![]() |
Organizacion Internacional del Trabajo
ACT/EMP Cooperatión Técnica |
![]() |
|
El mandatoPara una buena formulación de la política social nacional y para su aplicación, es indispensable que haya unas organizaciones independientes y representativas de empleadores (y también de trabajadores). El fortalecimiento de las organizaciones de empleadores es un elemento capital para consolidar el principio del tripartismo de la OIT. Además de ayudarles a participar en un diálogo tripartito, las actividades de colaboración con las organizaciones de empleadores contribuyen a la competitividad de las empresas en los demás ámbitos de los programas de la OIT (véase más adelante: Sectores prioritarios). La estabilidad social presupone que, siempre que sea posible, se negocie una política de desarrollo óptima, y los representantes de los empleadores (y de los trabajadores) son elementos esenciales en la negociación. Características de las organizaciones de empleadoresLas organizaciones de empleadores tienen dos funciones principales. La primera de ellas consiste en influir en el entorno político y jurídico para facilitar el crecimiento de las empresas y el desarrollo mediante, por ejemplo, un diálogo tripartito, así como bipartito, con el gobierno y los sindicatos. La segunda es la prestación de servicios directos a sus miembros, basada en las necesidades de estos últimos, lo cual mejora el rendimiento y la competitividad del sector privado, y permite a sus miembros desempeñar mejor su misión empresarial y contribuir al desarrollo socioeconómico nacional, al sanear el clima para el progreso de las empresas. Una organización de empleadores eficaz contribuye al crecimiento del empleo y a la atenuación de la pobreza. En definitiva, toda organización de empleadores es a la vez una organización de servicios y un grupo de presión. Necesidades pendientesAhora bien, en algunos países en los que no había organizaciones de empleadores (economías en transición) están empezando apenas a surgir, o bien no existen en absoluto. En otros varios países en desarrollo, las organizaciones son relativamente débiles. En diverso grado, tropiezan con obstáculos como los siguientes:
Desde hace unos años se han agudizado esos fallos, a causa del impacto de la mundialización, que ha acentuado la necesidad de que las organizaciones de empleadores revisen su misión y sus servicios, y formulen una visión estratégica, así como planes para un enfoque objetivo y métodos más claros de consecución de tales objetivos. La nueva situación está acrecentando las presiones que pesan sobre las organizaciones de empleadores, en el sentido de:
En tales circunstancias, un grave problema para las organizaciones de empleadores es la necesidad de transformarse y adaptarse para satisfacer las necesidades en rápida evolución de sus miembros, prever tales necesidades y disponerse a atenderlas. Como otras organizaciones e instituciones, sometidas a medidas de elevación del rendimiento, las organizaciones de empleadores son objeto de una vigilancia similar por sus miembros. Las necesidades actuales y futuras de las organizaciones de empleadores en desarrollo están relacionadas con la posibilidad mantenible de fortalecerlas en relación con lo siguiente:
No hay, sin embargo, al margen de la OIT instituciones y programas que atiendan las necesidades de las organizaciones de empleadores, a diferencia de los directores de empresa, que tienen acceso a un gran número de medios de formación, tanto en el plano nacional como en el internacional. Por su misma condición, las organizaciones de empleadores en desarrollo dependen en gran medida de la OIT para llegar a tener una capacidad mantenible.
