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Programa principal 250. Programas de actividades prácticas en Africa

Resumen de las propuestas para 1998–1999 y comparación con el bienio anterior (comprendidas otras fuentes de financiación)

PROGRAMA

TITULO

ANOS / MESES TRABAJO

DOLARES DE ESTADOS UNIDOS

    SERVICIOS ORGANICOS SERVICIOS GENERALES GASTOS DE PERSONAL OTROS GASTOS TOTAL RECURSOS
250.01 DIRECCION REGIONAL 2/00 4/00 651,306 122,829 774,135
250.02 PROGRAMAS TECNICOS REGIONALES 92/00 60/00 14,775,344 7,358,625 22,133,969
250.03 RELACIONES, SERVICIOS Y APOYO 13/00 66/00 3,515,386 1,260,463 4,775,849
250.04 RED DE OFICINAS 37/00 184/00 9,117,484 2,814,261 11,931,745
TOTALES PARA 1998-99
PRESUPUESTO ORDINARIO 144/00 314/00 28,059,520 11,556,178 39,615,698
  OTRAS FUENTES 12/00 44/00 2,359,484 34,742 2,394,226
TOTALES PARA 1996-97
PRESUPUESTO ORDINARIO 145/00 302/00 31,192,048 11,203,951 42,395,999
  OTRAS FUENTES 11/00 28/00 2,102,160 18,000 2,120,160

250.1. La situación de los países africanos sigue caracterizándose por una gran diversidad; muchos de ellos atraviesan aún una crisis o un conflicto armado, mientras que otros se encuentran en condiciones eco-nómicas relativamente buenas, e incluso ocupan una posición destacada en algunos sectores del comercio mundial. Al mismo tiempo, se van agravando las diferencias dentro de cada país, como por ejemplo las desigualdades en el acceso a la educación, la formación profesional, el empleo, los factores de producción, la atención de salud y los regímenes de protección social. Ante el avance del proceso de mundialización y de formación de grandes bloques económicos, la situación general de Africa en la economía mundial sigue siendo modesta. La marginación que afecta al continente queda ilustrada por su baja tasa de crecimiento económico, por el descenso del empleo en el sector estructurado, por su reducida participación en los intercambios comerciales internacionales y por su dependencia respecto de las inversiones y la ayuda extranjeras. Ello no obstante, se han registrado progresos efectivos en la esfera de la democratización progresiva de la vida política y social y se ha reanudado el crecimiento económico. El desmantelamiento del sistema del apartheid en Sudáfrica, el surgimiento de sistemas políticos con más de un partido y de la libertad sindical, así como el desarrollo de medios de comunicación libres e independientes son signos de progreso hacia una mayor democracia y una más amplia participación de la población en los procesos de toma de decisión. La liberalización económica y la importancia cada vez mayor que está cobrando la empresa privada son también señales de cambios fundamentales en las estrategias de desarrollo en Africa. Por último, tras un período de crisis y la aplicación de programas de ajuste estructural, comienzan a advertirse indicios de recuperación, si bien las tasas de crecimiento económico registradas en los últimos años se han mantenido por debajo de la tasa de crecimiento demográfico.

 

250.2. No obstante la diversidad de los países africanos, el carácter fundamentalmente similar de los problemas que les aquejan y la necesidad de alcanzar la integración regional explican que, cada vez que ello es posible, estos países se esfuerzan por encontrar soluciones comunes, intercambiar experiencias y desarrollar la cooperación Sur-Sur. Las organizaciones regionales y subregionales y los bloques políticos y económicos sirven de marco para la reflexión y la cooperación en apoyo de las medidas tomadas a nivel nacional y local. La promoción del empleo, del sector privado, de la formación, de la protección social y de la democracia son metas prioritarias comunes en que las citadas instituciones pueden concentrar sus esfuerzos con miras a armonizar estrategias y obtener la asistencia de entidades internacionales. A efectos de mitigar la gravedad de sus problemas en materia de empleo, los países africanos están tratando de adoptar medidas para impulsar el desarrollo de empresas eficientes y rentables, que puedan incrementar al máximo el empleo productivo. También tendrán carácter prioritario los esfuerzos encaminados a corregir las actuales deficiencias de los sistemas de enseñanza y de formación profesional y a adaptar el principio de solidaridad social a las nuevas circunstancias sociales y políticas, creando con tal fin regímenes de protección social amplios que amparen a quienes más lo necesiten. Por otra parte, si bien la democracia se está consolidando en muchos países, aún queda mucho por hacer para promover la participación activa de los interlocutores sociales en la toma de decisiones y el diálogo social.

Prioridades y objetivos

250.3. Los objetivos prioritarios para la asistencia de la OIT se han definido a través de un proceso de consulta entre la Oficina y los mandantes tripartitos. Las actividades prioritarias de la OIT en la región se basan también en las conclusiones de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (1994) y el decimonoveno período ordinario de reuniones de la Comisión del Trabajo de la Organización de la Unidad Africana (1996).

