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Selección de las contribuciones de los trabajadores
Sr. PATEL, delegado de los trabajadores, Sudáfrica; Vicepresidente trabajador de la Comisión del Desarrollo de Recursos
Humanos de la 88.a reunión de la Conferencia internacional del trabajo, Vicepresidente trabajador
de la Subcomisión de Empresas Multinacionales
del Consejo de Administración de la OIT:
Hay dos realidades que forman el telón de fondo de la Comisión.
Por una parte, se han cumplido las expectativas. Estamos ante una importante revolución del desarrollo y la transmisión de conocimientos e información, que
conecta a las personas a través de las fronteras y de los husos horarios, permite intercambiar datos, experiencias y opiniones a una rápida velocidad, conecta a
ochenta millones de ordenadores con unos 300 millones de usuarios de Internet, un proceso de difusión de conocimientos sin parangón en la historia.
Por otra parte, tenemos un potencial sin desarrollar. Hay millones de adultos analfabetos en el mundo. Es decir, el equivalente de la población de la Unión
Europea, más del doble de la población de los Estados Unidos. Seres humanos que no pueden utilizar los instrumentos que facilitan el conocimiento, ni siquiera
los de la antigua economía.
La Comisión debe elaborar una serie de conclusiones que indiquen qué función desempeñan el desarrollo de recursos humanos y la formación en esas dos
realidades y que permitan explotar el potencial de la enseñanza y la formación para transformar nuestro mundo, nuestra realidad humana y social común, a fin
de que todas las personas puedan desarrollar su pleno potencial y de que cada país pueda tener la capacidad de hacer frente a los retos de los ciudadanos y
de los pueblos.
Las conclusiones de la Comisión son un resultado excelente, un producto de calidad
obtenido en profundos debates detallados realizados en un entorno favorable donde se comparte información, donde se entablan negociaciones. No se trata de una serie de argumentos trillados estructurados sólo para presentar
algo a la Conferencia, sino que es un texto visionario y profundo.
En las conclusiones figuran ciertos conceptos importantes y nuevos, que recogen las reflexiones y las políticas actuales en materia de desarrollo de los recursos
humanos y ofrecen una excelente base para que los países, los empleadores y los trabajadores puedan aprovechar las oportunidades que ofrecen la enseñanza
y la formación.
¿Cuáles son los adelantos más importantes para los trabajadores y las empresas, para los hombres y las mujeres, y para los marginados sociales?
Las conclusiones respaldan el principio de que la experiencia y los conocimientos adquiridos en la universidad de la vida, en la dura escuela del trabajo, en
casa o en la comunidad han de reconocerse. Esto exige que se definan claramente los conocimientos y se convenga en un método para cuantificarlos y
evaluarlos. Las conclusiones proponen que se establezca un marco nacional de calificaciones que integre las distintas formas de adquisición de conocimientos,
desde la educación formal o informal a la experiencia en el trabajo, o el aprendizaje en el empleo. Estos conocimientos serán definidos, evaluados y
certificados. Los conocimientos adquiridos en el trabajo serán reconocidos mediante un sistema nacional de competencia, que servirá de base para que éstos
se reconozcan a fin de obtener el acceso a las instituciones de enseñanza pública y privada.
Las capacidades ocultas deberían ser reconocidas explícitamente, según las conclusiones de la Comisión. Por ejemplo, el paso al sector de los servicios,
dominado por las trabajadoras, depende, por lo general, de una mayor capacidad para comunicarse y para resolver problemas, que no siempre se reconoce
en los sistemas de recompensa. En las nuevas formas de organización, por ejemplo, las estructuras de gestión menos
jerarquizadas, la responsabilidad de la dirección de la empresa pasa en cierta medida a los trabajadores, según las conclusiones. Esto debería reconocerse plenamente y
recompensarse en concordancia.
Las conclusiones constituyen un gran éxito, porque todos estos conocimientos oficiales u oficiosos, escondidos o no, se reconocerán.
