La prestación de cuidados a las personas que viven con el VIH/sida

Aunque el acceso al tratamiento antirretroviral para las personas que viven con el VIH se ha ampliado, casi la mitad de quienes viven con el VIH siguen sin tener acceso a este tratamiento. Los casos de nuevas infecciones están disminuyendo, pero no con la suficiente rapidez. Se han observado incrementos alarmantes de nuevas infecciones por el VIH, especialmente en Europa Oriental y Asia Central. El sida es la principal causa de muerte entre las mujeres de 30 a 49 años de edad. La estigmatización y la discriminación siguen siendo importantes barreras a las que se enfrentan las personas que viven con el VIH al tratar de acceder a los servicios de atención de salud, al empleo y a otros servicios.

Si bien los sistemas de salud pública están procurando que las personas que viven con el VIH continúen recibiendo tratamiento antirretroviral, en una serie de países las infecciones oportunistas asociadas con el VIH, incluida la tuberculosis, están imponiendo una carga adicional a los sistemas de atención de salud inadecuados. Las personas que viven con el VIH siguen necesitando que se les presten cuidados a domicilio. Las mujeres y las niñas asumen la mayor parte de la carga, dadas las funciones domésticas y educativas que han desempeñado tradicionalmente. Esto no sólo aumenta su carga de trabajo, sino que socava las funciones productivas, reproductivas y comunitarias fundamentales que desempeñan. Por ejemplo, puede que las mujeres tengan que dejar de realizar un trabajo remunerado o que interrumpir su educación para cuidar de familiares enfermos.

La epidemia del VIH se ha convertido en una de las cuestiones laborales más urgentes de nuestros tiempos. Además de su devastador impacto en las mujeres y los hombres que trabajan y en sus familias y las personas a su cargo, el VIH afecta al mundo del trabajo de muchas maneras. La estigmatización y la discriminación hacia las personas que viven con el VIH y el sida y que se ven afectadas por ellos amenazan los derechos fundamentales en el trabajo, socavando las oportunidades para que las personas obtengan un trabajo decente y un empleo sostenible.

En colaboración con los mandantes de la OIT, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) y sus copatrocinadores, los donantes, las personas que viven con el VIH y otros actores pertinentes, la OIT está tratando de fortalecer la respuesta del mundo del trabajo al VIH y al sida a fin de proteger a los trabajadores contra la infección por el VIH y de facilitar su acceso a la prevención y el tratamiento del VIH, y a servicios de cuidado y apoyo.