OIT Página de entrada
  

ILO logo

ACTRAV logo

Derechos.humanos.en.el.tr@bajo


"Los derechos sindicales son derechos humanos"
Boletín electrónico de la oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV), OIT
No. 3/01
11 de julio de 2001
Sumario

En la Conferencia Internacional del Trabajo se dio primacía al trabajo decente
Finalmente protección para los 1.300 millones de trabajadores agrícolas
Una campaña mundial para ampliar la protección social
Individualizados por sus atropellos de derechos humanos
Fomento de las cooperativas
Desde los escaños de los trabajadores
La OIT presenta un nuevo repertorio de recomendaciones prácticas sobre el VIH/SIDA
Noticias breves de la Conferencia






En la Conferencia Internacional del Trabajo se dio primacía al trabajo decente
Los puntos más destacados de la Conferencia Internacional del Trabajo de este año, celebrada del 5 al 21 de junio de 2001 en Ginebra, fueron: un nuevo Convenio y una nueva Recomendación sobre salud y seguridad en la agricultura, primer instrumento de la historia para este sector; un primer debate sobre una nueva norma internacional destinada a fomentar las cooperativas, que se adoptará el año próximo; consenso en cuanto a la necesidad de ampliar la seguridad social como manera de promover el desarrollo económico y refuerzo de la autoridad y pertinencia de los mecanismos de supervisión de la OIT.

Teniendo como tema del Informe del Director General “Reducir el déficit de trabajo decente”, la Conferencia puso de relieve la necesidad de pasar de una visión a una política y de las aspiraciones a la acción. El Sr. Juan Somavia, resumiendo el debate con respecto a su informe, declaró a los delegados y delegadas: “Si se considerara que esta Conferencia tiene un único mensaje, ése sería que todos unidos y ahora debemos hacer que el trabajo decente pase de la etapa de aspiraciones a la de acción, de la concepción a la aplicación, de la visión a la política.” Pidió a las delegaciones tripartitas que continúen procurando en sus distintos países “hacer hincapié en las distintas formas en que el trabajo decente se articula en la labor en pro del desarrollo”.

El Sr. Somavia puso énfasis en que los principios fundamentales y los derechos en el trabajo deben ser parte integrante del accionar. “El concepto de trabajo decente está cimentado en los derechos y principios universales pero refleja las circunstancias de cada país, lo que implica que en él se fija un piso pero no se le pone plafón.” Los delegados de los trabajadores hicieron hincapié en esto sugiriendo que cantidad y calidad de puestos de trabajo deberían ir de la mano. Recalcaron asimismo una vez más el papel único de los interlocutores sociales, sindicatos y empleadores y la necesidad de que la OIT mantenga su estructura tripartita de toma de decisiones.

El informe mundial de este año, preparado como parte del seguimiento de la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, se dedicó al trabajo forzoso y obligatorio. En el informe titulado “Terminar con el trabajo forzoso” se señala que el trabajo forzoso, la esclavitud y el tráfico ilegal de seres humanos –especialmente mujeres y niños- están aumentando en todo el mundo y van tomando formas nuevas y engañosas. Ese informe se discutió en una sesión especial de la Conferencia y en los debates participaron 15 delegados de los trabajadores. Bill Brett, Presidente del Grupo de los Trabajadores, hizo una serie de propuestas para reforzar el accionar de la OIT contra el trabajo forzoso. Sugirió lanzar “un programa internacional de acción... que procuraría ocuparse de todos los aspectos del problema de manera concertada y coordinada y apuntaría a hacer que los organismos internacionales y los miembros de la OIT trabajen juntos. En su respuesta, el Director General anunció que se presentará ante la sesión de noviembre del Consejo de Administración un bosquejo de tal “Programa internacional para la erradicación del trabajo forzoso”.

Los delegados aprobaron por abrumadora mayoría la primera norma laboral de la historia sobre salud y seguridad en el trabajo en la agricultura -con la que se busca proteger a los 1.300 millones de trabajadores agrícolas- por 402 votos a favor, 2 en contra y 41 abstenciones. El nuevo Convenio internacional sobre salud y seguridad en la agricultura entrará en vigencia una vez ratificado por dos Estados Miembros de la OIT. Se aprobó asimismo una Recomendación sobre salud y seguridad en la agricultura por 418 votos a favor, 0 en contra y 33 abstenciones.

La Conferencia adoptó las conclusiones de la Comisión sobre el Fomento de las Cooperativas, que llevó a cabo una primera discusión sobre una nueva norma laboral internacional sobre el fomento de cooperativas, las cuales están desempeñando un papel cada vez más importante en la creación de empleos en todo el mundo. Las cooperativas de todo el planeta tienen 800 millones de miembros y emplean a 100 millones de personas.