Las conclusiones definen la función de la negociación colectiva como instrumento para establecer «estructuras de reconocimiento y de compensación, incluso
de remuneración».
Se trata de reconocer el valor de un sistema de aprendizaje y de trabajo sin fisuras que transforme verdaderamente nuestra economía y nuestra sociedad, y
prevea una formación continua como medio para mejorar constantemente el trabajo y el estilo de vida.
Afortunadamente, las conclusiones instan encarecidamente a que se desarrolle de forma tripartita el sistema de normas.
Las conclusiones reconocen el tremendo potencial que tienen las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones para el desarrollo de las
economías y, para difundir los conocimientos. Reconocen también el peligro que supone el ensanchamiento de la brecha digital, que puede empeorar las
desigualdades respecto de la educación y la formación entre las zonas rurales y las urbanas, entre los ricos y los pobres, entre los que han recibido enseñanza
básica y los que no la han recibido, entre los países desarrollados y los países en desarrollo.
Se han presentado muchas propuestas concretas para elaborar una infraestructura de los conocimientos completa que promueva el acceso para todos a las
oportunidades que abren las tecnologías de la información y de las comunicaciones. Una propuesta especialmente innovadora es alentar a las empresas a
ofrecer ordenadores y el acceso a Internet a los trabajadores en su domicilio a fin de fomentar la difusión de la tecnología de la información y de las
comunicaciones y su acceso en la sociedad. La utilización de esas tecnologías en la educación y en la enseñanza puede mejorar la calidad y el acceso a la
formación. Lo apoyamos plenamente.
Las conclusiones contienen un elemento sustancial sobre el papel de la educación y la formación en el sector no estructurado, elemento en el que debería
basarse todo el trabajo de la OIT en materia de educación en el sector. Se reconoce que la enseñanza no debe impartirse para mantener a la gente en ese
sector o para ampliarlo, sino que junto con otras medidas debería tratar de transformar estas actividades de mera supervivencia en un trabajo decente,
plenamente integrado en la vida económica general del país. Esto reviste suma importancia.
El derecho a la educación y a la formación, a la educación primaria y secundaria de calidad, gratuita, pública y universal para todos los niños queda explícito.
También se reconoce el papel de la formación y la educación en la lucha contra la discriminación y en la promoción de la igualdad social. En las conclusiones
se admite que la educación y la formación son necesarias pero se subraya que no bastan para hacer frente al desafío del problema del desempleo. El párrafo
inicial dice, de forma muy atinada, que uno de los grandes retos de la humanidad a comienzos del siglo XXI es conseguir el pleno empleo, la integración social
y un crecimiento económico sostenido en la economía mundial.
En las conclusiones se pide la adopción de amplias políticas sociales y de empleo que promuevan estos principios y reconozcan la necesidad de combinar las
políticas macroeconómicas que amplían la demanda general en la economía con políticas que fomentan la oferta, por ejemplo, en materia de ciencia y
tecnología, de educación y formación, así como políticas industriales y empresariales, para mejorar la productividad de la economía.
Al mismo tiempo, en las conclusiones se reconoce que unas políticas adecuadas en materia fiscal, de seguridad social y de negociación colectiva son, entre
otros, un medio para repartir los beneficios económicos de forma justa y equitativa y representan un incentivo fundamental para invertir en la formación.
En las conclusiones se señala que para aplicar esas políticas integradas es preciso considerar la posibilidad de establecer una nueva estructura financiera y
social para la economía mundial. Esta cuestión debería ser objeto de estudio en la OIT.
Al Grupo de los Trabajadores le complace especialmente que en el texto de base sobre los desafíos a los que se enfrentan los países en desarrollo, se exija a
la comunidad internacional la adopción de una serie de medidas que abarquen, entre otras cuestiones, programas de alfabetización, desarrollo de
infraestructura, movilización de recursos, alivio y condonación de la deuda, acuerdos justos de transferencia de tecnología, así como el impacto de las políticas
del ajuste estructural en la formación y la educación.
