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"Los derechos sindicales son derechos humanos" Boletín electrónico de la oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV), OIT
Núm. 5/03
30 de junio de 2003
Índice de materias
La OIT reafirma su papel de "reguladora social" frente a la pobreza, las desigualdades y la represión
La pobreza no es ineluctable, es una cuestión de políticas
Informe global sobre la discriminación
Derechos en el trabajo
La seguridad de la gente de mar
Salud y seguridad en el trabajo
Relación de trabajo
Recursos humanos
Trabajadores palestinos
Elecciones
La OIT reafirma su papel de "reguladora social" frente a la pobreza, las desigualdades y la represión
La lucha contra la pobreza es realmente el meollo del mandato de la OIT y su estructura tripartita única la coloca en una posición ideal para librar ese combate y desarrollar políticas eficaces frente a las fallas de la mundialización. Éste es el mensaje que resalta con fuerza de la 91ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo que terminó en Ginebra el 19 de junio. La Conferencia es un verdadero parlamento mundial del trabajo y los alrededor de 2.700 delegados y asesores de los gobiernos, organizaciones de empleadores y organizaciones sindicales de los 176 países miembros de la Organización sentaron las bases de nuevas normas internacionales que reforzarán la protección de los trabajadores en distintos ámbitos. Colocaron asimismo en su punto de mira a distintos países por no respetar las reglas internacionales promulgadas por el más antiguo de los organismos especializados de las Naciones Unidas. Presidió la Conferencia el Sr. Michael Christopher Wamalwa, Vicepresidente y Ministro de Trabajo de Kenya, quien contó con la asistencia de tres Vicepresidentes: los Sres. Bryan Noakes (empleadores) de Australia, Tomasz Wojcik (trabajadores) de Polonia, y Muzahem Al Muhaisin (gobiernos), Ministro de Trabajo de Jordania.
La pobreza no es ineluctable, es una cuestión de políticas
"No podemos contemplar pasivamente la disparidad entre las islas de la abundancia y los océanos de pobreza", es lo que declaró en Ginebra el Presidente de Brasil, Luiz Inacio da Silva (Lula), en vísperas de la apertura de la Conferencia Internacional del Trabajo. Reclamando "cambios reales", subrayó que "no es una coincidencia que pronuncie hoy ante la OIT mi primer discurso ante las Naciones Unidas en nombre de este nuevo Brasil". Unos días más tarde, ocupando la tribuna de la Conferencia, el Presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, afirmaba que la economía mundial tiene los recursos necesarios para erradicar la pobreza. "La pregunta que debemos responder es por qué esos recursos no son utilizados para lograr esta meta...". "El trabajo y los trabajadores son esenciales para la prosperidad humana", dijo el Rey Abdullah II de Jordania ante la Conferencia, donde planteó que la guerra contra las carencias debe ser ganada para "cicatrizar las divisiones y la desesperanza que alimentan la violencia en el mundo". "La gente joven que está desesperada por oportunidades y esperanza, se ve a si misma y a sus sociedades condenadas a la pobreza, las crisis sanitarias, el analfabetismo y otros problemas", dijo el Rey Abdullah II. "¿Para alguien es una sorpresa que estas comunidades puedan convertirse en centros de reclutamiento para extremistas?".
La lucha contra la pobreza ha ocupado el centro de los debates durante toda la asamblea anual de la OIT. Dando el tono de los mismos estaba un informe del Director General, Sr. Juan Somavia, en el que se esbozaban líneas de acción para una lucha efectiva contra la pobreza gracias al trabajo decente (véase Derechos humanos en el trabajo núm. 4).
"Es muy alentador observar esta toma de conciencia de que el trabajo decente no es solamente un fin en sí mismo sino también una manera de alcanzar objetivos importantes como la erradicación de la pobreza", declaró el Sr. Somavia al finalizar un debate en el que habían participado cerca de 300 delegados. "La acción de la OIT se hace extremadamente útil en vista de las dificultades políticas con las que chocan numerosos países", subrayó.
Los delegados de los trabajadores se mostraron satisfechos por el lugar acordado al temario sobre trabajo decente, al tripartismo y al diálogo social, como así también a la libertad sindical, entre los medios importantes de lucha contra la pobreza. Varios de ellos subrayaron el papel exclusivo que debe o debería desempeñar la OIT en el sistema de organizaciones internacionales para poder dar un nuevo rumbo a la mundialización, el de la justicia social.