250.4. Las materias prioritarias para la región durante el bienio 1998-1999 son las siguientes: mitigación de la pobreza mediante la promoción del empleo; protección de los trabajadores, y promoción de la democracia por medio del diálogo y la participación sociales. El programa principal tiene por objetivo potenciar la capacidad de los mandantes para elaborar y poner en práctica políticas y programas que tengan efectos significativos en lo que atañe al fomento del empleo, la protección de los trabajadores y la mejora del diálogo social. Alcanzar este objetivo exigirá además la consolidación de los sistemas nacionales de información, planificación y programación de los Estados Miembros de la región.

250.5. El programa regional se pondrá en práctica en un entorno de asociación activa con los mandantes de la OIT, e incluirá actividades de seguimiento en relación con las conclusiones y resoluciones de la Reunión Regional Africana de la OIT que se celebrará en 1999. La asistencia técnica estará a cargo de los seis equipos consultivos multidisciplinarios instalados en Africa, con el respaldo de los departamentos técnicos de la sede y de las oficinas de zona. A las instituciones donantes les interesa sobremanera respaldar las acciones encaminadas a mitigar la pobreza y a promover la democracia. La puesta en ejecución de la Iniciativa Especial para Africa, adoptada por las Naciones Unidas, y del programa conjunto OIT/PNUD «Empleos para Africa» abrirán nuevos cauces para actuar en estos ámbitos.

Combatir la pobreza mediante
el fomento del empleo

Incorporación de cuestiones relativas
al empleo en las políticas y programas económicos

250.6. Aun cuando comienzan a percibirse las consecuencias de los programas económicos y de ajuste financiero sobre el crecimiento económico y la balanza de pagos, éstos prestan escasa atención a los problemas sociales y del empleo. Por tal motivo, aunque los indicadores económicos son más alentadores que en los últimos años, las tasas de desempleo y subempleo siguen siendo elevadas, muchos países africanos experimentan un crecimiento demográfico mayor que el crecimiento del PIB por habitante y la pobreza no deja de extenderse. Tanto los gobiernos como los copartícipes sociales, inquietos frente al agravamiento de la pobreza y ante sus escasos resultados económicos, han pedido que la OIT les ayude a incorporar consideraciones sociales y de empleo en sus políticas y programas económicos.

250.7. En este ámbito, el programa tiene por objetivo potenciar la capacidad de las instituciones y de los funcionarios de cada país para incorporar medidas de mitigación de la pobreza e iniciativas de fomento del empleo en las políticas económicas y los programas de inversión. Se espera así que en varios países de la región se formulen y se pongan en práctica políticas sociales y económicas que redunden en la creación de puestos de trabajo para todas las categorías de la población.

250.8. Se prestará asistencia en el marco de planes de acción nacionales, la cual comprenderá servicios de asesoramiento, asistencia técnica y seminarios de formación para funcionarios de la administración nacional y para las organizaciones de empleadores y de trabajadores, y tendrá por objeto reforzar la capacidad de éstos para que puedan participar en la formulación y puesta en práctica de políticas de empleo integradas en las políticas económicas generales. Para dar curso a las orientaciones de la Cumbre sobre Desarrollo Social, y basándose en los resultados del programa «Empleos para Africa», se prestará asistencia cada año a un cierto número de países para emprender un análisis global de sus políticas de empleo. También se pasará revista a los programas nacionales de inversión con el fin de aumentar al máximo su potencial de generación de empleo. La metodología de este tipo de análisis será objeto de seminarios subregionales de formación, que se organizarán en cooperación con las organizaciones subregionales interesadas. También se prestará asistencia a nivel nacional para la puesta en práctica de mecanismos de seguimiento que permitan determinar en qué medida tales políticas permiten mejorar la situación del empleo y garantizar la igualdad de oportunidades y de trato a las distintas categorías de la población. A finales del ejercicio, la Reunión bienal de planificadores del empleo en Africa evaluará los análisis de las políticas de empleo llevados a cabo, así como los métodos y mecanismos empleados para calcular el potencial de creación de empleo de los programas de inversión.

Empleo y promoción empresarial

250.9. Las dificultades económicas y los programas de ajuste estructural han dado origen a una contracción del empleo en los sectores público y privado y a un incremento del desempleo. Como consecuencia de ello, la mayoría de la población activa trabaja en actividades agrícolas tradicionales y en el sector no estructurado urbano de la economía, donde son característicos el subempleo, la precariedad y un bajo nivel de ingresos. El regreso gradual al crecimiento y la necesidad de mejorar la situación en el ámbito social ha llevado a los gobiernos y a los interlocutores sociales a incluir entre sus prioridades el fomento del sector privado. No obstante, existen en los niveles institucional y normativo obstáculos que coartan la creación y el desarrollo de nuevas empresas, en particular por lo que se refiere al acceso a la financiación y a la capacidad de los empresarios para poner en práctica sus proyectos.

