Estudio sobre reestructuración portuaria - Impacto Social
Puerto de Buenaventura
El estado colombiano ha tomado conciencia de la realidad que plantea el comercio internacional moderno, la imperiosa necesidad de adecuar el costo de sus productos de exportación para que resulten competitivos en los mercados internacionales así como de la incidencia de los costos portuarios en los costos internos de los productos de importación .De esta forma el estado reestructura sus puertos para posibilitar el cumplimiento de las metas nacionales de crecimiento económico.
El hablar de estos cambios estructurales, se entiende que tales cambios modificaron sustancialmente la concepción anterior del puerto, las relaciones entre los distintos actores de la actividad, la norma que se venia aplicando, la legislación y la modalidad laboral. Los cambios involucraron necesariamente a los niveles mas altos de dirección política y empresarial, la actividad gerencial, los mandos medios y la fuerza laboral.
Los éxitos parciales logrados hasta el momento se deben a que el alto gobierno ha tomado la decisión de buscar un perfeccionamiento sistemático de toda la organización, con la firme decisión política de promover los cambios sustentada en criterios técnicos idóneos y con objetivos claros, realistas y previamente establecidos.
Buena disposición local de los factores económicos y sociales del puerto para reexaminar viejas ideas y adoptando soluciones radicales donde se han justificado; compromiso genuino del personal en todos los niveles, disposición y recursos para introducir tecnología de informática moderna y nuevo enfoque de las practicas de manejo de recursos humanos.
Otro factor de éxito que vale la pena resaltar con la reestructuración laboral en el puerto, es la recuperación de la autoridad en la supervisión laboral, que en el modelo anterior tenia la impresión de que cualquier intento de imponer disciplina en la fuerza laboral provoca una oposición sindical que impedía que los supervisores tuvieran una actitud firme aún frente a una acción de disciplinaria claramente justificada.
Se han mejorado en términos generales los conceptos administrativos del manejo de personal de planta fija y en la mayoría de los casos se han realizado esfuerzos exitosos para brindar buenos beneficios sociales y de salud. Los programas de capacitación han sido importantes en cuanto al número de alumnos que han realizado cursos internos y externos, muchas veces en instituciones de capacitación de reconocido prestigio internacional, logrando que los beneficiados de esta capacitación aporten criterios innovadores en el desarrollo de la empresa, evolucionando hacia una organización más esforzada y trabajadora, con los efectos positivos de un plantel profesional, bien capacitado, con más responsabilidad y una mejor posición en todos los niveles en un puerto con amplias posibilidades de progreso.
La productividad ha aumentado sustancialmente, con la adquisición de un nuevo equipo operativo, la adecuación física de las instalaciones portuarias mediante grandes inversiones en obras civiles que ha permitido especializar los diferentes sectores para el manejo de la carga y el proceso que está en desarrollo en las relaciones con la fuerza laboral.
La tecnología informática continúa cambiando muy rápidamente y su impacto sobre la sociedad y en el empleo crece con la misma rapidez. La introducción de computadoras o de redes informáticas con acceso desde el puesto de trabajo hacen normalmente la vida laboral de gran parte del personal mas interesante y gratificante, así como mas productiva.
Se han fortalecido los operadores portuarios privados y con la experiencia necesaria para reinvertir sus ganancias en el puerto.
El puerto continúa siendo un empleador principal en la región y las implicaciones sociales de la reorganización constituyen un factor importante para su desarrollo. La Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura comprometida con la problemática social del puerto está llevando a cabo importantes programas a través de su Fundación Social con el fin de aliviar la presión que las necesidades básicas ejercen sobre los trabajadores portuarios eventuales, tales como el cubrimiento de su seguridad básica en salud, que ya está funcionando en el sector más desprotegidos como son los estibadores independientes, que no están agremiado en ninguna operadora , cooperativa o suministradora de mano de obra temporal, lo mismo que a un número importante de trabajadores portuarios agremiados en sindicatos o diferentes cooperativas que solo pueden obtener este beneficio durante los días que laboran en el Puerto y que la Fundación subsidia en tiempo restante del mes. Este beneficio se está buscando extenderlo a la familia del trabajador.
Con el mismo propósito de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores portuarios temporales, la Fundación Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, adelanta gestiones para llevar a cabo programas de educación escolar, primaria, secundaria, oficios o labores diferentes a los portuarios y capacitación específica portuaria; lo mismo que el estudio para un programa de vivienda.
