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SARAJEVO, Bosnia Herzegovina.
Desde el momento de la llegada al aeropuerto internacional de Sarajevo, los recuerdos de la guerra se diluyen ante la evidencia de una paz frágil.
En lugar de ponerse chaquetas y cascos para pasar corriendo a través de sucias pantallas diseñadas para protegerles del alcance de francotiradores, los pasajeros a su llegada pueden pasar con tranquilidad por el control de aduanas, como en cualquier otro lugar de Europa, y abandonar el aeropuerto en taxi en lugar de un vehículo blindado.
Con todo, los muros marcados por el impacto de múltiples proyectiles, o el edificio en ruinas del períodico bosnio "Oslobodenje", conservado como monumento en memoria de la destrucción, ofrecen un testimonio crudo y visible de los tres años de conflicto, en los que perdieron la vida unas 250.000 personas y quedó destruida la economía de lo que, en tiempos, constituyó un núcleo industrial de la antigua Yugoslavia.
"Hemos avanzado a todos los niveles" señaló el Sr. Edhem Bicakcic, Primer Ministro de Bosnia Herzegovina, en una reciente entrevista con la OIT celebrada en una nueva oficina que sustituye al edificio del gobierno horadado durante los bombardeos. "Creo firmemente en el futuro de Bosnia Herzegovina y confío en que seamos capaces de satisfacer todas las necesidades de la población." (Véase en el recuadro el texto completo de la entrevista)
La destrucción acabó con miles de puestos de trabajo
Aunque es difícil conseguir datos contrastados en Bosnia Herzegovina, puede afirmarse que gran parte de la infraestructura de antes de la guerra y el empleo asociado a la misma han dejado de existir. La guerra en Bosnia puede medirse, no sólo por su coste en vidas humanas, sino también por el deterioro posterior al conflicto en los medios de vida de decenas de miles de trabajadores.
De acuerdo con una reciente evaluación efectuada por la sección de empresa de la OIT, la mayoría de las grandes y medianas empresas públicas fueron destruidas o funcionan muy por debajo de su capacidad, y "actualmente, no están en condiciones de generar un gran número de puestos de trabajo, sobre todo teniendo en cuenta que se encuentran en pleno proceso de privatización y requieren grandes inversiones de capital de las que no dispondrán en un futuro cercano".
Al mismo tiempo, Bosnia Herzegovina sufre varios problemas relacionados con la guerra, como la destrucción masiva de viviendas, centros escolares, instituciones y otras instalaciones, un desplazamiento significativo de la población respecto a la situación anterior al conflicto, con el traslado asociado de musulmanes, serbios y croatas entre las distintas áreas, alejados de sus antiguos hogares, la destrucción o el deterioro sustancial de las comunicaciones, los medios de transporte y otros servicios públicos como las líneas eléctricas, el ferrocarril, los sistemas de conducción del agua y de alcantarillado y la red de carreteras.
"Hay muchas personas desfavorecidas en las ciudades, muchos de ellos refugiados desplazados o población rural que pueden reintegrarse a la actividad, en el mejor de los casos, con gran dificultad," señala Aziz Hadzimuratovic, jefe del Departamento de Reconstrucción y Asistencia Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores en Sarajevo. "Antes de la guerra, BH era un componente muy industrializado del conjunto de la antigua Yugoslavia. Teníamos trabajadores de gran cualificación y sus productos se exportaban a todo el mundo. Pero hemos perdido seis años."
Reconstrucción y creación de empleo
Gracias a la experiencia acumulada por la oficina del Subdirector General Heribert Scharrenbroich y la oficina de la OIT en Sarajevo, en convencer a posibles donantes para que financien proyectos de esta organización sobre el terreno, fue posible emprender varios de ellos en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y con la ayuda de Bélgica, Italia, Japón y Luxemburgo. Los objetivos de los programas son crear nuevas oportunidades de empleo, dotar a las personas de cualificaciones actualizadas, establecer instituciones sólidas con el fin de mejorar el diálogo social en el futuro y respetar las normas de la OIT.
Un ejemplo de estas iniciativas es el programa de formación profesional diseñado para apoyar al programa nacional de empleo en el enclave de Gorazde, un cantón situado a unos 80 kilómetros de Sarajevo y unido a BH por un estrecho "corredor". Antes de la guerra, Gorazde era un próspero centro productivo dedicado a la industria del metal, la fabricación de máquinas y herramienta, la obtención de sustancias químicas y otras industrias; su población activa, de acuerdo con las autoridades del enclave, ha pasado de 11.000 a 3.000 personas.
