentos para mejorar la seguridad y la salud en las industrias pesqueras
La Reunión tripartita sobre la seguridad y la salud en las industrias pesqueras se celebró en la sede de la Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, del 13 al 17de diciembre de 1999.
La Oficina había publicado un informe[1] que serviría de base para los debates de la Reunión, en el cual se presentaba un visión global de los hechos más recientes en la industria pesquera, referidos en particular al empleo, las tendencias de la producción y los cambios económicos, ambientales y legales que tenían, o tendrían, efectos importantes en la industria pesquera. En el mismo se abordaban cuestiones relativas a la seguridad y la salud en las industrias pesqueras, entre ellas las relativas a la pesca en pequeña escala y artesanal. Contenía además capítulos que describen las medidas adoptadas a nivel nacional, regional e internacional y las actividades relativas a la seguridad y la salud en las industrias pesqueras. Se analizan en él las normas de la OIT relativas a la industria pesquera y otras normas del trabajo en actividades marítimas que serían aplicables a las industrias pesqueras.
El Consejo de Administración había designado al Sr. U. Edström, del Grupo de los Trabajadores, para que le representase en la Reunión y ocupase su presidencia. Los tres Vicepresidentes elegidos por la Reunión fueron: el Sr. P. Wilkins (Reino Unido) del Grupo Gubernamental; el Sr. A. Hakeem Khan (Pakistán) del Grupo de los Empleadores; y el Sr. O. Jacobsen [(Islas Feroe /Dinamarca)] del Grupo de los Trabajadores.
Asistieron a la Reunión los representantes gubernamentales de China, Cuba Dinamarca, España, India, Indonesia, Islandia, México, Nigeria, Noruega, Federación de Rusia, Reino Unido y Tailandia; además de 16 miembros empleadores y 18 miembros trabajadores.
Asistieron en calidad de observadores representantes de las organizaciones internacionales siguientes: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Organización Marítima Internacional (OMI) y Organización Mundial de la Salud (OMS). También asistieron a la Reunión observadores de la Comisión Europea y de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
También asistieron en calidad de observadores representantes de las organizaciones no gubernamentales siguientes: Asociación Marítima Cristiana Internacional (ICMA), Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales (ICSF), Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), Asociación Internacional de Salud Marítima (IMHA), Organización Internacional de Empleadores (OIE), Federación Internacional de Sindicatos del Personal de Transporte (ITF), Organización de la Unidad Sindical Africana (OATUU) y Confederación Mundial del Trabajo (CMT).
Los tres Grupos eligieron sus Mesas como sigue:
Grupo Gubernamental
| Presidente: | Sr. J. Bernódusson (Islandia) |
| Vicepresidente: | Sr. P. Wilkins (Reino Unido) |
| Secretario: | Sr. G. Smefjell (Noruega) |
Grupo de los Empleadores
| Presidente: | Sra. S. Burness |
| Vicepresidente: | Sr. F. Addai |
| Secretario: | Sr. J. Dejardin (Organización Internacional de Empleadores) (OIE) |
| Con la asistencia de: | Sr. A. Yurén (OIE) |
Grupo de los Trabajadores
| Presidente: | Sr. O. Jacobsen |
| Vicepresidente: | Sr. B. Bello |
| Secretario: | Sr. M. Dickinson (Federación Internacional de Trabajadores del Transporte) (ITF) |
El Secretario General de la Reunión fue el Sr. O. de Vries Reilingh. El Sr.D.Appave fue Secretario General Adjunto. El Sr. B. Klerck-Nilssen fue Consejero del Secretario General. La Sra. C. Doumbia-Henry fue Asesora Jurídica. El Sr. B. Wagner fue el Secretario Ejecutivo y responsable del informe de la Oficina. Fueron expertos los Srs. D. Gold, J. Meyers, D. Pentsov. La Secretaria de Actas de la Reunión fue la Sra. T. Bezat-Powell.
El Presidente inauguró la Reunión y destacó la importancia de las industrias pesqueras para muchos países, así como las difíciles condiciones que sufren los trabajadores de este sector. Manifestó que reuniones tripartitas como ésta brindaban a quienes tenían una participación directa en un sector la oportunidad de discutir de importantes cuestiones e intercambiar opiniones y experiencias. Estas reuniones eran medios prácticos de mejorar el diálogo social y el tripartismo. En palabras del Director General, Sr. Juan Somavia, un diálogo social más sólido y el tripartismo constituían juntos uno de los cuatro objetivos estratégicos de la OIT. El Presidente manifestó que esta Reunión brindaba asimismo la oportunidad de reunir a representantes de las personas que trabajan día a día para mejorar la seguridad y la salud de los trabajadores en todos los tipos de operaciones pesqueras y en todos los tamaños de buques de pesca. Señaló que en muchos países, la pesca constituye una profesión muy exigente y con frecuencia peligrosa, con elevados índices de accidentes mortales. La Reunión contribuiría a determinar la labor futura de la OIT para mejorar esta situación. Además el Presidente señaló que se había confiado a la Reunión la tarea de examinar cinco convenios y dos recomendaciones de la OIT específicamente dedicados a las industrias pesqueras, así como otras normas del trabajo marítimos y generales que podrían ser pertinentes y aplicables a la industria pesquera con objeto de formular opiniones sobre estas normas que se someterían al examen del Grupo Trabajo sobre política de revisión de normas, dependiente de la Comisión de Cuestiones Jurídicas y Normas Internacionales del Trabajo del Consejo de Administración. Como Presidente trabajador de ese Grupo de Trabajo, el orador tenía especial interés en estos aspectos de la Reunión tripartita. Instó a los delegados a que tratasen de lograr un consenso sobre conclusiones que tenían un carácter práctico y que conducirían a medidas y recomendaciones, tanto a largo plazo como de efecto inmediato, que serían objeto de seguimiento por la Oficina.
La Sra. K. Hagen Directora Ejecutiva (diálogo social), dio a los participantes la bienvenida a la OIT. La oradora señaló que ésta era la primera reunión específicamente dedicada a las industrias pesqueras desde la última reunión celebrada por la Comisión de la OIT sobre condiciones de trabajo en la industria pesquera, que tuvo lugar en 1988. Desde aquella ocasión, el sector había experimentado grandes cambios. Los progresos realizados en la tecnología, el procesamiento y el transporte en la industria pesquera habían dado a esta actividad una dimensión mundial. Las preocupaciones acerca de la sostenibilidad de las reservas pesqueras, el exceso de capacidad de las flotas pesqueras, así como las preocupaciones de carácter ambiental más general habían sometido al sector a una considerable presión. La ampliación de las zonas económicas exclusivas y la privatización de grandes flotas de propiedad estatal habían hecho la fortuna de unos y la desgracia de otros. Todos estos cambios repercutían en la seguridad y la salud. Era, por tanto, necesario considerar las cuestiones de seguridad y salud en un marco más amplio a fin de determinar cuáles son sus causas y reducir los elevados índices de accidentes mortales y de lesiones. Añadió que la Reunión daría también la oportunidad de tomar conocimiento de las opiniones del sector en lo que respecta a los convenios y las recomendaciones de la OIT aplicables a la pesca.
La Sra. Hagen expuso los cuatro objetivos estratégicos de la OIT descritos por el Director General Sr. Juan Somavia. El primer objetivo estratégico, los principios y derechos fundamentales en el trabajo, era objeto de análisis en el informe de la Oficina, además de ser uno de los temas de debate en el seno de un grupo especial. El segundo, la creación de empleo, era importante para las industrias pesqueras, habida cuenta del gran número de trabajadores de este sector víctimas de la reestructuración, de los cambios en el acceso a los recursos y de las presiones tendentes a reducir el exceso de capacidad de la flota pesquera mundial. La protección social, tercer objetivo estratégico de la OIT, traía consigo la necesidad de realizar mejoras en la seguridad y la salud en el trabajo, que era el principal tema de discusión de la Reunión. El programa InFocus de la OIT sobre trabajo sin riesgo había fijado varios objetivos, entre ellos la elaboración de políticas y programas de prevención destinados a proteger a los trabajadores ocupados en actividades y sectores peligrosos, y estos objetivos eran de gran pertinencia para los trabajos de la Reunión. Se dedicaría un debate de grupo especial a la discusión de los instrumentos destinados a mejorar la seguridad y la salud en la industria pesquera, incluidos los instrumentos y programas disponibles en Trabajo sin riesgo. El cuarto objetivo estratégico tenía que ver con el tripartismo y el diálogo social. La propia Reunión era un ejemplo de diálogo social a nivel internacional. La oradora esperaba que la Reunión contribuiría a reforzar ese diálogo en los planos regional, nacional y local. En el grupo especial se haría una presentación del programa InFocus OIT sobre el diálogo social. La oradora destacó que los cuatro objetivos estratégicos citados estaban relacionados entre sí: Además, era esencial estudiar cuestiones correlativas tales como la participación de hombres y mujeres en esta actividad, y el fomento del desarrollo.
Para concluir la Sra. Hagen expresó su confianza en que la Reunión aprobaría conclusiones y resoluciones que darían a la OIT y a sus mandantes una orientación práctica sobre el modo de contribuir a la mejora de la seguridad y la salud en la industria pesquera. La Reunión podría determinar lo que debe hacerse para proteger las vidas y la salud de cuantos trabajan en el sector pesquero, y esto mejoraría las perspectivas de una mejor vida para los trabajadores de esta industria y para sus familias.
Examen del punto inscrito en el orden del día
1. La Reunión examinó el punto inscrito en su orden del día. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 7 del Reglamento de las reuniones sectoriales, los miembros de la Mesa directiva se turnaron en la presidencia de los debates.
2. La portavoz del Grupo de los Empleadores fue la Sra. Benonisen y el portavoz del Grupo de los Trabajadores el Sr. Mortensen.
3. La Reunión dedicó cinco sesiones a la discusión de su orden del día.
Composición de los Grupos de Trabajo
4. En su segunda sesión plenaria, la Reunión constituyó un Grupo de Trabajo integrado por tres representantes de cada Grupo encargado de examinar el punto 10 y de presentar un informe con el resultado de sus deliberaciones a la Reunión.
5. En su quinta sesión plenaria y de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo 13 del Reglamento, la Reunión constituyó un Grupo de Trabajo encargado de redactar un proyecto de conclusiones que reflejara las opiniones expresadas en el curso del debate del informe presentado a la Reunión. Este Grupo de Trabajo, presidido por el Vicepresidente gubernamental (Sr. Wilkins, Reino Unido) tuvo la composición siguiente:
Miembros gubernamentales:
España: Sr. Gurrea Moreno
Islandia: Sr. Bernódusson
Noruega: Sr. Smefjell
Reino Unido: Sr. Wilkins
Federación de Rusia: Sra. Petrenko
Miembros empleadores:
Sr. Addai
Sra. Benónisen
Sr. Díaz González
Sr. Djimanto
Sra. Hervouet
Miembros trabajadores:
Sr. Angriman
Sr. Kobori
Sr. Mortensen
Sr. Penteado
Sra. Skrede
6. El Secretario Ejecutivo presentó el informe elaborado por la Organización Internacional del Trabajo. Expresó su agradecimiento a cuantos habían contribuido a elaborar el informe, incluidos aquellos que elaboraron los documentos de antecedentes o proporcionaron información. El informe se había centrado en la pesca marítima de índole comercial aun cuando también había abordado la cuestión del procesamiento de las capturas en tierra. En él se hacía mención tanto de la pesca en alta mar como de la pesca artesanal. Un panorama global de la situación de la industria pesquera proporcionaba información sobre el empleo, el tamaño de las flotas, la pesca como fuente de alimentos y ciertos acontecimientos de carácter internacional. Se examinaban también los riesgos asociados a la pesca y las estadísticas disponibles en materia de seguridad y salud. Los 24.000 accidentes mortales que se estima ocurren cada año abarcan las faenas de pesca, el procesamiento de las capturas en tierra y la piscicultura.
7. En el informe se examinaban igualmente cuestiones referentes al elevado índice de mortalidad y lesiones en la industria pesquera, y temas como la formación, la concienciación de los riesgos, la cultura y los comportamientos, la influencia del régimen de remuneraciones basado en el reparto, la fatiga, las presiones de orden económico y otros temas. Los gobiernos, los propietarios de buques pesqueros y los sindicatos proporcionaron información acerca de las acciones emprendidas en los países y las medidas adoptadas para mejorar la seguridad y la salud en la industria pesquera. Se analizaron también las medidas e iniciativas regionales, con especial referencia a las normas regionales europeas, de amplio ámbito de aplicación. El informe ponía de relieve las normas internacionales del trabajo y las actividades más pertinentes, entre ellas, la labor realizada por los organismos especializados de las Naciones Unidas como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Marítima Internacional (OMI) y la propia Organización Internacional del Trabajo. Describía también las actividades en curso tales como la revisión del documento FAO/OIT/OMI titulado Documento que ha de servir de guía para la formación y titulación de pescadores o la Parte B del Código de seguridad para pescadores y buques pesqueros. Por último destacaba las normas internacionales de la OIT sobre seguridad y salud en el trabajo en general y los instrumentos con que cuenta la Organización, en especial, los incluidos en el programa InFocus Trabajo sin riesgo, que podrían ser de utilidad para mejorar la seguridad y la salud de los pescadores.
