En 1998, la OIT creó una medida de promoción especial para fortalecer la aplicación de los cuatro principios y derechos asociados que se consideran fundamentales para alcanzar la justicia social, y adoptó la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales para la justicia social. Al adoptar la Declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, los Estados Miembros de la OIT reconocen que tienen la obligación de trabajar en aras de alcanzar determinados valores básicos que son inherentes a la pertenencia a la OIT, es decir, la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva; la erradicación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio; la abolición efectiva del trabajo infantil; y la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación. Esta obligación existe aun cuando los países no hubiesen podido todavía ratificar los ocho convenios fundamentales que consagran estos principios. Al mismo tiempo, la propia OIT tiene la obligación de brindar la asistencia necesaria para la consecución de estos objetivos.
Se adoptó simultáneamente un seguimiento de la Declaración para contribuir a determinar las necesidades de los Estados de mejorar su aplicación de los principios y derechos mencionados. Los Estados Miembros deben presentar informes anuales sobre todos los derechos fundamentales respecto de los cuales no hubiesen ratificado los correspondientes convenios de la OIT. Los informes son examinados por el Consejo de Administración con la ayuda de un grupo de expertos independientes. Sus comentarios se publican en en la introducción del examen anual de los informes. Además, el Director General prepara cada aņo un Informe Global sobre uno de los cuatro grupos de principios y derechos, a efectos de analizar la situación en el mundo, tanto en los países que han ratificado los convenios como en los países que no lo han hecho, y de proponer nuevas vías para la asistencia técnica de la OIT. La Conferencia Internacional del Trabajo examina este informe y posteriormente el Consejo de Administración establece un plan de acción de cooperación técnica para el siguiente periodo de cuatro aņos. La Declaración y su seguimiento están concebidos para promover los principios y los derechos que los mismos consagran y para ratificar los convenios fundamentales, a través del diálogo y de la asistencia técnica. La finalidad de la Declaración y su seguimiento no es tanto la de crear un grupo paralelo de normas como la de asistir a los Estados Miembros en la consecución del pleno respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabjo, incluyendo primordialmente la ratificación de todos los convenios fundamentales. Una vez logrado, todos los Estados Miembros quedarán situados bajo el sistema de control regular de la OIT.