Por Mafalda Sibille Martina
El estudio de la discriminación de las oportunidades por sexo en la preparación de la educadora, significa abordar el lado oculto de la división sexual de trabajo, de la distribución de los recursos y del poder. Estudiar este proceso es bastante complejo, tarea que se hace más difícil aun por las limitaciones de recursos y de tiempo propios a la presente investigación, y, a la inexistencia de datos segregados por sexo e información sistematizada.
En este capítulo se destacarán algunos elementos presentes en la preparación de la educadora que contribuyen en forma directa al proceso de segregación ocupacional en referencia. Los datos obtenidos para el desarrollo de este punto son muy heterogéneos, y las fuentes muy limitadas, por ejemplo: algunos países brindaron información diferenciada por sexo sobre el número de estudiantes en escuelas normales, otros países no tenían sistematizada esa información. Sólo un país proporcionó información sobre selección de cursos segregado por sexo. Los tres países estudiados brindaron datos segregados por sexo sobre el acceso a los programas de perfeccionamiento durante el ejercicio de su función.
A pesar de la limitación de las fuentes y de no contar con datos homogéneos y sistematizados, vislumbremos algunos problemas y situaciones que se presentan en los países centroamericanos.
De acuerdo con los resultados incluidos en el cuadro 3 siguiente, en Nicaragua (situación que es muy probable que se repita en los otros países centroamericanos), a pesar del incremento sensible en las carreras de agronomía, medicina, sociales y humanidades, las mujeres mayoritariamente se inclinan por la docencia cuando seleccionan sus estudios universitarios.
Cuadro 3. Evolución de la población universitaria femenina por unidad académica en Nicaragua
| Unidad académica | ||||||||
| Derecho | ||||||||
| Sociales | ||||||||
| Economía | ||||||||
| Naturales | ||||||||
| Matemáticas | ||||||||
| Medicina | ||||||||
| Arquitectura | ||||||||
| Ingeniería | ||||||||
| Agronomía | ||||||||
| Educación | ||||||||
| Humanidades | ||||||||
| No especificadas | ||||||||
| 0 | 5 | 10 | 15 | 20 | 25 | 30 | 35 | |
| Porcentajes | ||||||||
| 1982 1985 | ||||||||
| Fuente: ESDENIC, 85. Nicaragua. | ||||||||
Esa tendencia que se comprueba con la información obtenida en la Dirección de Formación Docente del Ministerio de Educación en Nicaragua, por ejemplo en la lista de egresados de los cursos regulares en seis de las once escuelas normales del país, correspondientes a los años 1990-1991:
| Total | Varones | Mujeres | Porcentaje femenino | |
| Escuela Normal Román
Esteban Toledo |
293 | 40 | 253 | 86% |
| Escuela Normal de Ocotal | 193 | 41 | 152 | 79% |
| Escuela Normal de Managua | 333 | 76 | 257 | 74% |
| Escuela Normal de Jinotepe | 364 | 79 | 285 | 78% |
| Escuela Normal de Estelí | 273 | 37 | 236 | 86% |
| Escuela Normal de León | 164 | 17 | 147 | 90% |
Si analizamos el número de mujeres y edades de las alumnas regulares en la Escuela Normal «Alesio Blandón Núñez» de Nicaragua, podemos ver que en la población menor de 12 años, hay 38 mujeres, las adolescentes de la edad de 13 años representan 48, las de 14 años 98, las de 15 años 71, las de 16 años 64. Las estudiantes de 17 años son 52, las de 18 años 38, las de 19 años 27 y las mujeres de 20 años 31.
Con estos datos se comprueba que, los estudiantes regulares de las escuelas normales son básicamente mujeres y que ingresan al magisterio siendo aún niñas, por lo tanto, no tienen mayores posibilidades de romper con los estereotipos patriarcales.
Este problema está asociado con la identidad profesional. La identidad profesional se encuentra mediatizada, entre otros factores, por el género. Sería interesante investigar sobre la división sexual del trabajo profesional que parece natural.