8. El orador indicó también que, aprovechando la oportunidad de esta Reunión, el Consejo de Administración de la OIT había pedido a los participantes que examinaran las normas de la Organización que se referían específicamente a los pescadores y otras normas referentes a la gente de mar que pudieran aplicarse a los primeros. Expresó por último su deseo de que los resultados del debate ayudaran a cuantos se desempeñaban en el sector pesquero y contribuyeran a mejorar la vida de todos los pescadores.
9. A propuesta de un observador del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales, la Reunión guardó un minuto de silencio en homenaje a los miles de pescadores que perecieron cuando un ciclón azotó la India el 29 de octubre de 1999.
10. La portavoz de los empleadores felicitó a la Oficina por su equilibrado y documentado informe que proporcionaba una visión global de lo que ocurría en un sector extenso y complejo. Estimaba que en el futuro la acuicultura y la piscicultura eran temas que también deberían ser abordados. Los empleadores tomaban muy en serio la salud y la seguridad, así como el número de accidentes y sus múltiples causas. A su juicio, la mejora de la condición de los pescadores constituía una responsabilidad conjunta de los empleadores y los trabajadores.
11. El portavoz de los trabajadores también felicitó a la Oficina por el útil informe que había elaborado. Observó que en el mundo había 15 millones de pescadores y que un 90 por ciento de ellos trabajaba en embarcaciones de menos de 24 metros de eslora, que era el umbral mínimo considerado en el campo de aplicación de la mayoría de los instrumentos internacionales. Estimó que se requería un enfoque integral de la seguridad y la salud en la industria pesquera y que la mayoría de los accidentes eran atribuibles al factor humano. El hecho de que la remuneración de muchos pescadores tuviera como base el sistema del reparto contribuía a que los pescadores corrieran riesgos innecesarios y a que pescaran de manera contraria a lo que aconsejarían los criterios de una pesca sostenible. En estos últimos años se habían producido grandes cambios en la reglamentación; por lo general se aceptaba que el sector vivía una crisis en muchos lugares del mundo debido, entre otras cosas, a la aplicación del criterio de las 200 millas marinas para determinar las zonas económicas exclusivas; la extensión de la jurisdicción de los Estados ribereños; la creación de industrias pesqueras nacionales y la pesca excesiva. Saludaba con beneplácito las cifras contenidas en el informe sobre los índices de conservación de los recursos que proporcionaban un cuadro más diferenciado. Los ingresos de la mayor parte de los pescadores eran inestables y dependían del volumen de las capturas y su precio.
12. Una solución podía consistir en el establecimiento de un salario mínimo garantizado, como se había propuesto en la reunión de la Comisión sobre las Condiciones de Trabajo en la Industria Pesquera celebrada en 1988. Estimó que no se había prestado atención suficiente a las consecuencias sociales de la reestructuración de la industria, en especial la expansión del sistema de pabellones de conveniencia. Era importante desarrollar una cultura de la seguridad en la industria, tanto a bordo de los buques como en toda esta última. Señaló que el informe sólo facilitaba una información relativamente escasa sobre las cuestiones de salud, probablemente como consecuencia de la falta de información. En lo que atañe a la fatiga, estimó que ésta no dependía sólo del número diario de horas trabajadas sino también del tiempo total trabajado en el mar, por lo cual pidió que se fijara un límite a la duración de las expediciones de pesca y un número mínimo de días de descanso o de trabajo en tierra.
13. Un observador de la Asociación Marítima Cristiana Internacional expresó su agradecimiento a la Oficina por el excelente informe que presentaba. La Reunión constituía una gran oportunidad para las comunidades pesqueras del mundo que esperaban mucho de sus resultados. Formuló varias sugerencias a los participantes, como la necesidad de incitar a los Estados del pabellón a ratificar y aplicar los instrumentos internacionales; la posibilidad de adoptar disposiciones en materia de control en los Estados del puerto; la posibilidad de que los Estados con litoral o las compañías de seguro exijan el cumplimiento de los instrumentos internacionales como condición para la concesión de licencias de pesca o para beneficiarse de la protección de los clubes de protección e indemnización y del seguro del casco; incitar a la misma industria pesquera a cambiar de actitud respecto de los reglamentos de seguridad relativos a los buques de pesca; y promover la colaboración de la industria con los gobiernos y las organizaciones internacionales en la elaboración y aplicación de medidas razonables y prácticas de protección de las personas ocupadas en buques de pesca.
14. Un observador del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales expresó su satisfacción por la atención que se prestaba en el informe a la pesca en pequeña escala. Recalcó la importancia de la formación para los casos de catástrofe porque el número de vidas que se perdían en las catástrofes naturales era muy superior a la cifra que figuraba en el informe en cuanto al número de vidas perdidas en embarcaciones de menos de 12 metros de eslora.
15. Un observador de la Organización Marítima Internacional (OMI) elogió la calidad del informe. Su organización se preocupaba por la seguridad de los buques pesqueros y de los pescadores. En múltiples ocasiones el Secretario General de la OMI había invitado a los gobiernos a ratificar los instrumentos internacionales pertinentes, en especial los relativos a la formación, puesto que la formación contribuía a mejorar la seguridad y la salud en la industria.
16. Un observador de la International Maritime Health Association declaró que su organización agradecía la invitación y podía prestar apoyo respecto de muchas cuestiones relativas a la salud. Por ejemplo, había realizado muchos estudios sobre la fatiga y los riesgos cardíacos. Era importante que los gobiernos aplicaran las disposiciones y los reglamentos en vigor. También recalcó la importancia de la educación para los pescadores; se fortalecería así la concienciación de los mismos y se mejoraría la prevención como lo demostraba la experiencia adquirida en España en que los pescadores constituían el grupo más importante de gente de mar.
17. Un observador de la Comisión Europea indicó que su organización estaba dispuesta a contribuir en lo posible a la labor de la OIT para mejorar la seguridad y la salud en la pesca, y expresó su satisfacción por el informe y la oportunidad de discutir estos temas en la Reunión.
18. El portavoz de los trabajadores estimó que una de las cuestiones más urgentes era la fatiga, incluida la que causaban el ruido y las vibraciones. Era sumamente importante a ese respecto el Convenio sobre las horas de trabajo a bordo y la dotación de los buques, 1996 (núm. 180). Otra cuestión era la formación a bordo en la utilización de diferentes categorías de aparejos de pesca, etc., y el Documento que ha de servir de guía para la formación y titulación de pescadores de la FAO/OIT/OMI podía ofrecer soluciones útiles para la Reunión. El diálogo social era un concepto fundamental para mejorar la seguridad y promover la concienciación de los trabajadores y una cultura de la seguridad. Eran insuficientes la aplicación y ratificación de los instrumentos internacionales que excluyen de la protección las embarcaciones de menos de 24 metros de eslora, siendo ésta la categoría en la que ocurren muchos accidentes. Sería oportuno un control de los buques de pesca por el Estado del puerto, como en el caso de los buques mercantes. La pérdida de ingresos por razones de incapacidad, defunción o enfermedad era un problema esencial. La protección de las pensiones era muy insuficiente y era probable que muchos pescadores fueran víctimas de accidentes o de enfermedades antes de alcanzar la edad de jubilación. En lo que se refiere a las operaciones de búsqueda y salvamento, pidió aclaraciones al representante de la Organización Marítima Internacional sobre la abolición del sistema de alerta en el canal 16 de muy alta frecuencia y la plena aplicación de las enmiendas del Sistema mundial de socorro y seguridad marítimos (SMSSM).
19. La portavoz de los empleadores recalcó que la formación en materia de salud y seguridad era una prioridad puesto que muchos accidentes se debían a un error humano. Estimó que tendría que incumbir a los gobiernos el establecimiento de normas mínimas de seguridad y salud basadas en un consenso emanado de un diálogo con todas las partes interesadas, haciendo caso omiso de las fuerzas del mercado. Deberían existir sistemas de formación, capacitación, asistencia médica y seguridad social. Además, convendría establecer normas mínimas para factores técnicos como la seguridad del equipo y de los buques.
20. Unmiembro trabajador de Chile dijo que si bien era cierto que algunos accidentes se deben a errores humanos, no es menos cierto que la mayoría de estos errores se cometen porque se antepone la eficiencia económica a la seguridad. Esto se refleja en las dimensiones excesivas de las artes de pesca, que hacen la faena pesquera más peligrosa y pesada.
21. En su respuesta, el representante de la Organización Marítima Internacional señaló que en virtud del Convenio de 1979 sobre búsqueda y salvamento, las administraciones y los gobiernos habían creado centros apropiados de salvamento y ofrecían la asistencia necesaria en casos de accidentes mortales y de otra naturaleza. Un servicio mundial de coordinación se ofrecía a estos centros y éste desarrollaba ahora una cobertura suficiente. Las enmiendas de 1988 del SMSSM tendrían que aplicarse plenamente a partir de febrero de 1999; el Convenio y Protocolo de Torremolinos de 1993, que contienen disposiciones incluidas en el Convenio SOLAS, no estaban todavía en vigor y los países habían de determinar qué legislación se aplicaría a los buques de pesca.
22. El representante del Gobierno de Islandia indicó que su país desplegaba esfuerzos considerables por cumplir las normas y concedía prioridad a las mejoras, con especial referencia a la mejora de las normas mínimas.
23. El representante del Gobierno de la China estimó que era importante primero resolver el problema de la legislación y que la administración del trabajo era esencial para reglamentar esta actividad peligrosa. La legislación del trabajo de la China se aplicaba a las empresas, empleadores, trabajadores y grupos sociales (incluidas las tripulaciones de los barcos de pesca artesanal y de reparto de la captura) y estipulaba la obligación de los empleadores de ofrecer formación a los trabajadores y los empleadores en materia de prevención de los accidentes, así como de aplicar los reglamentos de seguridad y salud, que comprendían reconocimientos médicos periódicos. También se había promulgado una legislación específica sobre la pesca: los barcos de pesca habían de ser objeto de inspecciones periódicas, se exigían certificados de competencia según fuera necesario, y los barcos habían de someterse a diversos exámenes antes de ser autorizados a navegar. Con arreglo a los reglamentos relativos al tráfico marítimo, el Gobierno de la China había establecido reglamentos para los empleadores y los trabajadores marítimos respecto de su aptitud y competencia. Con arreglo al Convenio STCW-F, se habían establecido reglamentos relativos a las guardias que especificaban las obligaciones de los capitanes y de los marinos/técnicos. Los trabajadores deberían trabajar eficazmente sin llegar a estados de agotamiento.
24. Para los trabajadores ocupados en buques de mayor calado, se ofrecían programas especiales de formación sobre técnicas de supervivencia en el mar, utilización de botes salvavidas, instalaciones eléctricas y formación en la materia. Análogamente, para los trabajadores de buques de pesca más pequeños, se ofrecían programas de formación en técnicas de supervivencia. Pocos accidentes graves habían ocurrido desde la adopción de estas medidas que protegen mejor la seguridad y la salud de los pescadores y mejoran su concienciación de los peligros y de las prácticas más apropiadas. La China disponía de un centro de formación, de 21 expertos en formación en todo el país y otros programas administrados por los gobiernos de las provincias. La concienciación tenía una importancia fundamental y la responsabilidad de los armadores se había fortalecido desde la política de reforma y la apertura de la economía. También había cambiado el régimen de propiedad de los busques de pesca. La China había creado una asociación de asistencia mutua para los propietarios de buques de pesca; se trataba de una organización voluntaria que ayudaba a sus 140.000 afiliados con indemnizaciones. Su lema era «Uno protege y todos protegen a cada persona». Había prestado una asistencia importante a víctimas de pérdidas o accidentes. Por último, señaló que la situación había mejorado en la China en tres áreas: leyes y reglamentos, organización y asistencia mutua.
