América Latina

En América Latina convive una gran diversidad de pueblos indígenas. Según la CEPAL (2006), en la región existen aproximadamente 642 pueblos indígenas, con una población que fluctúa entre 30 y 50 millones de personas, la cual se encuentra en crecimiento demográfico. En varios países de la región, tales como Bolivia o Guatemala, los indígenas constituyen la mayoría de la población. Y, en México, aunque no son la mayoría, constituyen alrededor de 11 millones de personas.

Los pueblos indígenas preexisten a los Estados en los que viven y, no obstante las políticas de subyugación que han sufrido, aún mantienen y recrean su identidad, idiomas, culturas, sistemas de organización social, jurídica y política o gran parte de ellos. La historia y carácter del continente hunde sus raíces en la base cultural y social que aportan los pueblos indígenas.

En gran parte debido al pasado colonial, las políticas de asimilación y de integración, a pesar de las diferencias entre cada país y zona, los pueblos indígenas latinoamericanos sufren algunos problemas estructurales comunes tales como la exclusión, el despojo de sus tierras y territorios, la pobreza, la explotación laboral, el debilitamiento de sus idiomas, normas e instituciones, la falta de acceso a los recursos y servicios básicos, y la discriminación. Todos estos problemas hacen peligrar sus sistemas culturales y formas de vida y, algunas veces, su propia existencia.

A lo largo de la historia los pueblos han desarrollado diferentes formas de resistencia, y con mucha vitalidad en la hora actual, los movimientos indígenas reivindican sus derechos territoriales, el respeto a sus valores culturales, idiomas, normas e instituciones, así como el derecho a decidir sus formas y prioridades de desarrollo. En las últimas décadas, los movimientos indígenas de América Latina muestran un crecimiento notable y una organización cada vez mayor como actores políticos, demandando cada vez mayores niveles de participación.

En cuanto al reconocimiento legal de derechos, se han producido cambios significativos. Una docena de estados latinoamericanos ha ratificado el Convenio núm. 169 de la OIT (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú y Venezuela). Y prácticamente, todos los estados partes han efectuado reformas constitucionales y legislativas que, de una u otra forma, incorporan disposiciones relativas a pueblos indígenas. Igualmente, se han elaborado y llevado a cabo en varios de estos países algunos programas y políticas públicas para la mejora de la situación de los pueblos indígenas. Sin embargo, la región aún enfrenta grandes retos en la implementación del Convenio que aseguren la participación de los pueblos indígenas y el goce efectivo de los derechos ahí reconocidos.