| Artículos archivados | » Todos los artículos, Abril 1998 |
Cambio de la producción y el empleo
en el refinado de petróleo a escala mundial
En su momento, las "crisis del petróleo" de 1973-1974 y 1979-1980 llevaron a especular con la posibilidad de la pronta conversión del petróleo en el "combustible del ayer". No obstante, a partir de finales del decenio de 1980, las fluctuaciones de los precios del petróleo se han convertido, con la excepción de un breve repunte durante la guerra del Golfo, en un fenómeno del pasado.
Por el contrario, un sector conocido en tiempos por su tendencia a las fuertes oscilaciones se caracteriza actualmente por un crecimiento regular, tanto en el consumo como en la producción. El empleo mundial en las refinerías se ha mantenido relativamente estable en torno al millón de trabajadores desde comienzos hasta mediados de la década de los 80.
De hecho, el "combustible del ayer" sigue siendo un material importante. Mientras se generalice la opinión de que el aumento de la demanda de petróleo continuará, la única incertidumbre se refiere a la cuantía de ese crecimiento.
Problemas en el sector del refinado
En cualquier caso, no todo marcha bien en el sector del refinado. El informe 1 sobre "Empleo y relaciones laborales en el refinado de petróleo", preparado para una reunión tripartita de expertos del sector, señala que, a pesar de las preocupaciones que suscitan los efectos climáticos provocados por el consumo de combustibles a base de los hidrocarburos, la demanda de productos derivados del petróleo progresa en forma lenta pero sostenida en prácticamente todos los países. Al mismo tiempo, en los países en desarrollo, sobre todo de Asia, se incrementa rápidamente la demanda de combustibles para automóviles, factor que probablemente se convertirá en una fuente importante de crecimiento. Sin embargo, el informe indica que las preocupaciones medioambientales relativas al aumento mundial de las temperaturas y a la calidad del aire, así como las políticas tributarias, pudieran contribuir a reducir la demanda.
Del 23 al 27 de febrero, representantes de los gobiernos de 19 países, de sindicatos y de organizaciones de empleadores se reunieron en la sede de la OIT en Ginebra para debatir sobre éstos y otros problemas que afectan al sector del refinado de petróleo. Se trata de la primera reunión que la OIT dedica en exclusiva a dicho sector.
Según el Sr. McLin, autor del informe y especialista principal en cuestiones industriales en la OIT, aunque las remuneraciones y las condiciones de trabajo en las refinerías son por lo general superiores a las de muchos otros sectores, "las relaciones laborales se están haciendo cada vez más tensas en varios países: a medida que se intensifican las presiones de reestructuración, comienzan a peligrar los niveles de empleo y a transformarse la índole de los puestos de trabajo que se conservan".
El informe destaca que cuatro temas han dominado las relaciones laborales en el sector del refinado: la seguridad del empleo; el trabajo en régimen de subcontratación; la salud, la seguridad y el medio ambiente, y la remuneración y las condiciones de trabajo. Por otra parte, subraya la multiplicación de las quejas de inobservancia en muchas regiones del principio de la OIT de libertad sindical y de derecho a la negociación colectiva (Convenios núms. 87 y 98), materias que siguen siendo objeto de enconadas polémicas en los sectores del petróleo de muchos países.
Aun cuando la OIT ha insistido con fuerza en que "en la discusión de todos estos problemas de las relaciones de trabajo, no debe hacerse diferenciación entre la industria del petróleo y las demás industrias", muchos países restringen las actividades sindicales independientes y prohíben el ejercicio del derecho de huelga en el sector del petróleo, argumentando que se trata de un "servicio esencial" o de un "sector económico estratégico".
En el informe se citan varios conflictos laborales que afectan a trabajadores de refinerías de petróleo en países de todas las regiones y con distintos niveles de desarrollo económico, que han sido presentados a los órganos de control de la OIT, en particular el Comité de Libertad Sindical, o han suscitado un interés particular en la opinión pública internacional. Entre los países afectados figuran Brasil, la República Islámica del Irán, Nigeria y el Reino Unido. Los órganos de control de la aplicación de normas de la OIT han examinado asimismo las políticas en materia de derecho de huelga o de procedimientos de arbitraje obligatorio en la industria del petróleo de países como Indonesia, Pakistán y Perú.
Entre los países donde el sector del petróleo sigue considerándose como un caso especial en el que se justifica la aplicación de ciertas restricciones al derecho de huelga figuran México (su Constitución designa el petróleo como "industria estratégica" y los procedimientos para ejercer el derecho de huelga son extremadamente complejos); Egipto (las huelgas se prohíben en razón de la importancia y la condición estatal del sector del petróleo); Kuwait (aunque son ilegales, se han llevado a cabo huelgas); Turquía (se ha promulgado una ley que prevé el arbitraje obligatorio como procedimiento de solución de los conflictos laborales en el sector del petróleo), y Singapur (el sector se ha clasificado como servicio esencial, pero las huelgas están autorizadas si se cumplen determinadas condiciones).
También imponen restricciones al derecho de huelga en el sector del petróleo países como Azerbaiyán, Bielorrusia y Costa Rica. El informe señala que, en la práctica, no es habitual que se registren huelgas en el sector de las refinerías, incluso en los países que reconocen ese derecho, debido al nivel relativamente bueno de las remuneraciones y las condiciones de trabajo.
