Los indígenas representan alrededor del 40% de la población del Perú, con unos 8 a 9 millones de personas. Se calcula que hay más de 60 pueblos indígenas distribuidos en la sierra, la costa y la amazonía. Entre los pueblos indígenas mayoritarios están los Quechuas y los Aymaras, ubicados en la sierra. En la región amazónica hay una gran diversidad de pueblos y grupos etnolingüísticos, con alta dispersión geográfica y mucho menor cantidad poblacional.
Lo que es el actual territorio del Perú fue sede tanto del Tawantinsuyo como del gobierno virreinal. Después de las políticas de despojo del sigo XIX, las constituciones reconocen las comunidades indígenas y las tierras colectivas a partir de 1920. Y a inicios de los setentas se hace una reforma agraria que da fin al latifundismo y la servidumbre indígena. Durante los ochenta y noventa el país vive una alta violencia política, siendo el 75% de las víctimas indígenas, en su mayoría Quechuahablantes, así como Ashánikas amazónicos (Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003).
En la Constitución de 1993 el Estado reconoce el carácter pluricultural de la nación y, en ese marco, el derecho a la identidad cultural, así como el derecho consuetudinario y la jurisdicción especial (justicia indígena y campesina), junto a otros derechos de las comunidades campesinas y nativas. En 1994, Perú ratifica el Convenio 169 de la OIT. También se han impartido importantes leyes para la protección de los pueblos indígenas en situación de aislamiento o de contacto inicial, la educación bilingüe intercultural, la propiedad intelectual de conocimientos tradicionales, y la creación del Instituto Nacional de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperúano (INDEPA).
Sin embargo, ha ido en detrimento la situación de la seguridad jurídica de las tierras y territorios y de las comunidades campesinas y nativas, amenazadas por actividades extractivas que no fueron consultadas con los pueblos indígenas. El mayor reto es la implementación efectiva de las normas protectoras, así como el ejercicio de los derechos de consulta y participación, y el ser reconocidos propiamente como pueblos indígenas.
La OIT ha promovido actividades de capacitación sobre el Convenio núm. 169 entre dirigentes indígenas, funcionarios públicos, ONGs y académicos. También viene prestando asistencia técnica para que se lleve a cabo un proceso consultado que arribe en un Plan Nacional de implementación del Convenio núm. 169 con participación de los pueblos indígenas.