250.10. El objetivo en esta esfera consiste en reforzar la capacidad de las instituciones y los funcionarios nacionales para diseñar y poner en ejecución programas de fomento empresarial que favorezcan el crecimiento económico e incrementen al máximo el potencial de creación de empleo y de generación de ingresos de las empresas. El resultado previsto es la aplicación de programas de creación de empleo, en zonas tanto rurales como urbanas y para las diversas categorías de la población, basados en el desarrollo de microempresas, de pequeñas y medianas empresas, y de cooperativas.

250.11. Mediante la prestación de servicios de asesoramiento técnico, se tratará de desarrollar actividades productivas, con un máximo potencial de creación de empleo, que proporcionen ingresos a un mayor número de personas y que tengan las mayores probabilidades de viabilidad en los sectores rural y urbano (en especial a través de las pequeñas y medianas empresas, las microempresas, el sector no estructurado, y las empresas cooperativas), así como actividades con alto coeficiente de mano de obra generadoras de ingresos, sobre todo en el marco de proyectos de desarrollo local. Se tratará, mediante servicios de asesoramiento de promover la igualdad de oportunidades, sobre todo para los jóvenes, las mujeres y las personas discapacitadas. En cooperación con otros copartícipes en actividades de desarrollo, se prestará a quienes lo soliciten asistencia en materia de formulación y puesta en práctica de un entorno institucional y normativo propicio al desarrollo de empresas y cooperativas. En colaboración con instituciones públicas y privadas de apoyo empresarial y de formación, se organizarán actividades de capacitación para empresarios en el marco de los planes de acción nacionales, aprovechando las competencias profesionales y los materiales didácticos desarrollados por los programas técnicos regionales como son, por ejemplo, ACOPAM y «Mejore su negocio». También se realizarán actividades de información y de capacitación encaminadas a reforzar las capacidades nacionales para emplear métodos que requieren una utilización intensiva de la mano de obra y de los recursos locales en los sectores donde resulte más interesante. Se alentará la cooperación técnica entre los países en desarrollo y se prestará asistencia técnica a redes de organizaciones activas en el ámbito del desarrollo empresarial.

Promoción de sistemas y programas
de formación

250.12. En la actualidad, los sistemas nacionales de formación de la mayoría de los países africanos no satisfacen adecuadamente las necesidades de la economía. Además, su costo grava fuertemente las finanzas públicas. Aun cuando se orientan principalmente a atender el sector moderno de la economía, que proporciona un número limitado de empleos, los sistemas de formación tienen dificultades para adaptarse a la rápida evolución de las necesidades de este sector en materia de competencias profesionales. La mayoría de los trabajadores tiene un bajo nivel de escolaridad y adquiere sus calificaciones profesionales directamente en el puesto de trabajo, a veces a través de sistemas de aprendizaje tradicionales. Movidos por la urgente necesidad de mejorar la productividad de las empresas, de ofrecer a los jóvenes nuevas calificaciones profesionales y de brindar a los trabajadores mejores oportunidades para lograr el pleno empleo, tanto los gobiernos y copartícipes sociales como los donantes recaban la asistencia de la OIT en lo que atañe al diseño de sistemas de formación adaptados a sus necesidades y compatibles con los recursos de que disponen.

250.13. El objetivo de esta parte del programa consiste en fortalecer la capacidad de los servicios estatales y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores para que colaboren en la concepción y la puesta en práctica de políticas y sistemas de formación capaces de adaptarse a las necesidades en materia de competencias técnicas, que se gestionen con criterios tripartitos y que estén financiados a la vez por el Estado y por las empresas. El resultado esperado es el establecimiento de sistemas de formación profesional básicos y avanzados en algunos países y la aplicación de programas destinados a perfeccionar las calificaciones de los trabajadores, mejorar la productividad e incrementar la calidad de la producción.

250.14. Con el fin de promover la cooperación entre los interlocutores sociales para el desarrollo de políticas de formación adaptadas a las necesidades e integradas en las políticas económicas y de empleo, se prestarán servicios de asesoramiento a los mandantes tripartitos y se organizarán seminarios nacionales. El apoyo prestado se centrará en cuestiones relativas al marco jurídico de la formación, a la financiación de la misma, su gestión tripartita y su planificación. Se ofrecerán servicios de asesoramiento técnico para respaldar la labor de las instituciones y las actividades de capacitación para formadores y para agentes de capacitación privados. En el marco de estas actividades, se hará hincapié en la igualdad de oportunidades para quienes hayan interrumpido su escolaridad, las mujeres, los trabajadores desempleados a raíz de reducciones de plantilla en el servicio público, los combatientes desmovilizados, las personas con discapacidades, los trabajadores migrantes y las personas que han pasado largos períodos en condición de refugiados. Se alentará la cooperación técnica entre los países. La OIT obrará en estrecha colaboración con la UNESCO a fin de asegurar la compatibilidad entre los sistemas y políticas de enseñanza y de formación profesional.