Durante una reunión especial con todo el Grupo de los Trabajadores, el Sr. Somavia recordó que el mandato de la OIT le indica tratar todas las cuestiones que atañen a la justicia social, incluyendo las económicas y financieras, como así también hacer propuestas políticas al respecto. "Estoy convencido de que la principal falla de la mundialización como la conocemos actualmente radica en su incapacidad de reducir el desempleo y la economía informal", declaró el Director General, afirmando el papel motor que la OIT pretende desempeñar en ese debate. "Tenemos el mandato necesario, una red única, tripartismo, reuniones anuales y una capacidad institucional que nos permite hacerlo", concluyó.
Informe global sobre la discriminación
El Sr. Leroy Trotman, haciendo uso de la palabra en nombre del Grupo de los Trabajadores durante el debate interactivo consagrado al informe global titulado "La hora de la igualdad en el trabajo", pidió que el Consejo de Administración lanzara un plan de acción que apuntara a todas las formas de discriminación. Hizo hincapié en la discriminación basada en el sexo y en la raza, que persisten en todo el mundo, y recordó la necesidad de luchar para que se ratifiquen y respeten los Convenios núm. 111 sobre la discriminación en el empleo y la ocupación y el núm. 100 sobre la igualdad de remuneración. Habló asimismo de las distintas discriminaciones que afectan a los trabajadores con discapacidades, a los trabajadores enfermos, a las personas seropositivas, a los jóvenes y a los trabajadores de edad, recordando a la OIT que estudie y difunda las buenas prácticas para combatir la discriminación en todos esos ámbitos.
Con respecto a la igualdad en el empleo y a la igualdad de remuneración, manifestó su deseo de que se realice un esfuerzo mundial bajo los auspicios de la OIT para promover legislaciones eficaces que exijan que la carga de la prueba corresponda al empleador o a la empresa acusada de discriminación.
El Sr. Trotman invitó asimismo a la OIT a dar ella misma el ejemplo y a instaurar en su seno programas de acción positiva.
Muchos delegados hicieron notar la conexión entre pobreza y discriminación, apuntando que ésta afecta la autoestima y genera frustración e impotencia.
En la discusión se destacó la importancia de contar con una base legal para combatir la discriminación, así como de la igualdad en el lugar del trabajo. También se hizo notar que a pesar de décadas de esfuerzos las mujeres, y las minorías raciales y étnicas aún no han logrado igualdad de oportunidades y de trato. En le debate también se afirmó que la discriminación es una causa importante de la pobreza, y que nuevas formas de discriminación están apareciendo basadas en edad, orientación sexual, VIH/SIDA, y discapacidad física.
En un informe distribuido durante la Conferencia, las Federaciones Sindicales Internacionales deploraron que en el informe global no se mencione la discriminación que afecta en las empresas a los representantes sindicales y a los afiliados a organizaciones sindicales..
Derechos en el trabajo
Belarús, Birmania (Myanmar) y Colombia fueron objeto de especial atención por parte de los delegados trabajadores debido a las graves violaciones de la libertad sindical que persisten en esos países. Los delegados trabajadores reclamaron que se estableciera una Comisión de Encuesta sobre la libertad sindical en Belarús, donde el régimen del Presidente Lukaschenko tomó el control de la federación nacional de sindicatos y la utiliza ahora para reforzar su poder. Hasta el momento, dicho régimen se ha negado a aplicar las recomendaciones de la OIT con respecto al trato que da a los sindicalistas independientes. En su sesión de noviembre de 2003, el Consejo de Administración de la OIT examinará la queja oficial de los delegados trabajadores.
En lo concerniente a Birmania, el Director General de la OIT, presentando su informe ante la conferencia, pidió "la liberación inmediata" de la jefa de la oposición Aung San Suu Kyi y que se tomen medidas para terminar con el trabajo forzoso. La Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia llevó a cabo una sesión especial sobre el trabajo forzoso en Birmania y lamentó la falta de progresos en ese ámbito, señalando que esa práctica continuaba siendo generalizada. Dicha Comisión subrayó asimismo el clima de incertidumbre e intimidación que reinaba en el país a raíz de la detención de la Sra. Aung San Suu Kyi y de las denuncias de asesinato y desaparición de una cantidad no determinada de personas. La Comisión de Normas estimó que no estaban dadas las condiciones para la puesta en práctica del plan de acción contra el trabajo forzoso convenido con la OIT.
