Estadísticas del subempleo

El subempleo existe cuando las personas ocupadas no han alcanzado su nivel de pleno empleo, según el sentido dado a este concepto en el Convenio sobre la política del empleo que la Conferencia Internacional del Trabajo adoptó en 1964. Según este Convenio, la existencia de pleno empleo supone que: i) haya trabajo para todas las personas que estén disponibles y que busquen trabajo; ii) dicho trabajo sea tan productivo como sea posible; y iii) las personas mencionadas tengan libertad para escoger el empleo y que cada trabajador tenga todas las posibilidades de adquirir la formación necesaria para ocupar el empleo que le convenga y de utilizar en este empleo dicha formación y las demás competencias profesionales que posea. Las situaciones en que no se realiza el objetivo i) corresponden al desempleo, y aquellas en que no se satisfacen los objetivos ii) o iii) se refieren principalmente al subempleo.

El subempleo refleja la subutilización de la capacidad productiva de la población ocupada. El concepto forma parte integrante del marco conceptual en que se inscribe la medición de la fuerza de trabajo , y se basa en criterios similares a los que se aplican para definir el empleo y el desempleo. La población subempleada es una subcategoría de la población con empleo, y se determina comparando la situación actual en el empleo de dicha población con una situación de empleo “alternativa” que deseen asumir y para la cual estén disponibles: en términos simples, las personas subempleadas son todas las que trabajaron o tuvieron un empleo durante la semana de referencia, pero que deseaban y estaban disponibles para trabajar más adecuadamente.

El marco conceptual para la medición de la fuerza de trabajo fue adoptado en 1982 por la decimotercera Conferencia Internacional de Estadígrafos del Trabajo. Dicha Conferencia fijó criterios de medición para clasificar a las personas en función de sus actividades durante un período de referencia breve (por ejemplo, una semana) en tres categorías recíprocamente excluyentes que abarcan la totalidad de la población de un país. Se trata de la población con empleo, la población desempleada y la población económicamente inactiva. Este marco ha sido ampliamente reconocido a nivel internacional, lo que ha dado lugar en un número importante de países al aumento de la producción de estadísticas periódicas e internacionalmente comparables sobre el empleo y el desempleo. Los criterios de clasificación propuestos en este marco de la fuerza de trabajo para determinar si una persona tiene empleo, está desempleada o es económicamente inactiva son tres: a) que trabaje o tenga un empleo, b) que desee trabajar y c) que esté disponible para trabajar. El desempleo abarca, por ejemplo, a las personas que durante la semana de referencia no trabajaron ni tuvieron un empleo, pero que deseaban trabajar (lo que demostraron al buscar trabajo activamente) y estaban disponibles para hacerlo. Análogamente, el subempleo comprende a las personas que, pese a haber trabajado o tenido un empleo durante la semana de referencia, tenían entonces la voluntad de trabajar “mejor” o “de forma más adecuada”, y estaban disponibles para hacerlo.