Protección de los trabajadores

Mejoramiento de las condiciones laborales, del medio ambiente de trabajo y de la salud
y la seguridad de los trabajadores

250.15. En la mayoría de los países de la región se está cobrando conciencia de la necesidad de utilizar en forma duradera los recursos naturales, de poner coto a la contaminación y de garantizar un entorno laboral saludable para los trabajadores, así como productos de calidad para los consumidores. Ello no obstante, las condiciones de trabajo en Africa suelen ser muy rigurosas, al tiempo que la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores es deficiente en los sectores en los que trabaja la mayoría de la población, a saber, la agricultura, el sector no estructurado y el servicio doméstico. Los trabajadores migrantes, las mujeres y los niños se cuentan entre las categorías expuestas a las condiciones y entornos laborales menos seguros. Pero también, en el sector moderno de la economía sigue siendo elevada la incidencia de accidentes y enfermedades profesionales, que podrían evitarse con una mejor información y protección. Tanto los gobiernos como las organizaciones de empleadores y de trabajadores tienen clara conciencia de este problema y están cada vez más preocupados por encontrar soluciones que permitan reducir su costo social.

250.16. El objetivo en este ámbito consiste en potenciar la capacidad de las administraciones nacionales y de los copartícipes sociales para instituir mecanismos de control de las condiciones de trabajo y de protección de la salud y seguridad de los trabajadores, y para colaborar en la gestión del medio ambiente de trabajo. Se espera reducir sustancialmente el número de accidentes y enfermedades profesionales y mejorar la salud de los trabajadores gracias a la participación de las empresas en la aplicación de medidas preventivas para luchar contra los principales riesgos para la salud, incluido el SIDA. Se habrán experimentado y creado en varios países sistemas de gestión y control de las condiciones y el entorno de trabajo tanto en el sector no estructurado como en algunos sectores de la industria y la agricultura en que las condiciones son más precarias.

250.17. En cooperación con la OMS e instituciones nacionales de formación y de investigación, seguirá prestándose apoyo para la mejora de la legislación nacional, el reforzamiento de los mecanismos de control, la constitución de comisiones de salud y seguridad en las empresas, la formación del personal sanitario y el fortalecimiento de la capacidad de los servicios de salud laboral en las esferas de la prevención, la atención sanitaria y la supervisión de la salud y la seguridad de los trabajadores. En colaboración con el Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, el respaldo prestado adoptará la forma de servicios de asesoramiento, seminarios tripartitos y actividades de formación destinados a los distintos copartícipes que se ocupan de la lucha contra el SIDA en el lugar de trabajo. Estas actividades se centrarán en la prevención, la reintegración social de las personas infectadas por el VIH, la adaptación de los puestos y horarios de trabajo y la lucha contra la discriminación. En cooperación con investigadores nacionales, se llevarán a cabo estudios en varios países sobre las condiciones de trabajo y sobre la salud y la seguridad de los trabajadores del sector no estructurado, la agricultura, la minería, la construcción y los servicios de infraestructura. En particular, se examinarán los efectos sobre la productividad de unas condiciones de trabajo precarias y un entorno laboral poco seguro e insalubre, así como, el costo que entrañan para la comunidad. Se organizarán seminarios subregionales con el objeto de sacar las conclusiones de este trabajo y preparar planes de acción. Se difundirá información acerca de la gestión del medio ambiente de trabajo, se organizarán giras de estudio y se apoyará la creación de instituciones pertinentes en los Estados Miembros.

Reforzamiento y ampliación de la protección social

250.18. En muchos países africanos, los regímenes de seguridad social tradicionales adolecen de problemas de administración y, en algunos casos, de graves crisis financieras. Por otra parte, dichos regímenes sólo amparan a una reducida parte de la población activa frente a un número igualmente reducido de riesgos. Se han desarrollado formas de solidaridad y de seguro tradicionales, y otras más recientes, que compensan en parte las deficiencias del sistema oficial en el ámbito local, ya sea para determinadas categorías de personas, ya a título individual. Con todo, se trata de iniciativas aisladas, y su organización y gestión no siempre se acompañan de las garantías necesarias. En 1994, tras la celebración de la octava Conferencia Regional Africana, la OIT emprendió acciones en dos niveles, a saber, la readaptación y reforma de los regímenes de seguridad social, por una parte, y la formulación y puesta en práctica de medidas de protección social de mayor alcance, por otra. La validez de estas orientaciones ha quedado confirmada a la luz de las necesidades prioritarias señaladas por los Estados Miembros.

250.19. El objetivo que se persigue a este respecto es el de reforzar la capacidad de las instituciones de seguridad social y de sus órganos administrativos tripartitos para adoptar las reformas necesarias y gestionar eficazmente los regímenes de seguridad social, especialmente en aquellos países cuya situación financiera es más precaria. Un objetivo conexo es la determinación y el desarrollo de unos sistemas de protección social más amplios, y el reforzamiento de la capacidad de las instituciones nacionales para establecer tales sistemas.