Examinando la situación de la libertad sindical en Birmania, la Comisión de Aplicación de Normas lamento asimismo la falta total de progresos en ese ámbito.
Los casos de Belarús y Birmania, con respecto a la libertad sindical, fueron consignados en párrafos especiales del informe de la Comisión de Normas por "falta continua de aplicación". Los párrafos especiales constituyen un procedimiento que se reserva para los casos de violaciones graves y continuas de los derechos de los trabajadores.
A pesar de la grave situación de Colombia, donde el año pasado fueron asesinados 184 sindicalistas, la Comisión de Normas no adoptó ningún párrafo especial para ese país, como reclamaban los delegados trabajadores. En efecto, los empleadores y la mayoría de los gobiernos se opusieron a ello. No obstante, la Comisión "condenó una vez más con la mayor firmeza los asesinatos y secuestros de sindicalistas..." Los empleadores subrayaron que no respaldaban ni la propuesta de un párrafo especial ni el establecimiento de una comisión de encuesta por estimar que "la cooperación técnica constituye el mejor instrumento para alcanzar esos objetivos". En una declaración, Luc Cortebeeck, portavoz de los trabajadores de la Comisión lamentó enérgicamente unas conclusiones que dan la impresión de que "hubiera dos parámetros diferentes, lo que socava la autoridad moral de esta Comisión y del sistema de control" de la OIT. En el curso de la sesión que tuvo lugar inmediatamente después de la Conferencia, el Consejo de Administración rechazó un pedido del Grupo de los Trabajadores para que se creara una comisión de encuesta. Todos los miembros del Grupo de los Trabajadores votaron en pro de la comisión de encuesta pero la mayoría de los gobiernos - con la destacada excepción de Sudáfrica- y el conjunto del Grupo de los Empleadores se negaron a respaldar esa propuesta. "Una misión de encuesta habría permitido sacar a relucir la verdad y hubiera contribuido en gran medida a poner término al reino del terror en Colombia", declaró Dan Cunniah, secretario del Grupo de los Trabajadores, manifestando la decepción de su grupo y recordando que el gobierno colombiano se comprometió en la OIT a poner fin a la impunidad de que gozan los asesinos de sindicalistas.
En total, la Comisión de Aplicación de Normas de la Conferencia se ocupó de casos de violaciones de derechos ocurridos en 25 países.
La situación de Camerún, Libia, Mauritania y Zimbabwe fue objeto de párrafos especiales del informe. La Comisión le pidió al Gobierno de Libia "adoptar medidas específicas y concretas con miras a lograr la plena conformidad de la legislación" con el Convenio sobre la igualdad de trato (seguridad social), 1962 (Núm. 118)" y a asegurar así "la observancia plena de los principios de igualdad de trato en el campo de la seguridad social". En efecto, la Comisión deploró las diferencias de trato entre los trabajadores nacionales y los trabajadores extranjeros en lo relativo a las prestaciones de seguridad social, cosa que es contraria al convenio.
Con respecto a la aplicación por parte de Mauritania del Convenio núm. 29 sobre el trabajo forzoso, 1930, la Comisión expresó "su profunda preocupación por la persistencia de situaciones que tipifican graves violaciones a la prohibición de trabajo forzoso".
En el caso de Camerún, la Comisión instó al gobierno a "que se modificara urgentemente la legislación para garantizar que los trabajadores, tanto en el sector privado como en el público, pudieran constituir y administrar libremente sus organizaciones sin intervención de la autoridad pública".
En el caso de Zimbabwe, la Comisión hizo notar "continuas violaciones" al Convenio sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949 (núm. 98), y le pidió al Gobierno de ese país que acepte una misión de contactos directos de la OIT para examinar la situación en el terreno e informar a la Comisión sobre el desarrollo legislativo de este tema y otros asuntos relevantes.
Diversos países aceptaron misiones de contactos directos para examinar la manera de mejorar problemas de aplicación de ciertos convenios que, según la Comisión, planteaban problemas.
