Pescadores

Se estima que 58,3 millones de personas trabajan en el sector primario de la pesca de captura y de la acuicultura, de los cuales 37 por ciento a tiempo completo, 23 por ciento a tiempo parcial y el resto como pescadores ocasionales o con estatus indeterminado (FAO, 2014). La pesca supone la realización, durante largas horas, de tareas extenuantes en el mar, que con frecuencia se convierte en un medio hostil. Los pescadores pueden tener que utilizar equipos peligrosos, simples o complejos, para capturar, clasificar y almacenar la pesca. En muchos países, las tasas de lesiones y fallecimientos en este sector son muy superiores a la media nacional de los demás sectores. En caso de accidente o de enfermedad en el mar, los pescadores están lejos de los centros médicos profesionales y deben encomendarse a las personas que están a bordo del buque para recibir los cuidados necesarios; los servicios de evacuación médica varían considerablemente de unos países y regiones a otros. Los buques pesqueros pueden permanecer en el mar durante largos períodos, faenando en caladeros alejados de la costa. Los pescadores tropiezan a menudo con dificultades para obtener permiso para bajar a tierra en puertos extranjeros y con problemas para obtener visado que les autorice a subir a bordo o a bajar del buque en países extranjeros. Las relaciones laborales entre los empleadores (con frecuencia, los propietarios de buques pesqueros) y los pescadores son de diverso tipo. Existen dos sistemas fundamentales de remuneración en el sector: el sistema de remuneración fija y el de remuneración proporcional. En el primer caso, el salario se fija en función de un período determinado. En el segundo caso, los pescadores obtienen un porcentaje de los ingresos o beneficios brutos de la expedición de pesca de que se trate. A veces los pescadores perciben un salario mínimo bajo que se complementa con una remuneración proporcional a las capturas o con primas. En muchos países, los pescadores se inscriben en la categoría de «trabajadores por cuenta propia» en razón de ese tipo de contratos.

Con vistas a dar respuesta a las necesidades específicas de los trabajadores y trabajadoras del sector de la pesca, la OIT ha desarrollado normas encaminadas a ofrecerles protección especial. Dada la importancia de la industria de la pesca y los progresos que han tenido lugar desde la adopción de las normas sobre la pesca en 1959 y 1966 y teniendo en cuenta que los buques pesqueros quedaron puntualmente excluidos del ámbito de aplicación del Convenio sobre trabajo marítimo, 2006, la Conferencia Internacional del Trabajo adoptó en su 97.a reunión el Convenio sobre el trabajo en la pesca, 2007 (núm. 188) y la Recomendación sobre el trabajo en la pesca, 2007 (núm. 199) que tienen por objeto ser normas integrales referidas a las condiciones de vida y de trabajo de los pescadores.

Selección de instrumentos pertinentes de la OIT

  • Convenio sobre el trabajo en la pesca, 2007 (núm. 188) - [ratificaciones] y Recomendación sobre el trabajo en la pesca, 2007 (núm. 199)
    El presente Convenio y su correspondiente Recomendación tienen por objeto garantizar que los pescadores gocen de condiciones de trabajo decentes a bordo de los buques pesqueros en lo que atañe a requisitos mínimos para el trabajo a bordo, condiciones de servicio, alojamiento y comida, protección en materia de seguridad y salud en el trabajo, atención médica y seguridad social. Se aplica a todo el sector de la pesca comercial, con excepción de la pesca de subsistencia y de la pesca deportiva, a todos los buques, cualquiera sean sus dimensiones, y a todos los pescadores, incluidos aquellos cuya remuneración se base en el reparto de las capturas («a la parte»).

    Entre las numerosas mejoras introducidas por el Convenio, el mismo:

    - aumenta la edad mínima para trabajar a bordo de un buque de pesca a 16 años;
    - fija la duración máxima de validez de un certificado médico en dos años;
    - exige la adopción de una ley relativa a la dotación mínima, y define los períodos mínimos de descanso diarios y semanales para los buques que permanezcan más de tres días en el mar;
    - establece el derecho de repatriación de los pescadores cuyos costos deben ser sufragados por el propietario del buque de pesca;
    - y, por último, integra disposiciones relativas al control del Estado del puerto, inspiradas de las que se aplican en el sector marítimo.
  • Otros instrumentos pertinentes