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La Revista de la OIT: Indice

TRABAJO
No. 20, junio de 1997


Objetivo: "delitos contra los niños"
La Conferencia de Amsterdam refuerza la compaña contra el trabajo infantil


Los niños de todo el mundo siguen padeciendo las formas más abusivas de explotación laboral. En un nuevo intento de centrar la atención en este problema, el Gobierno de los Países Bajos, con el apoyo activo y la cooperación de la OIT, organizó una Conferencia en Amsterdam los días 26-27 de febrero. Tras dos días de testimonios sobre lo que se denominaron "delitos contra los niños", los delegados lanzaron una llamamiento a la solidaridad mundial para lograr el objetivo de "erradicar la explotación infantil como una cuestión de urgencia suprema."

AMSTERDAM - La esclavitud, el tráfico de niños, el trabajo forzoso, la servidumbre, la explotación sexual, el trabajo en las minas, las fábricas y las explotaciones agrarias. ¿Una visión dickensiana de la antigua revolución industrial? En absoluto. Estas son algunas de las "formas más intolerables de trabajo infantil" practicadas en la actualidad en todo el mundo, que afligen a decenas de millones de niños.

 

El objetivo de los más de 250 delegados de 30 países (entre los que se encontraban ministros de los gobiernos de países tanto desarrollados como en desarrollo) reunidos en el Centro de Conferencias Koepelkerk de Amsterdam los días 26 y 27 de febrero era encontrar la forma de generar la energía política necesaria para acabar con la esclavitud, la servidumbre y otras prácticas similares.

Al término de la Conferencia, las formas más abusivas de trabajo infantil fueron objeto de una condena unánime por los delegados asistentes, quienes hicieron un llamamiento a la solidaridad mundial para "erradicar la explotación infantil como una cuestión de urgencia suprema." Además, el Gobierno de los Países Bajos ofreció el primer millón de dólares estadounidenses para establecer un sistema de estadísticas y detección de tendencias mundiales que se pondrá en práctica a través del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT, e instó a los demás gobiernos a considerar la posibilidad de hacer lo propio.

Un insulto a los derechos humanos y a la dignidad de la persona ...

En la apertura de la reunión, en presencia de Su Majestad, la Reina Beatriz de los Países Bajos, el Presidente de la Conferencia, Sr. Ad Melkert, Ministro de Asuntos Sociales y Empleo de los Países Bajos, declaró que las formas intolerables de trabajo infantil son "un legado de la revolución industrial" y que "ya no se puede esperar más parar deshacerse de él."

"Para lograr la prosperidad se necesita contar con adultos cabalmente preparados, física y mentalmente", dijo, "y de nada sirve explotar a niños sin instrucción alguna, a quienes rara vez se les paga, si se les paga, por el trabajo que llevan a cabo en condiciones atroces, insalubres, peligrosas e incluso criminales." El orador exhortó a los delegados a que en lugar de dictar cátedra y lanzar acusaciones a diestra y siniestra "propicien un acuerdo para acabar en forma conjunta." También insistió en que es preciso "acabar con la explotación manifiesta de los niños" y "ofrecer simultáneamente alternativas a los niños y a sus padres, entre ellas, educación, atención a la salud y empleo."

"Quienes recordamos cómo estaba la situación hace una década, recordamos unas pocas voces aisladas de protesta ... Pero hoy la cuestión ha pasado al primer plano de la agenda internacional. Creo que podemos afirmar que estamos ganando la guerra contra el trabajo infantil."

- Assefa Bequele, de la OIT, Directora del Departamento de Condiciones y medio ambiente de trabajo

En su intervención durante la ceremonia de apertura, el Sr. Michel Hansenne, Director General de la OIT, enumeró las formas intolerables de trabajo infantil, a saber: trabajo en régimen de esclavitud o condiciones similares, trabajo forzoso, prostitución, y empleo en minas, fábricas, pesca en alta mar y agricultura comercial. Calificó el empleo de muchos millones de niños en las citadas actividades de "verdadero insulto a los derechos humanos y atentado intolerable a la dignidad del individuo."

El Sr. Hansenne esbozó un programa basado en la adopción de un nuevo Convenio de la OIT que prohíba todas las formas extremas de trabajo infantil. Asimismo, propuso que la OIT y los Estados miembros de las Naciones Unidas adopten "un programa de acción para eliminar el trabajo infantil en un plazo determinado", comenzando por las formas degradantes y particularmente peligrosas. Preconizó la prohibición total del trabajo de niños menores de 12 ó 13 años de edad y la protección de las niñas, a quienes se suele obligar a trabajar en el servicio doméstico remunerado o a quienes se hace caer con engaños en la prostitución y la pornografía.