La Comisión tomó nota de la persistencia de situaciones caracterizadas por el pago diferido de los salarios, prácticas abusivas en la materia y erosión gradual de la protección de los salarios reclamando salarios adeudados en casos de bancarrota en numerosos países. La discusión sobre el estudio de conjunto preparado por la Comisión de Expertos confirmó el carácter perfectamente adaptado de las normas ad hoc de la OIT (Convenio núm. 95 y Recomendación núm. 85) y la necesidad de promover los demás instrumentos relativos al tema, como el Convenio núm. 173.
La seguridad de la gente de mar
La OIT ha creado un nuevo sistema de identificación de la gente de mar en forma de un convenio internacional adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo. Respondiendo inicialmente a un pedido del gobierno estadounidense que deseaba reforzar la seguridad en los puertos y en el transporte marítimo, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre, la Cumbre del G8 de Evian (Francia) había respaldado la necesidad de un convenio internacional. Dicha Cumbre, en su comunicado sobre la seguridad en los transportes, subrayó la necesidad "de poner a punto, en el seno de la Organización Internacional del Trabajo, un documento de identidad seguro y verificable para la gente de mar".
El nuevo convenio sobre los documentos de identidad de la gente de mar, adoptado por 392 votos a favor y 20 abstenciones, sustituye al Convenio núm. 108 de la OIT adoptado en 1958. El mismo establece un sistema de identificación más riguroso con el propósito de contar con mayor seguridad contra el terrorismo, al mismo tiempo que se garantiza a los trabajadores - que suman 1,2 millón en el mundo- la libertad de movimiento requerida para su bienestar y para el desarrollo de su profesión, y se facilita el comercio internacional. "En el curso de las negociaciones, se puso de manifiesto la necesidad de equilibrar las preocupaciones legítimas de los Estados en lo relativo a su seguridad con las necesidades de la gente de mar", señaló Jerry Zellhoefer, hablando en nombre del Grupo de los Trabajadores durante la presentación del informe de la Comisión para su adopción por parte de la Conferencia. "Una de las cuestiones que más nos preocupaba - continuó diciendo el Sr. Zellhoefer - era la de que el nuevo instrumento fuese compatible con el derecho internacional, especialmente en lo relativo al permiso para bajar a tierra y, a nuestro juicio, esto se ha logrado". En efecto, el nuevo convenio estipula diversas disposiciones para facilitar los permisos de bajar a tierra (exenciones de visados), las operaciones de tránsito y de transferencia de la gente de mar. El conjunto del Grupo de los Trabajadores destacó la importancia de esa reivindicación. "En determinados países, tener un visado es un requisito previo para que la gente de mar logre un empleo. Al mismo tiempo, se encuentra con problemas a la hora de obtener un permiso para bajar a tierra. Esto afecta a su capacidad para encontrar un empleo, para disfrutar de un trabajo decente y para mantener el contacto con su familia durante los largos meses que dura su servicio", resumió un delegado trabajador de la India. "Hoy día, muchos marinos son tratados como criminales o terroristas, pese a que una vez que se embarcan se espera que cumplan a rajatabla el nuevo régimen de seguridad marítima", agregó.
El convenio fija los parámetros básicos, relegando a sus anexos la definición de los detalles, como por ejemplo la forma precisa del documento de identidad, para que los mismos se puedan adaptar fácilmente a las nuevas necesidades. Una de las principales características del nuevo documento, sobre la cual hubo acuerdo total, será su representación biométrica basada en una huella digital. En una resolución que acompaña al Convenio, se pide al Director General de la OIT que tome rápidamente medidas para elaborar "una representación biométrica mundial interoperable, en cooperación principalmente con la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI)". Otras dos resoluciones, también adoptadas por la Conferencia dentro del marco de la discusión sobre la seguridad de la gente de mar, tratan sobre el trabajo decente para la gente de mar y sobre la cooperación técnica en materia de establecimiento de los documentos de identidad para la gente de mar.
El Grupo de los Trabajadores deploró que los empleadores y los gobiernos se hubieran opuesto a la propuesta de entregar este nuevo documento de identidad sin costo alguno para la gente de mar misma. Pidió al Director General de la OIT que siguiera de cerca esta cuestión para asegurarse de que los marinos no sufran discriminación en esta cuestión.