25. El representante del Gobierno de Noruega expresó su aprecio por los esfuerzos de la OIT y recalcó la importancia de la Reunión, pero estimó que no era posible legislar a nuestro modo en materia de seguridad y salud. Los pescadores, los armadores, las organizaciones, los establecimientos de formación y otros habían de obrar juntos por mejorar la seguridad y la salud. La responsabilidad principal recaía en los empleadores, pero también en los que trabajaban en esta rama de actividad. Propuso los puntos siguientes: a) establecer normas mínimas para mejorar las condiciones de vida, de trabajo y de seguridad y salud a bordo, garantizar la viabilidad de las flotas pesqueras y evitar que estas mejoras se conviertan en obligación; b) elaborar programas y reglamentos para definir, atenuar y eliminar en lo posible los riesgos (podrían desarrollarse programas ISMFSA (Gestión internacional y evaluación formal de la seguridad) de la OMI para los buques de pesca pero no deberían ser obligatorios y adecuarse a la actividad considerada; c)crear sistemas uniformes de información sobre los accidentes y mejorar el acopio de datos, su tratamiento y utilización para aumentar la seguridad a bordo; d)disponer la obligatoriedad de cursos de seguridad y otros cursos de formación para todos los que desean dedicarse a una actividad en el sector pesquero; e) velar por que solamente los buques construidos para la pesca puedan utilizarse con este fin; f) prever espacios en las cubiertas para que los pescadores puedan trabajar en condiciones de seguridad; g) mejorar las pasarelas entre los buques y los puertos o la tierra para un embarque y desembarque en condiciones de seguridad; y h)considerar la posibilidad de fijar cupos en relación con la seguridad de los pescadores.
26. Un observador representante de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte y secretario del Grupo de los Trabajadores acogió con satisfacción la oportunidad de un código ISM para los buques pesqueros, propuesta por el representante del Gobierno de Noruega. Este código podría promover la adopción de una cultura de la seguridad en la pesca. Estimó, sin embargo, que no debería generar un trabajo administrativo excesivo ya que éste era uno de los inconvenientes que imponían una carga excesivamente pesada a los oficiales de la marina mercante.
27. El representante del Gobierno de Dinamarca dijo que aunque su Gobierno sólo hubiera recibido la invitación diez días antes, había considerado que era importante participar en la Reunión. Dinamarca sólo había ratificado el Convenio sobre el alojamiento de la tripulación (pescadores), 1966 (núm. 126) pero había adoptado por vía de consultas tripartitas muchas disposiciones sobre formación obligatoria en materia de seguridad, formación profesional obligatoria para los pescadores jóvenes, asistencia médica a bordo, certificación de patrones y pilotos, etc. Su país era uno de los pocos que habían ratificado el Convenio STFW-F adoptado por la OMI en 1995 y el Protocolo de Torremolinos de 1993. Esperaba que otros podrían aprovechar la experiencia de Dinamarca en esa esfera.
28. El portavoz de los trabajadores subrayó que uno de los principales problemas del sector se refería al sistema de «reparto» que desde hacía tiempo debería haberse reemplazado por un régimen de salario mínimo garantizado que podría complementarse con un régimen de primas o de participación. A este respecto, citó el texto de las conclusiones sobre los sistemas de remuneración e ingresos adoptadas por la Comisión sobre las condiciones de trabajo en la industria pesquera, en 1988:
(...) Los pescadores deberían disfrutar de una remuneración y de un nivel de vida comparables a los de los trabajadores empleados en otros tipos de actividad económica. Los empleados en la pesca marítima comercial deberían obtener unos ingresos mínimos por períodos fijos que guardan de algún modo relación con los ingresos medios de quienes trabajan en tierra. (...) El sistema de participación puede no proporcionar en todo momento a los pescadores unos ingresos continuos, pues depende de las capturas y, por tanto, puede no ser totalmente apropiado como único medio de remuneración para todas las categorías de pescadores. Por ello pueden examinarse otros sistemas de remuneración, por ejemplo: a) un salario mínimo, a percibir mensual o semanalmente o por cada viaje, junto con una participación en el producto de la captura; b) un salario o sueldo diario, semanal o mensual; c) la combinación de un salario mensual con una prima de productividad sobre el volumen de la captura. (...) Lo más conveniente es dejar que las modalidades de fijación de los salarios y los sistemas de remuneración de los pescadores se convengan en negociaciones entre los propietarios de buques pesqueros y los pescadores y sus organizaciones.
Este texto, aprobado en 1988, podría ser utilizado como base de discusiones ulteriores. Se manifestó también partidario de que cada pescador, antes de desempeñar tareas marítimas o en buques pesqueros y mientras lo hacía, debiera obligatoriamente recibir formación en materia de seguridad.
29. El representante gubernamental de la India expresó su pleno apoyo a la importante iniciativa de celebrar la presente Reunión. Estimaba que con respecto a este tema debería distinguirse entre las medidas de carácter jurídico y otras aplicables a la pesca artesanal y en pequeña escala, y aquéllas aplicables a la pesca en gran escala. La India había prohibido la pesca en época de monzones para evitar problemas como los causados por un ciclón en Orissa en 1999. El Gobierno federal procuraba asegurar que todos los gobiernos estatales adoptasen una legislación uniforme prohibiendo la pesca en junio, julio y agosto, meses en que peligra la vida si uno se hace a la mar; los propietarios de barcos de pesca de arrastre, sin embargo, habían impugnado esta medida ante los tribunales. La mencionada prohibición tenía también una justificación de orden biológico puesto que ciertas especies de peces se reproducen en esta época del año. Pese a ello, no todos los estados habían acatado la prohibición. En el período de «baja actividad» — la temporada del monzón — la subsistencia de los pescadores se aseguraba mediante la constitución de un fondo común del que se obtenía, por concepto de indemnización, 17.500rupias en caso de accidentes y 35.000 rupias en caso de muerte.
30. Un representante del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales dijo que suscribía el punto de vista de los trabajadores en el sentido de que la formación debía ser obligatoria y también la prohibición de pescar en época de monzones. En lo que se refiere al sistema de reparto, dijo que había que hacer una distinción entre pesca artesanal y pesca en gran escala y pidió una aclaración de la propuesta del Grupo de los Trabajadores.
31. El representante gubernamental de Dinamarca, estimó que el asunto de la remuneración era una cuestión de carácter bipartito que había de negociarse entre empleadores y trabajadores, y que el Gobierno debería mantenerse al margen de ello.
32. Un miembro trabajador de España puso énfasis en la necesidad de pensar en los accidentes, en especial cuando afectaban a trabajadores ocasionales que se hacían a la mar sin formación ni experiencia alguna y a menudo con resultados funestos.
33. La representante del Gobierno de México pidió aclaraciones al Grupo de los Trabajadores acerca de la naturaleza de la formación obligatoria aludida; deseaba saber si la obligación recaía en los empleadores, en los trabajadores y/o en los gobiernos; y quién habría de financiarla.
34. El portavoz del Grupo de los Trabajadores replicó que, respecto del financiamiento, la práctica difería de un país a otro, pero que lo importante era que la formación fuera pagada; en ciertos países el financiamiento estaba a cargo de los copartícipes sociales, en otros se necesitaba el apoyo del gobierno. Debería impartirse a todas las personas empleadas en los buques pesqueros, entre ellos, a los trabajadores ocasionales.
35. El representante del Gobierno del Reino Unido comunicó algunas reflexiones referentes a la diversidad de la industria pesquera mundial. El Reino Unido había adoptado varias medidas internacionales desde 1975, y también una serie detallada de reglamentos aplicables a los barcos de más de 12 metros de eslora y a algunos trabajadores de complemento en todos los buques de pesca, y otras medidas referentes a la inspección de barcos más pequeños. Había tomado nota de los comentarios de los participantes de la India sobre la pesca en temporada de monzón y sobre los problemas que planteaba la financiación de la formación. Un joven candidato a la formación tendría que pagar hasta 600 dólares de los Estados Unidos para una formación inicial en caso de no disponer del apoyo del empleador o del Gobierno. Recalcó la importancia de instrumentos no obligatorios como el documento mixto OMI/FAO/OIT como guía para la formación y titulación de los pecadores, y sugirió que los participantes habrían de considerar los instrumentos no obligatorios, teniendo en cuenta la diversidad de la industria pesquera.
36. Un miembro trabajador de Chile señaló que las medidas legales y reglamentarias o las medidas negociadas tendrían que ser complementarias para mejorar la seguridad, la protección y la situación de los trabajadores. En lo que se refiere a las tripulaciones y al equipo, los buques pesqueros habían de tener en cuenta, cuando menos, la necesidad de un nivel mínimo de equipo de seguridad y de normas mínimas. No se prestaba suficiente atención a las medidas relativas a la seguridad y el equipo y se planteaban a menudo problemas porque el equipo de seguridad no era adecuado a la dimensión del buque y podía incluso ser causa de accidentes. Por consiguiente, era esencial mejorar los reglamentos relativos a la seguridad a bordo de los buques pesqueros.
37. La representante del Gobierno de la Federación de Rusia expresó el agradecimiento de su Gobierno por la oportunidad que la OIT ofrecía de celebrar consultas tripartitas sobre seguridad y salud en el trabajo en la industria pesquera. Describió las atribuciones del Comité de Estado de Rusia para la Pesca y de los diversos organismos e instituciones que desempeñan un papel en el control de la seguridad en la industria pesquera de Rusia, país que tiene la flota pesquera más importante del mundo en términos de tonelaje, y facilitó asimismo detalles sobre la dimensión y composición de dicha flota. Cabía lamentar que el 90 por ciento de los accidentes mortales en la industria pesquera correspondieran a los trabajadores ocupados en buques pesqueros. Enumeró los convenios ratificados por la Federación de Rusia y describió las disposiciones y reglamentos en vigor en materia de seguridad y salud, así como los diversos programas de formación. Lamentó que en la actualidad las asociaciones existentes de empleadores y de trabajadores no se encargaran de cuestiones relativas a la seguridad y salud en el trabajo. Era importante que los nuevos partícipes en la industria pesquera tuvieran acceso a las instrucciones sobre las medidas de seguridad. Invitó a la OIT a estudiar la experiencia adquirida en esta esfera en otros países y a divulgar los resultados de esta actividad. Lo mismo podía decirse de los criterios relativos a las condiciones meteorológicas y otras instrucciones que se daban a los oficiales de los buques. Por último, la OIT tal vez pudiera considerar la oportunidad de una actividad normativa en la materia.
38. Un representante de la Secretaría presentó el programa InFocus Trabajo sin riesgo y puso de relieve algunos componentes fundamentales de los Convenios existentes de la OIT sobre seguridad y salud en el trabajo (núms. 148, 155 y 161) que son aplicables a la industria pesquera.
39. El portavoz de los trabajadores estimó que se trataba de una cuestión que sólo podía resolverse por las administraciones o el Estado pero que la legislación y los reglamentos existentes eran inadecuados. Un miembro trabajador de la Argentina se refirió a problemas comunes de muchos países latinoamericanos e indicó que era muy necesario mejorar y fortalecer los mecanismos de inspección si se quería promover una mejor aplicación y observancia de las leyes y los reglamentos existentes. Se imponían demasiadas obligaciones por organismos diferentes, la coordinación era insuficiente y había una duplicación excesiva de actividades entre los ministerios competentes para aplicar las leyes y reglamentos. Se precisaba tener en cuenta los rasgos específicos de la industria. Los gobiernos habían de promover el diálogo social para mejorar la seguridad y la salud en la pesca, cuestión que les incumbía. Estos habían también de garantizar la financiación necesaria de la inspección. Muchos países no tenían la posibilidad de realizar inspecciones adecuadas. Instó a los participantes a que aprovecharan la importante oportunidad que ofrecía la Reunión para revisar los reglamentos y considerar una actualización de los convenios en esta esfera.
40. El representante del Gobierno de Islandia señaló que su país también elaboraba códigos sobre gestión de la seguridad para los buques pesqueros pero que no se trataba de normas mínimas sino de elevadas normas de seguridad. No se permitía que ningún trabajador embarcara sin haber recibido formación en el Colegio de Formación de Islandia. En noviembre de 1999, el Gobierno había publicado un reglamento sobre dispositivos automáticos de botadura de balsas salvavidas y desplegaba grandes esfuerzos por mejorar la estabilidad de los buques pesqueros pequeños.
41. El representante del Gobierno de la China declaró que era esencial garantizar la aplicación de los reglamentos existentes. En primer lugar, los pescadores habían de recibir una formación para comprender los peligros del mar, de su trabajo y de su entorno lo que fomentaría una estricta observancia de los reglamentos. En segundo lugar, medidas de control impedirían el embarque de personas sin formación. Estas medidas tendrían que ser obligatorias.
42. El representante del Gobierno del Reino Unido, refiriéndose a la Iniciativa de difusión de las prácticas de seguridad a bordo de buques pesqueros (mencionada en la página 113 del informe), recalcó la importancia de promover una cultura de la seguridad. En lugar de recurrir al sistema ISM, el Reino Unido aplicaba la Directiva 89/391 de la CE para la evaluación de los riesgos en los buques pesqueros, pero sin dejar de tener en cuenta, la diversidad de los buques y los problemas relativos a la evaluación de riesgos. Algunas de estas cuestiones habían de tratarse en las relaciones entre empleadores y trabajadores porque éstos también eran responsables, pero puso de relieve los problemas que planteaba este enfoque respecto de los buques con sistema de reparto de las ganancias.
