Por Mafalda Sibille Martina
Dadas las condiciones de empleo en la subregión, probablemente se tenga que hacer un esfuerzo en establecer ejes de trabajo para garantizar la igualdad de oportunidades entre los trabajadores de diferentes sexos. Se sugieren algunos de esos ejes:
Para tomar cualquier medida en materia de equidad social o respecto al empleo femenino es imprescindible disponer de información apropiada para realizar los diagnósticos necesarios. Ya vimos que en la subregión no existe conciencia sobre los problemas abordados en este trabajo.
Una primera tarea para formular políticas de empleo que se centren en la población femenina, constituye el registro adecuado de la actividad femenina. La subestimación del trabajo femenino ha sido uno de los tópicos más discutidos durante los últimos años. Y, el proceso investigativo también se topó con esta barrera.
Dadas las características de inestabilidad en el empleo y en los salarios propias a la crisis que vive la subregión, probablemente como un requisito previo a la promoción de la igualdad de oportunidades entre los trabajadores de diferentes sexos tendrá que ser el impulsar la estabilidad laboral de la docente centroamericana.
un camino largo y difícil de transitar
Es necesario plantearse como objetivos, que las mujeres adquieran experiencia política y capacidad de gestión, participando junto con el resto de trabajadores organizados y que al mismo tiempo se fortalezcan las demandas femeninas, mediante estrategias y acciones específicas de grupos de mujeres.
Sin embargo, el espacio real para obtener reivindicaciones femeninas e incluso para poder organizar a la mujer depende, en buena medida, de su situación objetiva en el proceso económico. Se podrán impulsar leyes que otorguen igualdad de derechos y obligaciones en el campo laboral a hombres y mujeres, se podrán ratificar las convenciones y recomendaciones internacionales, que conciernen a los derechos de la mujer para tener iguales condiciones de trabajo, pagos idénticos por trabajo idéntico, etc, pero si la capacidad sustitutiva de la fuerza de trabajo femenino es mucho más alta que la de los hombres, será difícil que las mujeres puedan ejercer real presión por mejorar su situación.
Sería importante también visualizar las discriminaciones y crear mecanismos para que se apliquen las disposiciones y recomendaciones tales como:
El Convenio sobre los trabajadores con responsabilidades familiares, 1951 (núm. 156) que menciona la necesidad de que en lo que respecta a estos trabajadores se reflexione en términos de condiciones de empleo y seguridad social y también en materia de servicios comunitarios, inclusive la atención a los niños.
La Recomendación sobre los trabajadores con responsabilidades familiares, 1951, (núm. 156) que va más lejos:
Propone que se promueva la educación necesaria para que el hombre y la mujer compartan sus responsabilidades familiares y ciertas medidas que habrían que facilitar que el trabajo sea más compatible con la vida familiar.
Entre ellas figuran la reducción progresiva de la duración de la jornada de trabajo y una mayor flexibilidad en los horarios, los períodos de descanso y las vacaciones.
Las acciones de la OIT que pueden:
Favorecer en todos los países la realización de la igualdad de oportunidades y de trato y la eliminación de la discriminación en el ámbito laboral que ha adoptado formas diferentes tales como:
- el mejoramiento del conocimiento de los problemas ligados a la discriminación y de los medios apropiados para solucionarlos;
- recoger y difundir informaciones sobre los acontecimientos ocurridos en algunos países, y
- publicar obras especializadas.
Organizar reuniones para examinar estas cuestiones, especialmente con base tripartita.
| Ocupación | Mujeres por 100 varones | ||
| Total | Urbano | Rural | |
| 0. Profesionales técnicos | 86 | 88 | 77 |
| 00 Arquitectos, ingenieros
01 Químicos, físicos 02 Agro, veterinario, biólogo 03 Medicina, cirugía 04 Arte, literatura 05 Religiosos, culto 06 Docencia, investigación 07 Matemática, estadística 08 Abogados 09 Transporte, comunicación |
5
62 8 171 63 14 206 32 33 3 |
6
70 10 74 67 9 226 32 33 3 |
3
33 4 158 47 24 162 35 33 4 |
| 1. Directivos, gerentes | 19 | 24 | 9 |
| 2. Oficinistas | 96 | 101 | 77 |
| 20 Administradores
21 Contabilidad y préstamo 22 Secretaria 23 Operador máquin. of. 24 Inspección 25 Mensajeros 26 Operadores de telecom. |
12
79 1.061 34 3 4 100 |
14
80 1.131 34 3 5 104 |
7
77 845 33 2 4 92 |
| 3. Comerciantes y vendedores | 42 | 45 | 23 |
| 4. Conducción med. transp. | |||
| 5. Agricultores | 4 | 4 | 4 |
| 6. Obreros industriales | 19 | 21 | 15 |
| 60 Textil
61 Confección 62 Zapateros 63/66/68 Carpintero, albañil, pintor, fontanero 67 Electricista 69 Relojero |
155
617 24 1 12 4 |
191
583 19 1 11 5 |
120
687 38 1 16 4 |
| 7. Obreros industriales y artesanales | 22 | 25 | 19 |
| 70/72/74/77 Artes gráficas, industria química
71 Mineros, canteros 73 Cerámica 76 Trab. alimento, bebida 76 Trab. tabaco |
15
2 8 29 112 |
15
3 11 30 88 |
15
1 6 28 180 |
| 8. Trabajadores de servicio | 124 | 136 | 109 |
| 81 Vigilancia y seguridad
82 Cocina, servidumbre, saloneros 83 Lavanderos, planchadores 84 Porteros, conserjes 85 Trabajador de belleza |
1
739 219 74 278 |
1
666 233 86 311 |
1
878 192 59 202 |
| Total global | 37 | 55 | 22 |
| Fuente: Dirección General de Estadística, Censo de Población 1984. | |||
Tomado de: Dierckxsens, Mujer y Fuerza de Trabajo en Centroamérica. FLACSO 1990, págs. 30 y 31.
