Gente de mar

Se estima que el 90% del comercio mundial se realiza a través del transporte marítimo, por lo cual se depende de más de 1,2 millones de marinos para el funcionamiento de los buques. Son muchos los marinos que surcan aguas distantes de sus puertos nacionales. Es frecuente que la gente de mar y los armadores sean de distintas nacionalidades y que los buques naveguen con un pabellón diferente al de su origen o propietario. La gente de mar también se ve a menudo expuesta a condiciones de trabajo difíciles y a riesgos ocupacionales particulares de su profesionales. Al trabajar lejos de sus casas, los marinos son vulnerables a la explotación y a los abusos, al impago de los salarios, al incumplimiento de los contratos, y están expuestos a dietas pobres y a condiciones de vida de baja calidad. Se han dado casos de trabajadores del mar que fueron abandonados en puertos extranjeros. Sólo el cumplimiento de las normas por todas las naciones marinas puede garantizar la protección adecuada a los trabajadores en la primera industria mundial genuinamente global.

Selección de instrumentos pertinentes de la OIT

El 23 de febrero de 2006, la 94a. Conferencia Internacional del Trabajo (Marítima) adoptó el Convenio sobre el trabajo marítimo, 2006, el cual prescribe las condiciones para un trabajo decente en el crecientemente globalizado sector marítimo.

El Convenio establece las condiciones mínimas para el trabajo de la gente de mar a bordo de buques y contiene disposiciones sobre las condiciones de empleo, tiempo de trabajo y descanso, alojamiento, instalaciones de esparcimiento, alimentación y servicio de fonda, protección de la salud, atención médica, bienestar y protección social. Su cumplimiento y aplicación están asegurados a través de procedimientos para la presentación de quejas por parte de la gente de mar, ya sea a bordo o en tierra firme, y por medio de disposiciones relativas a la supervisión por los armadores y capitanes de las condiciones a bordo de sus buques, la jurisdicción y el control por parte de los Estados de abanderamiento sobre sus buques y la inspección de buques extranjeros por el Estado rector del puerto. El Convenio también prevé un certificado de trabajo marítimo, el cual puede ser otorgado a las embarcaciones una vez que el Estado de abanderamiento verificó que las condiciones de trabajo a bordo de un buque cumplen con la legislación nacional de aplicación del convenio.

Entre las características innovadoras del Convenio se destacan su formato y estructura, con normas de aplicación obligatoria acompañadas de guías no vinculantes para ponerlas en práctica. Tiene diferencias importantes con otros convenios tradicionales de la OIT. La parte del Convenio relativa a la implementación técnica y detallada de las obligaciones básicas puede ser enmendada a través de un procedimiento acelerado. El Convenio fue diseñado con el fin de que se convierta en el cuarto pilar del régimen regulatorio marítimo internacional, sirviendo de complemento a los principales convenios de la Organización Marítima Internacional.

El nuevo Convenio consolida y actualiza 68 Convenios y Recomendaciones para el sector marítimo adoptadas por la OIT desde 1920. Los países que no ratifiquen el nuevo convenio permanecerán vinculados a aquellos instrumentos que hayan ratificado en el pasado, aunque ya no será posible para otros países suscribirlos. (Véase más información en el sitio del Convenio sobre el trabajo marítimo).

El Convenio sobre los documentos de identidad de la gente de mar (revisado), 2003 (núm. 185) - [ratificaciones] que reemplaza al Convenio Núm. 108 de la OIT, adoptado en 1958, establece un método de identificación más riguroso para la gente de mar con el propósito de contar con mayor seguridad contra el terrorismo, al mismo tiempo que se garantiza a los trabajadores la libertad de movimiento requerida para su bienestar y para el desarrollo de su profesión, y se facilita el comercio internacional.

El Convenio establece parámetros básicos y contempla que los aspectos más específicos, como sería el caso del formato que tendrá el nuevo documento de identidad para poder adaptarlo a los nuevos desarrollos tecnológicos, sean abordados en los anexos. Una de las características del documento de identidad es el uso de una plantilla biométrica basada en la huella digital. En las Resoluciones que acompañan al Convenio se solicita al Director General de la OIT tomar medidas urgentes para el desarrollo de "una norma mundial interoperable sobre biometría, con la colaboración especial de la Organización de Aviación Civil Internacional".

También se plantea facilitar los permisos en tierra, el tránsito y las transferencias de gente de mar. Además indica que no deberá exigirse visa a los tripulantes para el goce del permiso en tierra.

Para prevenir el riesgo de que el documento sea utilizado por la persona equivocada, la Convención también requiere a los Estados miembros que la ratifiquen mantener una base de datos apropiada, disponible para consultas internacionales por parte de autoridades competentes, y de cumplir con los procedimientos adecuados para la emisión de esos documentos. Estos procedimientos, que no sólo están referidos a temas de seguridad, pues también buscan salvaguardar los derechos individuales, incluyendo la protección de la información personal, estarán sujetos a mecanismos de evaluación internacional.


Entre los instrumentos marítimos anteriores se encuentran :

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