43. La portavoz de los empleadores declaró que su Grupo había examinado conjuntamente los puntos relativos a la aplicación y la coordinación por considerar que existía entre ellos una estrecha relación. El Grupo de los Empleadores estimaba que la aplicación de las leyes y reglamentos existentes incumbía al Estado. Sin embargo, el Estado debería consultar con las partes en la industria pesquera antes de adoptar nuevos reglamentos porque un consenso entre las partes respecto de los nuevos reglamentos facilitaría su aplicación. Era importante que no se duplicara la esfera de competencia de los organismos e instituciones encargados de la seguridad y salud en esta rama de actividad; convenía mejorar la coordinación. Estimó que todas las partes en la industria deberían comprender la importancia de la seguridad y salud y que todos los nuevos partícipes deberían recibir una formación apropiada, incluidos cursillos sobre seguridad, salud y primeros auxilios.
44. El portavoz de los trabajadores se refirió al artículo 94 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar que definía las obligaciones del Estado del pabellón respecto de la aplicación de las disposiciones legislativas. La Convención no excluía a los buques pesqueros de esta obligación. Lamentó que las tasas de ratificación de los instrumentos internacionales existentes no fueran buenas. A su juicio, las medidas adoptadas para mejorar la aplicación de las disposiciones legislativas deberían incluir una inspección sistemática de los buques pesqueros por los Estados del pabellón, complementada por un control eficaz del Estado del puerto e incluso una intervención del Estado ribereño. Los gobiernos deberían consignar los recursos necesarios para estas actividades de inspección, que deberían administrarse eficazmente. Era importante conseguir la participación de los interlocutores sociales a todos los niveles; cuando no existieran estos interlocutores, la OIT debería fomentar la creación de organizaciones representativas. Reiteró que cuando se hablaba de una industria, se hablaba de las dos partes en la misma y no solamente de los empleadores.
45. El representante del Gobierno de Cuba sostuvo que la formación era fundamental en la industria pesquera ya que se trataba de una actividad importante que requería mucho esfuerzo. Por esta razón su Gobierno participaba muy activamente en la formación y había establecido instituciones que ofrecían una gama muy amplia de cursos de formación, incluida formación inicial para los trabajadores sobre seguridad y salud y prevención de los accidentes. También se ofrecían cursos de formación para instructores, en especial para oficiales de navegación que podían encargarse a su vez de la formación de los miembros de la tripulación. Era importante advertir que después de que los oficiales hubieron recibido formación había disminuido la tasa de accidentes. En la actualidad, la formación se centraba en gran medida en la prevención de los accidentes.
46. El representante del Gobierno de la China se refirió a los procedimientos existentes en su país para la solución de los conflictos de trabajo sobre una base tripartita. Si este sistema se ampliara en el futuro para abarcar la industria pesquera, se conseguiría mejorar la protección de las partes en la industria. Invitó a la OIT a fortalecer sus actividades de investigación y divulgación de la experiencia adquirida a nivel internacional en materia de procedimientos para la solución de los conflictos en el sector de la pesca.
47. El representante del Gobierno de Dinamarca ofreció información adicional sobre la actividad de los consejos de seguridad en el sector de la pesca de su país para promover la aplicación de los reglamentos. Las consultas sobre la legislación se celebraban en estos organismos. Subrayó la importancia de un consenso y de una adhesión de todos para facilitar la aplicación. En lo que se refiere a la mejora de la coordinación entre ministerios, declaró que su Gobierno había delegado a la Autoridad Marítima de Dinamarca el cometido de encargarse de todas las cuestiones relativas a la seguridad y la salud. Esta Autoridad también coordinaba las actividades de investigación y análisis de los accidentes en la flota mercante.
48. El representante del Gobierno de España estimó que para una correcta y efectiva aplicación de las normas existentes sobre seguridad y salud, era necesaria la participación de los interlocutores sociales. Desgraciadamente, los resultados no siempre estaban a la altura de lo que se esperaba. Tal vez fuera oportuno ofrecer cierta forma de incentivos económicos a los buques o tripulaciones con buenos antecedentes en materia de seguridad y salud. Añadió que desearía aprender de otros respecto de los medios que podían utilizarse para conseguir un cambio.
49. El representante del Gobierno de Tailandia facilitó información sobre el papel desempeñado por su Gobierno en relación con la seguridad y salud. En agosto de 1998, Tailandia revisó la ley sobre la protección de la mano de obra y amplió su campo de aplicación para abarcar la industria pesquera. Se trataba principalmente de la protección de los salarios y de la exigencia del registro de los empleadores, así como de la edad mínima de admisión al empleo en buques pesqueros.
50. El representante del Gobierno de la India declaró que existían de hecho leyes y reglamentos administrativos suficientes, pero que lo que se precisaba era una mejor coordinación. Algunos Estados de la India habían establecido una autoridad de desarrollo marítimo que se encargaba de todas las cuestiones relativas al sector marítimo, incluida la pesca. Se precisaba una mejor coordinación entre las actividades de los Estados con litoral y el Gobierno central.
51. Un representante de la Secretaría recalcó la importancia de la cuestión de la cobertura de los seguros para promover la seguridad y la salud. Se refirió a este respecto a un estudio realizado en Sri Lanka con asistencia de la OIT. Otro representante de la Secretaría señaló a la atención de los participantes las disposiciones del artículo 9 del Convenio núm. 155 relativas al control de la aplicación de las normas mediante un sistema de inspección. Se requerían nuevos mecanismos innovadores para promover las normas y vincular la productividad con la seguridad y la salud.
52. El representante gubernamental de Indonesia manifestó que la creación de un Ministerio del Mar y Actividades Pesqueras en su país contribuiría a mejorar la salud y la seguridad en el sector y a promover el diálogo social. La acción en favor de la promoción de una cultura de la seguridad se había visto entorpecida por el bajo nivel de educación reinante en el sector.
53. La representante gubernamental de la Federación de Rusia comunicó que los acuerdos sectoriales se concluían sobre una base tripartita entre el gobierno y representantes de los empleadores y de los sindicatos y abarcaban los salarios, las horas de trabajo, la formación, la seguridad de las condiciones de trabajo, la salud y la atención médica para los pescadores. Los gastos de la formación eran financiados por los propietarios. Todos los pescadores debían someterse a un reconocimiento médico en el momento de su enrolamiento. Las disposiciones preveían la presencia de un médico a bordo de todos los buques de gran tamaño. A partir del año 2000, sería obligatorio que todos los pilotos de buques de pesca en los que no había sido previsto un médico recibieran formación de tipo médico. En su país la atención médica en los buques se hallaba bien implantada y éstos antes de zarpar eran objeto de inspección.
54. El representante gubernamental de Noruega recomendó alentar el desarrollo de una cultura de la seguridad y de un sistema de autoinspección que tuviera como fundamento el Código de Seguridad para Pescadores y Buques Pesqueros. A su juicio, se debería reducir a un mínimo la legislación y la reglamentación en este ámbito, aumentándose en cambio la responsabilidad de los empleadores y de los trabajadores en esta esfera. Era fundamental mejorar la coordinación entre todos los órganos de control y promover el diálogo entre todas las partes interesadas. Subrayó la necesidad de contar con una base de datos común a todas las organizaciones internacionales implicadas en la seguridad y la salud en el sector pesquero, así como la de fortalecer las medidas de carácter preventivo.
55. El representante gubernamental del Reino Unido concedió que en su país los contactos con los representantes de la industria pesquera en materia de seguridad y salud eran buenos pero que estaba fallando la representación de la parte sindical. La consulta con los representantes de la industria pesquera era valiosa antes de que comenzara a aplicarse una nueva legislación. Planteó la necesidad de definir lo que se entendía por trabajador en este ámbito: ¿cómo debería considerarse a los pescadores que participaban en el reparto del producto de las capturas, como trabajadores o como copartícipes?
56. La portavoz de los empleadores estimó que los gobiernos deberían establecer normas mínimas en materia de seguridad y salud. La importancia del diálogo y de la cooperación debía ser subrayada. Los gobiernos deberían proporcionar los fondos que requiriera la formación de los pescadores. Los módulos de formación deberían contemplar materias relativas a la seguridad, la salud y los primeros auxilios. Se refirió también a los problemas derivados del uso y abuso de estupefacientes y alcohol. El Grupo de los Empleadores, instaba a lanzar una campaña de prevención a estos efectos.
57. A juicio del portavoz de los trabajadores, la formación era una cuestión clave en la creación de una cultura de la seguridad. El factor humano seguía constituyendo la principal causa de accidentes. El informe de la OIT señalaba varias iniciativas a este respecto; la Oficina debería acopiar información sobre las mejores prácticas que podrían difundirse a través de seminarios nacionales y regionales. Defendió el establecimiento de redes de relaciones y la elaboración de más fichas de datos para la industria pesquera a través del programa InFocus Trabajo sin riesgo. Se refirió también al Convenio núm. 155 y a la Recomendación núm. 162 que estipulaban que los costos asociados a la formación en materia de seguridad y salud no deberían recaer sobre los trabajadores, sino sobre el empleador o el gobierno. Lo anterior podría convenirse a nivel nacional a través de consultas tripartitas.
58. El representante del Gobierno de la India dijo que había que distinguir las necesidades en materia de formación en el sector de la pesca artesanal y en el de la pesca moderna. Varios gobiernos estatales en la India contaban con institutos de formación que proporcionaban sus servicios al sector de la pesca artesanal activo en aguas poco profundas o cercanas a la costa. Sin embargo, seguía siendo necesario proporcionar más recursos y atención a esta cuestión.
59. El representante gubernamental de Noruega informó que la formación profesional en su país era en gran medida financiada por el Gobierno con una pequeña contribución de parte de las personas que recibían la formación. Mencionó un estudio sobre la coordinación de la formación profesional en los países nórdicos que sería publicado próximamente. Se consideraba en su país la creación de un órgano consultivo central. Las compañías de seguros y las mutuales podrían desempeñar un papel importante en la promoción de las medidas preventivas. Instó a la OIT a que acopiara y difundiera información en materia de seguridad y salud en el trabajo.
60. Un representante de la Secretaría proporcionó información acerca del Programa de la OIT sobre prevención del abuso de alcohol y estupefacientes en la industria marítima, y otro representante se refirió al Centro Internacional de Información sobre Seguridad y Salud en el Trabajo (CIS).
61. Un miembro trabajador de España dijo que era necesario que la información referente a la seguridad y la salud fuera clara y precisa. España contaba con buenos resultados en materia de seguridad y salud, pese a lo cual el número de accidentes había aumentado en los últimos meses. La ratificación de los convenios debería ser estimulada en aras de la solidaridad. Dijo que el abuso de estupefacientes y de alcohol no era la única causa de los accidentes; la fatiga era otra causa importante. Mencionó a este respecto la campaña conjunta para la prevención del abuso de estupefacientes y de alcohol llevada a cabo en la región valenciana, que había tenido éxito.
62. El representante gubernamental de España manifestó que reconocía que la campaña realizada en Valencia había tenido éxito y que en materia de prevención los resultados podían considerarse buenos. Su país había ratificado muchos convenios, y posiblemente ratificaría en breve el Protocolo de Torremolinos, ya que había transpuesto a normativa interna la directiva comunitaria 97/70/LE, que era aún más exigente que dicho convenio. La legislación laboral contemplaba una Comisión Tripartita Nacional para la Seguridad y la Salud. Dijo además que para promover la observancia de las normas existentes era necesario ser imaginativos en el momento de elaborar nuevos métodos.
63. Un miembro trabajador de Chile reconoció que el abuso de estupefacientes era una cuestión que se planteaba en muchos sectores y objetó que se considerara a los trabajadores como proclives a este tipo de abuso. En algunas partes de Chile, los pescadores tenían que trabajar entre 18 y 20 horas diarias debido a la inexistencia de normas legislativas referentes a un número mínimo de integrantes de la tripulación. Cuando los trabajadores están al extremo del agotamiento a veces recurren al uso de estupefacientes para poder continuar trabajando. El diálogo social efectivo no era fácil de entablar en aquellos países en que los sindicatos eran débiles o no existían como consecuencia de las políticas antisindicales que aplicaban los gobiernos.
64. El representante del Gobierno del Reino Unido pidió mayor información acerca de la cuestión del abuso de alcohol y estupefacientes. Dijo que los resultados en materia de seguridad eran buenos en su país y que estaba dispuesto a proporcionar información detallada a este respecto. A su juicio, una de las cuestiones principales que debería abordarse era la falta de coordinación entre las diferentes organizaciones internacionales que atendían cada una su propia esfera de acción y que habría que coordinar mejor las acciones. El Protocolo de Torremolinos, por ejemplo, daba pie para esperar un mejor cumplimiento de las reglas en materia de seguridad a bordo de los buques de gran tamaño que navegan en alta mar. Un control por parte del Estado del puerto podría introducirse para la pesca costera y para los buques que visitan una región. En el caso de las embarcaciones más pequeñas, las cuestiones relativas a la salud y la seguridad no estaban tan claramente reglamentadas como en el caso de los buques de mayor calado. También hacía falta claridad en materia de definiciones de los diferentes tipos de industrias pesqueras.