"El reto para los gobiernos de los países en desarrollo consiste en atender a las necesidades de los más pobres de los pobres en sus respectivos países; para los gobiernos de los países ricos, el desafío reside en seguir luchando por la observancia de las normas internacionales, comprometiéndose con igual empeño a incrementar los recursos para combatir la pobreza mundial." Además, señaló que hace falta una acción internacional concertada para suprimir prácticas de explotación tales como la venta y el tráfico internacional de niños, y propuso que "todo crimen que se cometa contra un niño, donde quiera que sea, se considere crimen en todas partes del mundo."

En sus conclusiones, el Presidente de la Conferencia exhortó a la OIT a ampliar el alcance de su labor y a informar periódicamente acerca de las tendencias mundiales en cuanto al número de niños a quienes se libera de la explotación, rehabilitándolos y ofreciéndoles actividades alternativas. A su juicio, "este control sistemático a escala mundial sería un mecanismo apropiado para observar periódicamente la situación e identificar las prácticas más idóneas para combatir el trabajo infantil."

Amplitud del problema

La OIT estima que, de los 250 millones de niños de 5 a 14 años de edad que trabajan, al menos un tercio de ellos lo hace en condiciones peligrosas y de explotación.

Dada la magnitud del problema, el objetivo inmediato de acción han de ser las formas más intolerables de trabajo infantil, tales como la esclavitud, la venta y tráfico de niños, el trabajo forzoso u obligatorio, incluida la servidumbre por deudas, la prostitución, la pornografía, el tráfico de drogas y otras actividades ilegales. La Conferencia resaltó, en particular, el preocupante aumento de la explotación sexual de los niños.

El trabajo infantil es un problema de ámbito mundial que se da tanto en los países en vías de desarrollo como en los desarrollados. En los países en desarrollo, el 90 % de los niños trabajadores de las zonas rurales son empleados en la agricultura o actividades conexas, a menudo en negocios familiares y en zonas remotas, lo que hace difícil su seguimiento. La exposición a pesticidas, especialmente en el sector agrícola, es una de las principales causas de mortalidad infantil. Una encuesta realizada en Filipinas con el apoyo de la OIT reveló que más del 60 % de los niños que trabajan están expuestos a riesgos químicos y biológicos, y que el 40 % han sufrido graves lesiones o enfermedades que dejaron como secuelas mutilaciones o amputaciones.

La exposición a materiales químicos peligrosos se da también en los sectores de fabricación, como el tejido de alfombras o la minería, donde los niños padecen también largas jornadas, han de levantar grandes pesos y manejar maquinaria. Por naturaleza, los niños tienen más probabilidades de sufrir accidentes laborales graves que los adultos.

"En el trabajo sufrimos malos tratos, hambre y enfermedades, y corremos el riesgo de que nos violen. No recibimos protección ninguna de la sociedad."

- una joven centroamericana de 17 años de edad

En el ámbito de los servicios, decenas de millones de niños, en su mayoría de sexo femenino, trabajan largas jornadas en el servicio doméstico, recibiendo a menudo nada más que alojamiento y comida. Asimismo, los niños que trabajan son más vulnerables a las vejaciones físicas y psicológicas. Sabido es que en el servicio doméstico, los golpes, los insultos, los castigos que consisten en dejarlos sin comer y las vejaciones sexuales son moneda corriente.

Las largas jornadas de trabajo no sólo menoscaban el desarrollo físico y emocional, sino también la facultad de aprender. Una investigación llevada a cabo en los Estados Unidos puso de manifiesto que el rendimiento escolar de los adolescentes de 12 a 17 años se resiente si trabajan 15 horas por semana. En los países en desarrollo, los niños comienzan a trabajar a edad más temprana y por lo general según horarios más largos. Además, aunque muchos niños que trabajan continúan estudiando, muchos otros no van al colegio en absoluto.

Hay una evidente correlación entre las estadísticas de la OIT sobre el trabajo infantil y las de la UNESCO sobre la asistencia escolar. Según esta última, casi un 20 por ciento de los niños en edad escolar, unos 128 millones, no asistieron a la escuela en 1990. Los datos de la OIT, según los cuales 120 millones de niños trabajan a tiempo completo, parecen corroborar que muchos de los niños que no asisten a la escuela ejercen alguna actividad económica.

En muchos casos, la mano de obra infantil cuesta poco o nada. En el supuesto de que se les pague, no suelen recibir más que una monedas y, en la mayoría de los casos, menos que el salario mínimo legal para adultos no cualificados. No se sabe cuánto ganan los niños en la industria del sexo, pero lo más probable es que los organizadores se lleven el grueso de los ingresos.