Aunque una gran parte de la población del cantón antes de la guerra, que ascendía a 46.000 habitantes, abandonó sus casas en el período álgido de la confrontación, el regreso de los "retornados" ha dejado la población actual en una cifra de 40.000 personas. Las autoridades locales señalan que se prevé un mayor aumento debido a la reincorporación de otros 27.000 retornados este mismo año.
Los 2,4 millones de dólares del programa de la OIT y el PNUD son financiados conjuntamente por el Gobierno de Japón y el PNUD. La OIT pone en práctica el proyecto con la colaboración del Ministerio Cantonal de Educación. Su objetivo es impartir formación en actividades mecánicas como la industria del metal y soldadura, el mantenimiento de maquinaria, el montaje de tuberías, la fontanería y el drenaje, e instruir a mecánicos de automoción y especialistas en fresado, rectificado y torneado. Entre los beneficiarios figuran personas no cualificadas y semicualificadas, incluidas víctimas de la guerra, refugiados, desplazados y soldados desmovilizados.
"Mediante la educación y la formación profesional, podremos crear 1.000 nuevos puestos de trabajo antes del final de 1998," señala un responsable de la Administración local.
En otro proyecto de la OIT en curso de ejecución se aborda la asistencia y la formación profesional en la ciudad de Bihac, situada en el cantón de Unsko-Sanski, al noroeste de Bosnia. El programa de la OIT y el PNUD, dotado con 452.000 dólares, se ha diseñado con el fin de impartir la formación necesaria para que las víctimas de la guerra, los refugiados, los desplazados y los antiguos soldados adquieran cualificaciones en materia de rehabilitación de edificios, construcción y tareas de mantenimiento (albañiles, carpinteros, ceramistas y especialistas en hormigón armado).
Actualmente, el Departamento de Desarrollo de Empresas y Cooperación de la OIT pone en práctica cuatro proyectos de desarrollo de microempresas y pequeñas empresas en Bosnia, y un quinto proyecto se ha aprobado en fecha reciente. Son los siguientes:
_ 300.000 dólares de Estados Unidos para la creación de una Agencia de Desarrollo Empresarial (ADE) en el área de Brcko, financiados por el Gobierno italiano (noviembre de 1997 a mayo del 2000);
_ 487.000 dólares de Estados Unidos para la creación de dos ADE en el cantón de Bihac y en la región de Banja Luka, financiados por el PNUD (enero de 1998 a junio del 2000);
_ 85.000 dólares de Estados Unidos para la creación de un fondo de microcréditos renovables destinado a las mujeres bosnias, financiados por el Ministerio de Trabajo de Bélgica;
_ 200.000 dólares de estados Unidospara la creación de una ADE en Sarajevo. Esta institución desempeñará asimismo un papel adicional como agencia nacional de desarrollo empresarial para las dos entidades del país: la Federación de BH y la República Srpska. Este proyecto es financiado por el Gobierno italiano y puede considerarse como una primera fase de otro de mayor alcance también subvencionado por este Gobierno (enero de 1998 a junio del 2000); y
_ 1.200.000 dólares de estados Unidos para el establecimiento de la ADE-Sarajevo como agencia nacional de desarrollo empresarial (fase principal del proyecto), que actuará a escala local en el área de esta ciudad y como organización matriz de las demás ADE cantonales y regionales presentes y futuras. Este proyecto cuenta con la aprobación no oficial del Gobierno italiano. Se espera la conformidad oficial para marzo o abril de 1998 (abril de 1998 a diciembre del 2000).
Estos proyectos pueden considerarse como los primeros de larga duración emprendidos en BH, ya que otros anteriores tenían un carácter de iniciativas de emergencia, organizadas para hacer frente a las necesidades inmediatas del país en materia de empleo y reconstrucción tras el final de la guerra. Asimismo, constituyen unas de las pocas actividades con las que se ha logrado que los tres grupos que integran la población (croatas, musulmanes y serbios) consientan en colaborar.
La experiencia más alentadora fue la de un seminario integrado por altos funcionarios de las dos entidades, reunidos para elaborar un nuevo Código de Trabajo. La oficina del Sr. Scharrenbroich señaló que, al principio, existía "una tremenda tensión entre los dos grupos. Una palabra desafortunada de un lado y el otro amenazaba con abandonar la sala. No obstante, después de pasar algunos días juntos, una atmósfera de mayor tolerancia hizo posible el éxito del seminario".
