La reducción de la pobreza es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y es el objetivo global de la mayoría de las estrategias de desarrollo nacionales e internacionales, incluso aquellas que cuentan con el apoyo de donantes y prestamistas bilaterales y multilaterales.
La reducción de la pobreza es también una preocupación crucial para los 350 millones de indígenas de todo el mundo. La mayoría habita en países en desarrollo y cuentan con una representación desproporcionada entre los pobres: el Banco Mundial calcula que constituyen aproximadamente el 5% de la población mundial, pero el 15% de aquellos que viven en la pobreza.
Al intentar reducir la pobreza entre los pueblos indígenas se deben tener en cuenta ciertas consideraciones específicas:
- Los pueblos indígenas son poblaciones diferenciadas con sus propias historias, territorios, estrategias de sustento, valores y creencias y por tanto sus nociones respecto de la pobreza y el bienestar son distintas. Si las estrategias de reducción la pobreza (ELP) no consideran las percepciones y aspiraciones propias de los pueblos indígenas, corren el riesgo fracasar o incluso agravar la situación, por ejemplo, privando a los pueblos indígenas del acceso a recursos esenciales, debilitando las estructuras de gobernabilidad tradicionales o contribuyendo a la pérdida de los idiomas indígenas.
- La pobreza de los pueblos indígenas es un reflejo de su posición generalmente marginal dentro de las sociedades nacionales. Esto significa que los pueblos indígenas están también marginados en relación con su participación en la elaboración de las ELP y el acceso a recursos destinados a aliviar la pobreza.
Desde 1999, los Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP) se han convertido en el marco global para los préstamos, los alivios de deuda y la cooperación para el desarrollo en países de bajos ingresos. El proceso de DELP está diseñado para ser abierto y participativo y llegar a los “grupos tradicionalmente marginados”. Sin embargo, en las directrices relacionadas existe un silencio en cuanto a los pueblos indígenas y tribales.
En 2005, la OIT llevó a cabo una “Auditoría Étnica” de los DELP en 14 países. El objetivo de esta auditoría fue verificar si se habían tomado en cuenta los derechos, necesidades y aspiraciones de los pueblos indígenas y tribales, cómo se había logrado esto, y si ellos habían participado en las consultas que dieron como resultado la formulación de los DELP.
Con posterioridad a este trabajo, la OIT realizó estudios de caso específicos en Camboya, Camerún y Nepal con el fin de documentar con más detalle la percepción que tienen los pueblos indígenas de la pobreza y su participación en los procesos de los DELP y asistirlos para que sus necesidades, prioridades y derechos sean tenidos en cuenta en los procesos de los DELP.
En 2008, la OIT publicó una Guía práctica para la inclusión de los pueblos indígenas en las estrategias de lucha contra la pobreza, en la que se señalan buenas prácticas y recomendaciones operativas para un enfoque basado en los derechos y así abordar las causas fundamentales de la pobreza multifacética tal como la perciben los mismos pueblos indígenas.

