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Las mujeres tienen mejor preparación y ocupan más puestos de trabajo que nunca en todo el mundo. Sin embargo, la mayoría son todavía objeto de discriminación en el lugar de trabajo y raramente consiguen superar las denominadas "barreras invisibles" que las separan de los puestos profesionales y de gestión de mayor nivel. Un nuevo informe de la OIT afirma que, aunque se ha avanzado sustancialmente en la corrección del desequilibrio entre la proporción de personas de los dos sexos que ocupan dichos puestos, en el ámbito directivo, son pocas las elegidas.
El término "barreras invisibles" se acuñó en el decenio de 1970 en Estados Unidos para designar los obstáculos artificiales e implícitos que, derivados de prejuicios psicológicos y organizativos, impiden que las mujeres ocupen puestos de alta dirección. De acuerdo con un nuevo informe de la OIT, "El acceso de las mujeres a los puestos de dirección, trata de una definición adecuada para un problema actual. A pesar de los últimos avances, estas barreras permanecen relativamente intactas.
En el informe se señala que a la mayoría de las directivas se les sigue negando el acceso a los niveles superiores de las organizaciones en todo el mundo, ya se trate de la empresa privada, el sector público o las instituciones políticas. Las mujeres ocupan menos del 5 por ciento de los puestos de alta dirección en las grandes empresas. Además, en el caso de que consigan llegar a la cumbre, las ejecutivas reciben casi siempre una remuneración inferior a la de los hombres.
"Prácticamente en todo el mundo, las mujeres no han podido alcanzar los puestos de mayor responsabilidad en las principales empresas y organizaciones del sector privado, con independencia de sus competencias profesionales," señala Linda Wirth, especialista en asuntos laborales de la OIT y autora del informe. "Las mujeres constituyen más del 40 por ciento de la población activa mundial. Sin embargo, sus cuotas de acceso a este tipo de puestos siguen siendo inaceptablemente reducidas y sólo una pequeña proporción lograr superar las barreras invisibles que las separan de los niveles superiores de dirección."
Las ejecutivas: aún una excepción
De acuerdo con los estudios nacionales, el porcentaje general de mujeres que ocupan puestos de dirección rara vez excede del 20 por ciento. Cuanto más alto sea el puesto, más evidente es el desequilibrio entre los dos sexos. En las organizaciones más grandes y poderosas, el porcentaje de puestos de mayor responsabilidad ocupados por mujeres suele oscilar entre el 2 y el 3 por ciento.
Por ejemplo, un estudio de 1995 sobre las 70.000 empresas alemanas de mayor tamaño puso de manifiesto que el porcentaje de mujeres en altos cargos o miembros de consejos de administración oscilaba únicamente entre el 1 y el 3 por ciento. En Brasil, una encuesta realizada en 1991 en las grandes empresas mostró que sólo un 3 por ciento de los altos ejecutivos eran mujeres. En Estados Unidos, el porcentaje de éstas que ocupan puestos de alta dirección en las 500 mayores empresas (Fortune 500) sólo superaba ligeramente el 2 por ciento en 1996.
LADILLO
Cuanto más alto es el puesto, más evidente es el desequilibrio entre los dos sexos.
En lo que se refiere a las comparaciones internacionales de la presencia de mujeres en puestos directivos, los datos1 de la OIT constituyen la fuente de información más completa. No obstante, plantean el problema de incluir también a los trabajadores administrativos, lo que puede llevar a pensar que el número de mujeres en puestos de dirección es superior al real. En cualquier caso, las estadísticas indican que la proporción de mujeres que realizan trabajos administrativos y de gestión aumenta con el tiempo.
La afirmación de que existe un número insuficiente de mujeres para ocupar puestos de mayor responsabilidad carece cada vez más de fundamento. Aunque se mantienen diferencias entre los dos sexos en cuanto a la elección de estudios profesionales, las mujeres de todo el mundo están demostrando su capacidad intelectual y se acercan a los niveles de cualificación educativa de los hombres. Asimismo, aumenta gradualmente su presencia en las carreras de carácter científico y tecnológico, aunque su representación en los estudios de ingeniería sigue siendo escasa.
¿Por qué se bloquea a las mujeres?
