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XXV Congreso de la CMT | Rumania, octubre de 2001 |
RESOLUCIÓN SOBRE LA OIT |
- El XXV Congreso de la CMT, reunido en Bucarest del 22 al 26 de octubre de 2001, recuerda y respalda la resolución adoptada en el Congreso de Mauricio en 1993 y que insistía en la importancia para la OIT - ante la crisis social que generaba inestabilidad política y social en muchos países - de aceptar los desafíos respecto de las normas internacionales del trabajo, el empleo, la pobreza, la marginación y su lugar en el sistema de Naciones Unidas.
- La CMT constata que la situación social no ha mejorado y que la globalización favorece y acelera :
- la concentración de la riqueza en manos de una pequeña minoría, la agravación de las desigualdades y el aumento de la pobreza al interior y entre países;
- la disminución de la clase media, el trabajo precario reemplaza el empleo eliminado por los planes de ajuste estructural ;
- la reducción unilateral del papel del Estado en beneficio de, entre otras cosas, las grandes empresas transnacionales privadas ;
- el déficit democrático debida a la pérdida de influencia de los Estados y a la dictadura del mercado ;
- el crecimiento económico sin creación de empleo ;
- el deterioro de las condiciones de trabajo para la mayoría de los trabajadores, y especialmente las trabajadoras;1
- la violencia.
- La pérdida de legitimidad de los intereses en juego, la desigualdad en los intercambios entre los países, la mercantilización generalizada de los valores humanos (éticos y morales) se han extendido a todos los ámbitos posibles; la mercantilización del trabajo humano es uno de los componentes más chocantes de esta evolución.
- Ante esta situación, la CMT recuerda los principios fundamentales en que se funda la OIT, es decir:
- el trabajo no es mercancía ;
- la libertad de expresión y de asociación es esencial para el progreso constante ;
- la pobreza, dondequiera que exista, constituye un peligro para la prosperidad de todos ;
- la lucha contra la miseria ha de librarse enérgicamente en el seno de cada nación y con un esfuerzo internacional permanente y concertado en donde los representantes de los trabajadores y los empleadores, cooperando a pie de igualdad con los representantes de los Gobiernos, participen en discusiones libres y en decisiones democráticas con objeto de promover el bien común;
- una paz universal y durable sólo puede fundarse en la justicia social.
- Por doquier en el mundo, las instituciones sociales están siendo consideradas como obstáculos al rápido proceso de acumulación y concentración de la riqueza y desarticuladas sin escrúpulos. A nivel internacional, las instituciones financieras han visto crecer su influencia y aumentar regularmente su presupuesto mientras que, en el último decenio, el presupuesto de instituciones tales como la OIT ha registrado una disminución preocupante, pretendiéndose además reducir su rol en la defensa de los intereses y derechos del mundo del trabajo.
- Durante la adopción por la Conferencia Internacional del Trabajo en 1998 de la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la OIT se comprometió a reforzar los convenios relacionados con el trabajo forzoso (29 y 105), la libertad sindical y la negociación colectiva (87 y 98), la igualdad y la discriminación (100 y 111) y el trabajo infantil (138 y 182) y a ayudar a sus miembros para que puedan alcanzar los objetivos definidos en estos convenios. La campaña de ratificación de estos convenios ya está teniendo éxito y ha tenido un efecto positivo en la ratificación de otros convenios.
- La CMT expresa su fuerte preocupación respecto de la creciente voluntad de limitar las normas a los meros convenios fundamentales y privilegiar los instrumentos no vinculantes tales como las iniciativas privadas voluntarias y los acuerdos marco, sin que se implique necesariamente a la OIT en estas evoluciones.
- Para garantizar que todos los trabajadores vean reconocidos y aplicados sus derechos laborales, la OIT se comprometió a lanzar una campaña de promoción del « Trabajo decente ». La CMT respalda esta campaña y afirma que es decente un trabajo digno el que permita, mediante una remuneración justa y suficiente, que el trabajador y su familia puedan vivir dignamente y no sólo sobrevivir. Es decente el trabajo ejercido en condiciones respetuosas de los derechos y la dignidad de los trabajadores, tal como las definan los convenios de la OIT. Es decente el trabajo si no equivale a la explotación, el trabajo que haga del trabajador un actor de una economía al servicio de la humanidad y no un mero « factor de producción ». La aplicación efectiva de los convenios fundamentales es condición sine qua non para garantizar un trabajo digno.