"El transporte marítimo es una industria mundial que requiere normas mínimas mundiales para garantizar un trabajo decente a la gente de mar", señaló el delegado trabajador ruso en su intervención con respecto al informe. "Corresponde ahora a los Estados miembros hacer su parte ratificando rápidamente el nuevo instrumento", declaró. Numerosos delegados remitieron este mensaje al gobierno estadounidense que fue el que originó el nuevo convenio y que se quisiera fuera uno de los primeros países que lo ratifiquen.
Salud y seguridad en el trabajo
Los delegados llegaron a un acuerdo sin precedentes con respecto a una estrategia global en el ámbito de la salud y la seguridad en el trabajo, que reclama una acción mundial "coherente y apuntada hacia blancos precisos" para reducir la cantidad de personas muertas, heridas o enfermas en el mundo obrero.
La OIT estima que unos 2 millones de personas mueren anualmente por causas relacionadas con el trabajo, de las cuales 354.000 son accidentes fatales. Además, todos los años se registran 270 millones de accidentes laborales y 160 millones de casos de enfermedades profesionales.
La estrategia global, aprobada por los gobiernos, empleadores y trabajadores, se pondrá en práctica a través de un plan de acción basado en dos pilares esenciales: el primero de ellos estipula la introducción de una "cultura de prevención en materia de seguridad y salud", que reclama garantizar el derecho de un entorno laboral salubre y exento de peligros y eso mediante un acuerdo entre los interlocutores sociales de la OIT que defina derechos, responsabilidades y deberes y que dé prioridad absoluta a la prevención.
El segundo pilar apunta al desarrollo de una herramienta integrada en materia de seguridad y salud en el trabajo para ayudar a los miembros tripartitos de la Organización a convertir en realidad dicha estrategia global. Entre otras cosas, allí figura la elaboración de un instrumento promocional que coloque la seguridad y la salud entre las primeras preocupaciones de los Estados miembros y la utilización de una asistencia técnica y una cooperación centradas en la puesta en práctica, por parte de los gobiernos - en estrecha colaboración con los empleadores y los trabajadores-, de programas nacionales por la seguridad y la salud en el trabajo. Si el Consejo de Administración así lo decidiera, la elaboración de tal instrumento se emprenderá durante la Conferencia de 2005. "La definición y descripción de una cultura de prevención en materia de salud y seguridad es una parte fundamental del programa, especialmente por cuanto se refiere a los derechos de los trabajadores y a la importancia de prevenir los peligros antes de que ocurran, en vez de intentar controlarlos después de que han surgido", declaró David Bennett, portavoz del grupo de los trabajadores de la Comisión de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Recordó asimismo que en la construcción muere una persona cada cinco minutos, y en la agricultura, una cada tres minutos. Mueren también niños, víctimas de toda una serie de peligros relacionados con el lugar de trabajo y del envenenamiento por pesticidas, a pesar de que, como señaló, "todas esas causas se podrían evitar".
El plan de acción que adoptó la Conferencia estipula asimismo la instauración de una campaña internacional anual (jornada o semana mundial por la seguridad y la salud) para originar una más amplia toma de conciencia sobre la importancia de la seguridad y la salud en el trabajo. En el documento se puntualiza que tal iniciativa debería respetar la celebración en conmemoración de los trabajadores que el movimiento sindical lleva a cabo todos los 28 de abril y debería "promover el derecho de los trabajadores a un entorno laboral seguro y salubre", recordó David Bennett.
Relación de trabajo
La Comisión sobre la Relación de Trabajo llegó a una serie de conclusiones y reclamó principalmente a la OIT que preparara una recomendación sobre la relación de trabajo. El texto preconiza la flexibilidad 'para tomar en cuenta la diversidad de las tradiciones y de los sistemas de relaciones económicas, sociales, jurídicas y profesionales" y subraya el carácter "dinámico" de la relación de trabajo, que deberá cambiar y adaptarse a los nuevos desafíos del mercado laboral.
"Hemos establecido ahora una sólida base para que la OIT atienda a toda una serie de cuestiones fundamentales que se refieren a las protecciones que necesitan millones de trabajadores", afirmó el Sr. Ebrahim Patel, portavoz de la Comisión sobre la Relación de Trabajo.