La naturaleza de los cauces profesionales habituales de las mujeres sigue siendo el factor que bloquea su acceso a puestos superiores. En los niveles de dirección inferiores, las mujeres suelen situarse en sectores no estratégicos y en puestos de gestión de personal y administrativos, y no en los cargos profesionales y de gestión que llevan directamente a la cúspide de las organizaciones. A menudo, a estas desventajas iniciales hay que añadir la privación del acceso a las redes, tanto formales como informales, esenciales para el avance en la estructura empresarial. Así, en las grandes empresas y organizaciones en las que las mujeres alcanzan puestos de alta dirección, éstos suelen limitarse a las áreas consideradas de menor importancia estratégica para la entidad, como los recursos humanos y la administración.
Por ejemplo, el aumento del porcentaje de directoras ha sido mayor en la gestión de personal y las relaciones laborales que en otras áreas, pasando del 21 por ciento en 1970 al 58 por ciento en 1991. En Finlandia, el porcentaje de directoras de personal experimentó una enorme subida, elevándose del 17 por ciento en 1970 al 70 por ciento en 1990. Con frecuencia, la trayectoria profesional de las mujeres no facilita su presencia temprana en áreas estratégicas, como el desarrollo de productos o la financiación, que permiten el acceso a puestos ejecutivos esenciales en la estructura piramidal característica de las grandes empresas. En ocasiones, estas dificultades se denominan "barreras invisibles".
En el caso de las mujeres con responsabilidades familiares, su carrera profesional puede verse menoscabada por el reparto de tiempo dedicado al trabajo y al hogar. Una característica importante de las tareas profesionales y, en especial, de las directivas es el gran número de horas que parecen exigir si se pretende alcanzar el reconocimiento y la posibilidad de un ascenso. Los puestos de gestor a tiempo parcial no son habituales y, además, parece casi imposible compatibilizar una jornada de trabajo prolongada con las exigencias que plantea ocuparse del hogar y del cuidado de los hijos. Como consecuencia, en ciertos países puede observarse que las mujeres, más que los hombres, renuncian al matrimonio y a la maternidad a cambio de sus carreras profesionales.
¿Optimización de los recursos humanos?
El debate actual sobre la flexibilización de los estilos y los planteamientos de gestión (con vistas a optimizar la utilización de recursos humanos), junto con el interés de las empresas en atraer y conservar a mujeres cualificadas y capaces en un entorno competitivo, puede ofrecer una perspectiva más favorable para aumentar la proporción de mujeres en puestos directivos en el futuro.
Los gobiernos, las empresas y las organizaciones se han comprometido cada vez más con la formulación de políticas y programas de promoción de la mujer. Aunque el éxito de estas iniciativas ha sido diverso, no cabe duda de que han tenido un efecto positivo, sobre todo en las generaciones más jóvenes de hombres y mujeres. Teniendo en cuenta la mejora del nivel de cualificación y rendimiento en el trabajo de las mujeres, era previsible que su ascenso en las estructuras profesionales en los últimos años hubiese sido más rápido. No ha sido así, y para muchos, el ritmo del cambio es demasiado lento. La participación en el proceso de toma de decisiones sigue siendo una de las áreas en las que existen más reticencias a la aplicación de la igualdad entre los dos sexos.
CUADRO
Porcentaje de mujeres que ocupan puestos administrativos y de dirección* y porcentaje respecto al empleo total, 1994-1995
Países
Puestos administrativos y de dirección (%)
Empleo total (%)
Australia1
Austria
Chile
Costa Rica
Ecuador
Egipto
Finlandia
Israel
Japón
México
Noruega
Paraguay
Filipinas
Sri Lanka
Suiza
Turquía
Reino Unido
Estados Unidos
Uruguay
Venezuela
* Los trabajadores que ocupan puestos administrativos y de dirección se clasifican en el Grupo Principal 2 de la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO-68). Incluye a los miembros de los cuerpos legislativos, al personal directivo de la administración pública y de las empresas.
1 1993.