Los objetivos de los programas de la OIT destinados a las organizaciones de empleadores son los siguientes:
Para alcanzar esos objetivos, la planificación y la acción de la Oficina de Actividades para los Empleadores revisten la siguiente forma:
La estrategia de consecución de esos objetivos consiste en unos programas de cooperación técnica que apuntan a ayudar a:
Para llevar a la práctica esa estrategia, se recurre a una combinación de medios y métodos, que entrañan servicios consultivos y de asesoramiento, programas de formación, reuniones de trabajo y seminarios, materiales de investigación y didácticos y becas o giras de estudio, individuales y en grupo, para visitar las organizaciones de empleadores más desarrolladas y aprovechar su competencia en beneficio de las que lo están menos. También se asocia a los miembros de organizaciones de empleadores a algunos programas de la OIT, por ejemplo: seminarios, reuniones de trabajo y ciertos programas de formación. Se considera que esto contribuye a la aplicación de la política y que tiene un efecto multiplicador. Al facilitar ayuda técnica a las organizaciones de empleadores, además del cometido de la Oficina de Actividades para los Empleadores, el Plan de Asociación Activa (PAA) de la OIT es un importante instrumento de suministro de servicios a las organizaciones. Entre otras cosas, se centra en lo siguiente:
Los especialistas de los empleadores de esos equipos cuentan con el respaldo de la Oficina de Actividades para los Empleadores por ejemplo, en lo que atañe a:
Se incita y ayuda a las organizaciones de empleadores a formular planes de desarrollo a largo plazo, compuestos de diferentes elementos y fases, cada una de ellas basada en la anterior. Con arreglo precisamente a esos planes, el programa de la OIT de cooperación técnica ayuda a las organizaciones a alcanzar sus objetivos de desarrollo. Para ello, el programa se vale de diferentes fuentes de financiación que se complementan para la ejecución de distintas partes del plan. Esas fuentes de financiación son:
Las ventajas de este método son las siguientes:
Formulación de una política nacionalEsto presupone una mayor capacidad técnica y profesional de las organizaciones de empleadores en lo que se refiere a influir en la formulación de una política laboral. Para ello es indispensable que las organizaciones de empleadores estén en condiciones de:
Todo ello es esencial para que la organización pueda definir su situación, examinar temas con sus elementos tripartitos integrantes y convencerlos, en caso necesario, así como al público en general. El cometido de la OIT (y el centro de sus actividades para los empleadores al respecto) es fortalecer la capacidad de las organizaciones, en particular los aspectos técnicos de su labor (por ejemplo, en las relaciones de trabajo), al igual que tareas como la promoción de la afiliación (ya que la representatividad es fundamental como modo de influir en las decisiones políticas) y la creación de ingresos. Las organizaciones de empleadores han de poder asesorar al gobierno, e influir en él, para explicarle cuáles son las intervenciones en el mercado de trabajo que facilitan su funcionamiento y cuáles otras pueden resultar nocivas. Creación de una capacidad institucionalPara conseguir un desarrollo duradero, toda organización eficaz de empleadores debe centrarse en estos cuatro elementos esenciales:
Además, los empleadores dan por supuesto que sus organizaciones tienen el mismo profesionalismo que otros profesionales como los abogados, los asesores financieros, etc., que ofrecen servicios. En la competencia del personal influyen: Aunque las calificaciones y la competencia profesional necesarias varían según los países y dependen del tipo de servicio, normalmente las básicas se referirán a lo siguiente: relaciones de trabajo, competencia necesaria para dispensar a sus miembros conocimientos al día sobre el mercado de trabajo, capacidad de análisis de la información e investigación, que entraña cada vez más un análisis económico, y dotes de formación. Debido a la dificultad (desde el punto de vista financiero) de disponer de un número suficiente de especialistas, una solución es que las organizaciones fomenten la polivalencia del personal, de modo tal que los que tengan conocimientos especializados puedan colaborar también en los programas de formación de la organización. Estos y otros anhelos han engendrado un potencial de publicación de obras bien documentadas. Ahora bien, el saber sólo es productivo cuando se aplica. Por consiguiente, una nueva necesidad de las organizaciones de empleadores es la elaboración de materiales didácticos que aprovechen productivamente los conocimientos. En tales circunstancias la OIT podría ayudar a las organizaciones de empleadores como sigue:
Fomento de la competitividad de las empresas
