La OIT prioriza la formación y el desarrollo de capacidad como uno de los principales elementos para asegurar la implementación adecuada de los derechos de los pueblos indígenas y tribales, incluyendo la implementación de sus Convenios núm. 107 y núm. 169. Para tal fin, organiza una serie de actividades de formación y desarrollo de la capacidad, respondiendo a las diferentes necesidades de una variedad de grupos meta.