65. Un observador de la Organización Mundial de la Salud y de su Centro Colaborador en Salud Ocupacional en Gdynia, Polonia, se refirió a una reunión celebrada en la OIT en 1997 con el objeto de elaborar directrices sobre normas de salud y reconocimientos médicos para la gente de mar. Después de aquella consulta y en virtud de esas directrices, su Centro había llevado a cabo un programa internacional de formación para médicos destinado a los países en desarrollo y a las economías en transición. En los primeros, existían pocos servicios médicos destinados específicamente a los pescadores, de modo que era importante formar a los médicos generales para que atendieran los problemas de seguridad y salud que afectaban a los pescadores. La OMS tenía la intención de proseguir en esta labor y esperaba continuar contando con la financiación de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte.
66. El representante gubernamental de la China contestó las preguntas formuladas por los miembros trabajadores acerca de las intenciones de su país con respecto a la ratificación del Convenio y Protocolo de Torremolinos. Haría un llamamiento a los ministerios y autoridades pertinentes para que la legislación que elaboraran procurara ceñirse lo más posible a las disposiciones de esos instrumentos y esperaba que con ello respondía a las preguntas que se habían formulado. El representante de los trabajadores agradeció sus palabras.
67. La portavoz de los empleadores manifestó que los que tenían más problemas eran los pescadores del sector informal y los que trabajaban en pequeña escala, y que también en esas categorías de pescadores eran más frecuentes los accidentes que afectaban a las embarcaciones pequeñas. Sugirió que la mejor manera de enfocar este problema era a través de las comunidades locales, a las que se podría facilitar información en materia de salud y seguridad. El Grupo de los Empleadores apoyó la idea de realizar inspecciones para asegurarse de que las embarcaciones disponían de equipo de seguridad adecuado, tras lo cual se podría otorgar un certificado autorizando su salida al mar.
68. El portavoz de los trabajadores estuvo de acuerdo con lo anterior y agregó además que a su juicio la formación (en primeros auxilios y en seguridad básica) debía guardar relación con el tipo de pesca y el nivel de educación y la cultura de los pescadores. El costo debería recaer sobre el gobierno. Todas las partes deberían participar en el diseño y establecimiento de los planes de formación. En las embarcaciones dedicadas a la pesca en pequeña escala era necesaria una inspección en materia de seguridad básica y de aptitud para navegar. Un problema fundamental que se planteaba para los barcos de menos de 24 metros de eslora era que éstos se excluían del campo de aplicación de los instrumentos internacionales, por lo que los reconocimientos médicos no eran obligatorios. Las comunidades pesqueras necesitaban en general ayuda para aliviar la pobreza como se había establecido en el Programa 21. Otro miembro trabajador recalcó la importancia de la acción de organizaciones como la FAO y la OIT en la elaboración de programas de estudios flexibles y adaptados a la situación local para los pescadores artesanales y en pequeña escala.
69. El representante gubernamental del Reino Unido estimó que nada demostraba que los barcos de menos de 24 metros de eslora fueran menos seguros, pero que con ello no impugnaba directamente lo expresado con anterioridad a este respecto. Hizo notar que existían directivas europeas que se aplicaban a barcos de hasta 15 metros de eslora y otras que, se aplicaban en todos los casos en que existía una relación de empleo; añadió que en el Reino Unido las embarcaciones de 12 metros de eslora y también más pequeñas eran objeto de inspección para verificar el cumplimiento de los requisitos básicos en materia de seguridad.
70. El representante gubernamental de la India mencionó el plan especial de bienestar para los pescadores artesanales y en pequeña escala, que otorgaba subsidios por concepto de vivienda a los trabajadores más vulnerables, así como el plan relativo a los períodos de «baja actividad» y la existencia de un régimen de seguros de enfermedad, lesiones y muerte.
71. Un observador del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales dijo que, según la FAO, el 95 por ciento de los pescadores vivía en países en desarrollo, que muchos de ellos desempeñaban su actividad en el sector de la pesca artesanal o en pequeña escala, y que lamentaba que estuvieran tan poco representados en la Reunión. Hizo notar que los problemas de seguridad y salud eran endémicos en la pesca en pequeña escala, que ésta se hallaba principalmente expuesta a las catástrofes naturales y que el conflicto con los grandes buques pesqueros — colisiones — constituía uno de los principales problemas. Acogió con beneplácito la propuesta de una cooperación entre los pescadores artesanales y los que se dedicaban a la pesca industrial. Debería iniciarse una campaña en esta última para dar a conocer las condiciones de vida y los derechos de los pescadores artesanales y en pequeña escala.
72. Un miembro empleador de Mauritania describió la situación de la industria pesquera en su país e hizo notar que en su mayor parte los pescadores locales eran analfabetos. Los empleadores proporcionaban equipo de seguridad como cinturones salvavidas, pero su utilidad no siempre era evidente para los trabajadores. No se respetaba suficientemente la delimitación de las zonas de pesca para a evitar que los grandes buques de arrastre operaran en zonas reservadas a la pesca artesanal.
73. El representante gubernamental de la Federación de Rusia observó que en su país, hasta muy recientemente, las normas de seguridad aplicables a las pequeñas embarcaciones de pesca se basaban en los requerimientos de tipo técnico habituales, en la estabilidad y navegabilidad de las embarcaciones con cubiertas pequeñas o sin cubierta, como asimismo en procedimientos relativos a la inspección, extensión de documentos relativos al buque y el aprovisionamiento a bordo. Cada empresa propietaria tenía que constituir una comisión especial que, bajo la dirección de un responsable, había de llevar a cabo las inspecciones anuales en las embarcaciones contempladas en la ley de inspecciones técnicas. El Instituto Ruso de Investigación para Flota Pesquera (Gipropybflot), había elaborado recientemente reglas en materia de clasificación, diseño y equipamiento de las pequeñas embarcaciones de pesca. En la parte occidental del país se aplicaban estas reglas que establecían medidas de seguridad más detalladas sujetas a inspección por una autoridad estatal de supervisión.
74. Un experto de la OIT habló de los pescadores indígenas, denominados los gitanos del mar en Tailandia, que pescaban buceando desde embarcaciones de 11 metros a las que no podría aplicarse fácilmente la nueva legislación. Diversos ministerios, empleadores, trabajadores, consumidores, organizaciones no gubernamentales y organizaciones internacionales podrían contribuir a la formulación de propuestas viables para estos pescadores por medio de una mejor evaluación de sus problemas, una mejora de su productividad y la prestación de asistencia en materia de seguridad. Un proyecto que se estaba llevando a cabo en aldeas con la colaboración de trabajadores del sector de la salud, podía conducir a la formulación de propuestas para mejorar la seguridad y la salud de estos gitanos del mar y a su difusión posterior.
75. El portavoz de los empleadores señaló que en los grupos vulnerables deberían incluirse los niños, las personas mayores y los discapacitados y en este contexto se refirió al Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm. 182) que esperaba tuviera una amplia ratificación.
76. El portavoz de los trabajadores estimó que no había lugar para el trabajo de los niños en la pesca y que esperaba que la OIT lucharía para conseguir que se eliminara. Aunque los grupos vulnerables deberían recibir atención, instaba a la Oficina a que promoviera una mayor participación de la mujer. Se refirió también al abuso de que eran objeto los miembros de la tripulación de origen extranjero, como decía el informe, que también se veían obligados a aceptar contratos en condiciones de explotación y encontraban graves problemas cuando quedaban abandonados en puertos extranjeros, debiendo depender de la caridad pública. Se necesitaba un instrumento internacional que contemplara la repatriación de los pescadores. En su país, complejos acuerdos de arriendo y de hipoteca de los buques estaban planteando problemas; en muchos casos no estaba claro cuál era el empleador y ni qué Estado ejercía el control efectivo del buque. Un miembro trabajador de la Federación de Rusia se refirió a los pescadores que quedaban abandonados en el extranjero, a la falta de acuerdos colectivos, a la incertidumbre reinante en cuanto a distinguir entre propietarios y gente de mar. El Estado se había retractado en estas cuestiones y no existía legislación sobre la propiedad del buque, ni tampoco organizaciones de propietarios o de empleadores ni nadie con quien negociar.
77. Un observador del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales dio un amplio respaldo a la propuesta de promover una mayor participación de las mujeres en la actividad pesquera y denunció el abuso de que eran objeto los pescadores extranjeros a bordo. Respecto de la sensibilidad cultural relativa al trabajo infantil, se preguntó si su rechazo equivalía a oponerse a que los familiares de los pescadores recibieran formación en el arte de la pesca.
78. Un representante gubernamental del Reino Unido expresó el apoyo de su Gobierno a todas las medidas razonables tendentes a promover la participación de las mujeres, eliminar los obstáculos que las dificultaban y prevenir la explotación de los grupos vulnerables.
79. Un miembro trabajador de España se refirió al hecho de que algunas veces los pescadores permanecían durante cinco o seis meses alejados de su hogar y de que a menudo recaía sobre sus familias la responsabilidad de verificar si se habían hecho los pagos a la seguridad social y otras cuestiones burocráticas. Cuando regresaban a casa los pescadores estaban demasiado cansados y no podían hacer otra cosa que descansar. Por estas razones, muchos pescadores autorizaban jurídicamente a miembros de su familia para tratar con las autoridades públicas.
80. El representante del Gobierno de Noruega manifestó que en su país las esposas y las madres de los pescadores asistían a conferencias sobre seguridad y salud, pero que ello no había disminuido el fatalismo con el que algunos de sus maridos o hijos consideraban las cuestiones de seguridad y salud. Tal vez fuerza útil que también los propios interesados asistieran a estas conferencias.
81. La portavoz de los empleadores dijo que la existencia de datos fidedignos era una base indispensable de conocimientos con miras a la prevención, pero que también se necesitaban para hacer comparaciones entre países. El capitán debería ser responsable de que se registren y notifiquen los accidentes o enfermedades a bordo.
82. A juicio del portavoz de los trabajadores, y tal como se subrayaba en el informe, se debería asegurar una armonización y unificación en materia de acopio y verificación de los datos relativos a todos los aspectos del empleo en la pesca, en especial los datos relativos a los accidentes mortales y otros, puesto que estadísticas fidedignas eran fundamentales para encarar la prevención. Tales estadísticas deberían darse a conocer ampliamente, y los Estados del pabellón deberían tener presentes la obligación que les incumbe en virtud de la legislación internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, de investigar y realizar encuestas respecto de los siniestros o incidentes de navegación ocurridos en alta mar.
83. El representante del Gobierno de Islandia puso énfasis en la importancia que revestía el registro de los accidentes, incluidos los que ocurrían en las embarcaciones pequeñas. La mayor parte de los accidentes en Islandia ocurrían en buques que estaban muy bien equipados, de eslora superior a los 25 metros y en su mayor parte también integrantes de una flota de buques arrastreros, siendo el grupo de edades de 25 a 39 años el que presentaba el mayor número de accidentes mortales, es decir, los pescadores más experimentados. Los pescadores más jóvenes o los de más edad se veían relativamente menos afectados. Ello podía atribuirse en parte a la rapidez con que debían efectuarse las operaciones, a la exigüidad de los lugares de trabajo, a la fuerza empleada en la manipulación de los aparejos de pesca de gran tamaño, especialmente en los buques arrastreros, los aparejos sueltos y otros factores externos; los márgenes de edad de los accidentados podrían indicar también una falta de voluntad de seguir cursos de readaptación.
84. El representante del Gobierno de Noruega dijo también que el tema era de gran importancia, y pensaba que debería contarse con una base de datos de carácter internacional sobre registro y evaluación de los accidentes y de las medidas preventivas. No obstante, tenía la clara impresión de que la notificación estaba muy por debajo del nivel real de ocurrencia de hechos notificables. Sugirió a este respecto una mayor cooperación entre los órganos gubernamentales y las empresas de seguros, que podrían tal vez condicionar los montos de las primas al registro apropiado de incidentes y accidentes. Debería contarse con formularios normalizados y era esencial que los Estados compartieran información entre ellos. Subrayó que las estadísticas mostraban que los pescadores noruegos mayores de 39años eran víctimas del 70 por ciento del número total de accidentes. Los casos de muerte en los buques pesqueros afectaban principalmente a los pescadores de 50a 59 años y a los que tenían de 20 a 24 años. La formación en materia de seguridad y su actualización (que era obligatoria en Noruega) era fundamental en estas cuestiones.
85. Para el representante gubernamental de España estaba claro que sobre esta cuestión los datos eran insuficientes como también su ponderación, y que por ello apoyaría la elaboración de un convenio que contemplara la normalización de los procedimientos de registro y notificación de los accidentes. Si se comparaban las estadísticas de España con las que figuraban en el informe, podía observarse que las muertes y lesiones profesionales en España se debían con más frecuencia a problemas a bordo que a daños sufridos por los buques, como incendios, hundimientos, etc.