Cuadro 6. Población femenina económicamente activa (Porcentaje de la población mayor de 10 años)
| Países | 1970 | 1975 | 1980 | 1985 | 1990 | |
| Guatemala | 11,8 | 12,5 | 13,1 | 13,8 | 14,5 | |
| El Salvador | 20,8 | 20,9 | 23,6 | 27,2 | 29,6 | |
| Honduras | 12,3 | 13,5 | 14,6 | 15,7 | 17,1 | |
| Nicaragua | 17,8 | 24,2 | 19,7 | 20,8 | 21,9 | |
| Costa Rica | 16,7 | 17,8 | 19,2 | 20,4 | 21,0 | |
| Panamá | 25,9 | 24,9 | 24,0 | 24,7 | 25,6 | |
| M.C.C.A. | 15,9 | 17,8 | 18,1 | 19,6 | 20,8 | |
| C.A. | 17,6 | 19,0 | 19,0 | 20,4 | 21,6 | |
| Fuente: CELADE (1985: núms. 35, 88, 94, 100, 106, 112, 118). | ||||||
Tomado de pág. 64. FLACSO, IICA. «Centroamérica en Cifras», noviembre 1990.
Cuadro 7. Desempleo abierto (Porcentajes de la PEA)
| Países | 1970 | 1980 | 1985 | 1987 | 1988 | 1989 |
| Guatemala | 1,4 | 3,2 | 13,7 | 12,6 | 12,6 | 10,0 |
| El Salvador | 10,2 | 16,1 | 23,8 | 24,5 | 24,0 | 24,0 |
| Honduras | ND | 15,2 | 13,6 | 12,1 | 8,8 | 10,0 |
| Nicaragua | ND | 18,3 | 20,9 | 22,1 | 24,3 | 26,6 |
| Costa Rica | 3,5 | 6,0 | 6,2 | 5,5 | 5,6 | 3,8 |
| Panamá | 7,5 | 9,8 | 12,3 | 11,8 | 16,0 | ND |
| M.C.C.A. | ND | 11,8 | 15,6 | 15,4 | 15,1 | 14,9 |
| C.A. | ND | 11,4 | 15,1 | 14,8 | 15,2 | ND |
| Fuente: PREALC (1985: 40); INFORPRESS 1 (1983); CMC (1989: 15). | ||||||
Tomado de pág. 66 de FLACSO, IICA. «Centroamérica en Cifras», noviembre 1990.
Cuadro 8. Tasas de desocupación por sexo y edad, 1980-1990
| Hombres | Mujeres | |||||||
| Edad | 1980 | 1983 | 1987 | 1990 | 1980 | 1983 | 1987 | 1990 |
| 12-19 | 14,0 | 19,0 | 11,7 | 10,8 | 17,3 | 19,0 | 16,9 | 12,9 |
| 20-24 | 6,8 | 12,0 | 6,0 | 5,3 | 11,0 | 17,5 | 11,2 | 7,9 |
| 25-29 | 3,5 | 6,6 | 3,8 | 3,2 | 5,2 | 5,1 | 8,2 | 6,9 |
| 30-34 | 2,4 | 6,2 | 2,4 | 2,7 | 2,3 | 4,0 | 5,0 | 3,6 |
| 35-39 | 2,0 | 4,4 | 2,4 | 2,5 | 3,4 | 4,8 | 2,4 | 3,4 |
| 40-44 | 1,3 | 5,7 | 2,6 | 1,4 | 2,1 | 3,1 | 4,7 | 2,4 |
| 45-49 | 1,9 | 4,6 | 1,8 | 1,8 | 2,5 | 2,0 | 1,5 | 2,3 |
| 50-54 | 2,0 | 3,0 | 1,6 | 2,7 | 3,1 | 4,9 | 2,2 | 2,3 |
| 55-59 | 2,5 | 5,5 | 2,4 | 2,6 | 2,8 | 2,6 | 1,6 | 3,2 |
| 60-64 | 3,0 | 4,1 | 1,1 | 2,0 | 3,1 | 7,9 | ||
| 65 | 2,5 | 2,9 | 2,9 | 3,2 | 3,9 | 1,2 | ||
| Total | 5,3 | 8,8 | 4,7 | 4,2 | 7,8 | 9,6 | 7,9 | 5,9 |
| Fuente: Encuestas de Hogares y Empleo, 1980, 1983, 1987 y 1990. | ||||||||
Tomado de: W. Dierckxsens, Impacto del ajuste estructural sobre la mujer trabajadora en Costa Rica.