El puerto de Buenaventura es más competitivo, se han reducido globalmente los costos de operación, se ha flexibilizado la política laboral y se han permitido políticas tarifarías mas dinámicas.
Los operadores portuarios están comprometidas con el puerto, se encuentran fuertemente motivados hacia la búsqueda de tráfico adicional y hacia la adaptación de sus instalaciones a las necesidades de sus clientes. Tienen mayor libertad para contratar personal fijo y para pagarles un salario competitivo.
DIFICULTADES
Hay muchos caminos difíciles por recorrer y las metas no se alcanzaran sin la cooperación de todos los Organismos Gubernamentales, la Autoridad Portuaria, los usuarios y la fuerza laboral.
El país ha venido sufriendo de un fuerte desmejoramiento en su economía, situación que ha generado cíclicos enfrentamientos entre el estado y las diferentes fuerzas laborales involucradas en el desarrollo. Una de estas es el sector comprometido con el transporte de carga que desde el inicio de la concesión portuaria a la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura ( Diciembre de 1993) ha afectado seriamente la normal operación del Puerto en cinco ( 5 ) oportunidades, realizando paros nacionales de transporte de carga durante largos períodos de tiempo por diferencias con las entidades estatales en la fijación de claras y justas políticas de tarifas para este sector.
En materia de transporte el país tiene serias dificultades porque desapareció el transporte fluvial, los ferrocarriles ya no prestan ningún servicio ( nuevamente el estado está tratando de revivirlos ) y las carreteras generan un desgaste de material rodante que las hace particularmente onerosas.
Como en Colombia la mayor, carga por ferrocarril y por camión hacia los puertos la constituye el café, este producto excepcional se convirtió en punto de referencia para las exigencias sindicales.
Esta situación está latente y permanece como una espada de Damocles sobre la operatividad del puerto y la consecuente recuperación en su imagen internacional.
Otro talón de aquiles que afecta a nuestro Terminal Marítimo de Buenaventura son todavía las inmaduras relaciones obrero - patronales en lo concerniente con salarios y seguridad social al abandonar una economía de mercado a una libertad incondicional que genera desigualdades entre personas en un sector de demasiada competencia, un desmedido aumento del desempleo, causando intolerables injusticias e inestabilidad social.
Es aquí donde la mano del Estado debe apoyar la Gestión que viene realizando la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura para lograr un completo desarrollo, tratando de reconciliar dos imperativos de nuestro tiempo: aceptar la creciente competencia y la correspondiente necesidad de realizar la solidaridad.
La negociación entre los grandes operadores y las cooperativas o, suministradoras de mano de obra, en lo relacionado con el porcentaje por administración que involucra sustancialmente la seguridad social ( salud, pensión, invalidez, riesgos profesionales seguridad e higiene, protección en salud a la familia), el pago de la tasa de vigilancia a la Superintendencia General de Puertos, la matricula mercantil ante la respectiva Cámara de Comercio, el sostenimiento de un sistema contable confiable, pago de pólizas de seguro por daño a las mercancías y consecuentemente su margen de utilidad que le permita sobrevivir y desarrollarse; es un tema controversial que merece por si solo un análisis detenido de las implicaciones que tiene para la operatividad del puerto .
Este porcentaje de administración, está definido por la famosa "libre competencia " que ha ocasionado no en pocos casos que estos suministradores de mano de obra, sacrifiquen el pago de sus obligaciones para la protección social del trabajador con el fin de conseguir una baja en sus costos fijos y obtener la bendición de su operador principal o contratante; que en muchos casos no cancela oportunamente la prestación de los servicios afectando precaria situación de algunas cooperativas.
De aquí se desprende como consecuencia directa y responsabilidad del sector contratante de mano de obra temporal; la dificultad para llevar adelante programas de capacitación y formación a los trabajadores portuarios eventuales, que permita su cualificación, la determinación objetiva de sus salaries y su identidad como trabajador portuario.
Esto se esta viviendo y falta una real fiscalización de estos compromisos y una justa negociación entre las partes que permita a todos un trabajo digno, que llene sus aspiraciones y lo haga sentir comprometido con el progreso del puerto y nuestra región.