86. Según un consejero del representante gubernamental de Islandia el registro era algo muy importante puesto que era imposible dar solución a un problema si no se lo entendía, sea para planificar la formación requerida para evitarlo, actualizar el equipo, considerar el ofrecimiento de servicios médicos a distancia, contar con botiquines apropiados o para otros propósitos. Pero, de hecho, la notificación era deficiente, las autoridades no coordinaban sus acciones y el temor a las reclamaciones y otros factores a menudo se traducía en una notificación deficiente de los accidentes y enfermedades. Islandia había establecido un sistema de registro que comprendía, entre otros elementos, el tipo de barco, su ubicación, detalles del accidente, la profesión de la persona afectada, su experiencia y otros factores externos.
87. Un observador de la OMS señaló que la uniformidad en la recolección de los datos nunca podría conseguirse. En Noruega, Islandia y Alemania se era muy meticuloso a este respecto, pero no había gran uniformidad en los datos, en tanto que en los países en desarrollo y en otras partes los datos eran escasos. Hizo hincapié en que los datos deberían acopiarse con vistas a una intervención, y no sólo con propósitos académicos o para figurar en publicaciones.
88. Un observador de la OMI comentó acerca de la labor de su organización a comienzos de los años noventa, cuando se afinaron los instrumentos de registro de datos que culminaron con la elaboración del Protocolo de Torremolinos de 1993, que exigía que cada parte presentara información sobre siniestros. Desde entonces la OMI había estado recibiendo informes de los diferentes países para presentarlos ante la subcomisión encargada de lo que concierne al Estado del pabellón. Se estaba recibiendo información sobre el número de pescadores y barcos de pesca, buques y vidas perdidas, desglosados por causa, etc., pero el número de respuestas era muy limitado. El propósito principal de este trabajo en el futuro era el de evaluar la necesidad de enmendar algunos instrumentos de la OMI relativos a la seguridad, sobre la base de esas mismas estadísticas.
89. Un observador de la Comisión Europea reconoció que ésta era una cuestión importante que estaba siendo tratada en Eurostat y en el Directorio General sobre el Empleo. En la Decimosexta Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo, celebrada en Ginebra en octubre de 1998, se había adelantado en el trabajo de armonización de los ámbitos y parámetros claves — clasificación de los aspectos económicos, del empleo, causas, naturaleza de la lesión — adoptándose una resolución. Según un funcionario del Departamento de Estadísticas de la OIT encargado del seguimiento de dicha Conferencia, ello podría proporcionar una base mínima para mejorar las estadísticas relativas a los riesgos profesionales.
90. El representante del Gobierno del Reino Unido señaló que su país había elaborado un sistema que acumulaba la mortalidad y otras estadísticas — que recogía el Departamento de Investigación de los Accidentes Marítimos. El Servicio Marítimo y de Guardacostas había estado discutiendo acerca de una evaluación formal de las técnicas de seguridad con la OMI con vistas a estructurar mejor el enfoque para tratar la información estadística obtenida.
91. Un experto de la OIT del programa Trabajo sin riesgo manifestó que las comparaciones de datos eran difíciles pero que el Repertorio de Recomendaciones Prácticas titulado Registro y notificación de accidentes y enfermedades profesionales de la OIT (Ginebra, 1996) proporcionaba muchas ideas de gran utilidad.
92. La portavoz de los empleadores declaró que su Grupo había examinado esta cuestión junto con la del diálogo social sobre la seguridad y la salud porque las cuatro cuestiones mencionadas en el correspondiente punto propuesto para la discusión del informe guardaban una estrecha relación entre ellas. La OIT era la única organización dotada de una estructura tripartita en que los gobiernos, los empleadores y los trabajadores desempeñaban un papel activo en la toma de decisiones. El tripartismo había de tenerse en cuenta en la colaboración con otras organizaciones. El Grupo de los Empleadores reconocía la importancia de las fichas de datos sobre riesgos para la seguridad y la salud. Se instaba a la OIT a que continuara acopiando estadísticas y otros datos sobre seguridad y salud en el trabajo. Añadió que la posición de los empleadores respecto de los nuevos instrumentos era bien conocida: los códigos habían de ser voluntarios, adecuarse a la empresa y reflejar la realidad de la situación.
93. El portavoz de los trabajadores indicó que la revisión del Documento FAO/OIT/OMI que ha de servir de guía para la formación y titulación de pescadores, se encontraba en una fase muy avanzada y que se esperaba terminarlo en el 31.er período de sesiones del Subcomité de Normas de Formación y Guardia (STW) de la OMI. Si bien era esencial que la Oficina participara en esta actividad, el Grupo de los Trabajadores no consideraba que fuera necesario el establecimiento de estructuras consultivas adicionales. Además, el Grupo de los Trabajadores estimaba que el proyecto actual iba ya muy lejos para integrar todos los aspectos de la formación y titulación, incluidos aquéllos relacionados con la pesca artesanal y en pequeña escala. El Grupo de los Trabajadores expresó su satisfacción por el hecho de que la cuestión de la fatiga se hubiera tratado adecuadamente en el mencionado documento.
94. Un observador de la Organización Marítima Internacional indicó que el documento, revisado por el Grupo de Trabajo mixto FAO/OIT/OMI, había sido aprobado por el Subcomité de Formación y Titulación (STC) de la OMI. La OMI aprobaría el documento a reserva de que lo aprobaran la OIT y la FAO. Declaró que la cuestión de la fatiga se había mencionado continuadamente en la presente Reunión. La OMI había realizado un trabajo considerable respecto de la fatiga y podían consultarse muchos documentos sobre el particular. Por último, señaló que el Comité de Seguridad Marítima había establecido un Subcomité sobre la Fatiga.
95. El portavoz de los trabajadores indicó que el Subcomité de Estabilidad y Líneas de Carga y de Seguridad de Pesqueros (SLF) de la OMI había constituido un grupo internacional de correspondencia, coordinado por el Gobierno de Islandia, que revisaba actualmente el Código de Seguridad para Pescadores y Buques Pesqueros — Parte B, relativo a los requisitos técnicos en materia de construcción y equipo, así como las directrices FAO/OIT/OMI de aplicación voluntaria para buques pesqueros pequeños (a saber, barcos de pesca de 12 metros de eslora y más, pero menos de 24 metros). El Grupo de los Trabajadores estimaba que la Oficina debería participar en esta actividad. También tomó nota de que el Código de Directrices Prácticas de Seguridad para Patrones y Tripulantes se había adoptado en 1974 y era en cierta medida anticuado, especialmente habida cuenta de la promulgación de otros instrumentos internacionales. Por consiguiente, el Grupo de los Trabajadores estimaba que la OIT debería liderar a la mayor brevedad la revisión de este importante repertorio de directrices con la colaboración de la FAO y la OMI.
96. Un observador de la OMI indicó que tras la adopción del Protocolo de Torremolinos existían algunas contradicciones entre los dos instrumentos que exigían actualizar el código, en especial la Parte B. Si el Convenio STCW-F entraba en vigor, se reconocería el control del Estado del puerto. Se refirió además a la existencia de nuevas normas regionales. En el momento en que se terminara esta tarea se dispondría de una serie completa de normas sobre seguridad. La OMI había invitado a la FAO y a la OIT a participar en el proceso de ratificación.
97. Un observador de la FAO declaró que el papel principal en la revisión del material FAO/OIT/OMI correspondía a la OMI. La FAO había consignado los créditos necesarios en su próximo presupuesto para participar en esta actividad.
98. El representante del Gobierno de Islandia confirmó que su país coordinaba el Grupo internacional de correspondencia para la revisión de la Parte B. Se contaba con la participación de unos 13 países, así como con la de la OIT y la FAO. El sitio previsto a ese efecto en la red se indicaba en la página 79 de la versión española del informe a la Reunión. Esperaba que el informe se sometería a la OMI en abril del año 2000.
99. El representante del Gobierno de Noruega estimó que la OIT debería desempeñar un papel principal respecto de la información relativa a la seguridad a bordo de barcos de pesca. Era importante que se elaboraran materiales de información y programas fáciles de entender para su uso en los barcos de pesca y las organizaciones y autoridades competentes para los pescadores. En la actualidad, el acceso a la información no era fácil y en el futuro ésta debería presentarse de manera que las personas a las que se destinaba pudieran comprenderla, indicándose los motivos por los cuales se presentaba. Estimó que debería ofrecerse un fácil acceso a la información por vía de Internet, y que toda la información relativa a la pesca y los pescadores debería incluirse en un sitio único. Los repertorios de recomendaciones prácticas, directrices y publicaciones pertinentes deberían comprender propuestas en materia de seguimiento y motivación. Al orador le preocupaba la fragmentación de la información y de las normas internacionales en materia de seguridad y salud en el trabajo ya que así se disminuiría su eficacia. Felicitó a la OIT por servirse de Internet para difundir entre todos los interesados, y recoger de ellos información sobre los temas de los que se ocupaba. Consideró que antes de elaborar nuevos programas convendría proceder a una evaluación de los ya existentes y sus efectos, así como de la forma en que podrían utilizarse para conseguir mejores programas en el futuro.
100. Un observador de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte estimó que la Parte A del Código de Seguridad para Pescadores y Buques Pesqueros de la FAO/OIT/OMI era muy anticuada y podía inducir a error. Los requisitos en materia de botiquines médicos de a bordo también eran engañosos, como también el capítulo relativo a las radiocomunicaciones habida cuenta de las nuevas tecnologías. La OIT debería desempeñar un papel principal en su revisión.
101. Un observador del Colectivo Internacional de Apoyo a los Pescadores Artesanales informó a la Reunión de que su organización había publicado en su revista «Sanudra Report» una lista de los sitios existentes en la red sobre seguridad y salud.
102. Un observador de la Comisión Europea indicó que el Centro Europeo de Seguridad y Salud en Bilbao (España) se encargaba del acopio de datos sobre seguridad y salud en el trabajo en la Unión Europea. No sabía si se había hecho algo respecto de la industria pesquera. El Centro tenía también un sitio en la red.
103. El portavoz de los trabajadores señaló que la OIT había elaborado un Repertorio de recomendaciones prácticas para la marina mercante titulado Prevención de los accidentes a bordo de los buques en el mar y en los puertos. Su Grupo estimaba que un repertorio de esta naturaleza debería elaborarse para la industria pesquera y más específicamente para cada pescador. La diferencia existente con el Código FAO/OIT/OMI era el público al que se destinaba. El documento debería ser fácil de entender, sencillo y para uso de los tripulantes. No debería contener directrices para las autoridades o los armadores.
104. Un observador de la OMS apoyó la idea de una lista actualizada de medicamentos esenciales a bordo de los buques. También estimó que era necesario actualizar la Guía médica internacional de a bordo, publicada en 1988; de hecho, se había redactado cinco años antes. El portavoz de los trabajadores apoyó enérgicamente la revisión propuesta de dicha Guía.
105. Un observador de la FAO también apoyó enérgicamente esta revisión pero declaró que, por el momento, su organización sólo podía prestar apoyo moral. En lo que se refiere al Repertorio de recomendaciones prácticas sobre la prevención de accidentes a bordo, estimó que existían muy pocas diferencias entre la marina mercante y la industria pesquera. El observador de la International Maritime Health Association ofreció asistencia y apoyo para la revisión de la guía médica.
106. El representante del Gobierno de Islandia se refirió a la labor de la Asociación Nacional de Salvamento en materia de salvamento en el mar, en especial para los barcos de pesca. Pescadores experimentados se encargaban de muchas actividades de formación.
107. Un consejero del representante del Gobierno del Reino Unido también suscribió la idea de una guía médica actualizada. El Gobierno del Reino Unido había publicado recientemente una guía médica para capitanes de barco. Habida cuenta de la evolución rápida de los medicamentos, esta guía comprendía una lista por separado de medicamentos recomendados para que fuera posible actualizarla periódicamente.
108. El portavoz de los trabajadores declaró que su Grupo apoyaba enérgicamente el fomento del diálogo a diversos niveles. La Oficina debería prestar especial atención a la organización de seminarios nacionales y regionales tripartitos para promover la seguridad y salud y el diálogo social. Ello podía requerir el ofrecimiento de espacio suficiente y equipo para que los copartícipes sociales pudieran participar plenamente en ese diálogo. A ese respecto, la OIT debería considerar que la pesca era una ocupación peligrosa y, por consiguiente, conceder prioridad a la industria pesquera en el logro de sus cuatro objetivos estratégicos. Su Grupo se sentía alentado por el comunicado de prensa que la Oficina había publicado el 13 de diciembre de 1999 en el que se reconocía que la pesca era una de las ocupaciones más peligrosas, y esperaba que este criterio se reflejaría en el programa de actividades futuras de la OIT.