En Panamá del total de 442 alumnos matriculados en el 4.o año, en el año lectivo 1991, en la Normal Juan Demóstenes Arosemena en Santiago de Veragua había 170 alumnos hombres, 272 alumnas mujeres (62 por ciento). Sus edades oscilaban entre los 16 y 18 años, lo que quiere decir que estos alumnos ingresaron a la normal cuando tenían entre 12 y 14 años.
Sobre las motivaciones de los candidatos para ingresar a la normal, la Profesora Sonia de Arauz, Subdirectora de la Dirección de Perfeccionamiento dice:
«Los varones ingresan a la normal porque al graduarse después de los 6 años de normal continúan sus estudios en la universidad para adquirir una especialidad; el hombre busca otras profesiones. Las mujeres se inscriben en la normal porque les gusta trabajar con los niños, porque desde que ingresan al sistema se les paga, y progresivamente van haciendo su carrera docente alcanzando puntos, por los horarios fáciles (5 horas) y en las tardes pueden dedicarse a sus hijos, y por los tres meses de vacaciones compatibles con las vacaciones escolares de los hijos».
Cuadro 4. «Matrícula por sexo en las carreras de la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica, 1993»
| Carrera | Hombres | Mujeres | Total | Porcentaje femenino |
| Licenciatura en Ciencias de la Educación, énfasis en administración
educativa |
81 | 181 | 262 | 69,1 |
| Programa de Capacitación de
Administradores de la Educación (PROCAE) |
882 | 518 | 1.400 | 37,0 |
| Bachillerato y Lic. en Educación Física | 21 | 114 | 135 | 84,4 |
| Bachillerato en la Enseñanza de Artes Industriales | 38 | 8 | 46 | 17,4 |
| Bachillerato en Educación Especial | 4 | 134 | 138 | 97,1 |
| Licenciatura en Educación Especial | 21 | 21 | 100,0 | |
| Bachillerato en Orientación | 17 | 87 | 104 | 83,7 |
| Licenciatura en Orientación | 4 | 31 | 35 | 88,6 |
La Selección de cursos entre los docentes hombres y mujeres ratifica los antiguos estereotipos patriarcales, por ejemplo, en el curso del Programa de Capacitación de Administradores de la Educación de 1.400 alumnos, son hombres 882 (63 por ciento) y 518 son mujeres (37 por ciento) lo que significaría:
que los docentes hombres se inscriben mayoritariamente en cursos que les permitirán aspirar a cargos de administración y de jefatura, los que a su vez son mejor remunerados, además, en esos cargos se adquieren la experiencia indispensable para aspirar a otros mejores cargos. Las mujeres docentes se capacitan en aspectos técnicos, en educación especial y en orientación, con esos cursos probablemente mejorarán la calidad técnica de su trabajo, pero estarán limitadas en adquirir la experiencia indispensable para aspirar a cargos de mayor responsabilidad administrativa y de mayor remuneración;
los datos sobre selección de bachillerato en la Enseñanza Industrial, también ratifican los estereotipos vigentes: el hombre «se inclina» por actividades industriales. De un total de 46 alumnos, 38 docentes son hombres, y sólo 8 mujeres docentes siguen esta especialidad;
las mujeres docentes se orientan a seleccionar cursos en continuidad con las expectativas sociales de cumplir con los roles de orientación y protección a los educandos; ya que ellas mayoritariamente siguen los cursos de bachillerato y de licenciatura en Educación Especial y en Orientación.
Sin embargo, llama la atención que es bastante significativa, la participación de docentes mujeres en la licenciatura de Ciencias de la Educación con énfasis en Administración Educativa, alcanzando la suma de 181, contra 81 docentes hombres. Sería importante estudiar con más detenimiento esa situación porque podría ser un indicador que se va rompiendo con el estereotipo vigente, o puede significar que se está abandonando la enseñanza propiamente dicha y pasando a desempeñar puestos que implican responsabilidades administrativas, como parecen indicar los datos en Costa Rica.