Estadísticas del ingreso

Hay diversos conceptos relacionados con los ingresos procedentes del empleo, tales como tasas de salario, ganancias, ingresos relacionados con el empleo, costo de la mano de obra y otros. Estos conceptos son el resultado de diferentes usos y objetivos; así, los salarios pueden considerarse como el precio de la fuerza de trabajo, como un ingreso del trabajo, como el costo de la remuneración del trabajo o incluso como el costo del empleo de personal en sí. Cada una de estas útiles nociones se sustenta en un concepto específico. No obstante, todos estos conceptos están estrechamente interrelacionados y suelen considerarse conjuntamente.

En general, el concepto de remuneración del trabajo se refiere a la cuantía de dinero en efectivo o a una retribución de valor equivalente (si se trata de un pago en especie) que las personas reciben durante un determinado período como resultado de su participación en actividades económicas. El período de pago no coincide necesariamente con el período de trabajo.

El concepto de tasas de salario guarda relación con el precio básico de una unidad de trabajo, es decir, la cuantía fijada antes de que se añadan las eventuales primas por horas extraordinarias o trabajo en turnos o las asignaciones familiares, y de que se deduzcan las contribuciones a los regímenes de seguridad social y los pagos anticipados a la autoridad tributaria. Las tasas de salario pueden expresarse en unidades de tiempo, como la hora, la semana, el mes, etc., o en unidades de obra. Se trata del más pequeño de todos los conceptos retributivos y se aplica únicamente a los trabajadores con empleo asalariado.

El concepto de ganancias suele referirse a la remuneración que los empleadores pagan directamente y de manera regular a su personal durante un período de referencia especificado. Incluye la remuneración básica por el tiempo trabajado o el trabajo efectuado, así como por tiempo no trabajado, como las vacaciones, días feriados y las ausencias por motivo de enfermedad. Además, comprende otros pagos hechos por el empleador por diversos motivos, como las horas extraordinarias, las jornadas u horarios socialmente inadecuados, el trabajo penoso, las primas y las prestaciones marginales regulares, como las asignaciones familiares. Por otra parte, no incluye ninguna prima ocasional, incluso si es pagada por el empleador. Al igual que las tasas de remuneración por tiempo, las ganancias son conceptos brutos, que se fijan antes de deducir las cotizaciones a la seguridad social o los impuestos.

El concepto de ingresos relacionados con el empleo asalariado es la medición más completa del nivel de remuneración de los trabajadores con empleo asalariado. Además de las ganancias, incluye todas las primas y pagos recibidos de manera ocasional y todas las prestaciones de seguridad social recibidas directamente del empleador o de un régimen de seguridad social, a condición de que estén relacionadas con el empleo. Entre éstas se incluyen las asignaciones familiares y los subsidios de educación, así como las prestaciones económicas de enfermedad y maternidad. También quedan comprendidas las prestaciones recibidas por las personas que ya no tienen empleo, como las prestaciones de desempleo, las pensiones o las prestaciones de invalidez. Todas estas prestaciones sociales formarán parte del ingreso procedente del empleo asalariado sólo en la medida en que los trabajadores las reciban a raíz de su participación en actividades laborales. En los países que cuentan con sistemas generales de seguridad social, en cuyo marco las asignaciones familiares y otras prestaciones se otorgan independientemente de las actividades laborales de los beneficiarios, estas prestaciones no se integran en el cálculo de los ingresos relacionados con el empleo asalariado. A fin de evitar la doble contabilización, estas prestaciones se registran sin tener en cuenta las cotizaciones del trabajador a los regímenes de seguridad social.

El concepto de costo de la mano de obra guarda relación con el costo efectivo en que incurre el empleador que emplea mano de obra. Por lo tanto, tiene un componente relacionado con las ganancias y otro componente no relacionado con éstas. El componente relacionado con las ganancias es similar al concepto de ganancias, con algunas diferencias en lo que respecta a los tipos de pagos en especie que se consideran y la forma en que éstos se valoran. El componente no relacionado con las ganancias está formado en gran medida por los costos relacionados con prestaciones que constituyen pagos en especie a los trabajadores, pero que desde el punto de vista del empleador se consideran como costos incurridos. Algunos ejemplos de estas prestaciones son la vivienda, los locales de restauración, las guarderías infantiles y otras similares. Este componente incluye también todas las cotizaciones y gastos de seguridad social, los costos de la formación profesional y los impuestos sobre el empleo y las nóminas, que no forman parte de las ganancias.

El concepto de ingresos relacionados con el empleo independiente es el único que se refiere a los trabajadores independientes. Se entiende como la suma del valor de los bienes y servicios producidos por los trabajadores independientes, después de deducidos los gastos de explotación (como los sueldos abonados, las materias primas consumidas, la depreciación de la maquinaria y los instrumentos y los impuestos pagados), a lo que se añaden los eventuales sueldos percibidos y las prestaciones de la seguridad social (después de descontadas las cotizaciones). El ingreso relacionado con el empleo independiente incluye también las prestaciones recibidas por los trabajadores independientes que ya no tienen ocupación, como las prestaciones de desempleo, las pensiones o las prestaciones de invalidez. Al igual que ocurre con los ingresos relacionados con el empleo asalariado, todas estas prestaciones sociales formarán parte del ingreso relacionado con el empleo independiente sólo en la medida en que los trabajadores las perciban a raíz de su participación en actividades laborales.