No obstante, en muchos casos, se ha comprobado que el desarrollo de planes profesionales detallados en las empresas contribuye a fomentar la igualdad de oportunidades en este ámbito. Asimismo, se ha observado que la prestación de apoyo especial mediante la creación de redes, el asesoramiento y la formación resulta eficaz para promover la participación de las mujeres y reforzar su presencia. No sólo se requiere la aplicación de acciones específicas para evitar el bloqueo de las carreras profesionales de las mujeres; sus oportunidades se ampliarán mediante la creación de lugares de trabajo más dinámicos y flexibles en los que se favorezca la diversidad de valores y se considere la atención de las responsabilidades personales y familiares.
Uno de los mayores retos planteados alude al modo de conseguir que, al establecer las estructuras y la dinámica de las organizaciones, se tengan más en cuenta la práctica y los conceptos de la igualdad de sexos. Esta consideración es especialmente importante en los entornos en los que las nuevas estructuras de gestión y funciones laborales exigen el inicio de procesos de reestructuración, cambio de dimensión, descentralización y desjerarquización, en un intento por mejorar la competividad global. Si no se emprende esta transformación decisiva en las empresas, las mujeres seguirán enfrentándose en el futuro con las "barreras invisibles" que les impiden el acceso a los puestos de dirección.
La OIT analiza la cuestión
Más de 100 participantes, en su mayoría mujeres, asistieron a la reunión tripartita sobre el acceso de las mujeres a puestos de dirección, celebrada en la sede principal de la OIT del 15 al 19 de diciembre. El Consejo de Administración invitó a 20 países a enviar a la reunión a una delegación nacional tripartita. Asimismo, se contó con la asistencia de observadores de otros gobiernos y de representantes de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales internacionales.
En el debate se abordaron numerosas cuestiones, y varios participantes informaron a la reunión de las diversas iniciativas nacionales emprendidas con el fin de avanzar en la igualdad de sexos y promover la presencia de las mujeres en puestos directivos. En la reunión se analizarón los obstáculos que dificultan el desarrollo de la carrera profesional de las mujeres y se subrayó que las actitudes sociales y los sesgos culturales constituyen un factor esencial en su discriminación y en la limitación de su acceso a puestos de nivel superior.
Estos prejuicios suelen reflejarse en una aplicación subjetiva de los procedimientos de contratación y promoción y, por tanto, es necesario elaborar medidas positivas que contrarresten las barreras, a menudo invisibles, que bloquean las carreras profesionales de las mujeres. En la reunión se determinaron diversas estrategias complementarias encaminadas a fomentar la presencia de mujeres en los puestos de dirección y basadas en aspectos como la formación, la creación de redes, el asesoramiento, la revisión de los sistemas de contratación y promoción, la formulación de políticas favorables a la familia, la mejora de la sensibilización, la acción positiva, la evolución de la cultura empresarial, la concentración tripartita, el reconocimiento de la contribución y el papel económico cada vez más importantes de las mujeres, la iniciativa empresarial y el perfeccionamiento de la recogida de datos. Por último, en la reunión se debatió la función desempeñada por los gobiernos, las organizaciones de empresarios y trabajadores y las organizaciones de mujeres en la promoción de la igualdad de sexos y el acceso de la mujer a cargos de gestión. Los participantes subrayaron la importancia de un planteamiento tripartito y la cuestión estratégica de garantizar una mayor presencia de mujeres en puestos relacionados con la toma de decisiones en las estructuras de las organizaciones.
CONCLUSIONES DE LA REUNION
En las conclusiones adoptadas por los participantes en la Reunión tripartita sobre el acceso de las mujeres a puestos de dirección se recomiendan varias estrategias encaminadas a promover dicho acceso:
Asimismo, los participantes subrayaron la importancia de que las organizaciones de empresarios y trabajadores designen a mujeres para puestos directivos en sus propias estructuras, así como el papel significativo desempeñado por las comisiones nacionales tripartitas, allí donde existen, en la promoción de la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.
Extraído de ILO News
En las conclusiones adoptadas por la reunión se hace hincapié en la necesidad de disponer de las herramientas y los indicadores adecuados para investigar las cuestiones relativas a la igualdad de sexos y se invita a la OIT a recoger datos basados en las definiciones nacionales respecto a la presencia de mujeres en puestos directivos y a estudiar la viabilidad de revisar la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones con el fin de facilitar la realización de análisis comparativos en este campo.
Asimismo, la reunión instó a la OIT a:
Recogidos de acuerdo con la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO - 68).