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TRABAJO
Núm. 38, enero / febrero de 2001


Noticias breves

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Aumento del salario mínimo

Nuevo "Acuerdo de Ginebra":
para la gente de mar, un paso adelante

GINEBRA - El 26 de enero, la 29ª sesión de la Comisión Paritaria Marítima (CPM) anunció la adopción de un importante acuerdo, conocido como "Acuerdo de Ginebra" y concebido para mejorar las condiciones de seguridad y de trabajo en el sector marítimo. Asimismo, convino la actualización del salario mínimo fijado por la OIT para la gente de mar, que pasará de 435 a 450 dólares con efectos desde el 1 de enero de 2002, y a 465 dólares, desde el 1 de enero de 2003.

Para la estimación del salario mínimo de la OIT se tiene en cuenta una fórmula que refleja los cambios en los precios al consumo y los tipos de cambio respecto al dólar de Estados Unidos en 48 zonas y países marítimos. La CPM es el único y más antiguo órgano sectorial permanente de la OIT.

Los participantes en la sesión, incluidos los representantes de armadores y de la gente de mar, determinaron que "la irrupción de un mercado de trabajo mundial para la gente de mar ha transformado en la práctica la industria naviera en el primer sector auténticamente globalizado, lo que exige una respuesta global basada en la adopción de un cuerpo de normas de ámbito internacional aplicable al conjunto de la industria".

En la reunión, desarrollada del 22 al 26 de enero, se convino en que los instrumentos vigentes de la OIT en el ámbito marítimo deben consolidarse y actualizarse mediante la adopción de un nuevo "Convenio marco" único sobre normas del trabajo marítimo.

Asimismo, se recomendó la aplicación de fundamentos institucionales para la revisión de todos los aspectos relacionados con la actividad naviera, y se puso de relieve la inquietud con que se considera el hecho de que, hasta la fecha, la calificación de un buque como deficiente se ha basado exclusivamente en los requisitos establecidos por la Organización Marítima Internacional. Se solicitó la adopción de todas las medidas necesarias para garantizar que las normas sociales y laborales aplicables sean objeto igualmente de la consideración debida en este contexto.

El acuerdo constituye una importante innovación en la práctica normativa de la OIT. Con vistas a garantizar el reconocimiento de normas aceptables en cuanto a las condiciones de vida y de trabajo de la gente de mar de todas las nacionalidades y en todas las flotas mercantes, en el planteamiento adoptado se prevé la instauración de una estructura más lógica y flexible respecto a los instrumentos reguladores vinculados al trabajo marítimo, así como la aplicación de procesos optimizados para su actualización.

Juan Somavia, Director General de la OIT, aplaudió la labor de la Comisión, al considerarla "un ejemplo excelente del diálogo social internacional en la práctica", destacando que el nuevo planteamiento integrado respecto a las normas brinda la oportunidad de tener en cuenta diversos intereses, sin dejar de ser fiel a los valores de la Organización.

A la clausura de la reunión, los representantes de la Federación Internacional de Armadores (ISF en su acrónimo inglés) y de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF en su acrónimo inglés), en nombre, respectivamente, de los propietarios de buques y de los marinos, señalaron que "el Acuerdo de Ginebra es el primer paso importante en el difícil camino que permitirá garantizar que nuestro sector, de índole marcadamente internacional, cuenta con un cuerpo efectivo de normas del trabajo de aplicación general. Nos sentimos orgullosos de ser los abanderados de la campaña de la OIT para la promoción del trabajo decente en todo el mundo".

La CPM instó al Consejo de Administración de la OIT a autorizar un programa de reuniones tripartitas (armadores, gente de mar y gobiernos) encaminado a la preparación de una Conferencia Marítima de la Organización en 2005, cuyo objetivo será la adopción del nuevo "Convenio marco" previsto.

Asimismo, la Comisión expresó su honda preocupación por las recientes detenciones de marinos, y en particular de capitanes de navíos, practicadas a raíz del acaecimiento de accidentes marítimos, incluso antes de que se lleve a cabo algún tipo de investigación de lo sucedido, e instó al Director General a trasladar esta preocupación a la totalidad de los Estados miembros de la OIT.


La remuneración de la gente de mar disminuye

Según un informe de situación preparado para la reunión*, el salario mínimo recomendado previamente por la OIT se estableció con arreglo a la Recomendación núm. 187 sobre los salarios, las horas de trabajo a bordo y la dotación de los buques, 1996.