109. El representante del Gobierno de Noruega estimó que convendría promover el diálogo entre todas las partes interesadas en la industria pesquera. Deberían establecerse juntas consultivas en que todas las partes interesadas pudieran reunirse para considerar los retos que se planteaban y proponer soluciones. En Noruega, se había constituido un Consejo de supervisión laboral para los buques noruegos. Este Consejo podría ampliarse para integrar organismos estatales. Debería centrarse en especial en los beneficios sociales de las mejoras en la seguridad. Estimó que sería oportuno para la OIT promover, patrocinar e incluso organizar reuniones a nivel internacional en las que las partes interesadas pudieran considerar los retos que se planteaban y proponer soluciones. Deberían organizarse conferencias regionales en razón de las grandes diferencias en los retos que se planteaban a nivel regional para la industria pesquera y, por lo tanto, en las soluciones posibles. Convendría fomentar la explotación de material estadístico en esta actividad.
110. El portavoz de los trabajadores propuso las siguientes medidas por orden de prioridad:
— reconocimiento de que la pesca es una ocupación peligrosa;
— fortalecimiento de la capacidad de este importante y en gran parte descuidado sector por medio de la consignación de créditos con cargo al programa InFocus;
— fomento del diálogo social a nivel nacional, regional e internacional;
— fomento de una cultura de la seguridad;
— adopción de un instrumento que extienda el control del Estado del puerto al sector de la pesca;
— eliminación de la explotación de los pescadores que predomina en algunas ramas de la industria pesquera;
— aprovechamiento de las oportunidades que ofrecen los programas de la OIT con arreglo a los cuatro objetivos estratégicos de la Organización;
— establecimiento de un sistema de remuneración que no motive un trabajo excesivo o una sobreexplotación de los recursos pesqueros;
— atención al problema de la fatiga; y
— fomento de la ampliación del campo de aplicación de los instrumentos marítimos de la OIT para que protejan a los pescadores.
111. La portavoz de los empleadores declaró que antes de que se emprendieran nuevas actividades en el campo de la seguridad y la salud en la industria pesquera era esencial disponer de los datos estadísticos necesarios. Unicamente después del acopio de estos datos la OIT podría elaborar proyectos de manuales, códigos y repertorios sobre seguridad y salud en dicha industria. En lo que se refiere a instrumentos nuevos, expresó el deseo de que representantes de la industria pesquera participaran plenamente en la elaboración de los mismos.
112. El observador de la FAO estuvo de acuerdo con la importancia de las estadísticas. Sin embargo, su organización tropezaba con dificultades para conseguir datos de los gobiernos porque, aunque enviara periódicamente cuestionarios, la tasa de respuesta a los mismos era muy baja. En lo que se refiere a las estadísticas de accidentes, estimó que el análisis de las tendencias a largo plazo era mucho más importante que el número actual de accidentes. Confirmaban esta opinión las estadísticas de Noruega e Islandia con arreglo a las cuales aumentaba la edad media de los trabajadores víctimas de accidentes mortales. Ello tal vez reflejara el efecto de los cursos de formación en materia de seguridad que se ofrecían a los principiantes. Los manuales utilizados en estos cursos tendrían que actualizarse periódicamente. También mencionó el caso del Reino Unido que publicaba notificaciones sobre nuevos riesgos marítimos especiales. Advirtió que a pesar de los progresos, los coeficientes de mortalidad permanecían prácticamente estables y se preguntó si ello se debía a que los pescadores estaban mentalmente dispuestos a aceptar ciertos riesgos. Si este fuera el caso, la formación tendría que orientarse hacia sus familias para disuadir a los pescadores de aceptar riesgos innecesarios. El representante del Gobierno del Reino Unido confirmó que su Gobierno continuaba publicando notificaciones marítimas.
113. El representante del Gobierno de Noruega propuso las medidas siguientes:
a) tendría que llevarse a cabo una evaluación de los instrumentos existentes y sus efectos. La OIT tendría que establecer una comisión de expertos encargada de esta evaluación, que era importante para que todo instrumento nuevo o revisado tuviera efectos óptimos;
b) habría que elaborar programas y reglamentos con miras a capacitar a los pescadores para que se tengan presentes los riesgos potenciales y atenuarlos en la medida de lo posible. La OIT debería elaborar una recomendación basada en los mismos principios que los programas del International Safety Management Code (ISM) y del Formal Safety Assesment (FSA) para la seguridad del personal embarcado a bordo de buques pesqueros. Era importante advertir que no se proponía en ninguna parte que los programas del ISM y del FSA fueran obligatorios para los buques pesqueros, pero tendría que elaborarse un sistema específico para la pesca;
c) deberían establecerse normas mínimas de seguridad y salud con miras a mejorar las condiciones a bordo sin menoscabo de la viabilidad de las flotas pesqueras e impidiendo al mismo tiempo que estas mejoras revistan un carácter obligatorio;
d) convendría crear un sistema normalizado de notificación de los accidentes para que la información recopilada sea comparable y pueda utilizarse a nivel internacional;
e) convendría elaborar y organizar cursos normalizados de seguridad y convencer a los Estados del pabellón de la necesidad de que sean obligatorios para todas las personas que deseen ejercer un oficio de pescador;
f) debería incitarse a los Estados Miembros a hacer un uso óptimo de los medios disponibles de control y motivación;
g) deberían definirse con mayor claridad y subrayarse las consecuencias de la inobservancia de las disposiciones y reglamentos para mejorar las motivaciones en materia de seguridad;
h) convendría centrarse en soluciones prácticas para eliminar los obstáculos que entorpecen la mejora de la seguridad y la salud en la industria pesquera.
Por último, estimó que los organismos competentes deberían disponer de recursos suficientes para la ejecución de sus programas.
114. El representante del Gobierno de España estuvo de acuerdo con la mayor parte de las medidas que se proponían para la OIT en el campo de la seguridad y la salud. Mencionó los datos estadísticos de la OMI relativos a los accidentes del trabajo entre 1995 y 1997 y expresó su preocupación por el número de accidentes mortales debido a caídas en el mar. La OIT debería recomendar medidas para prevenir estos accidentes, habida cuenta de los diversos tipos de pesca.
115. El representante del Gobierno de Islandia estimó que el Documento que ha de servir de guía para la formación y titulación de pescadores de la FAO/OIT/OMI continuaba siendo una guía pertinente para la formación de los pescadores pero que debería armonizarse con el Convenio STCW-F que abarcaba aspectos importantes de la seguridad y la salud. Consideró que era importante que los pescadores adquirieran conocimientos básicos respecto de la estabilidad de los buques que podía alterarse muy rápidamente en el mar. El éxito de la formación y de la educación dependía de la buena voluntad de todas las partes interesadas. En caso de elaborarse guías para los barcos pequeños también deberían tenerse en cuenta las condiciones sociales y económicas.
116. Un miembro trabajador de España reiteró su declaración anterior según la cual el número de accidentes mortales, en especial en la pesca tradicional y artesanal en aguas marroquíes, había aumentado considerablemente en los últimos meses. Convenía denunciarlo, porque tal vez este aumento no se reflejaba en las estadísticas oficiales.
117. El representante del Gobierno de México estimó que era necesario averiguar las causas de los accidentes mortales, cuando fuera posible, para que pudieran recopilarse adecuadamente. Se necesitaba un buen manual sobre la prevención de las caídas en el mar. La OIT tendría que elaborar directrices adecuadas en materia de seguridad y salud y promover una concienciación de los peligros del trabajo en la industria pesquera.
118. El representante del Gobierno de la India se refirió al importante papel que la industria pesquera desempeñaba en tanto que proveedor importante de divisas extranjeras en su país. Los gobiernos central y de los estados habían establecido tres regímenes para ayudar a la industria, incluido el desarrollo de aldeas modernas de pescadores, un régimen de ahorro y asistencia social para los pescadores y un régimen de seguros de accidentes en los que los gobiernos central y de los estados compartían la carga de las primas para 1,1 millones de pescadores. Con base en este régimen, las compañías de seguros podían presentar estadísticas pormenorizadas de los accidentes.
119. Un observador de la FAO planteó la cuestión muy delicada del suicidio, cuestión que no se había mencionado todavía por no existir pruebas fehacientes en la materia. Se refirió a las estadísticas de la OMI sobre el número elevado de suicidios en la marina mercante.
120. Un miembro empleador de Mauritania declaró que numerosos países africanos habían padecido sequía, lo que había obligado a muchos a abandonar la cría de ganado y las actividades agrícolas para dedicarse a la pesca, en especial la pesca artesanal, sin la debida formación. En su opinión, era sumamente importante ocuparse de las condiciones de seguridad en este tipo de pesca. Señaló que las estadísticas relativas a regiones distintas de Europa seguían siendo en extremo insuficientes, y era difícil proporcionarlas aunque fuesen un importante elemento en la mejora de la seguridad.
121. El representante del Gobierno de la China estimó que la OIT debería fortalecer la cooperación entre los pescadores y los armadores para mejorar la seguridad y la salud. También debería crear un grupo de trabajo para evaluar los motivos por los cuales no se habían ratificado los convenios.
122. Un miembro trabajador de España manifestó que no le parecía que los pescadores se suicidaran y, si así fuera, se debe decir que los pescadores tienen que ser muy valientes para salir a cubierta sin saber si volverán a puerto con todos sus compañeros.
123. Un miembro empleador de Nicaragua declaró que la OIT, como todas las demás partes interesadas, deberían obrar por una pesca más segura. Expresó su preocupación por el hecho de que si se subrayaban los aspectos peligrosos de la pesca, las empresas de seguros aumentarían sus primas. Acuerdos nacionales e internacionales habían transformado la industria y conducido a mejoras. Los gobiernos, los empleadores y los trabajadores deberían obrar juntos para salvar a la industria pesquera de la crisis y convertirla en una actividad más segura.
124. El representante del Gobierno de la China reconoció la importancia de la formación para los pescadores pero indicó que muchos países en desarrollo se enfrentaban con dificultades en materia de equipo e instalaciones. La OIT debería prestar la asistencia necesaria en la materia.
125. El portavoz de los trabajadores, con la venia de la presidencia, formuló una declaración respecto de la pregunta sobre la forma de promover el diálogo social cuando no existían sindicatos. Advirtió que la respuesta se desprendía claramente del mandato de la OIT y de sus instrumentos. Convendría tomar nota de que, con arreglo al artículo 3 del Convenio de la OIT sobre los representantes de los trabajadores, 1971 (núm. 135):
«a los efectos de este Convenio, la expresión ‘representantes de los trabajadores’ comprende las personas reconocidas como tales en virtud de la legislación o la práctica nacionales, ya se trate:
a) de representantes sindicales, es decir, representantes nombrados o elegidos por los sindicatos o por los afiliados a ellos; o
b) de representantes electos, es decir, representantes libremente elegidos por los trabajadores de la empresa, de conformidad con las disposiciones de la legislación nacional o de los contratos colectivos, y cuyas funciones no se extiendan a actividades que sean reconocidas en el país como prerrogativas exclusivas de los sindicatos.»
Dentro de este marco convenía tomar nota de que el Programa 21, el Programa de Acción para un desarrollo sostenible, adoptado en 1992 en la Cumbre de Río para la Tierra, se refería a la cuestión del fortalecimiento de la capacidad y que, con arreglo a su capítulo 29: «debería prestarse especial atención al fortalecimiento de la capacidad de cada uno de los asociados tripartitos (los gobiernos y las asociaciones patronales y de trabajadores) para facilitar una mayor cooperación en pro del desarrollo sostenible». Habida cuenta de ello y del mandato específico de la OIT, era evidente de por sí que el fomento del diálogo social en la industria pesquera exigiría entre otras cosas que la OIT, los Estados Miembros y los empleadores promovieran los sindicatos de pescadores y fortalecieran la capacidad de las estructuras sindicales existentes. Ello precisaría la consignación de créditos para el sector de la pesca en los programas InFocus. Los trabajadores también deseaban aclarar las inquietudes expresadas respecto de la situación de los pescadores remunerados con base en el «reparto de la captura» en algunos países. Era evidente que no eran propietarios de los medios de producción y habían de trabajar bajo las órdenes de un patrón o de un empleador. Ello significaba que deberían considerarse como trabajadores. Ese análisis se basaba en un dictamen reciente del Tribunal de Justicia Europeo. La situación de los patrones o propietarios era más compleja, y si bien algunos de ellos podían considerarse como trabajadores por cuenta propia, otros, en razón de sus relaciones contractuales con empresas de procesamiento de pescado, con armadores o empresas de otra naturaleza, también habían de considerarse a todos los efectos como empleados.
126. El Grupo de Trabajo sobre las conclusiones presentó su proyecto de conclusiones a la Reunión en su sexta sesión.
127. El Grupo de Trabajo sobre las normas presentó también su informe en la sexta sesión de la reunión.
128. En esta misma sesión, la Reunión adoptó el presente informe y el proyecto de conclusiones que contiene las recomendaciones que figuran en el informe del Grupo de Trabajo sobre las normas.
