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Gif Entrevista con la Sra. Ursula Engelen-Kefer
Miembro del Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo y portavoz del Grupo de los Trabajadores en el Comité de Libertad Sindical de la OIT.

La Sra. Engelen-Kefer es la Vicepresidenta de la confederación de sindicatos alemanes (DGB).

¿Cuáles son en este momento las situaciones más preocupantes para el Comité de Libertad Sindical?

Estos últimos años observamos un aumento de la cantidad de trabajo del Comité en lo relativo a violaciones de la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva, como así también un aumento de la gravedad de esas violaciones. Según se ve, el capitalismo se muestra cada vez más agresivo con los trabajadores. Eso ocurre principalmente en Colombia, donde ya fueron asesinados más de 2.000 sindicalistas por movimientos cercanos al poder o a la guerrilla, únicamente debido a sus actividades sindicales. La violencia contra los trabajadores aumenta también en otros países de América Latina, como Guatemala y Ecuador. En Europa, el país que más nos preocupa es Belarús. Ese país se dirige cada vez más hacia la dictadura. La reciente evolución muestra que el régimen del Presidente Lukaschenko quiere destruir los sindicatos libres; coloca a sus propios hombres al frente de los sindicatos para controlarlos a voluntad. Apartándonos del tema de libertad sindical, no puede dejar de denunciarse también la catastrófica dimensión que alcanza el trabajo forzoso en Myanmar (Birmania), a pesar de las graves medidas tomadas dentro del marco de la OIT.

Deploramos asimismo que en numerosos países los empleados de los servicios públicos no tengan derecho de formar sindicatos, llevar a cabo negociaciones colectivas o hacer huelga, inclusive cuando no forman parte de los servicios estatales esenciales según definidos por la OIT. Por ejemplo, eso sucede a menudo con los docentes y los pilotos. Son situaciones que se encuentran tanto en los países del Sur como en los del Norte, como Japón, Canadá e inclusive en mi propio país, Alemania.

¿Cuáles son por el contrario las evoluciones positivas que observó el Comité de Libertad Sindical?

Hemos tenido algunos éxitos importantes, como las evoluciones en los países que hasta hace poco aún estaban bajo dictadura militar en América Latina o en los ex países comunistas de Europa, evoluciones en las cuales la OIT desempeñó un importante papel. Cabe mencionar asimismo la desaparición de los regímenes fascistas en España y Portugal y del régimen de apartheid en Sudáfrica. En más pequeña escala, el Comité se satisface observando, por ejemplo, que Brasil siguió sus recomendaciones con respecto a la reincorporación al trabajo de huelguistas despedidos. Pudo también salvar la vida de varios sindicalistas encarcelados, principalmente en Côte d'Ivoire y Etiopía, pero aún queda una cantidad enorme de trabajo por hacer.

En algunos casos graves, como Colombia o Myanmar, la OIT emite anualmente recomendaciones pero, a pesar de todos sus esfuerzos, la realidad en el terreno no mejora mucho. ¿Qué elemento falta para tener mayor eficacia?

Es evidente que la OIT no puede resolver todos los problemas únicamente con los instrumentos de que dispone. Sus acciones o sanciones deben ser respaldadas por otras instituciones, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, por ejemplo. Esas instituciones tienen mucho poder en ciertos países, mientras que la OIT dispone de buenos mecanismos de suspensión. Si trabajáramos juntos se podrían hacer verdaderos adelantos en el terreno.

¿Cuáles son las perspectivas al respecto?

No podemos ser muy optimistas porque la tendencia hacia un capitalismo más agresivo se observa especialmente en el seno de esas instituciones. Intentan mantener a la OIT fuera de su zona de influencia pero, por otra parte, el Director General de la OIT, Juan Somavia, consiguió mejorar lentamente la comunicación con ellas. Ese progreso sería mucho mayor si los diferentes Estados Miembros lo respaldaran. En nuestro carácter de sindicatos, tenemos el deber de ejercer presión sobre nuestros gobiernos en ese sentido.

¿Cuál es la posición de los empleadores en el Comité de Libertad Sindical? ¿Cooperan con los trabajadores para luchar contra las violaciones de los derechos sindicales?

En lo que se refiere a las violaciones graves de derechos, los representantes de los empleadores cooperan muy bien con los trabajadores. No obstante, debe señalarse que ciertos gobiernos, como los de Colombia, Belarús y Japón, son muy eficaces en lo referente a influir en los representantes de los empleadores para evitar que se les apliquen sanciones severas. Debemos estar atentos para que no se apliquen dos niveles de sanciones: un nivel severo a los países menos influyentes, como Myanmar, y otro más atenuado a los países que ejercen mucha presión.

En efecto, muchas personas se sorprenden por el nivel inferior de sanciones que se aplican a Colombia en comparación con Myanmar...

En este momento, la situación de los sindicalistas colombianos no podría ser peor pero, a pesar de los reclamos del Grupo de los Trabajadores, la mayoría del Consejo de Administración de la OIT vacila en aplicarle verdaderas sanciones porque el cabildeo de su gobierno es muy eficaz. Le convendría más al gobierno colombiano utilizar todos esos medios humanos y financieros para luchar eficazmente contra la violencia que se practica contra los sindicalistas de su país.





Entrevista realizada por Sr. Samuel Grumiau, noviembre 2002.



Creada por LO. Aprobada por MS. Ultima actualización: 19 de junio de 2003.