"No hay protección, la comida es mala y tenemos que trabajar todo el día rompiendo piedras para buscar minerales."

- un minero latinoamericano que trabaja desde los 12 años

La pobreza es indudablemente la causa principal de la oferta de mano de obra infantil. Los hijos de los campesinos sin tierra o de padres subempleados son los que corren mayor riesgo, pues pueden aportar con su trabajo un 20-25 % de los ingresos de la familia.

Sin embargo, la pobreza no lo explica todo. Los niños que trabajan en condiciones perjudiciales o de explotación proceden a menudo de grupos de población desfavorecidos y económicamente vulnerables, entre los que se incluyen los hogares dependientes de la mujer, las castas inferiores, los grupos indígenas o tribales y las familias emigrantes. Muchas culturas favorecen sistemáticamente la educación de los niños en detrimento de las niñas, lo que expone a éstas aún más al riesgo del trabajo infantil.

El trabajo infantil también es fruto de las deficiencias de los sistemas educativos. La escuela se considera demasiado cara y la asistencia supone una pérdida de ingresos para las familias pobres. La mundialización de la economía y la liberalización del comercio internacional pueden considerarse también factores favorecedores del trabajo infantil.

"Soy de una aldea y la mayor parte de mis familiares son o han sido niños trabajadores. Es impensable prohibir el trabajo infantil sin erradicar antes la pobreza."

- una mujer de 21 años, antes niña trabajadora, de Africa Occidental

Pasos hacia la erradicación del problema

Para erradicar este problema, los delegados asistentes a la Conferencia recalcaron la necesidad de desarrollar y aplicar la cooperación internacional y regional respecto a los instrumentos actuales de la OIT para la eliminación del trabajo infantil explotador y peligroso con el fin de ofrecer alternativas a los niños trabajadores, especialmente en la educación, la salud y el empleo.

El programa IPEC de la OIT, que impulsa unos 700 programas de acción contra diversas formas de trabajo infantil en más de 27 países, tiene tres objetivos principales: evitar y combatir el trabajo infantil mediante el desarrollo de servicios de apoyo; ayudar a la retirada de los niños del trabajo en pueblos seleccionados para convertirse en lugares "libres de trabajo infantil" y proporcionar fuentes alternativas de ingresos para los niños y sus familias. También trata de cambiar las actitudes de la comunidad con respecto al trabajo infantil.

El IPEC, en asociación con la Cámara de Comercio e Industria de Sialkot y el UNICEF, está cooperando para eliminar el trabajo infantil en la industria manufacturera de balones de fútbol en Sialkot, Pakistán (ver Trabajo, núm. 19, marzo 1997). Los niños que abandonan el trabajo reciben rehabilitación, educación y asistencia.

La Conferencia de Amsterdam recalcó que es necesario cubrir todos los aspectos del trabajo infantil, incluida la prevención y supervisión a escala nacional, la prestación de asistencia a las víctimas potenciales y a sus familias, la realización de campañas de concienciación y la rehabilitación y protección social de los niños explotados.

En la declaración final de la sesión plenaria, el Sr. Melkert instó a los países participantes y a los Estados miembros de la OIT y de las Naciones Unidas a "emprender un programa de acción para eliminar el trabajo infantil en un plazo determinado y poner fin inmediatamente a la esclavitud o prácticas similares, venta y tráfico de niños, trabajo forzoso u obligatorio, incluida la servidumbre por deudas, y empleo de los niños en cualquier tipo de trabajo peligroso, perjudicial o arriesgado, o que interfiera con su educación." Añadió que "hay que imponer una prohibición total del trabajo de niños de corta edad y una protección especial para las niñas," y advirtió de los riesgos cada vez mayores que entraña la criminalidad.

"Esta supervisión mundial sistemática sería un mecanismo para revisar periódicamente la situación y detectar las mejores prácticas en la lucha contra el trabajo infantil."

- Ad Melkert, Ministro de Asuntos Sociales y Empleo de los Países Bajos

La Conferencia de Amsterdam es una de las principales reuniones internacionales sobre el trabajo infantil previstas para 1997, junto con la Conferencia de Oslo, organizada por el Gobierno de Noruega, que se celebrará en octubre. La Conferencia de Amsterdam, en colaboración con la OIT y los organismos internacionales, forma parte de un esfuerzo internacional creciente de búsqueda de soluciones duraderas y justas al problema del trabajo infantil en todos los países del mundo.

Creada por RS. Aprobada por KMK. Ultima actualización: 20 de enero 1998.