La Comisión sobre la Aplicación de Convenios y Recomendaciones individualizó seis países por sus continuas y graves violaciones de derechos sindicales y los mencionó en párrafos especiales de su informe: Bielorrusia, Colombia, Etiopía, Myanmar (Birmania), Sudán y Venezuela.

La Conferencia propuso enviar un “equipo de alto nivel” a Myanmar(Birmania) para evaluar de manera objetiva la situación existente en ese país, acusado de utilización multitudinaria de trabajo forzoso, y en una sesión especial de la Comisión sobre la Situación de Birmania se puso énfasis en que los miembros de tal equipo –que deberían ser elegidos por el Director General- tengan pleno acceso a todos los lugares del país y a las fuentes de información, como así también que se garantice protección a las personas que brinden información, las cuales no deberían sufrir represalias de las autoridades. El equipo de alto nivel informará a la sesión de noviembre del Consejo de Administración.

Con respecto a Colombia, país que fue seleccionado por la violencia que allí se practica contra los sindicalistas (en el primer semestre de 2001 fueron asesinadas 55 personas), el Consejo de Administración decidió poner en marcha un “gran programa especial de cooperación técnica” para contribuir a crear un entorno en el que se garanticen la libertad sindical, la seguridad de los sindicalistas y de los empleadores y el fomento del diálogo social. La decisión se basa en una propuesta que hizo el Grupo de los Trabajadores, el cual recalcó que sigue pendiente el pedido de una Comisión de Encuesta y que se lo podría reactivar en cualquier momento en caso de que no hubiera adelantos.

La Comisión sobre Seguridad Social llevó a cabo una discusión general sobre seguridad social, reflejando la alta prioridad que muchos Estados Miembros han acordado a ese tema durante los últimos años. En los debates surgió un consenso de amplio alcance. Se coincidió en que la seguridad social es para todos los integrantes de la sociedad por lo que se debería dar la mayor de las prioridades a las políticas e iniciativas para hacerla extensiva a quienes no la tienen. Los participantes coincidieron en que la seguridad social no solamente debería brindar igualdad de trato a hombres y mujeres sino también desempeñar un papel positivo en el fomento de la igualdad de géneros.

En una sesión especial, donde se examinaron las condiciones de los trabajadores de Palestina y de otros Territorios Árabes Ocupados, se puso de relieve la gravedad de la situación del empleo y los problemas económicos resultantes de las crisis políticas y de la violencia que ha afectado a la región durante los últimos nueve meses. Se dijo a los participantes de la sesión que están en aumento los segmentos de la población activa de los Territorios que no tienen empleo y que hay miles de palestinos que ni siquiera pueden llegar a sus lugares de trabajo debido a la falta de seguridad y a los cierres de fronteras. En un informe preparado por el Director General de la OIT se indicó que se ha perdido nada menos que el 50 por ciento del producto interno bruto de los territorios palestinos. La pobreza afecta a más de la mitad de los residentes de Cisjordania y al 80 por ciento de los de la banda de Gaza. También han sido considerables las pérdidas económicas que sufrió Israel.

La Conferencia lanzó una nueva iniciativa del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, con la que se busca acelerar considerablemente la labor de sacar a millones de niños de las peores formas de trabajo infantil en tres Estados -Tanzanía, Nepal y El Salvador – durante los próximos diez años. En esta sesión de la Conferencia, hizo uso de la palabra el Sr. Benjamín Mkapa, Presidente de Tanzanía, que asistía a la Conferencia como invitado especial.

Los delegados de la Conferencia aprobaron la estrategia presupuestariaque presentó el Director General para la organización, compuesta por 175 Estados Miembros, adoptando por unanimidad un presupuesto de US$434.040.000 al tipo de cambio de 1,77 francos suizos por dólar estadounidense para financiar las actividades de la OIT en el mundo durante los años 2002-2003. Al igual que en el bienio anterior, el presupuesto gira en torno a cuatro objetivos estratégicos de principios y derechos en el trabajo, empleo, protección social y diálogo social que constituyen el orden del día de la OIT sobre trabajo decente.  Marc Blondel (Francia), representante del Grupo de los Trabajadores y de la Comisión de Programas y Finanzas, al tiempo que manifestaba su respaldo al proyecto de programa y presupuesto para 2002-2003 que presentó el Consejo de Administración, señaló que en términos de dólares, éste constituye una reducción con respecto al ejercicio anterior. “Sería mucho mejor determinar el nivel de recursos que correspondió a las verdaderas necesidades de la OIT”, subrayó Blondel encomiando, por otra parte, la transparencia e independencia de las propuestas y el hecho de que se debería prestar mayor atención a mesurar el rendimiento y al control.