El informe afirma que, aunque la productividad de la fuerza de trabajo varía en gran medida de un país a otro, en general esta variable aumentó considerablemente en la pasada década. El empleo mundial en el sector del refinado de petróleo se mantuvo estable, en torno al millón de puestos de trabajo. La mayor parte de las reducciones de plantilla se registraron en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde el sector está plenamente desarrollado, así como en Europa Central y Oriental, donde se ha experimentado desde 1989 una pérdida de unos 200.000 puestos de trabajo en las refinerías y es probable que prosigan las reducciones.
Entre los principales países industrializados, Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Países Bajos y Reino Unido registraron drásticos recortes del empleo en las refinerías. El principal factor de estas reducciones es el aumento de la productividad debido a los progresos tecnológicos: prácticamente todas las empresas del sector han instalado sistemas informatizados de control de la producción y reducido el número de niveles jerárquicos en los mandos medios y superiores.
Crecimiento en Africa, Asia y Oriente Medio
En cambio, el empleo aumentó en Africa, Asia y Oriente Medio, región en la que también creció la capacidad de refinado. No obstante, "los niveles de empleo siguen siendo moderados y reflejan tanto la situación del mercado de trabajo como las características relativamente modernas y de gran densidad de capital en las instalaciones de refinado", indica el informe.
La privatización y los efectos de la liberalización del comercio están teniendo repercusiones en algunos países refinadores importantes, como Argentina, Brasil, México y Nigeria, en los que ha aumentado el temor a la pérdida de puestos de trabajo. Los autores del informe consideran que, en el ámbito regional, América Latina, donde el nivel de protección del sector del petróleo era muy elevado, "está sólo por detrás de Europa Central y Oriental en lo que atañe a la vulnerabilidad de los trabajadores ante los cambios en la situación del empleo inducidos por las privatizaciones y la liberalización".
En Argentina, donde el proceso de ajuste ha alcanzado las mayores proporciones, el número de trabajadores de la empresa YPF, hasta hace un tiempo estatal, pasó de 50.000 a menos de 6.000 entre 1991 y 1997. En Brasil, la empresa estatal Petrobras ha visto debilitada su posición protegida, al tiempo que, entre 1989 y 1997, el personal del sector de la refinado se reducía en un 23 por ciento. Según el informe, "México es tal vez el país de la región cuyas perspectivas en materia de empleo son más inciertas". Pemex, la empresa estatal, "ha emprendido reducciones de empleo incluso mayores en términos absolutos que las efectuadas en Argentina por la compañía YPF".
Repercusión de los problemas medioambientales detectados
El informe observa que la creciente presión comercial se ve conjugada con el hecho de que "las leyes sobre la protección del medio ambiente aplicables a los productos petrolíferos se han endurecido en casi todo el mundo". Existe una clara tendencia a la "armonización internacional de las normas de protección medioambiental". Esto obliga a las empresas de refinado no sólo a construir nuevas instalaciones que se ajusten a normas más estrictas, sino también a modernizar las que ya estaban en funcionamiento. En ambos casos es necesario realizar grandes inversiones para mantener la operatividad de las instalaciones. Incluso retirarse del sector puede ser muy caro, puesto que "el cierre de una refinería de tamaño medio en un país de la OCDE tiene hoy un coste del orden de 200 millones de dólares de Estados Unidos".
Según el informe, la tarea de las empresas de refinado se complica como consecuencia del denominado "efecto de trinquete" de gran parte de la legislación medioambiental: "Las decisiones relativas a la imposición de normas más estrictas, que por lo general se aplican de acuerdo con un plan de introducción paulatina, suelen ser modificadas antes de su entrada en vigor". Teniendo en cuenta el plazo de varios años necesario para construir o modificar las refinerías, "puede ocurrir que las instalaciones que responden a las normas fijadas un año antes aún no estén en condiciones de funcionar cuando se promulguen nuevas leyes" en la materia.
1 El Empleo y las Relaciones de Trabajo en las Refinerías de Petróleo. Informe para debatir en la Reunión Tripartita sobre Empleo y Relaciones de Trabajo en el Refinado del Petróleo. Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra, 1998. ISBN 92-2-110769-8.
A pesar de la polémica suscitada por el encarcelamiento de dirigentes sindicales de Nigeria, que puso en peligro la continuación de los debates, la Reunión tripartita sobre empleo y relaciones laborales en el sector del refinado de petróleo, celebrada en Ginebra del 23 al 27 de febrero, alcanzó un acuerdo unánime respecto a muchas de las cuestiones objeto de consideración.
Estos aspectos se han tenido en cuenta al elaborar un texto de doce párrafos en el que se formulan las conclusiones de la reunión respecto a las cuestiones analizadas en sus debates, así como cuatro resoluciones sobre libertad de asociación, salud, seguridad y protección medioambiental, iniciativas voluntarias de la industria petrolera encaminadas a la protección del medio ambiente y promoción de buenas prácticas en materia de relaciones laborales.
El problema nigeriano se planteó porque los delegados de los trabajadores en la reunión rechazaron inicialmente la participación en los debates de un delegado del Gobierno de Nigeria, hasta que éste pudiera garantizar que los dos dirigentes sindicales detenidos serían puestos en libertad. Finalmente, la reunión señaló su "honda preocupación" por esta cuestión y apoyó las iniciativas emprendidas en el Consejo de Administración para resolver el problema. Se incluyen en el informe de la reunión las declaraciones al respecto efectuadas por los representantes de los trabajadores, de los empleadores y por el Presidente.