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Organizacion Internacional del Trabajo
ACT/EMP Cooperatión Técnica |
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Breve descripción
Los objetivos generales del programa de cooperación de la Oficina de Actividades para los Empleadores son:
Al ayudar a las organizaciones de empleadores de países en desarrollo, economías en transición y países salientes de conflictos a prestar servicios útiles y pertinentes, están en mejores condiciones de conservar y ampliar sus miembros. Esto sentará las bases para la aparición de unas organizaciones fuertes que faciliten el establecimiento de condiciones óptimas para el desarrollo empresarial y la creación consiguiente de ingresos y de puestos de trabajo. La constitución y desarrollo de unos interlocutores fuertes e independientes concuerda con el principio básico del tripartismo de la OIT y con su finalidad prioritaria de promover la democracia. La Oficina ha definido una serie de sectores prioritarios de ayuda a las organizaciones de empleadores, a saber: Relaciones de trabajo. Se procura ayudar a las organizaciones a desarrollar su función de investigación e información, para que dispongan de los elementos necesarios con miras a la formulación de una política y la adopción de decisiones. Se ha destacado la necesidad de llevar a cabo actividades relacionadas con la información en los debates relacionados con la aplicación de la PAA. Otro campo de actuación preferente es la formación del personal de las organizaciones, así como en las propias empresas, la gestión de personal y la negociación colectiva con miras a promover unas relaciones de trabajo armoniosas y una participación real en los órganos tripartitos. Perfeccionamiento de los recursos humanos. Por medio de las relaciones de trabajo, las organizaciones de empleadores pueden fomentar una planificación empresarial estratégica que invierta en recursos humanos, entre otras cosas en materia de contratación, redistribución del personal, formación y readaptación profesionales, productividad, conservación del personal y promoción de formas de gestión basadas en la participación, que realcen la motivación, la entrega y la productividad del personal. Desarrollo empresarial. Las organizaciones de empleadores están muchas veces en mejores condiciones que las instituciones de gestión empresarial para atender las necesidades de las empresas pequeñas y medianas. A las organizaciones de empleadores les interesa recibir ayuda para la formulación de unos programas que puedan aportar algo, entre otras cosas a los sectores funcionales de la gestión (por ejemplo, la formación de directores de producción o la planificación financiera en la función de personal). Ambiente general y condiciones de trabajo. Lo esencial a este respecto estriba en velar por que el ambiente de trabajo sea seguro y sano y en promover la prevención de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales. Es éste un campo en el cual la acción aunada de las organizaciones de empleadores y de trabajadores puede resultar particularmente eficaz. A los empleadores les preocupa hoy más el ambiente general, y les interesa una orientación profesional de sus organizaciones en relación con los temas principales. Desarrollo de la pequeña empresa. A las organizaciones de empleadores les conviene fomentar el desarrollo de la pequeña empresa porque de ella pueden proceder afiliados. Se recurre a los programas de constitución y mejoramiento de la pequeña empresa de la OIT y a su programa de apoyo en este campo, y se establecen vínculos con otras actividades de la OIT en curso cuando es posible. Se pretende igualmente mantener los lazos con las instituciones oficiales de promoción de la pequeña empresa. Temas comunes. La promoción del tripartismo es un quehacer común. El programa para los empleadores vela por la organización de seminarios tripartitos de examen de temas como las relaciones de trabajo, la creación de empleos, el perfeccionamiento de los recursos humanos y la promoción de las normas internacionales del trabajo. Se hace asimismo hincapié en la ratificación del Convenio núm. 144, de 1976, sobre la consulta tripartita. Otro tema pendiente del programa es el que se refiere a la igualdad. De ahí que, por ejemplo, el programa para los empleadores prevea actividades de promoción de la igualdad racial y entre los sexos en el mundo del trabajo.
Con objeto de que los servicios de las organizaciones de empleadores concuerden con las nuevas necesidades de los empleadores, se les incita a idear una planificación estratégica y sobre esto versan varios programas de ayuda. En 1996-1997 se llevaron a cabo programas semejantes en África, Asia, América Latina y el Caribe. Los planes constituyen un marco general para el desarrollo institucional y se basan en el entorno comercial de las organizaciones de empleadores, lo cual contribuye a mejorar la idoneidad y la perdurabilidad de la ayuda prestada.
