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Empleo
En ciertas categorías profesionales, en particular las que entrañan un contenido creativo, la revolución de los multimedia promete un vertiginoso aumento de las oportunidades de trabajo, gracias a la multiplicación de los canales de distribución. En 2003, más de un millón personas trabajaban en la producción de películas y de productos audiovisuales en Europa, en comparación con las cerca de 850.000 y 630.000 personas que lo hacían en 1995 y 1985, respectivamente. En 2002, la industria cinematográfica de los Estados Unidos empleaba a unas 600.000 personas, frente a las 221.000 correspondientes a 1985; en la actualidad, este sector emplea a muchas más personas que la industria aeroespacial. Parte de dicho crecimiento puede atribuirse a las actividades relacionadas con las tecnologías en esferas como la producción digital mediante computadora, las tecnologías de efectos especiales visuales y la gestión de sistemas y redes. El volumen de empleo en los espectáculos en directo, la televisión, la prensa y los medios de comunicación electrónicos es elevado en la mayoría de los países, y se considera una esfera con un gran potencial para la creación de puestos de trabajo.
Capacitación y formación
Para los trabajadores de ocupaciones artesanales vinculadas a tecnologías específicas, el reto consiste en adquirir nuevos conocimientos y adaptarse a las nuevas modalidades de trabajo. La tecnología ha eliminado o reducido de las barreras de acceso a muchos tipos de trabajo técnico gracias a su simplificación. Ahora es más fácil transferir las competencias de un terreno o tipo de equipo a otro, lo que permite un mayor intercambio entre el personal técnico y no técnico. La miniaturización de las cámaras ha dejado obsoletas las aparatosas unidades móviles de televisión, y ha propiciado la sustitución de los cámaras, los especialistas de sonido y el personal de apoyo, por ejemplo, por reporteros con videocámaras ligeras o por equipos mucho menos numerosos.
Es muy posible que la formación dispensada en la propia empresa no baste para atender las necesidades de los futuros trabajadores del sector de los medios de comunicación. Las estructuras de empleo de muchas empresas de este sector convergente se basan en un núcleo cada vez más reducido de personal permanente o, por lo menos, de larga permanencia en la empresa, y en una proporción creciente de trabajadores ocasionales ocupados a tiempo parcial, temporalmente o para un proyecto concreto. Por su condición laboral, esos trabajadores rara vez reciben cursos de formación del empleador, que suelen destinarse al personal de plantilla. Además, el mayor crecimiento del empleo en el sector se registra en las pequeñas y medianas empresas, pero pocas están en condiciones de ofrecer formación por cuenta propia o de permitir que su personal dedique parte de su tiempo de trabajo a esa actividad. Estos empleadores dependen casi exclusivamente de las calificaciones adquiridas por su personal, antes de ser contratado, en el sistema oficial de enseñanza, en un empleo anterior o por iniciativa propia. En el futuro, gran parte de la carga y los gastos de formación podrán recaer en última instancia en los trabajadores, tanto en términos de preparación inicial como de educación y de formación continuas, o de adaptación a las nuevas orientaciones profesionales.
Enlaces y recursos útiles
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