Se señala en el informe que, en términos absolutos, el salario medio de los marineros ha disminuido entre 1992 y 1999. La gente de mar de los países desarrollados se ha visto particularmente castigada por este descenso. En Australia, por ejemplo, los ingresos mensuales medios de los marineros han disminuido un 65% en el citado periodo de siete años, frente al 53% en el caso de los marinos japoneses y alemanes, el 51% de los belgas, el 43% de los daneses, el 49% de los holandeses, el 26% de los portugueses y el 14% de los franceses.

En contraste con lo anterior, el informe indica que los salarios de los marinos brasileños, búlgaros, filipinos, indonesios, letones y rusos no muestran variaciones significativas en términos absolutos. Los salarios de los marinos de Bangladesh, Myanmar (Birmania), China, Hong Kong (China), India y Polonia han crecido de hecho entre un 25 y un 91% (siempre en términos absolutos). En algunos países se han producido aumentos salariales significativos desde los primeros años de la década de 1990, aunque todavía están por debajo del nivel medio de los salarios de los marinos de todos los países.

La aplicación de la Recomendación núm. 187 no es obligatoria a menos que un gobierno lo determine así por ley. Sin embargo, los armadores y los sindicatos la emplean al fijar las escalas salariales. Este mecanismo es el único que existe en la OIT para fijar la remuneración mensual básica en un sector.

En la actualidad hay unos 50.000 buques dedicados al comercio internacional, de los que las dos terceras partes son cargueros, una quinta parte, buques-cisterna, y el resto, transbordadores, buques de pasajeros y barcos dedicados al cabotaje. El comercio mundial ha seguido creciendo y la mayor parte de la carga generada por esta actividad se transporta por mar. En la pasada década, el número de buques de la flota mundial ha aumentado en torno a un 10%, y su tonelaje, un 35%, y se prevé que esta tendencia se mantendrá. Por otra parte, se han producido cambios importantes en la financiación, la propiedad y la gestión de los barcos, así como en el mercado de trabajo para la gente de mar.

A bordo de esos buques trabajan 1,25 millones de marinos, de los que un tercio son oficiales. Se excluyen de esta cifra el personal de restauración y de servicios hoteleros empleado en los barcos de pasajeros, así como otras categorías de trabajadores, como los que desarrollan su labor en pequeñas embarcaciones dedicadas a la pesca y otras actividades costeras. La mano de obra marítima, al igual que la propia industria naviera, es internacional.

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* El impacto en las condiciones de vida y de trabajo de la gente de mar de los cambios en la estructura de la industria naviera. OIT. Ginebra 2001. ISBN 92-2-312237-6. Precio: 20 francos suizos.


Instituto Internacional de Estudios Laborales

Reunión del 40º aniversario

Con ocasión de su 40º aniversario, el Instituto Internacional de Estudios Laborales organizó una reunión sobre "Decent Work "Dotcom": Policies and institutions for the digital age" (Trabajo decente en Internet: políticas e instituciones para la era digital). Dos comisiones debatieron los cambios propiciados por la economía del conocimiento en las relaciones laborales en Europa, así como las inversiones en redes de comunicación en el marco de estrategias de desarrollo.

La importancia creciente de la información y el conocimiento como factores esenciales de la producción se asocia a la aparición de nuevas formas de trabajo y al cambio de las relaciones laborales. Algunos trabajadores obtienen grandes beneficios de estos procesos, pero muchos otros experimentan situaciones de incertidumbre y precariedad. Los participaron analizaron la posible existencia de opciones preferentes en cuanto a formulación de políticas, y trataron de determinar qué políticas e instituciones pueden ayudar a fomentar la autonomía, la flexibilidad y la creatividad y, al mismo tiempo, contribuir a potenciar las oportunidades profesionales, el aprendizaje continuo y la mejora de la calidad de vida y trabajo de todos los trabajadores.

La segunda comisión se ocupó de demostrar el modo en que un flujo de información optimizado puede ayudar a mitigar el desempleo y la pobreza en los países desfavorecidos mediante la mejora de la eficacia de los procesos microeconómicos, la ampliación del acceso a la educación y la asistencia sanitaria y el aumento del capital social, la dotación de medios de acción y la participación. La inversión en redes de comunicación debe acompañarse de políticas de educación, formación y desarrollo social que, por ejemplo, fomenten las iniciativas de la población para acceder a las tecnologías de la comunicación y la información (TCI).