Conforme a la Comisión de Credenciales, asistieron a la Conferencia 152 Ministros o Viceministros y 3.663 solicitaron ser acreditadas en distintas calidades de asistentes. De un total de 2.208 delegados y asesores, 580 constituyeron el Grupo de los Trabajadores (143 delegados y 437 asesores técnicos). La Comisión de Credenciales debía estudiar 15 objeciones, incluyendo 14 relativas a la designación de delegados de los trabajadores. Examinó asimismo quejas relativas al no pago de los gastos de viaje y viáticos de los delegados de los trabajadores de Bielorrusia y Swazilandia.

Durante la Conferencia, se reunió el Grupo de Trabajo sobre la Dimensión Social de la Mundialización del Consejo de Administración de la OIT y acordó tomar una serie de medidas para reforzar su accionar y establecer un programa en el que se examinen ciertas cuestiones con detenimiento. El primero de los puntos de ese programa se refiere a la liberalización del comercio y el empleo, punto que se estudiará en noviembre. Se acordó asimismo que el Grupo de Trabajo debería servir de foro permanente para intercambiar opiniones y dialogar. El Grupo de Trabajo respaldó la sugerencia de que se prepare un informe autorizado sobre la dimensión social de la mundialización bajo la responsabilidad del Director General. Dio también ciertas orientaciones con respecto a las cuestiones que debería abarcar dicho informe, principalmente el hecho de que en el mismo se deberían tomar plenamente en cuenta los aspectos relativos al desarrollo. El Grupo de Trabajo trabajará también en la idea de crear una comisión mundial de personalidades eminentes para preparar este informe, idea a la que se le dio gran respaldo. En la próxima reunión del Consejo de Administración de la OIT, en noviembre, el Director General presentará una propuesta sobre la manera en que esto podría llevarse a cabo. En nombre del Grupo de los Trabajadores, Bill Brett hizo sin embargo hincapié en que no se debería considerar a la Comisión propuesta como una alternativa de la campaña sindical para que se incluyan en la OMC los derechos de los trabajadores.

En la Conferencia se distribuyeron afiches promoviendo los derechos básicos de los trabajadores que figuran en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Durante sesiones plenarias del Grupo de los Trabajadores se invitó a sus integrantes a sumarse al esfuerzo mundial para que se exponga el afiche en todos los lugares de trabajo difundiéndolo en sus respectivos países.

La 89ª. sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo eligió como Presidenta a la Sra. Patricia A. Sto. Tomas, Secretaria de Trabajo y Empleo de Filipinas. Fueron elegidos Vicepresidentes los señores Arthur Joao Donato (Empleadores) de Brasil, Jean-Claude Parrot (Trabajadores) de Canadá y la Sra. Cecilia Bannerman (Gobiernos) de Ghana. El Sr. Donato es Vicepresidente de la Confederación Industrial Nacional de Brasil. El Sr. Parrot es Vicepresidente Ejecutivo del Congreso Sindical de Canadá. La Sra. Bannerman es Ministra de Fomento de la Mano de Obra y el Empleo de Ghana. El Grupo de los Trabajadores de la Conferencia eligió a Bill Brett como presidente y a Dan Cunniah (CIOSL) como secretario.

Durante la reunión del Consejo de Administración, que se llevó a cabo luego del cierre de la Conferencia el 22 de junio, se eligió como presidente de su sesión de 2001-2002 al Sr. Alain Ludovic Tou, Ministro de Empleo, Trabajo y Seguridad Social de Burkina Faso. Reemplaza al Sr. Celso L. Nunes Amorim, Embajador, representante del gobierno de Brasil, quien se desempeñó como presidente durante la sesión de 2000-2001.

Daniel Funes de Rioja, Presidente del Departamento de Política Social de la Unión Industrial Argentina y Presidente del Grupo de los Empleadores de la Organización de Estados Americanos desde 1995 hasta 1998, fue elegido Vicepresidente del Grupo de los Empleadores. Reemplaza al Sr. Rolf Thüsing, miembro del comité ejecutivo de la Confederación Alemana de Empleadores. Bill Brett fue reelecto Vicepresidente del Grupo de los Trabajadores.

Finalmente protección para los 1.300 millones de trabajadores agrícolas
Después de la adopción del Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil en 1998, “opino que el Convenio sobre salud y seguridad en la agricultura adoptado este año es el Convenio más importante que la OIT haya hecho en mucho tiempo. No estoy desmereciendo a los demás Convenios pero de hecho estamos hablando de la mitad de la mano de obra del mundo, de 1.300 millones de personas que no tienen ninguna protección”. Ésas fueron las palabras de Leroy Trotman (Barbados), portavoz del Grupo de los Trabajadores de la Comisión tripartita de la Conferencia que se ocupaba de redactar el Convenio sobre salud y seguridad en la agricultura, luego de la aprobación oficial del nuevo instrumento.

