Reunión tripartita sobre el logro de un desarrollo agrícola sostenible
mediante la modernización de la agricultura
y el empleo en una economía mundializada
Ginebra del 18
al 22de Septiembre de 2000.
Conclusiones
sobre el logro de un desarrollo agrícola
sostenible mediante la modernización de la agricultura
y el empleo en una economía mundializada.
La Reunión tripartita sobre el logro de un desarrollo agrícola sostenible mediante la modernización de la agricultura y el empleo en una economía mundializada,
Habiendose reunido en Ginebra del 18 al 22 de Septiembre de 2000,
Adopta, el 22 de Septiembre de 2000 las conclusiones siguientes*:
Consideraciones generales
La agricultura es con creces el mayor empleador de mano de obra del mundo
y representa a casi la mitad de todos los trabajadores. Desde un punto de
vista histórico, este sector ha de contribuir al proceso de industrialización.
La experiencia adquirida con la crisis financiera de fines del decenio de
1990 en varios países en desarrollo ha subrayado la necesidad de
volver a centrarse en el sector de la agricultura para el logro de un desarrollo
sostenible y de la seguridad alimentaria. El aumento de la productividad
es esencial para ello y el proceso de mundialización de todas las
economías puede contribuir poderosamente a este fin.
La mundialización es el telón de fondo en el que todas las
cuestiones económicas se decidirán en el futuro. La mundialización
ha ofrecido en parte al sector de la agricultura un acceso a nuevos mercados
para exportaciones no tradicionales y es probable que esta tendencia se
intensifique con los avances en el desarrollo de nuevas tecnologías
de producción, de la infraestructura y de los medios de transporte
y de almacenamiento. Muchas de las nuevas actividades de producción
en el ámbito de las exportaciones no tradicionales se desarrollarán
como consecuencia del aumento de las inversiones extranjeras directas que
constituyen otro aspecto de la mundialización. Lo importante es conseguir
que la mundialización redunde en beneficio de todos los sectores
de la población, garantice un trabajo decente y seguridad alimentaria
para todos, y erradique la pobreza.
Históricamente, partes del sector de la agricultura han tenido
que enfrentarse con problemas relativos a la seguridad y salud, el trabajo
infantil y la marginación de la mujeres. Es necesario continuar buscando
soluciones a estos problemas. Se trata ahora de enfrentarse con los retos
que plantea la mundialización y utilizar eficazmente con ese fin
el acceso rápido y general a la información para crear oportunidades
y mejorar las condiciones de trabajo.
Todo avance significativo en el sector de la agricultura ha de basarse
en la noción de "una agricultura y de un desarrollo rural sostenibles",
con especial referencia a un empleo y condiciones de trabajo seguros y sostenibles,
con base en la aplicación de los convenios fundamentales y otras
normas del trabajo pertinentes y recientes relativas al sector agrícola.
La libertad sindical y de asociación y el derecho de negociación
colectiva con miras a conseguir la participación efectiva de los
trabajadores y de los empleadores en el sector puede contribuir al logro
de un desarrollo social sostenible y una modernización lucrativa
de la agricultura. El logro de una autosuficiencia mundial en la producción
de alimentos ha de ser una de las metas de una agricultura sostenible. Prácticas
agrícolas sostenibles comprenden la utilización de nutrientes
seguros, la rotación de los cultivos, un control integrado de las
plagas y la defensa de la diversidad biológica. Estas prácticas
no sólo son propicias para el medio ambiente sino que permiten también
rendimientos más elevados y representan un potencial de creación
de empleo . La protección del medio ambiente es una de las funciones
afines del sector agrícola. La continuación de esta actividad
contribuiría al desarrollo de comunidades rurales autosuficientes.
El gobierno tiene la responsabilidad de crear las condiciones apropiadas
para promover el crecimiento del sector agrícola.
La "modernización" del sector agrícola es imperativa
para conseguir aumentos de productividad sostenibles y adecuar las prácticas
laborales a las normas fundamentales del trabajo. La seguridad en la tenencia
de la tierra es un componente del proceso de modernización de la
misma manera que la transferencia de tecnología es un factor esencial.