Los miembros de las comisiones determinaron que la existencia de una "fuga de cerebros" y la falta de capital social y humano constituyen los principales impedimentos para el desarrollo de las TCI. A fin de salvar la creciente brecha digital, los gobiernos de los países en desarrollo necesitarán la ayuda de la comunidad internacional, y deberán colaborar con las organizaciones de empleadores y de trabajadores y con otros interlocutores de la sociedad civil.


El "laboratorio de ideas" de la OIT en materia de trabajo decente

El Instituto Internacional de Estudios Laborales se creó en 1960 como entidad autónoma de la Organización Internacional del Trabajo. Tiene encomendada la promoción de los estudios en materia de formulación de políticas y el debate público sobre cuestiones de reciente planteamiento e interés para la OIT y sus mandantes (trabajadores, empleadores y gobiernos). Constituye un foro mundial de política social, fomenta los programas internacionales de investigación y las redes que vinculan a los colectivos académicos con los profesionales de las esferas pública, laboral y empresarial, y presta su ayuda a gobiernos e interlocutores sociales con programas educativos en el ámbito laboral.

El tema que orienta los programas del Instituto es la noción de "trabajo decente" planteado por el Director General de la OIT en su memoria a la Conferencia Internacional del Trabajo en 1999. El programa de investigación correspondiente se ha diseñado para sentar las bases conceptuales y empíricas para la adopción de un paradigma de trabajo decente que pueda servir como guía para la formulación de políticas. El "trabajo decente" es la síntesis de cuatro objetivos estratégicos: la promoción de los derechos y los principios fundamentales en el trabajo, el empleo, la protección social y el diálogo social.

El programa de educación y diálogo del Instituto le permite desarrollar su papel como centro para el diálogo político, el aprendizaje y la puesta en común de conocimientos con los miembros de la OIT, directivos, la comunidad académica, profesionales y responsables de la formulación de políticas que se ocupan de cuestiones sociales y laborales. Los resultados de los programas del Instituto se publican en forma de libros y documentos para el debate con una amplia difusión dentro y fuera de la OIT.

Para más información, puede ponerse en contacto con el Instituto Internacional de Estudios Laborales. Tel.: +4122/799-6128; fax: +4122/799-8542; correo electrónico: INST@ilo.org; sitio web: http://www.ilo.org/inst


Informe técnico: lanas aislantes

Nota del jefe de edición: éste es el primer "informe técnico" de Trabajo. Estos informes, que se publicarán cuando resulten pertinentes, permitirán abordar con detenimiento los aspectos técnicos de cuestiones de interés para la OIT y sus mandantes. En esta ocasión inicial, Trabajo examina el contenido del nuevo Repertorio de recomendaciones prácticas sobre lanas aislantes y se explica su importancia

A raíz de las decisiones adoptadas por el Consejo de Administración de la OIT en su 270ª sesión en 1997, se celebró en Ginebra en enero de 2000 una reunión de expertos en materia de seguridad en la utilización de lanas aislantes, a la que asistieron más de veinte especialistas. Su designación se produjo tras las consultas con gobiernos y los grupos de empleadores y de trabajadores del citado Consejo. El resultado de la reunión fue la adopción del Repertorio de recomendaciones prácticas sobre seguridad en la utilización de las lanas aislantes de fibra vítrea sintética (lana de vidrio, lana mineral de roca y lana mineral de escorias). El Consejo de Administración de la OIT aprobó su publicación en su 277ª sesión (marzo de 2000). El repertorio se preparó mediante un exhaustivo trabajo de investigación y numerosas consultas con los mandantes de la OIT. Las buenas prácticas laborales desarrolladas en algunos Estados miembros en materia de lanas aislantes constituyeron una base sólida sobre la que se fundamentaron las tareas preparatorias. El presente repertorio se publica en el marco de las iniciativas de la Oficina Internacional del Trabajo encaminadas a mejorar las condiciones de trabajo y el medio ambiente, y se ha concebido para su aplicación en todo el mundo y, en concreto, en los países que carecen de prácticas de trabajo seguras en el uso de lanas aislantes o se encuentran inmersos en el proceso de elaborarlas.