En sus conclusiones, trabajadores, empleadores y gobiernos reclaman que en esta recomendación se preste especial atención a la relación de trabajo "disfrazada" (el asalariado al que, intencionalmente, no se trata como tal) y a los mecanismos apropiados para garantizar a las personas implicadas en una relación de trabajo el beneficio de la protección que les corresponde a escala nacional.
"Cuando se habla de relaciones de trabajo disfrazadas se está haciendo referencia a las situaciones en que un empleador trata a una persona, que es su empleado, como una persona que no es su empleado, para disimular su verdadera situación legal", se indica en las conclusiones que adoptó la Conferencia. El Sr. Patel recordó que tal sistema "a veces toma la forma de un falso empleo independiente, una falsa subcontratación o el establecimiento de seudocooperativas y puede privar al trabajador de la protección a la que tiene derecho o permitir que la empresa eluda sus obligaciones en lo concerniente a pagar impuestos o contribuciones a la seguridad social".
Con respecto a esto, el portavoz del Grupo de los Trabajadores hizo hincapié en el párrafo núm. 23 de las conclusiones donde se habla de que las legislaciones nacionales instauren "una presunción legal de la existencia de la relación de trabajo", incumbiendo en este caso al empleador la carga de la prueba.
En el consenso logrado se subraya que la futura recomendación debe "evitar todo conflicto entre las relaciones contractuales auténticamente independientes y las verdaderamente comerciales". Corresponderá al Consejo de Administración de la OIT inscribir esta cuestión en el temario de una próxima Conferencia Internacional del Trabajo.
Recursos humanos
La Conferencia llevó a cabo una primera discusión de una nueva norma internacional del trabajo que tratará sobre el desarrollo de los recursos humanos. Ese nuevo instrumento reemplazará a la Recomendación núm. 150 de la OIT sobre desarrollo de los recursos humanos, adoptada en 1975. En sus conclusiones sobre el contenido de la futura recomendación, la Comisión de los Recursos Humanos estima que ese desarrollo es un elemento esencial de la respuesta que se debe dar para facilitar la formación permanente y la empleabilidad y pide a todos los asociados, gobiernos y sector privado, que renueven su compromiso en pro de la educación, la formación y el aprendizaje permanente.
Según las conclusiones que adoptó la Conferencia, el nuevo instrumento debería tener un preámbulo en el que se reconozca "que la educación, la formación y el aprendizaje permanente contribuyen sobremanera a promover los intereses de las personas, de las empresas, de la economía y de la sociedad en general". La realización de esos objetivos implica "el compromiso explícito de que los gobiernos refuercen la inversión en materia de educación y formación en todos los niveles, del sector privado de formar a los asalariados y de las personas de desarrollar sus propias aptitudes y sus carreras laborales".
"El grupo de los trabajadores toma nota con satisfacción de que la educación y la formación son ampliamente reconocidas como un derecho que debe estar al alcance de todos los trabajadores", declaró la Sra. Halimah Yacob, portavoz de los trabajadores de la Comisión de los Recursos Humanos. Se regocijó por el vínculo directo que se estableció en las conclusiones con otros instrumentos, entre ellos, la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social. Finalmente, la Sra. Halimah hizo referencia a la necesidad que se expresa en las conclusiones de acordar especial atención a las personas con necesidades especiales en materia de acceso a formación y a trabajo decente, mencionando principalmente a los trabajadores migrantes y la necesaria igualdad de oportunidades en el ámbito de la educación y la formación para los hombres y las mujeres. "Se trata de un aspecto importante de la lucha contra la pobreza y la exclusión social", subrayó la portavoz de los trabajadores. En su opinión, en todo caso, las conclusiones indican claramente que "la educación y la formación son demasiado importantes como para dejarlas en manos del sector privado".
Trabajadores palestinos
El año pasado, la situación económica y social volvió a deteriorarse gravemente en los territorios ocupados originando, con el aumento del desempleo y la disminución de los ingresos, "una crisis humanitaria sin precedentes", indica el informe del Director General de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), que se discutió durante una sesión especial de la Conferencia Internacional del Trabajo. En el documento se señala, asimismo, que la situación actual "hundió a la economía israelí en una recesión sin precedentes": en 2002 se registró por segundo año consecutivo un crecimiento negativo del Producto Interno Bruto (PIB).