Las partes interesadas deberían obrar juntas por reducir el desplazamiento
de mano de obra impulsado por la mecanización. La mejora de las condiciones
de trabajo — por ejemplo en materia de seguridad y salud en el trabajo —
también es un aspecto esencial del proceso de modernización.
Cuestiones específicas relativas a la agricultura
Cuestiones macroeconómicas
La política de los Estados relativa al sector de la agricultura
ha de facilitar la transferencia de nuevas tecnologías. A nivel macroeconómico,
ello precisa eliminar las distorsiones para crear unas reglas del juego
niveladas. Al mismo tiempo, las políticas macroeconómicas
de los gobiernos deberían contribuir al logro de los objetivos de
la OIT.
Una parte del cometido del Estado tendría que consistir en desarrollar
la infraestructura necesaria en las zonas rurales, así como en ofrecer
sobre una base continuada servicios de formación y perfeccionamiento
profesionales para los trabajadores agrícolas y los agricultores
(incluidos los agricultores por cuenta propia) con el fin de mejorar la
productividad, la eficacia y la empleabilidad. Por ejemplo, ello podría
conseguirse por medio de una enseñanza a distancia. Los gobiernos
deberían continuar ofreciendo servicios de divulgación y de
formación técnica, así como de investigación
de técnicas agrícolas y nuevos insumos en los países
en desarrollo.
Podría crearse un sector de la agricultura más lucrativo
con un aumento del valor añadido (por ejemplo con más actividades
de transformación de materias primas) en los países en desarrollo
y centrándose en la producción de cultivos de alto valor;
se podría así aumentar el consumo interno y las exportaciones.
El objetivo de una diversificación para reducir la dependencia de
los agricultores de un número limitado de cultivos también
puede alcanzarse con el fomento de actividades no agrícolas. Estas
actividades presentan la ventaja de estar vinculadas al sector de la agricultura
y de frenar el éxodo de las zonas rurales, aliviando así la
carga de la creación de empleos en las zonas urbanas. La creación
de una infraestructura podría resultar imprescindible para fomentar
las actividades no agrícolas en las zonas rurales.
Cuestiones sociales
Trabajo infantil
Muchos niños trabajan en explotaciones agrícolas, por lo
general en el marco de las actividades de la familia. Otros niños
también trabajan en explotaciones comerciales y, lo que es peor aún,
en régimen de servidumbre, vulnerándose así los Convenios
núms. 29, 138 y 182 de la OIT. Los niños están expuestos
a mayores riesgos de lesión resultantes de su exposición a
productos químicos, de su trabajo con máquinas peligrosas
y del transporte de cargas pesadas. El Sida es un problema emergente. La
pérdida de los padres como consecuencia del Sida es por lo general
una causa de la persistencia del trabajo infantil. La OIT ha de continuar
su labor educativa en esta esfera.
El Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (núm.
182), que acaba de adoptar la OIT, constituye el marco de la acción
mínima necesaria en el ámbito del trabajo infantil, o sea,
la eliminación de aquel trabajo que por su misma naturaleza pueda
dañar la salud, la seguridad o la integridad moral de los niños.
El objetivo perseguido debería ser la eliminación de todas
las formas de trabajo infantil. El enfoque del Programa Internacional para
la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT corresponde al de
un punto de partida en la lucha contra el trabajo infantil y merece ser
apoyada. La solución a largo plazo para el trabajo infantil consistirá
en atacar una de sus raíces, a saber, la pobreza. Todos los Estados
Miembros deberían ratificar y aplicar cuanto antes los Convenios
núms. 138 y 182.
Trabajadoras
La agricultura es la principal fuente de empleo para la mujer en la mayor
parte de los países en desarrollo y su participación en el
mundo del trabajo se acrecienta. Esta situación es sin embargo una
bendición mitigada puesto que tal trabajo se suma al que realizan
como proveedoras de atención al hogar. Las mujeres son vulnerables
a los problemas de salud en el sector de la agricultura y el acoso sexual
constituye una amenaza. La igualdad de oportunidades dista mucho de haberse
alcanzado. A nivel mundial los problemas en su diversidad pueden ser de
carácter cultural, social, económico o jurídico.
Es necesario mejorar la situación de la mujer. La educación
debería desempeñar un papel importante en la materia y un
fortalecimiento más amplio de las capacidades uno de sus requisitos
previos. El establecimiento de normas y su supervisión, la cooperación
técnica, los servicios de consulta y la difusión de informaciones
son algunos de los medios de acción que habrían de aplicarse.