El Repertorio se centra en las lanas aislantes de fibra vítrea sintética (lana de vidrio, lana mineral de roca y lana mineral de escorias), si bien se acepta comúnmente que otros materiales basados en dicha fibra, como las fibras cerámicas refractarias (RCF en su acrónimo inglés) y otras no cerámicas, así como las fibras de vidrio elaboradas con fines especiales, son potencialmente más peligrosas. Aunque el Repertorio se elaboró para las lanas aislantes, muchas de sus disposiciones pueden considerarse buenas prácticas generales en lo que respecta a salud y seguridad en el trabajo, y es posible su aplicación a las fibras cerámicas refractarias, a las fibras refractarias ajenas a las RCF y a las fibras de vidrio con fines especiales. Pueden encontrarse directrices en este sentido en otros Repertorios de la OIT. Por ejemplo, los Repertorios de recomendaciones prácticas de la OIT sobre exposición en el trabajo a sustancias en suspensión en el aire perjudiciales para la salud (1980), y sobre seguridad en la utilización de amianto (1984), contienen numerosas disposiciones relevantes, establecen principios para la prevención de la contaminación del entorno de trabajo y especifican métodos preventivos generales. Entre tales principios figuran la eliminación de fuentes de riesgo o peligro y la sustitución por agentes inocuos o menos dañinos (lo que a su vez puede asociarse con la prohibición de ciertas prácticas laborales). En estos principios se hace hincapié además en los controles técnicos y en la ejecución de programas eficaces.

Los expertos propusieron además que la OIT elabore nuevos repertorios con el fin de tratar otras fibras sintéticas y orgánicas no contempladas en los instrumentos de la OIT en vigor, como las fibras cerámicas refractarias la celulosa y el carburo de silicio. En la reunión se recomendó una amplia distribución del Repertorio de recomendaciones prácticas, así como la puesta en marcha de procedimientos de seguimiento, incluidas reuniones y conferencias regionales, que permitan evaluar la eficacia de este instrumento y su revisión en el futuro a la luz de la evolución de la ciencia y la tecnología.

Contenido del Repertorio de recomendaciones
prácticas sobre seguridad en la utilización
de las lanas aislantes de fibra vítrea
sintética (lana de vidrio, lana mineral de roca
y lana mineral de escorias)

Con el Repertorio se pretende promover la adopción de un planteamiento integrado, teniendo en cuenta que las lanas aislantes de fibra vítrea sintética no aparecen en el lugar de trabajo en sus formas químicas puras, sino más bien en forma de un producto con componentes combinados. En el Repertorio se examina la totalidad de los riesgos asociados al producto (fibras aislantes, agentes aglutinantes y otros materiales) y se consideran situaciones de trabajo reales. Sus disposiciones se encaminan a la aplicación de medidas de control prácticas que reduzcan al mínimo la exposición a fibras y polvos generados por las lanas aislantes, evitando con ello las irritaciones y otros motivos de malestar, así como los riesgos para la salud a largo plazo asociados al trabajo con tales productos.

En el Repertorio de recomendaciones prácticas se definen los planteamientos y principios más importantes relativos a los requisitos y las precauciones en materia de seguridad vinculadaos a la utilización de lanas aislantes. Se especifican las obligaciones generales de fabricantes, proveedores, empleadores, trabajadores y autoridades competentes, que, en todos los casos, deben desempeñar un papel destacado en el conjunto del proceso de utilización de lanas aislantes, desde la fabricación a la evacuación de residuos. De hecho, esta especificación ha ampliado la perspectiva del Repertorio con el fin de establecer una cadena de responsabilidad adecuada para todas las partes interesadas, de modo que se contemplen las diferentes situaciones imperantes en diversos países.

Las medidas generales de prevención y protección especificadas en el Repertorio, así como la información pertinente consignada en los apéndices, como la relativa a sistemas de clasificación, a datos de exposición relacionados con la fabricación y la utilización de lanas aislantes, y a la evaluación de riesgos, pueden resultar especialmente útiles para países en desarrollo y en proceso de transición. En el Repertorio se subraya que las medidas de prevención y protección han de ser coherentes con la clasificación y los posibles efectos para la salud de las lanas aislantes, y que las autoridades competentes deben determinar cuáles de dichas medidas han de aplicarse. Esta forma de orientación beneficiará en particular a las industrias de pequeña escala en lo que se refiere a la establecimiento de un nivel apropiado de protección de sus trabajadores.