250.20. A solicitud de los interesados, se efectuarán auditorías y se prestarán servicios de asesoramiento en materia de reforma de la seguridad social, teniendo presentes los programas de ajuste que se aplican en cada país. Se organizarán actividades de formación encaminadas a potenciar la capacidad de los mandantes tripartitos en la gestión y la supervisión de los regímenes de protección social. Basándose en la labor realizada durante el bienio 1996-1997 para establecer y experimentar regímenes ampliados de protección social en algunos países, se llevarán a cabo evaluaciones de tales proyectos en colaboración con las instituciones homólogas nacionales. También se apoyarán las actividades de diseño, experimentación y aplicación de modelos y métodos de organización y gestión de los regímenes de protección social. Se organizará una consulta de carácter técnico entre los copartícipes en actividades de desarrollo, y se celebrarán seminarios de formación para los responsables de la protección social tanto a nivel nacional como local. Estas actividades se integrarán también en proyectos de cooperación técnica relativos a cooperativas, a la creación de grupos de productores y artesanos y al fomento de programas mutualistas de ahorro y de crédito.

Protección de los derechos humanos, diálogo social y normas internacionales del trabajo

Promoción de los derechos humanos
y de las normas del trabajo

250.21. La discriminación por motivos de edad, raza, origen étnico, procedencia nacional y creencias religiosas o políticas, así como por otros motivos, tales como la discapacidad física o la infección por el VIH, sigue constituyendo para determinadas categorías de la población un obstáculo que impide el acceso equitativo a la formación, el empleo, los factores de producción (especialmente la tierra) y la financiación. Además, se siguen practicando algunas formas de trabajo forzoso. Estos problemas son más agudos en los países afectados por conflictos armados. La incorporación a la legislación nacional de las normas internacionales del trabajo relativas a los derechos fundamentales de los trabajadores, y en particular la aplicación de dichas normas, siguen planteando problemas. Sólo tres de 53países africanos han ratificado los siete convenios básicos de la OIT, mientras que otros 15han ratificado seis de dichos convenios. Los mandantes tripartitos, y en especial las organizaciones de trabajadores, suelen pedir asistencia a la OIT para defender los derechos básicos de los trabajadores y formular e implantar medidas nacionales que garanticen su aplicación.

250.22. El objetivo que se persigue a este respecto es consolidar la capacidad de los interlocutores nacionales para aplicar los derechos básicos de los trabajadores, obrar con miras a la abolición de toda forma de trabajo forzoso, garantizar la igualdad de oportunidades en la formación y el empleo, y combatir la discriminación económica y social. Se espera conseguir que, hacia fines del bienio, varios países hayan incorporado a su legislación y a la práctica las disposiciones de las normas internacionales del trabajo que recogen derechos básicos.

250.23. Se prestarán servicios de asesoramiento y asistencia a los países africanos para la formulación de políticas y leyes nacionales con miras a la ratificación y aplicación de los instrumentos básicos de la OIT en materia de derechos humanos. En lo que atañe a los trabajadores migrantes y a las personas afectadas por el VIH, se llevarán a cabo actividades de información y de capacitación para respaldar las acciones que emprendan las organizaciones de empleadores y de trabajadores en los países interesados con miras a acabar con todas las formas de discriminación en el empleo, las condiciones de trabajo y la remuneración.

Erradicación del trabajo infantil

250.24. La explotación de los niños que trabajan, sobre todo en la agricultura, el sector no estructurado y el servicio doméstico, e incluso su utilización como combatientes, junto con la insuficiente protección que se les otorga en virtud de ciertas modalidades de aprendizaje, siguen siendo graves problemas en muchos países africanos. El deterioro de la situación económica, los conflictos sociales y los movimientos de población han agravado la pobreza en las zonas rurales y también en las urbanas, y han debilitado los lazos sociales y familiares. El trabajo infantil está relacionado con todos estos factores y suele resultar de la distorsión de algunas prácticas ancestrales. Sin embargo, a excepción de las formas más abusivas de explotación, cuya eliminación es objeto de un acuerdo general, los progresos en relación con la erradicación del trabajo infantil siguen siendo limitados en la mayoría de los países africanos.

250.25. El objetivo en esta esfera es movilizar a los interlocutores sociales y potenciar su capacidad para obrar con miras a la erradicación del trabajo infantil. Se ha previsto alcanzar progresos efectivos, comenzando concretamente por la eliminación de las formas más peligrosas de trabajo infantil. Por consiguiente, en cooperación con los mandantes, se llevarán a cabo estudios nacionales para determinar cuáles son las formas más intolerables de explotación de los niños y se organizarán seminarios para analizar los resultados de dichos estudios y formular las estrategias pertinentes. Con la asistencia del programa IPEC y en cooperación con los interlocutores interesados, tanto nacionales como internacionales, y en especial el UNICEF, se organizarán y pondrán en ejecución programas nacionales de información, sensibilización y capacitación encaminados a eliminar el trabajo infantil y, sobre todo, sus modalidades más peligrosas. Se prestará apoyo a los copartícipes sociales, ONG y asociaciones nacionales que tomen parte en estos programas.

