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TRABAJO
No. 23, febrero de 1998


12a Reunión Regional Asiática


En una reunión celebrada en un contexto de agitación económica, la región insta a la OIT a adoptar un papel "dinámico" en el desarrollo económico y social

BANGKOK, Tailandia - La vista que podían contemplar los delegados convocados a la Duodécima Reunión Regional Asiática (RRA) de la OIT, celebrada el pasado mes de diciembre, a través de las ventanas de la sala de conferencias, ilustraba de forma inmediata las difíciles condiciones económicas que ensombrecieron sus debates.

Hace un año, habrían visto un bosque de grúas, un ejercito de equipos de construcción trabajando hasta bien entrada la noche y otros signos de una economía al alza.

Sin embargo, los tiempos han cambiado y, a lo largo de la reunión, los delegados procedentes de 36 países pudieron observar cómo se reducía el número de luces y se oscurecían los bloques de viviendas y oficinas. Aunque los comerciantes y los turistas abarrotaban las calles de Bangkok, aprovechando los tipos de cambio favorables, por encima de ellas la reciente crisis financiera asiática se hacía sentir de forma inequívoca.

El Director General advierte de las graves consecuencias sociales

En su alocución inaugural, el Director General Michel Hansenne advirtió de la gravedad de las posibles consecuencias sociales que puede acarrear la crisis financiera en Asia. Asimismo, instó a los Estados a desarrollar sistemas de prestaciones de desempleo eficaces, a facilitar la reintegración de los trabajadores y a ampliar las oportunidades de educación y capacitación profesional.

Tras subrayar que un período prolongado de tasas de crecimiento económico excepcionalmente elevadas había dado lugar a una reducción de la pobreza, un aumento sostenido del empleo y una mejora de los salarios reales, el Sr. Hansenne indicó la probabilidad de que la súbita crisis económica en curso, "si no se controla con rapidez, tenga importantes repercusiones negativas en la economía real y, por tanto, en el empleo y el bienestar de los trabajadores".

"Partiendo de un período sostenido de gran crecimiento, como es el caso de las economías del sudeste y el este asiático, incluso una deceleración del crecimiento puede generar tensiones sociales", prosiguió el Sr. Hansenne. "Por tanto, las consecuencias sociales de un agravamiento del desempleo podrían ser catastróficas, debido a la debilidad del sistema de protección social existente en la mayor parte de Asia. No suele disponerse de un sistema de prestaciones de desempleo ni de un mecanismo que facilite la reconversión profesional y la reubicación en el mercado de trabajo. En consecuencia, los trabajadores despedidos tendrán que defenderse por sí mismos y recurrir a la familia y a otros sistemas tradicionales de apoyo social."


No suele disponerse de un sistema de prestaciones de desempleo ni de un mecanismo que facilite la reconversión profesional y la reubicación en el mercado de trabajo.

Michel Hansenne, Director General


De todos modos, afirmó, la crisis actual podría servir como catalizador de cambio positivo: "También será importante consolidar el cumplimiento de las normas de trabajo esenciales", señaló el Sr. Hansenne al referirse a los derechos de los trabajadores a la organización y la negociación colectiva, a la erradicación del trabajo forzoso y el trabajo infantil y a la igualdad de remuneración para hombres y mujeres por un trabajo de igual valor.

Mundialización y justicia social

Para el Sr. Hansenne, la libertad de asociación y la negociación colectiva constituyeron baluartes importantes en la lucha contra el aumento excesivo de la desigualdad y el deterioro de las normas laborales que siguieron a la mundialización, y este proceso no sería políticamente viable si menoscabase la justicia social.

"Con todo, más allá de estas consideraciones relacionadas con la prudencia, subyace una cuestión significativa vinculada a los valores democráticos," afirmó el Sr. Hansenne. "Los trabajadores son partes interesadas e importantes en el proceso de mundialización y constituyen el grupo con más probabilidades de sufrir sus efectos negativos. Por tanto, tienen derecho a ser oídos y a influir en el modo en que se gestiona este proceso a escala nacional e internacional."


"Los trabajadores son partes interesadas e importantes en el proceso de mundialización y constituyen el grupo con más probabilidades de sufrir sus efectos negativos."