Entre las principales preocupaciones que tenían los trabajadores estaba la necesidad de que los trabajadores agrícolas tuvieran derechos sindicales básicos y la posibilidad de negarse a realizar tareas que puedan poner en peligro sus vidas o su salud. Ambos puntos fueron retomados en el Convenio. Similar importancia reviste el hecho de que el Convenio estipule para los trabajadores agrícolas una protección social por lo menos equivalente a la que se brinda a los trabajadores de otras industrias y que les dé derecho a que se los informe y consulte en cuestiones inherentes a salud y seguridad, como así también a participar en la aplicación de la revisión de las medidas de salud y seguridad inclusive en la selección de los representantes de ese ámbito que integren los respectivos comités. El artículo 18 del Convenio reclama que se tomen medidas para contemplar las necesidades especiales de las mujeres que trabajan en la agricultura en lo concerniente a embarazo, lactancia y salud reproductiva. El artículo 16 trata sobre los jóvenes trabajadores y el trabajo peligroso y fija la edad mínima para trabajar en la agricultura en 16 años y 18 para tareas más peligrosas.

En una Recomendación que también adoptó la Conferencia se dan mayores pormenores con respecto a medidas preventivas y protectivas para los trabajadores de la agricultura y se pide específicamente a las multinacionales que brinden las adecuadas condiciones de salud y seguridad para sus trabajadores agrícolas “sea cual fuere el lugar o el país en el que están localizadas”.

"Reviste particular importancia que en los instrumentos que acaba de adoptar la OIT se abordan de manera clara y con lenguaje específico cuestiones cruciales como la utilización de maquinaria y de productos químicos y el trabajo con animales, como así también los riesgos implícitos en los agentes biológicos. La UITA también trabajó arduamente para que se especificara que a los trabajadores temporarios y de temporada se les acuerdan los mismos derechos de condiciones de salud y seguridad que a los trabajadores permanentes y nos complace que el Convenio estipule ese principio fundamental”, puntualizó Ron Oswald, Secretario General de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación y la Agricultura (UITA). Sue Longley, de la UITA, se desempeñó como secretaria de la Comisión del Grupo de los Trabajadores sobre Salud y Seguridad en la Agricultura.

La agricultura es una de las tres industrias más peligrosas (junto con la minería y la construcción). Según estimaciones de la OIT, de los 335.000 accidentes de trabajo fatales que se producen en el mundo anualmente, alrededor de 170.000 ocurren entre trabajadores agrícolas. Millones más de los 1.300 millones de trabajadores agrícolas sufren heridas graves o contraen enfermedades en accidentes laborales con maquinaria o se intoxican con plaguicidas y otros agroquímicos.

Leroy Trotman invitó al movimiento sindical a realizar una campaña para la ratificación del nuevo Convenio y pidió a la OIT que realice un programa de promoción. “Si no lo hiciera, la OIT estaría perdiendo una valiosísima ocasión de ponerse en la marquesina y de mostrar que cuando se habla de la enorme labor que está en condiciones de llevar a cabo para que la gente disfrute de justicia social no se está haciendo referencia a palabras desprovistas de contenido sino que es una expresión cargada de significado y pertinencia.”

El Convenio entrará en vigencia transcurridos 12 meses de la fecha en que se haya comunicado al Director General la ratificación del mismo por parte de dos Estados Miembros. Tanto la CIOSL como la CMT aplaudieron la adopción del nuevo Convenio..

Una campaña mundial para ampliar la protección social
“Juntos hemos hecho avanzar una visión, un juego de valores y un sustancial programa para el papel de la OIT en hacer que la seguridad social llegue a los cientos de millones de personas que constituyen la gran mayoría excluida”, declaró Bill Mansfield (Australia), portavoz del Grupo de los Trabajadores de la comisión tripartita de la conferencia que se ocupa de seguridad social.

El informe de la comisión, que se presenta como un “programa de trabajo para que la OIT lo emprenda con sus Estados Miembros”, reconoce que la seguridad social es un derecho humano fundamental. Las conclusiones de la Comisión reflejan consenso en una serie de cuestiones clave, a saber:
 

  • Se deberá dar la más alta prioridad a las políticas e iniciativas para hacer extensiva la seguridad social a quienes no la tienen. 
  • La seguridad social realza la productividad y contribuye tanto al progreso social como económico.
  • El envejecimiento de las poblaciones afecta tanto a los sistemas jubilatorios de reparto como a los fondos de jubilación: se han de buscar soluciones sobre todo mediante medidas que aumenten los índices de empleo.
  • Los interlocutores sociales tienen un papel fundamental que desempeñar en la gestión de la seguridad social.


