Esta edición se concentra en el uso del
Convenio núm. 111 sobre la discriminación en el empleo y la ocupación como instrumento para
proteger los derechos de los pueblos indígenas a dedicarse a sus ocupaciones tradicionales. Entre éstas se incluyen, por ejemplo, el cultivo rotativo, el pastoreo como así también la caza y la recolección, que son de una importancia vital para la economía, cultura e identidad de los pueblos.


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