Tras la puesta en marcha del proyecto de financiación italiana diseñado para asesorar sobre la formulación de un nuevo Código de Trabajo, Italia ha comenzado a ofrecer a la OIT los fondos necesarios para establecer un diálogo social organizado.
Brcko: ¿un reto imposible o un ejemplo de futuro?
El proyecto de Brcko (pronúnciese brichco) ofrece, en opinión de la mayoría de los funcionarios internacionales presentes en Bosnia, un indicador prometedor del modo en que este tipo de iniciativas puede tener un efecto continuo en la promoción de la integración social. El área de Brcko comprende una denominada "zona de separación", administrada por la Oficina del Alto Representante (OAR) establecida a raíz de los acuerdos de Dayton. La situación política en el área, en la que participan personas de tres identidades étnicas distintas (musulmanes, serbios y croatas) es especialmente delicada, teniendo en cuenta el conflicto entre las reivindicaciones de reconocimiento político planteadas por las tres comunidades.
En estas circunstancias, al desarrollar el proyecto se ha sido testigo de la colaboración de los representantes de las tres comunidades étnicas a través de un Consejo de Administración combinado y de los miembros directivos que actúan en nombre de estos tres colectivos.
Al concluir su séptima visita a la zona, el Sr. Scharrenbroich señaló que, "con la institución del nuevo Gobierno en la República Srbska, observo con optimismo la prestación de apoyo al proceso de reconstrucción en el conjunto de Bosnia Herzegovina".
Entrevista con el Sr. Edhem Bicakcic, Primer Ministro de Bosnia Herzegovina
P: Hace dos años que se firmaron los Acuerdos de Dayton. ¿Cómo valora la evolución de Bosnia Herzegovina desde entonces?
Sr. Bicakcic: Hemos progresado en todos los ámbitos. A escala estatal, se han creado las instituciones previstas en el acuerdo de paz. El Consejo de Ministros adoptó un conjunto de leyes relativas al funcionamiento del Estado de Bosnia Herzegovina. Asimismo, puedo afirmar que hemos obtenido avances significativos en el campo de la reconstrucción, que dieron lugar al aumento de la producción en un 30 por ciento el año pasado. Además, se han renovado y reparado un gran número de instalaciones, incluidas las instituciones educativas y sanitarias. La ayuda de las organizaciones internacionales para crear nuestras instituciones resulta cada vez menos necesaria.
P: ¿Qué factores dificultan el avance en las actividades de reconstrucción y la normalización de la situación?
Sr. Bicakcic: Los obstáculos políticos, en mi opinión, han dejado de existir. Se ha creado un ejercito federal, cuyos miembros se someten a un sistema de instrucción único. Asimismo, el proceso de establecimiento de la policía federal se encuentra en sus últimas fases. Aún quedan tareas que afrontar en algunos cantones, con el fin de crear las condiciones necesarias para la reincorporación generalizada de refugiados y retornados. Al mismo tiempo, se prevé la adopción de legislación sobre privatización y tiene lugar la transición a la economía de mercado. En el presente año, avanzaremos en cuanto a privatización de empresas, bancos y viviendas.
P: ¿Cómo se ha avanzado en lo que respecta a la creación de empleo?
Sr. Bicakcic: Hemos conseguido un aumento significativo del número de ocupados. Actualmente, la cifra de empleados asciende a 340.000 personas, pero, al mismo tiempo, el desempleo también ha crecido. El ejercito federal desmovilizó a 180.000 soldados, si bien una gran proporción de éstos están empleados. Otro gran problema es el de la reconstrucción de las viviendas... Este puede considerarse como un factor que nos limita. Por esta razón, muchas personas no han regresado a la Federación. Así, los que desean volver suelen buscar los lugares en los que van a vivir y trabajar, pero no estamos en condiciones de ofrecer opciones a todos
P: ¿Cómo prevé que será la situación dentro de uno o dos años?
Sr. Bicakcic: Considero que, para el año 2000, podremos alcanzar el nivel de renta e ingresos del que disfrutábamos antes de la guerra. En mi opinión, el desarrollo y el progreso de Bosnia Herzegovina serán significativos y la Federación mejorará sus índices en este sentido. Bosnia Herzegovina consolidará sus instituciones con pleno respeto de los derechos humanos. Además, el ingreso de nuestro país en el Consejo de Europa debe producirse el presente año. Creo firmemente que, en el futuro, podremos satisfacer todas las necesidades de la población de Bosnia Herzegovina.