Para que los sistemas sean rendidores también es necesario que no haya discriminación en los beneficios, que la gestión sea buena y los costos administrativos bajos. Si bien no existe ningún modelo que pueda aplicarse a todos los países, en el informe se pone énfasis en el papel del Estado, que debería ser el de promover y ampliar la seguridad social. El Grupo de los Trabajadores criticó asimismo las reformas de la seguridad social que no respetan los principios anteriormente enunciados, incluyendo ejemplos de privatizaciones.

En el informe adoptado por la Conferencia se pide una gran campaña para ampliar la seguridad social y que la OIT inste a los gobiernos a dar la más alta prioridad a la seguridad social.

Individualizados por atropellos de derechos humanos
La Comisión de la Conferencia sobre la Aplicación de Convenios y Recomendaciones individualizó a Bielorrusia, Colombia, Etiopía, Birmania y Venezuela por graves violaciones del Convenio No. 86 sobre libertad sindical y criticó a Sudán por continuar sin aplicar el Convenio No. 29 sobre trabajo forzoso. Durante la Conferencia se invitó a un total de 24 países a comparecer ante la Comisión.

En una sesión especial de la Comisión sobre Birmania se detallaron las condiciones y criterios para la formación de un equipo de alto nivel de la OIT que visitará ese país y evaluará la situación en lo relativo a trabajo forzoso. Luc Cortebeek (Bélgica), portavoz del Grupo de los Trabajadores de la Comisión de Aplicación, hizo hincapié en que se debería permitir a la misión acceder a cualquier información y fuente de información que solicite y que nadie deberá sufrir represalias por brindar información al equipo, cuyos miembros serán elegidos por el Director General de la OIT. El equipo informará luego al Consejo de Administración de la OIT, que se reunirá en noviembre. El Sr. Cortebeek subrayó que Birmania permanecerá en el orden del día hasta tanto no se haya resuelto el problema de trabajo forzoso. Mencionó tres criterios: conformidad de la legislación con el Convenio No. 29, conformidad en la práctica y sanciones para las personas culpables de utilizar trabajo forzoso.En otra sesión, la Comisión manifestó “su profundo pesar por la persistencia de graves discrepancias entre la legislación y la práctica nacionales y las disposiciones del Convenio” (No. 87).

En el caso de Bielorrusia –relativo a violación del Convenio sobre libertad sindical y protección del derecho de sindicación de los trabajadores, 1948 (No. 87) como resultado de la injerencia estatal en las actividades sindicales-. La Comisión manifestó “su grave preocupación por el hecho de que la administración presidencial hubiera emitido instrucciones a ministros y jefes de comités gubernamentales para que injirieran en las elecciones de sindicatos sectoriales”. Instó al gobierno a “tomar todas las medidas necesarias para poner término a tal injerencia de manera tal que se apliquen plenamente las disposiciones del Convenio tanto en la ley como en la práctica”.

En lo concerniente a Colombia, la Comisión hizo referencia a preocupaciones manifestadas anteriormente con respecto a la violencia que se practica en ese país contra los sindicalistas y a las persistentes denuncias de violaciones del derecho de sindicación. Al tiempo que reconocía que se habían hecho “considerables adelantos”, principalmente en el ámbito de las disposiciones legislativas, la Comisión manifestó su “preocupación porque se siguen sometiendo ante la OIT muchas quejas por actos violentos y discriminación contra sindicalistas. Puso énfasis en que “el clima de impunidad que se vive en el país constituye una grave amenaza para el ejercicio de la libertad sindical”. Durante la sesión del Consejo de Administración que sucedió a la Conferencia, el Grupo de los Trabajadores presentó una propuesta para reforzar la presencia de la OIT en Colombia mediante un programa sustancial de cooperación técnica destinado a promover los derechos sindicales. Ese programa especial para Colombia se iniciaría sin demora y, entre tanto, quedaría pendiente el pedido de una Comisión de Encuesta presentada por el Grupo de los Trabajadores.

Con respecto a las acusaciones de injerencia gubernamental en las actividades sindicales de Etiopía, la Comisión declaró que estaba “profundamente preocupada porque no se han hecho adelantos” en la esfera de una grave queja que concierne a la Asociación Etíope de Docentes. El Presidente de la misma “ahora fue condenado a 15 años de cárcel, transcurridos ya tres años de prisión preventiva, por conspiración contra el Estado”.