En 1996, los gastos totales de cooperación técnica de la OIT relacionados con el programa para los empleadores ascendieron a 1,7 millones de dólares, 1,2 millones de los cuales procedían de fuentes extrapresupuestarias (fuentes multilaterales y bilaterales). No hubo medios de financiación del PNUD para las actividades destinadas a los empleadores. La prestación de apoyo para la ayuda a las organizaciones de empleadores es uno de los seis temas de cooperación del programa OIT/DANIDA. También se dispuso de un importante apoyo multilateral y bilateral de Noruega. Se ha contado con el apoyo de los Países Bajos, para los países de Visegrad, y con una ayuda alemana para las organizaciones de empleadores de Europa central y oriental. España ha respaldado un proyecto de desarrollo del sector privado por conducto de organizaciones de empleadores latinoamericanas. La Federación Coreana de Empleadores de Corea apoya un programa de ayuda a las organizaciones de empleadores de la región de Asia y el Pacífico. En el anexo I puede verse la lista de proyectos multilaterales y bilaterales aprobados y en curso en este campo. En el temario de las organizaciones de empleadores de todas las regiones del mundo se dio un lugar destacado a las relaciones de trabajo, la productividad, el perfeccionamiento de los recursos humanos y la integración regional. Un personal bien formado y la disponibilidad de información son bazas estratégicas capitales para el desarrollo institucional de las organizaciones de empleadores. En lo que se refiere a la información, en 1996-1997 se facilitó ayuda a la Federación de Empleadores del Pakistán para la creación de una base de datos sobre el derecho laboral y se llevó a cabo un estudio en Malí para examinar la viabilidad de determinados productos informativos. En los países en transición, el tema principal del programa fue el funcionamiento de instituciones en una economía de mercado. En Ucrania, por ejemplo, se celebró un seminario sobre las organizaciones de empleadores en relación con la transición, y se dispensó formación en materia de gestión de las organizaciones de empleadores en Eslovaquia y Eslovenia. En la actualidad se están formulando programas nacionales que tienen en cuenta las condiciones de cada país en Eritrea, Etiopía, Mongolia, Mozambique y Viet Nam. Uno de los principales problemas de los países en transición es el lento ritmo de la privatización y la persistencia de un control estatal de la economía, que menoscaba el auge del sector privado y reduce la posibilidad de ampliación del número de miembros de las recién creadas organizaciones de empleadores independientes. Se dispensó formación empresarial en la India mediante el bloque didáctico de perfeccionamiento de la empresa, así como en ciertos Estados árabes con el de constitución de una empresa. En todas las regiones, se promovió el espíritu empresarial de la mujer y se prestó apoyo a empresas dirigidas por mujeres, con un apoyo multilateral y bilateral y fondos de CTPO. Se dedica ahora más atención al trabajo infantil, a raíz de la adopción de la resolución de la Organización Internacional de Empleadores, en 1996, y de las diversas medidas adoptadas por empleadores y organizaciones. La Oficina ha acentuado su cooperación y ayuda a las organizaciones de empleadores con arreglo al programa IPEC. Además de las actividades realizadas en cada país de conformidad con las recomendaciones del memorándum de acuerdo de cooperación del IPEC, la cooperación con organizaciones de empleadores ha contribuido a acentuar la acción sectorial y práctica, con miras a acabar con el trabajo infantil a la vez que se ofrecen otras posibilidades viables. Se programaron grandes seminarios regionales de empleadores para América Latina y Asia en 1997, con objeto de examinar las actividades efectuadas, intercambiar experiencia y formular una estrategia regional destinadas a la erradicación del trabajo infantil.
Un gran número de actividades de desarrollo institucional se centran en la formación individual en las organizaciones de empleadores, que han traído consigo una fuerte rotación de personal competente, con secuelas negativas para la consecución de los objetivos del programa. Por lo mismo, se hace ahora hincapié en el fomento del interés de las organizaciones por los diferentes temas, con objeto de que subsista la función aunque se vaya la gente. Se insiste mucho en la titularidad nacional de los programas, en particular por las conclusiones que se derivan de la experiencia pasada cuando se recurre ampliamente a un apoyo externo. El programa para los empleadores se basa principalmente en la realización por las propias organizaciones y la utilización de consultores y expertos nacionales. Esto significa a veces que los progresos son algo más lentos que caso de haberse contado con un apoyo externo pleno. Se estima, no obstante, que semejante estrategia resulta rentable en lo que se refiere a la perdurabilidad en el caso de las organizaciones de empleadores. Para más informaciones, dirigirse al la Oficina de Actividades para los Empleadores (ACT/EMP)
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