También confiere a los gobiernos de los países en desarrollo la responsabilidad de velar por que los medios de educación y de formación se utilicen para saltar
aceleradamente las etapas que llevan desde el subdesarrollo a la sociedad de la información.
Es en este contexto que las conclusiones aprueban una definición amplia del concepto de empleabilidad, que reconoce la necesidad de articular la educación
con las políticas económicas y sociales más amplias, orientadas al logro del trabajo decente, indispensable para conseguir el pleno valor de la empleabilidad.
La Comisión avanzó mucho al ponerse de acuerdo sobre una combinación de aptitudes de competencias y conocimientos necesaria para la empleabilidad.
Las competencias — uno de los elementos de la empleabilidad — son objetivas y medibles y permiten evitar toda discriminación que podría derivarse de la
aplicación de criterios subjetivos al evaluar la capacidad de los trabajadores.
En las conclusiones se afirma que el coste de la educación y de la formación ha de verse como una inversión, y se analizan algunos mecanismos de financiación
como, por ejemplo, el establecimiento de fondos para la formación profesional, o también un sistema de
imposición de las empresas y sistemas de apoyo la gestión tripartita de estos fondos.
En las conclusiones se reconoce también que medidas como la oferta de servicios de guardería infantil son necesarias para facilitar el acceso a la formación, se
apoya el establecimiento de modelos de referencia para la financiación de la formación profesional y la educación permanente.
Con respecto a los subsidios públicos a las organizaciones de empleadores y a los sindicatos, en las conclusiones se afirma que tales prestaciones pueden
ayudar a desarrollar la capacidad de estos interlocutores sociales para imprimir un sólido carácter tripartito a los sistemas de educación y formación. El
tripartismo está presente en todas las conclusiones. Las conclusiones postulan que la educación y la formación en las relaciones laborales, la educación obrera,
la administración de empresas y la contribución de los interlocutores sociales han de ser parte integrante de la educación básica y la formación profesional. El
Grupo de los Trabajadores considera que la orientación que se da en el último párrafo es una base excelente para una revisión de los instrumentos
internacionales en la materia, mantener los conceptos que siguen siendo válidos e incluir nuevas ideas y un nuevo
consenso en el instrumento. Para concluir, expresamos nuestro aprecio a nuestro presidente, el Dr. Mishra, que condujo nuestros trabajos con gran dignidad y maestría; a la Secretaría, que tanto hizo
para preparar los textos para la Comisión, y al Vicepresidente empleador, Sr. Renique, que mostró un excelente sentido del humor y gran clarividencia en el
cumplimiento del mandato de su Grupo, y contribuyó a forjar unas atinadas conclusiones, que el Grupo de los Trabajadores apoya plenamente.
Sra. MIDDLETON, consejera técnica y delegada suplente de los trabajadores, Nueva
Zelandia:
El informe de la Comisión del
Desarrollo de Recursos Humanos contribuye de manera significativa a los principios para el desarrollo de la empleabilidad. Se ha
reconocido la gran importancia de la educación primaria y secundaria como cimiento sobre el que se podrá desarrollar la formación. El concepto de empleabilidad permite que los
gobiernos y los interlocutores sociales garanticen que se reconozca a los trabajadores como seres humanos y no como bienes del mercado. Por eso, los
trabajadores acogen con agrado este informe.
El reconocimiento del papel de los sindicatos, la negociación colectiva y la aplicación y organización de la educación y de la formación para la empleabilidad es
significativo para el reconocimiento de la empleabilidad y también para reconocer la responsabilidad que tienen las asociaciones respecto de la gestión de la
formación y la educación.
A lo largo del informe, se ha dado gran importancia a la equidad de acceso y la participación. El informe tiene en cuenta el sector no estructurado de los países
en desarrollo y las necesidades particulares de la formación y la educación en esas áreas.
