Estudio sobre reestructuración portuaria - Impacto Social
Puerto de Buenaventura
Se comprobó la presencia de vacíos e incongruencias en algunas normas del régimen laboral y desajustes entre los propósitos de dichas normas y la realidad.
Ello también se debía, entre otros factores que el contrato de trabajo se había convertido en una sucesión interminable de sorpresas, situaciones que hacen inciertos los costos e impone obligaciones de difícil cumplimiento en razón de una reglamentación confusa e imprecisa que estimula el estancamiento de la labor productiva.
El régimen laboral ha afectado igualmente la cantidad global de empleo, en razón de la rigidez de su estructura, además desestimula la contratación de trabajadores permanentes, incentiva despidos prematuros y la contratación de trabajadores temporales.
Nadie discute hoy la necesidad de adaptar el mercado laboral a la política de apertura económica y reestructuración de nuestro aparato productivo, lo que indudablemente redundará en el bienestar de todos.
La llamada reforma laboral no puede ser un proceso regresivo para los trabajadores. Todo lo contrario, se trata no solo de proteger los derechos adquiridos, sino de fortalecer la calidad de las relaciones de trabajo racionalizando las instituciones laborales de hace 40 años para facilitar la permanencia de los trabajadores en sus puestos de trabajo, promover la creación de nuevas unidades de producción y estimular la creación de empleo productivo.
Para Colombia la actual coyuntura es decisiva. La modernización de la economía es un reto impostergable, donde una reforma laboral equilibrada, ágil y dinámica contribuirá a crear las condiciones indispensables para incorporarnos al mercado mundial.
Este proceso está madurando en lo que refiere al Terminal Marítimo de Buenaventura, porque luego de haberse firmado un convenio en enero de 1997, en el que participaron entidades estatales, los operadores portuarios, las cooperativas suministradoras de trabajadores temporales y sus organizaciones sindicales; sobre duración de la jornada laboral, las categorías de empleo, los tiempos de espera, las tarifas y otros compromisos adicionales; no hubo durante el transcurso del año 1997 el completo cumplimiento de estos convenios, creándose malestar entre las organizaciones sindicales y los empleadores.
Estos compromisos se están revisando por parte de la representación sindical y serán nuevamente el soporte de la próxima negociación con los operadores portuarios:
Jornada Laboral
Los horarios para iniciación y terminación de las jornadas de trabajo, son cumplidos estrictamente con los turnos de trabajo ininterrumpidamente y a todo vapor; lo que no sucedería con la extinta colpuertos, en la que los trabajadores de; área operativa solo iniciaban la movilización de carga muchas veces pasados hasta 45 minutos después de la hora de citación. La situación climática portuaria de esta región ya no es excusa para interrumpir las labores portuarias, situación que era bastante complicada de manejar con los antiguos trabajadores que con la sola " amenaza de lluvia" justificaban la suspensión de labores inclusive para embarcaciones porta contenedores.
Autoridad
La supervisión laboral recobró su autoridad para conducir y orientar la labor del trabajador portuario y lograr una disciplina cordial y constructiva
Categorías de Empleo
Se logró establecer una real denominación y categorías de los diferentes oficios que se realizaban en la labor portuaria.
Esta pendiente de desarrollar las responsabilidades y medios para una capacitación general del trabajador portuario.
Tarifas y Seguridad Social
Es el punto de más controversia que no ha tenido una solución definitiva, pero que acapara la atención de todos los estamentos involucrados interesados en una justa negociación.