El cometido de una organización de empleadores en materia de relaciones de trabajo, que constituye la principal diferencia entre ellas y otras organizaciones en los países en los cuales las funciones de política económica y social corren a cargo de distintas organizaciones, sigue siendo grande. A los empleadores les preocupan las consecuencias de la mundialización para el sistema nacional de relaciones de trabajo, que está evolucionando a consecuencia, por ejemplo, de la mayor importancia que se da a esas relaciones en la empresa. Advierten ya la necesidad de formular una perspectiva estratégica de las relaciones de trabajo, es decir, de la contribución que pueden aportar a la productividad, la calidad y la competitividad, y dedican más atención que antes a la promoción de un sistema satisfactorio de relaciones de trabajo en la empresa. Al margen de la empresa (en los niveles nacional y sectorial), las organizaciones de empleadores han de influir en la política y la legislación laborales y aspiran a establecer una perspectiva común al respecto, participar en las tareas y dispositivos tripartitos, negociar por cuenta de sus miembros, promover la prevención de conflictos y los procedimientos de solución de conflictos, y fomentar en general un clima y una estructura que promuevan unas relaciones de trabajo sanas en todos los niveles. Una misión importante de las organizaciones de empleadores es velar por el buen funcionamiento del mercado de trabajo. Como se da cada vez más importancia a las relaciones en el lugar de trabajo como clave para unas relaciones de trabajo sanas, los empleadores desean disponer de toda una serie de servicios como los siguientes: información sobre los criterios de determinación del salario mínimo y de las tarifas salariales en el mercado de trabajo, orientación y ayuda para la implantación de unos sistemas de remuneración más relacionados con el rendimiento y las calificaciones que los sistemas tradicionales de remuneración, que se derivan de unas negociaciones basadas en el costo de la vida, la antigüedad y los criterios de evaluación de los puestos de trabajo, la prestación de servicios de prevención y solución de conflictos, así como de asesoramiento sobre los dispositivos de cooperación en el lugar de trabajo, planes de participación de los trabajadores y de comunicación en las dos direcciones e información sobre los métodos de trabajo flexibles. La mundialización está incitando a centrarse en: En tales circunstancias, los empleadores recurren hoy a una gestión estratégica de los recursos humanos como modo de lograr la competitividad. Se procura esto equilibrando los objetivos individuales y los empresariales y dando una perspectiva de gestión de los recursos humanos a la función de los directores de producción. Al intensificarse las inversiones extranjeras, los empleadores (y los trabajadores) tienen que ocuparse de problemas transculturales de gestión, derivados de un «desajuste cultural», que engendra muchos conflictos. Por lo mismo, los programas de gestión de personal en un ambiente transcultural son un servicio importante, que podrían ofrecer las organizaciones de empleadores, tanto a los inversores extranjeros como al personal de dirección y de supervisión del propio país. En esos sectores prioritarios, los programas de la OIT para las organizaciones de empleadores se esfuerzan por: Como la productividad es la clave de la competitividad y del mejoramiento de las condiciones de vida y preocupa hoy mucho a los empleadores (y a los gobiernos) en los países en desarrollo, ha surgido la necesidad de definir los servicios que una organización de empleadores puede proporcionar eficazmente en lo que atañe a la productividad. Como es fundamentalmente un asunto de la propia empresa, procede definir claramente la misión de la organización. Se puede ayudar a las organizaciones de empleadores: La dificultad de atraer a las pequeñas empresas para que se afilien a organizaciones de empleadores se debe sobre todo a su tendencia a exigir un servicio completo, esto es que sea a la vez económico y empresarial, y a su idea de que son capaces de solventar ellas mismas sus problemas laborales. Este sector brinda el mayor potencial de captación de miembros a las organizaciones de empleadores, en lo que se refiere tanto al número como a su importancia para la economía nacional. Se puede aprovechar ese potencial ofreciendo servicios a las pequeñas empresas con miras a: En el decenio de 1990 ha cundido el interés de las organizaciones de empleadores por la salud y seguridad en el trabajo, lo cual se debe indudablemente al mayor interés de las empresas en relación con las decisiones legales, a la vinculación entre la seguridad y la salud y la productividad, a la reputación de las empresas y a la agudización de los riesgos en el lugar de trabajo, en los países industrializados. Conviene definir cuidadosamente los servicios de salud y seguridad en el trabajo de una organización de empleadores, en el plano nacional y en las propias empresas, por cuanto muchos aspectos de la salud y la seguridad en el trabajo son muy técnicos y rebasan las posibilidades de las organizaciones de empleadores. En el plano nacional, se puede hacer ver la importancia de la salud y seguridad en el trabajo a los empleadores exponiendo diferentes asuntos como la salud y seguridad en el trabajo y sus consecuencias para la productividad. A este respecto, las organizaciones de empleadores podrían intervenir creando o fortaleciendo los órganos nacionales de promoción de la salud y la seguridad u otros bipartitos o tripartitos similares, definiendo los cometidos del gobierno y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, prestando servicios de asesoramiento, ideando