Fomento del diálogo y la participación social

250.26. El proceso de democratización en curso en la mayoría de los países africanos, junto con la tendencia hacia la descentralización y el papel cada vez más importante que desempeñan los empresarios privados, entrañan nuevas responsabilidades para los copartícipes sociales. La concertación tripartita es necesaria para la preparación y puesta en práctica de las decisiones en las esferas económica y social a escala tanto nacional como local. Sin embargo, las autoridades y los órganos gubernamentales locales se muestran renuentes a ceder las prerrogativas que tenían hasta ahora. En algunos países de la región siguen registrándose violaciones del principio de libertad sindical, y los interlocutores sociales no tienen aún las competencias necesarias para participar eficazmente en los órganos decisorios, en particular en instituciones tales como los fondos de seguridad social, los institutos de capacitación, los fondos sociales, las comunidades locales y las cooperativas. Los representantes de los interlocutores sociales señalan a menudo que necesitan mejorar su capacidad para intervenir en los procesos de toma de decisiones y en la formulación de programa económicos y sociales.

250.27. A este respecto, se ha establecido el objetivo de fortalecer la capacidad de los copartícipes sociales para tomar parte en el diálogo social y contribuir a resolver los problemas económicos y sociales en los niveles nacional, sectorial y local. En los países en que este objetivo tiene un carácter prioritario, se espera mejorar el funcionamiento de los mecanismos de consulta tripartita y lograr la participación efectiva de los interlocutores sociales en la ejecución de políticas y programas económicos y sociales, así como en la gestión de instituciones que se ocupan de la protección social y de establecimientos de capacitación profesional.

250.28. Se ayudará a los países a establecer un marco jurídico que permita proteger la libertad y el derecho de sindicación y mejorar el funcionamiento de los mecanismos de consulta tripartita. Se organizarán actividades de formación destinadas a las organizaciones de empleadores y de trabajadores, con el fin de desarrollar sus competencias técnicas en relación con importantes cuestiones de orden económico y de política social, y se prestará apoyo a las actividades de formación que en este campo emprendan las organizaciones internacionales y regionales de empleadores y de trabajadores. Los proyectos de cooperación técnica en curso relativos a temas como las cooperativas, la capacitación, los fondos sociales y los sistemas de protección social constituyen otro medio para llevar a cabo actividades de información y de capacitación destinadas a los copartícipes sociales encargados de la gestión de tales proyectos. A fin de complementar estas actividades, se organizarán seminarios tripartitos subregionales y giras de estudios para promover el intercambio de experiencias en materia de gestión tripartita. Además, se impartirá formación a los funcionarios de los servicios de administración del trabajo sobre la aplicación práctica del tripartismo, capacitación que se llevará a cabo por intermedio del ARLAC y el CRADAT.

Afianzamiento de los sistemas de información, planificación y programación

250.29. Los mandantes de la OIT en la región necesitan contar con mejores sistemas de información laboral y con una mayor capacidad de gestión de programas en todas las esferas de actividad prioritarias de la OIT en Africa. Estas necesidades conciernen tanto a las autoridades gubernamentales como a los copartícipes sociales, puesto que es necesario disponer de un análisis fiable de la información para el éxito de las negociaciones y de la gestión participativa. Ello reviste también una importancia decisiva para la puesta en práctica de los programas de la OIT y para la ejecución en el plano nacional de los proyectos de cooperación técnica.

250.30. A este respecto, la OIT persigue el objetivo de mejorar, en todos aquellos países en los que lleva a cabo sus actividades, la competencia de los copartícipes por lo que se refiere al acopio, tratamiento y utilización de datos estadísticos, económicos y laborales con fines de análisis, planificación y gestión. Se prevé que, cuando termine el bienio, estos interlocutores sociales habrán mejorado sus competencias técnicas y alcanzado una mayor autonomía en materia de planificación, gestión y evaluación de sus programas.

250.31. Se prestarán servicios de asesoramiento y apoyo con el objeto de promover un uso óptimo de la información por las instituciones nacionales, incluidos los documentos y las obras técnicas de consulta de la OIT, así como de concebir métodos y perfeccionar las calificaciones de los funcionarios nacionales encargados de la planificación del empleo, los sistemas de información sobre el mercado de trabajo, la recolección de datos y el análisis estadístico de cuestiones sociales y laborales. También se realizarán actividades de formación y se prestará apoyo técnico para potenciar los sistemas de información sobre el mercado de trabajo, así como para crear e impulsar el desarrollo de observatorios sobre el empleo y la formación. Se prestará asistencia para la realización de cursos sobre infor-mación del mercado de trabajo, que se impartirán en establecimientos de formación estadística de la región. También se llevarán a cabo actividades de formación sobre estadística y análisis actuarial destinadas al personal de los sistemas de seguridad social, así como sobre estadísticas de accidentes y enfermedades y otros datos relativos a la salud de los trabajadores, destinados al personal de las instituciones de atención de salud. Se ayudará a las instituciones nacionales y regionales, así como a las organizaciones de empleadores y de trabajadores en la preparación de programas de formación que respondan a las necesidades de los copartícipes sociales, y se impartirá formación a los encargados de la gestión del personal en las empresas respecto de los métodos para analizar las repercusiones sobre la productividad de los sistemas de remuneración, los sistemas de clasificación de puestos, el tiempo de trabajo, el entorno laboral, la seguridad y enfermedades como el SIDA.