Las recomendaciones prácticas que configuran el Repertorio de la OIT se han concebido para su utilización por componentes de los sectores público y privado, como las autoridades públicas y de la administración, los empleadores, los trabajadores y sus organizaciones y los comités de gestión y de salud y seguridad en empresas relacionadas que sean responsables de la gestión de la salud y la seguridad en lo que se refiere a riesgos profesionales específicos (p. ej., ruido y vibración, radiación y lanas aislantes en este caso), actividades sectoriales (p. ej., construcción, minería) y equipos (p. ej., tractores, motosierras). Con los Repertorios de recomendaciones prácticas no se pretende sustituir las leyes y reglamentos nacionales ni las normas aceptadas. Se elaboran con el objetivo de orientar a aquéllos que participen en la formulación de este tipo de disposiciones o en la realización de programas de prevención y protección de ámbito nacional o empresarial.

Los Repertorios de recomendaciones prácticas, incluido el referido en este informe, se diseñan fundamentalmente como base para la adopción de medidas de prevención y protección, y reciben la consideración de normas técnicas de la OIT en materia de salud y seguridad en el trabajo. Contienen principios generales y directrices específicas que atañen, en particular, a la supervisión tanto del entorno de trabajo, como de la salud, educación y formación de los trabajadores, así como la elaboración de registros, las funciones y deberes de las partes interesadas y los mecanismos de cooperación y consulta. Las disposiciones de los Repertorios de la OIT deben considerarse en el contexto de las condiciones de cada país, la escala de la operación en cuestión y las posibilidades técnicas disponibles.

Información de referencia sobre lanas aislantes
de fibra vítrea sintética

Las lanas aislantes de fibra vítrea sintética constituyen el tipo de fibras minerales fabricadas por el hombres (FMFH) que se emplea con mayor frecuencia. Otras FMFH son las fibras refractarias (incluidas las cerámicas), las fibras de filamento continuo y las fibras elaboradas con fines especiales. Las FMFH son silicatos amorfos fabricados a partir de vidrio, roca u otros minerales. Su aplicación está generalizada en el hogar, oficinas y fábricas para el aislamiento térmico, la conservación de energía, el aislamiento acústico, la protección y la resistencia frente a los incendios, el aislamiento de electrodomésticos, el aislamiento aeroespacial y como materiales de refuerzo en plásticos, yesos, cemento y textiles. En el grupo de lanas aislantes de fibra vítrea sintéticas se incluyen las lanas de vidrio, las de mineral de roca y las de mineral de escorias, con diámetros nominales que oscilan de las 2 a las 9 micras y una composición química variable de silicato amorfo que consta fundamentalmente de óxidos de silicio, aluminio, calcio, sodio, magnesio, boro, bario y potasio.

El historial de aplicación de algunos tipos de FMFH es amplio. Los usos artísticos y decorativos de las fibras de vidrio se remontan a varios cientos de años. No obstante, su empleo no se generalizó hasta el siglo XX. Por ejemplo, de acuerdo con el Dr. I.M. Lee y otros, estas fibras llevan produciéndose en Europa desde 1840, y la primera fábrica comercial que logró el éxito en la producción de fibras minerales en Estados Unidos comenzó a funcionar en 1897. En 1985, la producción mundial había alcanzado los 6 millones de toneladas. De todas las fibras minerales producidas en Estados Unidos, las de vidrio representan en torno al 80% del total y se utilizan principalmente en el aislamiento térmico y acústico. En Europa, este tipo de fibras y las de mineral de roca se producen en cantidades prácticamente iguales y se aplican en esencia a los mismos usos que en el caso anterior (WHO Environmental Health Criteria 77 Man-made Mineral Fibres). Se estima que más de 200.000 personas trabajan en su fabricación y comercialización. Muchos millones más podrían verse expuestos casualmente a las lanas aislantes en el trabajo o en su hogar.