- Sin embargo, las prácticas en vigor en diferentes países no favorecen la promoción del trabajo decente. Se reformaron los códigos de trabajo tanto a nivel del contenido como de la aplicación, con objeto de ajustarlos a las necesidades del mercado, en todas partes se aplica la desregulación competitiva (derechos de trabajo, derechos sociales), la multiplicación de las zonas francas, en donde se violan sistemáticamente los derechos de los trabajadores, acelera la subcontratación de los mercados y la tendencia de pagar cada vez menos contribuciones fiscales y sociales. Se está haciendo todo por que las personas con derechos sociales cedan o limiten estos derechos para que los que tienen pocos o ningún derecho no los adquieran.
- La CMT afirma que modernizar y redimensionar la OIT y su sistema normativo implica que :
- esta organización debe ser capaz de proteger verdaderamente a todos los trabajadores y de buscar los medios para promover activamente la justicia y los derechos sociales en el mundo de hoy;
- el respeto a la dignidad de los trabajadores - y de toda persona humana - no es negociable ni mercantilizable ;
- las normas han de ser efectivamente la base de una legislación social supranacional vinculante, cuya evolución hay que gestionar de manera tripartita.
- La CMT afirma igualmente que el ser humano prevalece sobre la economía, declarando a la par que los derechos humanos fundamentales y los convenios de la OIT relativos a ello priman sobre las normas comerciales y financieras. La CMT recuerda que las legislaciones nacionales y regionales de ningún modo pueden tener un alcance inferior a las normas internacionales del trabajo ratificadas por los Gobiernos.
La CMT hace un llamamiento a los Gobiernos para que ratifiquen y apliquen los Convenios de la OIT.
- La CMT dirige un llamamiento a los Gobiernos y a los empleadores - que con los trabajadores son los habilitados de la OIT - para que respeten sus compromisos fundamentales de constituyente de esta organización y no emprendan acciones destinadas a minarla. En este marco, el objetivo de una reforma del sistema normativo de la OIT debe ser el de reforzar el papel de éste y no de buscar el denominador común más pequeño.
- La CMT pide que la OIT haga todo por asegurar el seguimiento adecuado de los convenios, examinando minuciosamente las dificultades encontradas por los Gobiernos e interlocutores sociales en la ratificación y la aplicación de los convenios y aportando una asistencia técnica adecuada.
- La CMT apoya el sistema de control existente, sistema que ha dado pruebas de funcionar a lo largo de los años, insiste en la necesidad de la independencia de los miembros de la Comisión de Expertos para la aplicación de los convenios y las recomendaciones y afirma con fuerza el papel positivo e indispensable para los trabajadores desempeñado por el Comité de Libertad Sindical. La CMT está dispuesta a estudiar eventuales mejoras de este sistema con objeto de aumentar la eficacia y la protección de los trabajadores.
- La CMT constata que gran parte de las empresas juegan un papel cada vez más decisivo a nivel de la regulación social exigiendo el dominio de las fuerzas del mercado en las relaciones laborales y se resisten a aceptar códigos de conducta que determinen pleno respeto de los derechos laborales. Así, pretenden establecer códigos de conducta que serían meros compromisos voluntarios de las empresas con carácter de cuasi normas sociales, que se desarrollan fuera de toda obligación legal, sin la OIT, siendo las mismas empresas los árbitros de su aplicación.
- La OIT ha de comprometerse rápidamente respecto a los códigos de conducta, puesto que no hacerlo significaría aceptar que otros organismos, sobre todo privados, ocupasen su lugar, lo que es inadmisible para la CMT. La CMT pide que la OIT :
- estudie y defina su papel en el ámbito de los códigos de conducta ;
- elabore un marco general sobre el contenido de los códigos;
- establezca un sistema de certificación de los códigos de conducta ;
- prevea un sistema de control para la aplicación de estos códigos.
- La CMT respalda la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la OIT que debe reforzar su acción de apoyo al desarrollo de las organizaciones de trabajadores, especialmente en las actividades de formaciones, de asistencia técnica y en su participación en los distintos programas de la OIT.
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1. La utilización de la palabra "trabajadores" abarca las trabajadoras y los trabajadores.
Creada por LO. Aprobada por MS. Ultima actualización:
8 noviembre de 2001
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