La Comisión instó enérgicamente al Gobierno a “tomar con urgencia todas las medidas necesarias para que se reconozca a los docentes el derecho de sindicación a fin de que éstos puedan defender sus intereses laborales y para que las organizaciones de trabajadores puedan elegir sus representantes y organizar su administración y actividades libres de toda injerencia de las autoridades públicas, como así también para que las organizaciones de trabajadores no estén sujetas a disolución por vía administrativa, conforme se estipula en el Convenio (No. 87). Expresó asimismo su esperanza de que la Oficina de la OIT de Addis Ababa “pueda visitar a los sindicalistas detenidos”.

Se mencionó asimismo a Sudán por no aplicar el Convenio sobre trabajo forzoso (No. 29) y con respecto a esto la Comisión puso de relieve “la extrema gravedad del caso sobre derechos humanos fundamentales”. Previamente, Sudán había sido mencionado en párrafos especiales en 1997, 1998 y 2000. La Comisión señaló que “había amplio consenso entre las instancias pertinentes de los organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones representativas de trabajadores con respecto a la persistencia y alcance de la práctica de secuestro e imposición de trabajo forzoso” y llegó a la conclusión de que tales situaciones constituyen graves violaciones del Convenio No. 29.

En lo concerniente a Venezuela, la Comisión “instó al gobierno a enmendar con urgencia su legislación para que los trabajadores y empleadores puedan formar organizaciones y elegir libremente sus representantes sin injerencia de las autoridades públicas”. Lamentó “tener que señalar que la nueva Constitución de la República contiene disposiciones que no son conformes al Convenio de la OIT (No. 87)”. Manifestando su “profunda preocupación por la realización de un referéndum nacional sindical en diciembre de 2000 con miras a unificar el movimiento sindical y la suspensión o destitución de sus dirigentes”, instó al gobierno a tomar las medidas necesarias para hacer que la legislación y la práctica nacionales se ajusten a las disposiciones y exigencias del Convenio. El gobierno de Venezuela ha aceptado recibir una misión de contactos directos que recopilará información sobre la aplicación del Convenio.

Hacia un instrumento universal sobre cooperativas
La última discusión sobre cooperativas que se llevó a cabo en la Conferencia de la OIT data de 1966 y condujo a que se adoptara la Recomendación No. 127, que sólo se ocupa de las cooperativas en los países en desarrollo. Este año, la Comisión de la Conferencia encargada del fomento de las cooperativas propone un nuevo instrumento para que se adopte el año próximo, instrumento que trata sobre las cooperativas en todo el mundo. Como señaló Ibrahim Patel (Sudáfrica), portavoz del Grupo de los Trabajadores de esa Comisión, el instrumento propuesto tiene tres sentidos de universalidad: “Se aplica a todas las sociedades (en desarrollo, en transición y desarrolladas), a todos los tipos de cooperativas y a todos los trabajadores de las cooperativas sin distinción alguna.

“Las cooperativas surgieron en el siglo XIX como respuesta directa a la visión de actividad económica basada en valores éticos, en la noción de que la producción y el consumo de bienes y servicios es compatible con la promoción de los valores humanos y de la solidaridad humana. En la mundialización, estos valores cobran hoy mayor sentido, son más oportunos y tienen más relevancia que nunca”, subrayó el Sr. Patel.

Con 100 millones de personas integrando su mano de obra, las cooperativas superan inclusive los 86 millones de trabajadores a sueldo de las multinacionales y el total de los socios alcanza los 800 millones de personas..

Las conclusiones adoptadas en la Conferencia deberían desembocar en la adopción el año próximo de un instrumento que estipule las normas fundamentales del trabajo para los trabajadores de las cooperativas, que suministre al Estado un mayor papel en el fomento de las cooperativas -tanto por ser fuentes de trabajo como “empresas y organizaciones inspiradas en la solidaridad”y, por ende, susceptibles de responder a las necesidades de la sociedad, incluyendo los grupos y regiones más desfavorecidos- y que reconozca que los Estados deben promover el importante papel de las cooperativas de transformar el trabajo en la economía informal en trabajo con protección legal integrado a la vida económica principal de un país.

En las conclusiones se propuso asimismo evitar que se creen cooperativas cuya mera finalidad sea evadir las normas de empleo y la legislación laboral, algo que se observó durante las discusiones y que el grupo de los trabajadores calificó de “falsas cooperativas”.

Se incluirá la cuestión de “Promoción de las cooperativas” en el orden del día de la Conferencia Internacional del Trabajo del año próximo con miras a que se adopte una Recomendación.