El período transcurrido desde junio de 2002 hasta mayo de 2003 se caracterizó por "una profundización de la crisis económica y social en los territorios ocupados", indica el informe, que señala además que, en 2002, el desempleo siguió creciendo (entre 31 y 38 por ciento) y que la disminución acumulada de ingresos por habitante alcanzó el año pasado "el impresionante índice" de 47,7 por ciento con respecto al de 1999.
Según ciertas estimaciones, el 60 por ciento de la población de los territorios ocupados (es decir, cerca de dos millones de personas) vivían en 2002 con menos de 2,15 dólares diarios, indica el informe, que explica: "las severas restricciones que pesan sobre el movimiento de personas y de bienes dentro de los territorios ocupados y entre esos territorios e Israel originaron una baja espectacular del consumo, de los ingresos y del empleo, como así también una contracción sin precedentes de la actividad económica, tanto de la producción y del comercio como de las inversiones". "La situación actual es inaceptable y hay que ponerle término", afirma el informe.
Sin embargo, el informe señala que desde comienzos del año la situación parece estar dando un "giro" debido a los sucesos políticos en el terreno y a la "hoja de ruta" propuesta por el cuarteto (ONU, Unión Europea, Estados Unidos y Rusia), que prevé la creación de un Estado palestino y el fin del conflicto en un plazo de dos años.
El debate que tuvo lugar en la Conferencia reflejó la amplia gama de opiniones de las delegaciones tripartitas de la OIT. Reconociendo los esfuerzos desplegados por la OIT para reforzar las capacidades de acción en Palestina, los diferentes oradores hicieron hincapié en la necesidad de ampliar la asistencia de la OIT en materia de cooperación técnica para estimular el empleo, combatir la pobreza y reforzar la actividad de los interlocutores sociales y del Ministerio de Trabajo de la Autoridad Palestina. Manifestaron asimismo la esperanza de que la "hoja de ruta" de la ONU, la Unión Europea, los Estados Unidos y Rusia dé cierto impulso a los esfuerzos políticos con los que se busca restablecer la paz en esa región.
El debate puso de relieve el papel desempeñado por la OIT en pro de un diálogo que ayudaría a restablecer la confianza entre todas las partes de la región. Muchas de las personas que hicieron uso de la palabra confirmaron su respaldo a la iniciativa de la Organización de crear "un Fondo Palestino por el Empleo y la Protección Social". Ejercieron presión sobre la OIT y la comunidad internacional de donantes para hacer que dicho Fondo sea totalmente operativo. Numeroso delegados trabajadores intervinieron en el debate manifestando su solidaridad con los trabajadores de Palestina y de Israel, resaltando que en tiempos de guerra y de conflicto siempre son los trabajadores quienes pagan el precio más alto.
Elecciones
El Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) que se reunió inmediatamente después de la Conferencia, eligió a Eui-Yong Chung, embajador de la República de Corea, para presidir el período de reuniones de 2003-2004. El embajador Chung reemplaza a Lord Brett, del Reino Unido, quien ejerció la presidencia del Consejo de Administración durante el período 2002-2003. En junio de 2002 el Sr. Chung había sido elegido como Vicepresidente del Consejo de Administración. El nuevo Presidente es miembro ex oficio de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización y desempeñó un papel importante en las negociaciones de la OMC. Antes de llegar a Ginebra en 2001 para representar a su país, fue viceministro de Comercio.
Leroy Trotman, Secretario General del Sindicato de Trabajadores de Barbados y vocero del Grupo de los Trabajadores ante el Consejo de Administración, fue elegido Vicepresidente en representación de los trabajadores.
Daniel Funes de Rioja, Presidente del Departamento de Política Social de la Unión Industrial Argentina y Presidente del Grupo de los Empleadores de la Organización de Estados Americanos de 1995 a 1998, fue reelegido Vicepresidente empleador.
Estas tres personas formarán la Mesa del Consejo de Administración durante el período 2003-2004. El Consejo de Administración es el órgano ejecutivo de la OIT y se reúne tres veces por año en Ginebra. Toma decisiones sobre la política de la OIT y determina el programa y presupuesto de la Organización, que se compone de 175 Estados Miembros.
Boletíns
Creada por LO. Aprobada por MS. Ultima actualización: 2 de julio de 2003.
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