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Ginebra, 17 de diciembre de 1999. |
(Firmado) Sr. U. Edström,
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Conclusiones sobre la seguridad y la salud
en las industrias pesqueras[3]
La Reunión tripartita sobre la seguridad y la salud en las industrias pesqueras,
Congregado en Ginebra del 13 al 17 de diciembre de 1999,
Adopta, el diecisiete de diciembre de 1999, las siguientes conclusiones:
1. La pesca es una ocupación peligrosa en comparación con otras. Se precisan esfuerzos continuados a todos los niveles y de todas las partes para mejorar la seguridad y la salud de los pescadores. La cuestión de la seguridad y la salud ha de ser objeto de un amplio examen para determinar y atenuar — de no ser eliminar — las causas subyacentes de los accidentes y las enfermedades en este sector. También conviene considerar la gran diversidad de las actividades de pesca, ya se trate de la dimensión de los buques o del tipo de pesca y de aparejos, la zona de operaciones, etc.
Areas prioritarias para mejorar la seguridad
en el trabajo y la salud
2. Las áreas prioritarias para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo en la industria pesquera son las siguientes:
a) puesta en práctica y mejora de la formación en materia de seguridad y salud;
b) fortalecimiento del diálogo social a todos los niveles en el sector;
c) ampliación del campo de aplicación de la protección social para amparar a los pescadores cuando no la hay;
d) acopio y difusión de estadísticas, datos e información sobre seguridad;
e) fomento de normas internacionales apropiadas;
f) prestación de asesoramiento internacional en materia de seguridad y salud para los pescadores, en especial respecto de los barcos de menos de 24 metros de eslora;
g) atención a factores humanos como la fatiga y la dotación;
h) efectos en los buques pesqueros de la entrada en vigor del SMSSM[4] y la supresión gradual del sistema de guardia radioeléctrica en el canal de ondas métricas VHFCH16.
Función de las medidas legales, reglamentarias
y de otra naturaleza
3. Las normas internacionales relativas a la seguridad en los buques de pesca deberían ratificarse y aplicarse plenamente, en especial el Convenio internacional STCW-F[5].
4. Las mejoras en la seguridad y la salud no pueden conseguirse con la sola legislación. Se debería promover una cultura de la seguridad en la industria pesquera, incluida la utilización de sistemas de gestión de la seguridad adecuados a la empresa y la difusión de información sobre el particular. Los gobiernos, los empleadores y las organizaciones de trabajadores deberían participar en el desarrollo y aplicación de estos sistemas.
Fomento del cumplimiento y aplicación de leyes,
reglamentos y buenas prácticas
5. Las leyes y reglamentos esenciales para promover la seguridad y la salud en la industria pesquera sólo cobran valor cuando se aplican. Los organismos del gobierno encargados de velar por esta aplicación han de disponer de recursos suficientes para supervisar el cumplimiento de los requisitos en materia de seguridad y salud, y velar, en especial, por que los servicios de inspección de los buques sean adecuados.
6. Los gobiernos deberían ratificar el Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores, 1981 (núm. 155) y aplicar sus disposiciones en la industria pesquera.
7. Los pescadores deberían gozar de la misma protección de la seguridad social que los trabajadores ocupados en otros sectores, y ésta debería abarcar contingencias como la enfermedad, la invalidez, las lesiones profesionales, las indemnizaciones por concepto de enfermedad y la muerte, y comprender regímenes de pensiones.
8. Cuando no existan en el Estado del pabellón medidas en materia de seguros, los propietarios de buques de pesca, independientemente de su dimensión, deberían contraer seguros o garantizar otras medidas apropiadas de protección social para los pescadores en caso de lesión profesional. Los seguros deberían abarcar el tratamiento médico, así como el pago de indemnizaciones y de prestaciones de sobrevivientes.
9. Los exámenes médicos son importantes para la protección de la seguridad y la salud. Todos los pescadores deberían someterse a reconocimientos médicos periódicos.
Mejora de la coordinación entre todos los ministerios
y función de los ministerios de trabajo
10. Los gobiernos deberían velar por una coordinación de las actividades de todos los ministerios y organismos (nacionales, regionales y locales) relacionadas con la seguridad y la salud de los pescadores y evitar una duplicación de las mismas. Los funcionarios competentes para cuestiones relativas a la seguridad y la salud en la pesca deberían conocer a fondo esta rama de actividad y los problemas específicos que se plantean en la misma en materia de seguridad y salud.
Acción tripartita en la formación y medidas
para mejorar la seguridad y la salud
11. El diálogo social es esencial para mejorar la seguridad y la salud de los pescadores y tendría que promoverse en la empresa y a nivel local, nacional, regional e internacional, así como en todos los foros en que se consideran cuestiones relativas a la pesca. Este diálogo debería comprender medidas para fortalecer la capacidad de las organizaciones de empleadores y de trabajadores y facilitar su constitución cuando no existan.
12. Las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían consultarse en la elaboración, seguimiento y revisión de las leyes y reglamentos relativos a la seguridad y la salud de los pescadores. Los interlocutores sociales también deberían consultarse respecto de otras actividades distintas de la legislación para remediar estas cuestiones. Convendría establecer organismos consultivos permanentes representativos de una amplia gama de intereses en la industria pesquera con el fin de examinar las cuestiones relativas a la seguridad y la salud.
13. La formación es un medio esencial para atender las cuestiones relativas a la seguridad y la salud en el trabajo y estas cuestiones deberían formar parte integrante de todos los programas de formación para los pescadores. La formación, incluidos los cursos de repaso, debería abarcar las diferentes categorías de aparejos, las operaciones de pesca y las medidas de emergencia, así como reflejar las disposiciones del Convenio STCW-F[6] y de la Recomendación sobre la formación profesional (pescadores), 1966 (núm. 126), y las de otros códigos y directrices internacionales pertinentes. Los pescadores no deberían tener que sufragar los gastos de la formación.
14. Los gobiernos, los empleadores, las organizaciones de trabajadores y los establecimientos de investigación deberían contribuir a la elaboración de hojas de datos[7] relativas a ocupaciones peligrosas para todas las categorías de ocupaciones y operaciones de pesca. Deberían presentar estudios, manuales y materiales de otra naturaleza a la OIT para su inclusión en la base de datos del CIS de esta Organización. Tales actividades contribuirán a nivel mundial a la difusión de conocimientos, experiencia y orientaciones en materia de seguridad y salud en la industria pesquera.
Seguridad y salud en la pesca artesanal
y en pequeña escala
15. Se requiere un enfoque pragmático para atender las cuestiones de seguridad y de salud que se plantean para muchos pescadores artesanales y en pequeña escala. Este enfoque debería tener en cuenta el tipo de embarcación que se utiliza, el equipo, el nivel de instrucción y el entorno cultural de los pescadores. La asistencia al desarrollo que apunta al alivio de la pobreza puede constituir un medio apropiado para ayudar a estos pescadores. El costo de las medidas de seguridad debe recaer en los gobiernos, cuando corresponda, por ejemplo, dentro del marco de regímenes nacionales de seguros y de bienestar que también deberían indemnizar a los pescadores por concepto de pérdida de ingresos cuando la autoridad competente prohíbe la pesca por razón de condiciones meteorológicas extremas.
Medidas en materia de seguridad,
salud y cuestiones conexas para grupos
de trabajadores vulnerables
16. Los gobiernos deberían tomar medidas urgentes con miras a ratificar y aplicar el Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm. 182). Su aplicación debería comprender la exclusión de los niños de todas las tareas peligrosas en la industria pesquera. Los programas nacionales de erradicación de las peores formas de trabajo infantil deberían contemplar planes de apoyo a las comunidades pesqueras.
17. Deberían otorgarse mejores oportunidades de empleo a las trabajadoras en la industria pesquera. Además, la participación de las esposas y las familias de los pescadores en las campañas de seguridad y salud han demostrado su eficacia en muchos países. Estas constituyen también fuentes de información importantes sobre los problemas de seguridad, de salud y de otra naturaleza que afectan a los pescadores. Los planes de estudio en las comunidades pesqueras deberían comprender información de base sobre la salud y la pesca en condiciones de seguridad.
18. Deberían tomarse medidas para mejorar la situación de los pescadores abandonados y de los pescadores sin domicilio ocupados en buques pesqueros de altura. Los Estados del pabellón deberían velar por el cumplimiento de los requisitos nacionales y de las normas mínimas internacionales respecto de las condiciones sociales, la seguridad y salud y las condiciones ambientales a bordo de los buques que navegan con su bandera. Los Estados ribereños deberían imponer como condición para otorgar y prorrogar los permisos de pesca a los buques pesqueros que faenan en sus zonas económicas exclusivas, la garantía de condiciones de vida y condiciones de trabajo decentes a bordo.
Mejoramiento de los datos sobre frecuencia y gravedad
de los accidentes y las enfermedades
19. Se requieren datos y estadísticas fidedignos para identificar los problemas de salud y seguridad de los pescadores con miras a una movilización eficaz de las respuestas y los recursos. Las deficiencias en la notificación de los accidentes y enfermedades de los pescadores constituyen un problema muy serio. Los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores deberían contribuir al desarrollo o mejora de sistemas de notificación. Los gobiernos deberían consultar con los proveedores de seguros para intercambiar información, según proceda, acerca de los accidentes, lesiones profesionales y las enfermedades.
20. La armonización de los datos es importante. El acopio de datos sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales en la industria pesquera puede mejorarse utilizando formularios normalizados. Las estadísticas y la experiencia adquirida deberían difundirse ampliamente, en especial entre los empleadores y los pescadores. Para evitar que las estadísticas referentes a la pesca se diluyan en la categoría general «agricultura, silvicultura, caza y pesca», los gobiernos deberían adoptar sistemas de clasificación compatibles con la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de Todas las Actividades Económicas (CIIU), tercera revisión, que recomienda la OIT.
21. Todos los siniestros en que se vean implicados buques pesqueros deberían ser objeto de una investigación y de encuestas, de conformidad con los convenios internacionales.
22. Se debería recoger más información sobre las enfermedades profesionales y otros problemas de salud que afecten a los pescadores. Esta información debería verificarse y ponerse a disposición de los mandantes de la OIT, en forma de directrices adecuadas relativas a los pescadores.
Normas de la OIT relativas a los pescadores
(Informe del Grupo de Trabajo sobre las normas anexo a estas conclusiones).
Acción de la OIT para promover la seguridad
y la salud en las industrias pesqueras
23. El texto revisado del Documento que ha de servir de guía para la formación y titulación de pescadores, de la FAO/OIT/OMI[8] no requiere ningún cambio de fondo adicional previo a su terminación y debería alentarse a la OMI a que lo finalice y publique a la mayor brevedad.
24. La OIT debería participar en la revisión de la Parte B del Código de Seguridad para Pescadores y Buques Pesqueros de la FAO/OIT/OMI, titulada: Prescripciones de seguridad e higiene para la construcción y equipo de buques pesqueros, y, tras celebrar consultas con la OMI, liderar la revisión de la Parte A del Código de Seguridad para Pescadores y Buques Pesqueros, titulada: Directrices prácticas de seguridad e higiene para patrones y tripulaciones.
25. La OIT, en consulta con sus mandantes tripartitos, debería elaborar específicamente para los pescadores activos un manual sencillo y fácil de entender sobre seguridad y salud en las industrias pesqueras que abarque diversas categorías de operaciones de pesca, así como los barcos grandes y pequeños. Este manual debería reflejar la realidad de las operaciones de pesca.
26. La OIT, conjuntamente con la OMI y la OMS, debería emprender la revisión de la Guía médica internacional de a bordo de la OIT/OMI/OMS.
27. Además, la OIT debería:
— considerar que la pesca es «una ocupación peligrosa» en la ejecución del programa InFocus Trabajo sin riesgo;
— continuar el acopio y difusión de información sobre las «mejores prácticas» en materia de seguridad y salud en las industrias pesqueras;
— elaborar fichas de datos sobre ocupaciones peligrosas respecto de todos los aspectos de todas las operaciones de pesca;
— promover la organización de seminarios tripartitos nacionales y regionales sobre seguridad y salud en las industrias pesqueras;
— dentro del ámbito del programa InFocus Fortalecimiento del diálogo social, mejorar el marco y las instituciones del diálogo social, y por medio de las oficinas de actividades para los trabajadores y para los empleadores, fortalecer la capacidad de las organizaciones de trabajadores y de empleadores para participar en el diálogo social y contribuir al mismo en el sector pesquero, en especial respecto de cuestiones relacionadas con la seguridad y la salud;
— dentro del ámbito del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), apoyar los esfuerzos de los mandantes tripartitos por erradicar el trabajo infantil, en especial, en sus peores formas en las industrias pesqueras;
— tener en cuenta los problemas de los pescadores abandonados cuando se considere la cuestión de la gente de mar abandonada;
— atender la cuestión de la fatiga;
— adoptar medidas apropiadas para eliminar las prácticas de trato indebido de los pescadores.
Anexo
Informe del Grupo de Trabajo sobre las normas