La creciente y efectiva participación de la mujer en la toma de decisiones
debería alentarse. Mejoras tecnológicas que permitan reducir
la carga de trabajo asociada a las tareas que realiza deberían ser
parte de toda política efectiva de promoción de la igualdad
de la mujer. La mecanización selectiva que lo anterior implica permitiría
que las mujeres ocupen empleos hasta ahora exclusivamente masculinos. Por
otra parte, la traducción de estas metas en medidas prácticas
requerirá servicios de apoyo apropiados.
Seguridad y salud en el trabajo
La agricultura ocupa el tercer lugar entre las actividades de mayor peligro
junto con la minería y la construcción, tanto en los países
en desarrollo como en los países desarrollados. El uso indebido de
máquinas y de productos químicos es la causa principal de
lesiones en las explotaciones agrícolas. Contribuyen a ello el desconocimiento
de las prácticas de seguridad y la inexistencia o inadecuación
de equipo de protección. Las enfermedades asociadas con la exposición
a plantas y animales así como las alergias son comunes; el acarreo
de cargas pesadas se suma a los factores responsables de tal situación.
En lo que se refiere a la prevención y disminución de los
casos de pérdida de vidas humanas, accidente y mala salud, la responsabilidad
básica en materia de seguridad y salud en la agricultura recae en
el empleador aunque todos los copartícipes tripartitos tengan que
aportar sus contribuciones respectivas para mejorar la seguridad y la salud.
Comités de seguridad y salud bipartitos o tripartitos podrían
resultar útiles para mejorar las condiciones en esta esfera. Otras
medidas que deberían adoptarse comprenden:
mejorar la formación de los trabajadores agrícolas y
los agricultores (incluidos los agricultores por cuenta propia);
promover alternativas al uso de productos químicos peligrosos;
completar y aplicar las leyes existentes relativas a la exposición
a productos químicos peligrosos;
mejorar el acceso a los servicios de seguridad y salud en el trabajo
y al servicio público de salud.
Función de la OIT
Como resultado de la presente Reunión se propone un programa de
actividades con miras a un seguimiento apropiado. La mundialización
y su efecto en el sector agrícola debería continuar siendo
uno de los temas principales considerados por la OIT. Deberían llevarse
a cabo programas de formación para ayudar a los países en
desarrollo a aprovechar las nuevas oportunidades de empleo en una economía
mundializada. Convendría estudiar los ejemplos positivos de prácticas
agrícolas y tendrían que emprenderse y divulgarse estudios
de casos de países tanto en desarrollo como desarrollados. Deberían
acopiarse y publicarse estadísticas más fiables de seguridad
y salud como contribución a la toma de decisiones. Estas deberían
incluir estadísticas desglosadas por sexo. Tendrían que llevarse
a cabo investigaciones sobre los efectos del SIDA en la naturaleza y volumen
del trabajo infantil en la agricultura comercial. Convendría prestar
apoyo a las actividades del IPEC. Convendría llevar a cabo investigaciones
complementarias sobre la función de la mujer en la agricultura para
ayudarlas a desempeñar un papel más eficaz en la toma de decisiones.
La formación profesional debería ser parte integrante de toda
esta actividad. Tendrían que llevarse a cabo investigaciones sobre
los efectos de los organismos modificados genéticamente en el empleo
y las condiciones de trabajo dentro del marco del mandato de la OIT. Los
resultados del programa de actividades propuesto deberían divulgarse
por medio de reuniones de trabajo tripartitas nacionales y publicaciones,
y los servicios consultivos deberían fundamentarse en investigaciones
apropiadas. La meta global de las actividades de seguimiento propuestas
debería ser la promoción de las normas fundamentales de trabajo
de la OIT. El programa "Trabajo decente" tendría que utilizarse
como guía para establecer prácticas de trabajo justas.
[*] Dado que el Consejo de Administración de la OIT no ha examinado aún estas conclusiones de conformidad con los procedimientos establecidos por lo tanto no se pueden considerar como finitivas.
Creada por VC/BR. Aprobada por PP/OdVR. Ultima actualización: 12 de Diciembre de 2000.