Apoyo desde la sede

250.32. El apoyo que se preste desde la sede consistirá, en primer lugar, en la realización, en cooperación con las oficinas exteriores, de estudios de investigaciones relativos a las condiciones sociales y económicas en Africa y a las repercusiones sobre el empleo de las políticas económicas y sociales, los programas nacionales, la organización y la práctica empresarial y la evolución tecnológica. También se necesitará un apoyo considerable de la sede y del Centro de Turín en lo que atañe a la formulación de metodologías y herramientas, material didáctico y otros productos informativos en inglés, francés y portugués. La sede continuará desempeñando un papel importante al prestar, en cooperación con las oficinas exteriores, servicios de asesoramiento técnico a los mandantes, transmitir las propuestas de programa a los copartícipes en actividades internacionales de desarrollo, y en particular a los donantes, y orientar a la estructura exterior de la OIT sobre cómo y dónde buscar financiación. A la sede incumbirá también un importante papel en la evaluación de las actividades realizadas y en la capacitación del personal. Los programas de formación y las actividades del Centro de Turín y del Instituto Internacional de Estudios Laborales constituirán un valioso aporte al programa regional.

Recursos

250.33. Los recursos con cargo al presupuesto ordinario asignados a este programa principal, ascienden a unos 39,6 millones de dólares. Hay una disminución de unos 220.000 dólares en términos reales con respecto al bienio 1996-1997; esto se debe principalmente a una disminución de los recursos para financiar misiones compensada parcialmente por un aumento de unos 100.000 dólares en los fondos asignados para financiar proyectos en el terreno con recursos de la CTPO. Asimismo, para el desarrollo y la puesta en práctica de programas de actividades prácticas en Africa se dispondrá de recursos extrapresupuestarios aportados, en particular, por fondos del sistema de las Naciones Unidas de apoyo a la formulación de políticas y programas (SPPD) y para servicios técnicos a nivel de proyecto (STS). Una red de 12oficinas de zona y seis equipos consultivos multidisciplinarios se encargará, bajo la supervisión de la Oficina Regional, de organizar, administrar y controlar los citados programas.

250.1. Dirección regional

250.34. En este programa se asignan recursos para la dirección y la coordinación general de todas las actividades que se lleven a cabo en el marco del programa principal, así como para el Subdirector General encargado de las actividades de la OIT en Africa, para las tareas de secretaría y para las misiones.

250.2. Programas técnicos
regionales

250.35. En este programa se asignan recursos para seis equipos consultivos multidisciplinarios instalados en Abidján, Addis-Abeba, El Cairo, Dakar, Harare y Yaundé. La ubicación, el ámbito geográfico y la composición de los equipos seguirá siendo objeto de revisión en función de las prioridades que se definan y las consultas con los países interesados. Estos equipos trabajarán en estrecha colaboración con las oficinas de la OIT en la región para definir los objetivos y prioridades por país. También se ocuparán de la formulación de programas, de prestar servicios de asesoramiento a los mandantes y de apoyar las actividades de cooperación técnica.

Equipo consultivo multidisciplinario
para Africa occidental

250.36. Este equipo está instalado en Abidján y se ocupa de los siguientes países: Benin, Burkina Faso, Côte d’Ivoire, Ghana, Níger, Nigeria y Togo. El equipo presta apoyo técnico al Centro Interafricano para el Desarrollo de la Formación Profesional (CIADFOR), en Abidján, y mantiene relaciones técnicas con organizaciones subregionales como la Unión Económica y Monetaria del Africa occidental y el «Conseil de l’Entente». El equipo está constituido por siete consejeros técnicos.

Equipo consultivo multidisciplinario
para Africa oriental

250.37. Este equipo está instalado en Addis–Abeba y se ocupa de los siguientes países: Comoras, Djibouti, Etiopía, Eritrea, Kenya, Madagascar, Mauricio, Seychelles, Somalia, República Unida de Tanzanía y Uganda. El equipo mantiene también relaciones técnicas con la secretaría de la Organización de la Unidad Africana y con la Comisión Económica para Africa de las Naciones Unidas. El equipo está integrado por diez consejeros técnicos.