Desde los escaños de los trabajadores
Bill Jordan, Secretario General de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), haciendo uso de la palabra ante los delegados de la Conferencia, enfatizó que las normas fundamentales del trabajo y los principios y derechos básicos que figuran en la Declaración de la OIT “representan un piso y no un plafón en el concepto evolucionista de trabajo decente. Las normas incluidas en la Declaración, junto con un nivel razonable de protección social, salarios y normas decentes en materia de salud y seguridad son “las exigencias básicas del trabajo decente”, afirmó el líder de la CIOSL. El Sr. Jordan considera que no es posible contemplar la posibilidad de un enfoque en dos tiempos, en el que primero se creen puestos de trabajo de cualquier tipo con la esperanza de que luego mejore la calidad. “Se debe cuidar la cantidad y la calidad desde el comienzo”, puntualizóJordan.

Willy Thys, Secretario General de la Confederación Mundial del Trabajo (CMT), considera que la OIT debería ayudar a “evitar la privatización de la legislación laboral”. “La CMT no puede aceptar que se transforme una obligación en una posibilidad”. El Sr. Thys estaba haciendo con ello referencia al informe del Director General que, en su opinión, promueve los códigos de conducta y las iniciativas privadas voluntarias más que las normas con fuerza de ley. “Los miembros de la organización, por el mero hecho de pertenecer a ella, tienen la obligación de respetar, promover y aplicar los derechos fundamentales”, declaró. El Sr. Thys denunció asimismo que se está prestando excesiva atención a la “economía del conocimiento” cuando la mayoría de los trabajadores del mundo están en otros sectores, especialmente en la economía informal.

El Secretario General de la Federación Sindical Mundial (FSM), Sr. Alexander Zharikov, manifestó que consideraba que la cuestión de principio que se plantea a la OIT es la aplicación de los Diez Compromisos adoptados en Copenhague en 1995. Criticó el lenguaje utilizado en el informe por el que la OIT se identificaría con cierto sistema político y denunciaría otros, refiriéndose con ello principalmente al llamamiento que se hace en el informe “para que los gobiernos dejen de optar por estructuras sindicales únicas”.

En nombre de la Organización de la Unidad Sindical Africana, Demba Diop pidió a la OIT que sea “más activa” al garantizar el reconocimiento de los derechos y libertades de los trabajadores migrantes africanos en los países de acogida, especialmente en Europa. Sostuvo que “es inconcebible que hoy sean víctima de injusticia los millones de trabajadores migrantes, que en los países desarrollados siempre han realizado las tareas más difíciles y peligrosas”. El Sr. Diop pidió también a los Estados Miembros de la OIT que elaboren un sistema de normas que garantice los derechos fundamentales de la mujer y que en las normas laborales se tomen mayores disposiciones para proteger especialmente a las mujeres durante el embarazo y la maternidad.

La OIT presenta un nuevo repertorio de recomendaciones prácticas sobre el VIH/SIDA
Refiriéndose a los nuevos datos que revelan que unos 23 millones de trabajadores en el mundo están actualmente infectados por el VIH/SIDA, el Director General de la OIT, Juan Somavia, presentó oficialmente, durante la Asamblea General sobre el VIH/SIDA, un Repertorio de recomendaciones prácticas sobre el VIH/SIDA y el mundo del trabajo, que no tiene precedentes.

El Repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT proporcionará a los trabajadores, empleadores y gobiernos nuevas directrices globales, basadas en las normas internacionales del trabajo, para tratar el VIH/SIDA y sus repercusiones en la empresa, la comunidad y en el plano nacional en donde se producen la mayor parte de las infecciones.

«Este Repertorio se centra en el mundo del trabajo por encontrarse allí tantas personas infectadas por el VIH» dijo el Sr. Somavia. «De los 36 millones de personas infectadas en el mundo por el VIH, estimamos que como mínimo 23 millones, (tres cuartos) son personas económicamente activas de edades comprendidas entre 15 y 49 años, a menudo las más productivas, personas en la flor de la vida».

Los nuevos datos de la OIT preparados para el período extraordinario de sesiones sobre el SIDA muestran que de los 23 millones de personas que se estima sufren del VIH/SIDA, unos 17,5 millones, la gran mayoría, se encuentran en 43 países africanos en los que, dijo el Sr. Somavia, la epidemia del VIH ha creado «un estado de emergencia». Los datos correspondientes a otras regiones del mundo revelan que en Asia existen unas 3,5 millones de personas con VIH, en América del Norte 700.000, en el Caribe 226.000, en América Latina 416.000 y en Europa 543.000.

Noticias breves de la Conferencia:

  • La CIOSL cuestionó ante la Comisión de Credenciales de la Conferencia la legitimidad de las delegaciones de Yugoslavia y Birmania y manifestó dudas en cuanto a la representatividad de los delegados de los trabajadores de los Emiratos Árabes Unidos, Kiribati, Arabia Saudita y Qatar. Puso asimismo en tela de juicio la legitimidad de la delegación gubernamental de Fiji y cuestionó la negativa del gobierno de Bielorrusia de cubrir los gastos de viaje de sus delegados trabajadores.
     
