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La Oficina de Actividades para los Empleadores (ACT/EMP), de la OIT, ha preparado esta página web de información para ayudar a las organizaciones de empleadores y a sus miembros a entender mejor el actual proceso de Copenhague sobre el cambio climático y a participar activamente en él.
Los resultados que van consiguiendo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (la página web de CMNUCC permite acceder directamente a todos los acuerdos y textos en negociación actualizados y a información detallada sobre los mecanismos y actividades de aplicación actualmente en curso) y su Protocolo de Kyoto han sido el objeto central de nuevas e importantes negociaciones sobre la mejor manera en que la comunidad internacional puede afrontar los retos del cambio climático en el futuro, incluido el seguimiento del Protocolo a partir del año 2012. Las negociaciones se han centrado en los siete elementos clave del Plan de Acción de Bali (PAB), adoptado en 2007 como hoja de ruta para el proceso negociador, y que son los siguientes: adaptación, financiación, tecnología, mitigación, creación de capacidad y una visión común de la cooperación a largo plazo.
Es indudable que las negociaciones y acuerdos de Copenhague sobre el cambio climático -así como, en el futuro, las políticas, programas y recursos financieros y tecnológicos que se precisen para aplicar esos acuerdos- tendrán importantes consecuencias sobre los empleadores y sus organizaciones en todo el mundo.
El objetivo esencial de esta página de ACT/EMP es ayudar a las organizaciones de empleadores y a sus miembros a incrementar su capacidad para desempeñar un papel activo y eficaz de apoyo a la elaboración, desarrollo y ejecución de políticas y programas encaminados a alcanzar los objetivos de mitigación y adaptación de la manera más sostenible desde los puntos de vista económico y social.
El Programa de Empresas Sostenibles de la OIT (en inglés) - (pdf 194 KB) es un útil marco para las futuras actividades de apoyo de la OIT en este ámbito.
En el documento de la OIT The social and decent work dimensions of a new Agreement on Climate Change: A Technical Brief (en inglés) - (pdf 236 KB), del que son autores Ana Belén Sánchez y Peter Poschen (junio de 2009), se ofrece una visión amplia de los principales aspectos de la relación entre el cambio climático y el mundo del trabajo.
El proceso de Copenhague ha contado a lo largo de todo su recorrido con el amplio apoyo de las contribuciones científicas preparadas por el
Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). El Cuarto Informe de Evaluación del IPCC, de 2007, ha ayudado de manera especial a que los responsables de las políticas y la sociedad en general hayan cobrado conciencia de la importancia de los problemas del clima. Existe una versión resumida del informe (en inglés) - (pdf 4,01 MB).
El proceso de Copenhague sobre el cambio climático tiene por objeto identificar los medios y los compromisos a través de los cuales la comunidad internacional puede responder al reto de conseguir una sociedad con bajas emisiones de carbono tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Se está prestando especial atención a los objetivos de mitigación (formas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero) y adaptación (medidas para reducir la vulnerabilidad de las personas, las empresas y las comunidades a los riesgos climáticos actuales y futuros). Uno de los elementos clave de ese proceso de negociación es que todo acuerdo ha de ser coherente con el principio de "responsabilidades comunes pero diferenciadas" entre los países desarrollados y los países en desarrollo. De los países desarrollados se espera que se comprometan a reducir sustancialmente sus emisiones de gases de efecto invernadero después de 2012, teniendo en cuenta tanto sus niveles actuales de desarrollo económico y social como su responsabilidad histórica por la mayor parte de las emisiones del pasado. No obstante, no es probable que solamente con el compromiso de los países desarrollados se consiga en el futuro un nivel de emisiones suficientemente bajo: es necesario también alentar y ayudar a los países en desarrollo, sobre todo a los que ya tienen unos niveles de emisiones notables y en rápido crecimiento (como China, la India, Brasil y México), a que adopten estrategias de desarrollo que comporten bajas emisiones de carbono. Por ello, cabe esperar que en el futuro se liberen más recursos financieros y tecnológicos para ayudar a esos países a incorporar las actividades de mitigación y adaptación en el ámbito climático que estimen más urgentes y ajustadas a sus programas nacionales de desarrollo.
Los procesos de cambio climático tendrán probablemente importantes consecuencias para las organizaciones de empleadores y para sus miembros, y por ello deben desempeñar un papel activo en esos procesos para garantizar que se contemplen y tengan en cuenta debidamente sus necesidades. Es posible asimismo que las organizaciones deban promover y facilitar que los empleadores puedan acceder efectiva y debidamente a mecanismos financieros y tecnológicos, tanto nuevos como ya existentes, que les permitan contribuir de manera eficaz a las iniciativas sobre el cambio climático.
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