Asimismo, el informe reconoce que la empleabilidad de la mujer tiene particular importancia para su educación y formación y también reconoce la importancia
de la formación inicial y del reconocimiento de las competencias de las mujeres.
A modo de conclusión, es necesario revisar la Recomendación núm. 150 en función de un mandato que reconozca un compromiso tripartito para mejorar la
educación y la formación para todos los trabajadores del mundo. Es importante que el Programa de Trabajo de la
OIT para los próximos dos años vele por las ideas que se proponen y la elaboración de directrices. Así, estaremos preparados para revisar la Recomendación núm. 150 que
tendrá lugar en el bienio 2002-2003.
Quisiera dar las gracias a nuestro Presidente, el Dr. Mishra, por su paciencia y su tolerancia en todas nuestras labores, a los Vicepresidentes empleadores y
trabajadores, que han conseguido que cumpliéramos con este cometido y a todos los que han contribuido a que nuestra labor llegara a buen puerto.
Sr. LÜBKE, consejero técnico de los trabajadores,
Alemania:
Como último orador de esta tarde, también deseo aportar una nota de
humanidad a esta labor, por lo que seré extremadamente breve. Aun así me parece necesario volver a mencionar algunos elementos de los trabajos de la
Comisión.
En primer lugar, la última recomendación y convenio sobre el desarrollo de recursos humanos datan de hace 5 años y aunque es necesario actualizarlos, en
algunos aspectos siguen siendo válidos. Es de lamentar que algunas de sus disposiciones todavía no hayan sido aplicadas por los Estados Miembros. Creo que
deberíamos comprometernos a poner en práctica lo que no hemos conseguido hacer en los últimos 25 años. En segundo lugar,
nuestro mundo está en plena mutación. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación nos ofrecen muchas oportunidades, pero también presentan riesgos. Hemos de
explotar las oportunidades reduciendo los riesgos no sólo para los individuos sino también entre las regiones. Hay que reducir, entre otras cosas, la brecha
entre ricos y pobres. No sólo hay que apoyar a los más favorecidos, sino también trabajar en pro de los más desfavorecidos.
En tercer lugar, la formación, la educación y las competencias exigen una definición muy amplia del concepto de empleabilidad. Me congratulo de que la
Comisión haya convenido por unanimidad en una definición de empleabilidad.
En cuarto lugar, la formación permanente supone la formación inicial y también la formación en el empleo, dos pilares que sólo juntos pueden garantizar el
éxito de dicha formación. Ello supone la necesidad de elaborar normas y sólo así podremos conseguir la certificación y homologación.
En quinto lugar, la resolución se basa en dos pilares fundamentales. Por una parte, la responsabilidad de los Estados Miembros y de los empleadores y, por
otra, los copartícipes sociales y el tripartismo. Creo que a ese respecto no hemos agotado todas las posibilidades que presentan estos dos pilares y
deberíamos examinarlas más detenidamente.
En sexto lugar, hemos de tener en cuenta las necesidades de los países menos adelantados, que considero se han reflejado en las conclusiones, y deberíamos
velar por que se aplique en la práctica lo dispuesto en dichas conclusiones. Tenemos que llegar a un resultado y ponerlo juntos en la práctica.
Si deseamos que el debate sea constructivo, como lo ha sido estas dos últimas semanas (y por ello deseo dar las gracias al Presidente y a los dos portavoces,
así como a todos los Miembros de la Comisión por su labor) y que los resultados de nuestra discusión realmente se lleven a la práctica, debemos mejorar la
situación y el desarrollo del ser humano, aportando una contribución al crecimiento de las empresas y la economía y también
contribuyendo a la mejora de la situación de todos los Estados Miembros de esta Organización.
Creada por SP. Aprobada por MS. Ultima actualización: 19 de
octubre de 2000
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