Riesgos profesionales

La exposición a las fibras y polvos generados por las lanas aislantes puede causar irritación de la piel, los ojos y las vías respiratorias, así como malestar, tanto a trabajadores como a la población en general. Sigue considerándose con inquietud la posibilidad de que algunas lanas aislantes puedan tener consecuencias para la salud a largo plazo, incluido el cáncer. La International Agency for Research on Cancer (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) evaluó las lanas aislantes en 1988 y las clasificó en el grupo 2B. Esta categoría suele utilizarse para agentes respecto a los que se dispone de datos limitados en seres humanos y se carece de información suficiente relativa a animales de laboratorio. Asimismo, puede utilizarse cuando los datos de carcinogenicidad en humanos son inadecuados o inexistentes, pero se cuenta con información suficiente relativa a animales de laboratorio. En algunos casos, pueden incluirse en esta categoría agentes respecto de los que no se dispone de datos, o son inadecuados, referidos a las personas, pero existen pruebas limitadas de carcinogenicidad en animales de laboratorio, junto con otras pruebas auxiliares derivadas de otra información pertinente.

Desde entonces, se han efectuado numerosos estudios en diversas partes del mundo con el fin de determinar los efectos de las lanas aislantes para la salud, y la industria ha dedicado considerables esfuerzos a la mejora de sus productos. Se han obtenido importantes avances tecnológicos en lo que se refiere a la composición química y a las propiedades fisicoquímicas de las fibras de lana aislante; en particular, en cuanto a su biosolubilidad. Asimismo, se llevó a cabo un exhaustivo programa para evaluar el estado actual del conocimiento científico en materia de biopersistencia y patogenicidad de diversos tipos de fibra. Sobre la base de estos trabajos, la Unión Europea consideró en 1997 que, en ciertas circunstancias, parece justificado excluir algunas fibras vítreas (silicato) fabricadas por el hombre de la clasificación de agentes cancerígenos (Directiva de la Comisión 97/69/CE).


El futuro del trabajo decente en la economía global

Un grupo de expertos de alto nivel debate las tendencias de futuro
en los ámbitos del trabajo, el empleo y la protección social

El futuro del trabajo, el empleo y la protección social en la economía global fue el tema abordado en una conferencia internacional de expertos de alto nivel procedentes de diversos países, organizada conjuntamente por el Ministerio francés de Empleo y Solidaridad y el Instituto Internacional de Estudios Laborales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Annecy, Francia, el 18 y 19 de enero.

ANNECY, Francia - En la reunión, que constituyó un foro de debate y análisis, intervinieron Elisabeth Guigou, ministra de Empleo y Solidaridad de Francia, y Juan Somavia, Director General de la OIT, junto con 60 expertos internacionales procedentes del mundo académico, de los sindicatos y de organizaciones de empleadores, empresas y gobiernos.

En los debates se trató de determinar los cambios que han tenido lugar en los ámbitos del trabajo, el empleo y la protección social en el último cuarto de siglo, y de predecir futuras tendencias en estos campos. Las conclusiones alcanzadas sirvieron de base para la elaboración de propuestas encaminadas a garantizar la consideración de aspectos sociales y económicos al formular las políticas puestas en marcha para abordar los retos de la globalización y la transformación tecnológica.

La conferencia se celebró en vísperas del Foro Económico Mundial anual de Davos, Suiza. Aunque no existe una relación directa entre los dos acontecimientos, la OIT alberga la esperanza de que las conclusiones de la reunión de Annecy contribuyan a fomentar el debate en Davos respecto al modo de encarar los aspectos sociales de la transformación económica con que se enfrentan los países industriales en la actualidad.

"Veinticinco años de cambio económico, social y tecnológico hacen imperativa una revisión de los términos del debate sobre trabajo, empleo y sistemas de protección social en los países industrializados", señalaron los organizadores. "La velocidad del cambio, especialmente en el sector servicios en general, y en el contexto de la "nueva economía" en particular, es tal que el riesgo de quedar marginado se multiplica y la consecución de soluciones a los problemas del empleo, los ingresos y la seguridad social adquiere una importancia fundamental para la supervivencia de los gobiernos."

Puesto que la globalización y la transformación tecnológica parecen irreversibles, las instituciones y las políticas pueden modificarse con el fin de promover la prosperidad económica, la flexibilidad y la seguridad en los ajustes de la economía, así como un grado de igualdad que garantice la cohesión social.

En el análisis se tuvieron en cuenta todos los aspectos del trabajo, no sólo la protección social y la seguridad de los ingresos, sino también la calidad de la participación en el mercado laboral y la integración en la sociedad. Este es el concepto al que se refiere la OIT al hablar de "trabajo decente", con el que pretende englobar las distintas dimensiones del trabajo: su calidad, los derechos que le atañen, la protección, la representación y la seguridad económica.

Creada por RP. Aprobada por KMK. Última actualización: 20 de junio de 2001.