  • En un informe especial que la CIOSL emitió durante la Conferencia, se puso de relieve la lamentable situación de los derechos sindicales existente en Swazilandia, señalando la grave represión antisindical de los últimos meses.
     
  • En un informe sobre trabajo forzoso que publicó la Confederación Mundial del Trabajo (CMT) durante la Conferencia, se denunciaba la actual realidad de ese flagelo y se planteaban formas de acabar con él. A corto plazo, en el informe se proponen medidas a tomar en los medios de comunicación (“conocer y hacer conocer a la opinión pública el carácter persistente de la esclavitud”), en la legislación (“a fin de que la ley castigue esas prácticas y condene a quienes las perpetran”) y finalmente en la ética (“para que se trate a todos los seres humanos como tales, con la debida dignidad”).
     
  • En una conferencia de prensa que resumió los resultados de la Conferencia de la OIT, Willy Thys, Secretario General de la CMT, declaró que su organización propondría la idea de un consejo de seguridad social y económica. Dicha idea se discutirá en el congreso mundial de la organización que se llevará a cabo en el curso de este año en Bucarest.
     
  • En una declaración que adoptó el Grupo de los Trabajadores se acusó al gobierno de Indonesia de no haber cumplido con su labor de proveer a una resolución equitativa y justa de los conflictos laborales. La declaración hacía específicamente referencia a un conflicto que tuvo lugar en el hotel Jakarta Shangri-La, conflicto en el curso del cual la patronal despidió a 600 afiliados sindicales y les propuso devolverles sus puestos de trabajo con la condición de que aceptaran abandonar su afiliación sindical. Sindicalistas indonesios –que integraban la delegación de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, la Agricultura y la Hotelería (UITA), cuya sede está en Ginebra-, comunicaron al Grupo de los Trabajadores diversos pormenores del caso.
     
  • Haciendo uso de la palabra ante el Grupo de los Trabajadores, un dirigente sindical bielorruso comunicó que un nuevo decreto presidencial declara ilegal toda reunión sindical en vísperas de elecciones presidenciales y que se han intensificado las amenazas y los chantajes contra militantes. Hablando en nombre del Grupo de los Trabajadores, Bill Brett, su portavoz en la Conferencia, habló de una “situación extrema en Bielorrusia en lo concerniente a violaciones de los derechos sindicales”. Las evidencias de hostilidad del Presidente Lukashenko hacia los sindicatos independientes figuran en detalle en un vídeo de 30 minutos que se mostró hoy a los delegados de la Conferencia por iniciativa de la Oficina de Actividades para los Trabajadores de la OIT.
     
  • El Grupo de los Trabajadores pidió a los gobiernos de España y de Argentina que asumieran la responsabilidad para salvar a Aerolíneas Argentinas S.A., empresa que está al borde de la quiebra con lo que corren peligro los puestos de trabajo de 7.000 trabajadores. Aerolíneas Argentinas S.A. es propiedad del Estado español a través de una empresa pública, SEPI. No obstante, los sindicatos declararon que el gobierno argentino, que autorizó en 1990 la privatización de la empresa, también tiene responsabilidad en esto. Hasta el momento, un plan de emergencia de SEPI para salvar la empresa que implica reducir personal, bajar los salarios y los costos y renegociar las enormes deudas de la empresa, no logró convencer a los sindicatos que temen por el futuro de la empresa misma.
     
  • Transcurrido un año desde que la Conferencia Internacional del Trabajo adoptara el Convenio No. 183 sobre protección de la maternidad en el entorno laboral, solamente dos Estados lo han ratificado. Durante la Conferencia de este año, la CMT anunció la realización de una campaña mundial para promover la ratificación y aplicación del Convenio. Se invitó a unirse a la campaña a las organizaciones miembros de la CMT, como así también a otras organizaciones interesadas en la suerte de las trabajadoras.
     
  • El trabajo carcelario es una de las cinco excepciones estipuladas en el Convenio No. 29 de la OIT sobre prohibición del trabajo forzoso pero, lamentablemente, esta disposición estatutaria ha abierto las puertas a todo tipo de abusos. En un informe que la CIOSL emitió durante la Conferencia se explica que, desde las empresas mixtas formadas por empresas privadas y autoridades públicas hasta la completa privatización del sistema carcelario, se está manejando cada vez más a las instituciones penitenciarias como meros negocios en detrimento de sus internos, cuyos derechos básicos se violan sistemáticamente.
     
     
     



Newsletter index
Creada por LD. Aprobada por MS. Ultima actualización: 11 de julio de 2001