Equipo consultivo multidisciplinario
para Africa del Norte

250.38. Este equipo está instalado en El Cairo y se ocupa de los siguientes países: Argelia, Egipto, Jamahiriya Arabe Libia, Marruecos, Sudán y Túnez. El equipo se encarga de mantener relaciones técnicas con la Liga de Estados Arabes y la Organización Arabe del Trabajo. El equipo, que trabaja en estrecha relación con la Oficina Regional para los Estados Arabes, está integrado por seis consejeros técnicos.

Equipo consultivo multidisciplinario
para el Africa Saheliana

250.39. Este equipo está instalado en Dakar y se ocupa de los siguientes países: Cabo Verde, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Liberia, Malí, Mauritania, Senegal y Sierra Leona. El equipo mantiene relaciones técnicas con organizaciones subregionales como el Comité Interestatal Permanente de Lucha contra la Sequía en Sahel. Está integrado por siete consejeros técnicos.

Equipo consultivo multidisciplinario
para Africa meridional

250.40. Este equipo, instalado en Harare, se ocupa de los siguientes países: Botswana, Lesotho, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe. El equipo presta asistencia técnica al Centro Regional Africano de Administración del Trabajo (ARLAC), con sede en Harare, y servicios de asesoramiento a organizaciones subregionales como la Comunidad para el Desarrollo de Africa Meridional (SADC) y la Zona de Comercio Preferencial para los Estados de Africa Oriental y Meridional (PTA). El equipo está compuesto por nueve consejeros técnicos.

Equipo consultivo multidisciplinario
para Africa central

250.41. Este equipo, instalado en Yaundé, se ocupa de los siguientes países: Angola, Burundi, Camerún, República Centroafricana, Chad, Congo, Gabón, Guinea Ecuatorial, Rwanda, Santo Tomé y Príncipe y Zaire. También presta apoyo técnico al Centro Regional Africano de Administración del Trabajo (CRADAT), con sede en Yaundé. El equipo está integrado por siete consejeros técnicos.

Cooperación técnica

250.42. Los créditos CTPO destinados a proyectos de terreno en Africa se utilizarán para responder a las solicitudes de asistencia técnica formuladas por gobiernos y organizaciones de empleadores y de trabajadores de la región. Estos recursos servirán para financiar actividades previstas en los planes de acción que se han preparado en función de los objetivos por país. También abarcarán las actividades con organizaciones regionales y subregionales, las reuniones con los copartícipes y los donantes en el campo del desarrollo, en las que se abordarán temas prioritarios de interés común, la difusión de datos sobre los resultados y las enseñanzas extraídas de las actividades regionales y subregionales, y el desarrollo de la cooperación técnica entre los Estados Miembros de la región. El programa de cooperación técnica, financiado con fondos extrapresupuestarios, se centrará en proyectos en las siguientes esferas: fomento del empleo, desarrollo de empresas y cooperativas, formación y rehabilitación profesionales, protección social, condiciones de trabajo y seguridad y salud en el trabajo, erradicación del trabajo infantil, participación de la mujer en el desarrollo, administración del trabajo y relaciones laborales, actividades para los empleadores y para los trabajadores, información sobre el empleo y estadísticas del trabajo. De conformidad con las políticas de la comunidad internacional de donantes y habida cuenta de las necesidades y metas prioritarias de desarrollo de los Estados Miembros, las actividades de cooperación técnica seguirán llevándose a cabo en el marco de programas nacionales, subregionales o regionales y seguirán prestando especial atención al fortalecimiento de la capacidad nacional. Se dará una importancia particular al intercambio de experiencias a través de la cooperación técnica entre los países de la región.

250.3. Relaciones, servicios
y apoyo

250.43. En este programa se asignan recursos para el director regional adjunto y para las funciones relativas al personal, las finanzas y la administración de la Oficina Regional, así como para supervisar y facilitar apoyo administrativo a las oficinas de la OIT en la región. Este programa abarca también la unidad regional de programación y los servicios de apoyo informático y de documentación. Se incluyen asimismo recursos para la celebración de una reunión anual de los directores de las oficinas de la OIT y de los equipos consultivos multidisciplinarios de la región.

250.44. Se asignan asimismo fondos para el mantenimiento de relaciones con: los mandantes tripartitos de la OIT en la región; la Organización de la Unidad Africana, y en particular con su Comisión del Trabajo, que tiene carácter tripartito; la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Africa y los demás organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas en la región; y con las organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales.

250.4. Red de oficinas

250.45. En virtud de este programa se asignan recursos para las oficinas de zona de Abidján, Addis-Abeba, Argel, Antananarivo, Dakar, Dar-es-Salaam, El Cairo, Kinshasa, Lagos, Lusaka, Pretoria y Yaundé. Tanto la ubicación como el ámbito geográfico de estas oficinas seguirá siendo objeto de revisión, de acuerdo con la evolución de las necesidades de los países de la región.

Puesto al día por BB. Aprobada por DS. Ultima actualización: 3 de noviembre de 1999.