M. Hansenne


En lo que se refiere al papel de la OIT, el Sr. Hansenne señaló que la organización había iniciado el proceso de revisión y adaptación de su actividad normativa en el contexto de una economía mundializada. Teniendo en cuenta que los gobiernos de las regiones asiática, del Pacífico y árabe habían contribuido a la campaña mundial de la OIT lanzada en 1995 con el fin de ratificar las normas del trabajo esenciales, afirmó que el mecanismo de aplicación de tales derechos seguía resultando problemático si no se acompañaba de una ratificación unánime de los convenios correspondientes.

Entre las opciones estudiadas por la OIT se encuentra la adopción por los Estados miembros de una "declaración solemne" en la que se exprese el compromiso con ciertos valores y principios fundamentales que subyacen al progreso social. El debate de esta declaración fue incluido en el orden del día de la Conferencia Internacional del Trabajo de 1998.

La RRA solicita una acción "dinámica" por parte de la OIT

Después de los dos días de debates, los delegados adoptaron un conjunto de ambiciosas conclusiones, en las que se insta a la OIT a "aprovechar con dinamismo" sus oportunidades para realizar una "contribución esencial" al desarrollo económico y social de Asia.

En las conclusiones se afirma asimismo que "la crisis financiera que afecta a algunos países de Asia ha atraído la atención hacia problemas relativos al empleo y la pobreza y ha puesto de manifiesto la importancia que revisten las políticas macroeconómicas eficaces, las prácticas de gobierno adecuadas, así como la transparencia de los mercados financieros".

"Es preciso que la OIT reaccione enérgicamente con el fin de minimizar los efectos adversos de la crisis. Las medidas inmediatas deben centrarse en la formación y la reubicación profesional de los trabajadores que han perdido su empleo, así como en la protección de las mujeres, los migrantes y otros grupos que pueden verse especialmente perjudicados. El empleo debe promoverse mediante la adopción de estrategias racionales de desarrollo empresarial, la inversión en recursos humanos y la consolidación de un entorno empresarial favorable a la mejora sostenida de la competitividad en un contexto de rápida transformación de la economía mundial."


"Es preciso que la OIT reaccione enérgicamente con el fin de minimizar los efectos adversos de la crisis..."

Conclusiones de la RRA


En la Reunión se subrayó asimismo la importancia de una respuesta firme por parte de la OIT para minimizar los efectos de la crisis económica regional. Se hizo hincapié en la necesidad de emprender con urgencia acciones encaminadas a facilitar la formación y la reubicación de los trabajadores que han perdido su puesto de trabajo, y la protección de las mujeres, los migrantes y otros grupos vulnerables, y se recomendó a la OIT que organice, en cooperación con las principales instituciones financieras internacionales, una reunión tripartita regional sobre respuestas económicas y sociales a la crisis financiera, incluido el análisis de las repercusiones sobre la cantidad y calidad del empleo y el examen de los medios de influencia de que disponen los interlocutores sociales tripartitos. (Véase el cuadro para conocer la relación detallada de conclusiones).

En su discurso de clausura, la Sra. Michiko Horiuchi, Secretaria General Adjunta de la Conferencia y Subdirectora General encargada de las actividades de la OIT en Asia y el Pacífico, afirmó con una nota de optimismo que sería necesario garantizar que la reestructuración económica tenga como objetivo la consecución de un crecimiento favorable al empleo.

"Muchos oradores se han referido al dinamismo económico de Asia, que debería permitir a los países de la región encontrar los medios y los recursos que requieren para activar sus economías", señaló. "Las políticas que se formulen deben centrarse en los sectores formal e informal de la economía, y garantizar el respeto a los derechos de los trabajadores, incluidas las mujeres, los jóvenes, los trabajadores migrantes y otros grupos especialmente vulnerables."

CONCLUSIONES DE LA RRA DE BANGKOK: ASPECTOS MAS DESTACADOS

Las Conclusiones recalcan también que la decisión del Consejo de Administración de la OIT de incluir en el orden del día de la Conferencia Internacional del Trabajo de 1998 la posible adopción de una Declaración de Principios sobre los derechos fundamentales y sobre el adecuado seguimiento de la misma debería permitir un amplio debate en torno a esta importante cuestión.

Creada por RS. Aprobada por KMK. Ultima actualización: 8 de mayo 1998.