Camerún alberga varios grupos que se auto-identifican como pueblos indígenas. El primero de ellos corresponde a los llamados “pigmeos” (Baka, Bagyéli, Bedzang y Bakola) que representan aproximadamente 0,4% de la población nacional. El primer grupo y el más grande es el de los Baka que alcanzan cerca de 40.000 personas y ocupan alrededor de 75.000 km² en el sudeste del país. Los Bakola son unas 3.700 personas y ocupan 12.000 km² en la parte sur de la región costera, más precisamente en las subdivisiones Akom II, Campo Bipindi, Kribi y Lolodorf. Los bedzang, con menos de mil personas, habitan al noroeste de Mbam en la región de Ngambe-Tikar. Tradicionalmente son semi nómadas y viven de la caza y recolección, pero debido a la creciente inseguridad de la tenencia de tierras, se están viendo gradualmente forzados a llevar un estilo de vida más sedentario, si bien todavía muchos practican su estilo semi nómada. Otros grupos incluyen los Mbororo, que pertenecen al grupo Fulani, una de las comunidades étnicas más grandes de África Central. La población Mbororo en Camerún está estimada en 1,85 millones, de los cuales entre 120.000 y 130.000 viven en la meseta pastoril de Bamenda en la Provincia Noroeste. Sin embargo, se los encuentra en todas las provincias del país.
PRO 169 ha participado activamente en Camerún desde 2001 cuando se iniciaron actividades a través de una colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en un seminario sobre los derechos de los pueblos indígenas. Luego, las actividades se centraron en la investigación del marco legal para la protección de los derechos de los pueblos indígenas en Camerún, y en la integración de las necesidades y prioridades de los pueblos indígenas en el proceso de DELP. Sobre la base de las recomendaciones de esta investigación, se celebró un seminario nacional en 2005, cuyas recomendaciones proporcionaron la base para el desarrollo de un proyecto nacional de capacidad en respecto a las cuestiones indígenas, y para la integración de estas cuestiones en el proceso de DELP. Este proyecto comenzó oficialmente en octubre de 2006, y colabora activamente con el Ministerio de Asuntos Sociales, el Ministerio de Planificación, las agencias de la ONU y las ONG en materia de cuestiones indígenas.
Asimismo se realizó una investigación sobre las mejores prácticas para la implementación del Convenio núm. 169 de la OIT en cuanto a la educación bilingüe e intercultural de los pueblos indígenas y varias actividades de formación.