campañas de seguridad y difundiendo información. En la empresa, las organizaciones de empleadores podrían promover la autorreglamentación de la salud y la seguridad: Subsiguientemente, se podría ayudar a las organizaciones a mejorar su capacidad consultiva y de asesoramiento: Para las organizaciones de empleadores, el ambiente de trabajo es un campo de actuación relativamente nuevo, pero en el que intervienen eficazmente. Se insta cada vez más a las empresas a mejorar su acción en este campo, y están empezando a darse cuenta de que la disminución de los despilfarros gracias a unos costos bajos o nulos, al igual que un mejor estado de limpieza y conservación de los locales, no solamente reduce la mayor parte de la contaminación sino que suscita además una utilización más eficaz de los recursos y trae consigo un ahorro de costos para la empresa. Es el concepto de «producción más limpia», que relaciona los móviles empresariales con el objetivo de contribuir a que el mundo sea más limpio. En gran parte, la tarea de efectuar inspecciones de «producción más limpia» en las empresas puede correr a cargo de unos generalistas debidamente formados. El programa de la OIT de ayuda a las organizaciones de empleadores enseña a los responsables de las organizaciones de empleadores a aprovechar tal oportunidad. Otro fruto de esos servicios es el mayor valor añadido que se deriva para unas buenas relaciones de trabajo (se trata a menudo del producto principal de las organizaciones de empleadores), porque una producción más limpia exige una participación activa de todos los que forman parte de la empresa. Desarrollo del capital humanoPerfeccionamiento de los recursos humanos. Hoy más que nunca, el desarrollo socioeconómico de los países (en lo tocante a las inversiones, el empleo y la elevación del nivel de vida) y la competitividad de las empresas, que es decisivo para dicho desarrollo), están relacionados con la calidad de los recursos humanos. Por consiguiente, es hoy mucho más necesario que las organizaciones de empleadores intervengan en lo que se refiere al perfeccionamiento y la utilización y la asignación de los recursos humanos. El costo de las inversiones en capital humano es tan alto que todos los elementos tripartitos deben asumir su parte de responsabilidad. Ha dejado de ser posible o deseable que el perfeccionamiento de los recursos humanos corra exclusivamente a cargo del Estado en lo que se refiere a la planificación o a la financiación. La misión de los empleadores y de sus organizaciones podría consistir en lo siguiente:
El trabajo infantilA las organizaciones de empleadores les consta cada vez más claramente la importancia de su intervención en la lucha internacional contra el trabajo infantil, en particular en sus formas más graves e intolerables de explotación. El trabajo infantil es un asunto pendiente para muchas organizaciones de empleadores, algunos de cuyos miembros se han enfrentado con la amenaza de una reducción del número de sus compradores, ya que sus clientes se niegan a adquirir productos fabricados en virtud de acuerdos de subcontratación en los que se recurre a una mano de obra infantil. El trabajo infantil preocupa a los consumidores, y esto debe movilizar a las empresas. La Oficina de Actividades para los Empleadores ha atendido esa preocupación promoviendo y respaldando la acción de las organizaciones de empleadores en la lucha internacional contra el trabajo infantil. Con tal fin, está colaborado estrechamente con la Organización Internacional de Empleadores (OIE), en consonancia con una resolución sobre el trabajo infantil, en la que pide a sus miembros que tengan cada vez más presentes los costos humanos, económicos y sociales del trabajo infantil y que formulen planes de acción encaminados a su erradicación. En consonancia con ello, la Oficina de Actividades para los Empleadores está llevando a la práctica esas intenciones en estrecha colaboración con las federaciones miembros de la OIE y con el Programa Internacional para la Abolición del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT. En cada uno de los 25 estados miembros del IPEC, se ayuda a las organizaciones de empleadores a influir en las comisiones nacionales correspondientes, para la formulación y fiscalización de unos planes de acción nacionales. La Oficina procura desarrollar la facultad de las organizaciones de empleadores de ayudar a sus miembros que tienen problemas de trabajo infantil. Con carácter de prioridad máxima, la Oficina formulará unos programas de acción para los empleadores sobre la retirada y la rehabilitación de los niños que trabajan, en Asia meridional y en el África de habla inglesa. A las organizaciones de empleadores que adopten tales programas se las reconocerá en el plano nacional como promotoras principales y como las más adecuadas para coordinar los diferentes programas sectoriales que se están organizando para acabar con el trabajo infantil en determinados sectores o industrias. Para más informaciones, dirigirse al la Oficina de Actividades para los Empleadores (ACT/EMP)
Copyright © 1998 Organización Internacional del Trabajo (OIT) Descargo de responsabilidad webinfo@ilo.org Esta página fue creada por B.C., y aprobada por R.C. Última actualización: 13 de julio de 1998. |