Promoción del empleo

El Convenio núm. 122 establece el objetivo del pleno empleo, productivo y libremente elegido. Otros instrumentos de la OIT exponen estrategias para lograr esta meta. Tanto los servicios de empleo (públicos y privados), como el empleo de las personas inválidas, las pequeñas y medianas empresas y las cooperativas, desempeñan una función de relieve en la creación de empleo. Las normas de la OIT sobre estas cuestiones aportan directrices sobre cómo utilizar estos medios de una forma que resulte eficaz para la creación de empleo.

Selección de instrumentos pertinentes de la OIT

  • Convenio sobre el servicio del empleo, 1948 (núm. 88) - [ratificaciones]
    Dispone que los Estados que lo ratifiquen deberán establecer y mantener en funcionamiento un servicio de empleo accesible a todos y gratuito, tanto para los trabajadores como para los empleadores.
  • Convenio sobre las agencias de empleo privadas, 1997 (núm. 181) - [ratificaciones]
    Establece que los Estados que lo ratifiquen deberán garantizar que las agencias de empleo privadas respeten el principio de no-discriminación. Dispone la cooperación entre los servicios de empleo públicos y privados, los principios generales para proteger a los demandantes de empleo de las prácticas poco éticas o inapropiadas, y la protección de los trabajadores subcontratados y de los trabajadores reclutados en el extranjero. Se aplica también a las agencias de trabajo temporal.
  • Convenio sobre la readaptación profesional y el empleo (personas inválidas), 1983 (núm. 159) - [ratificaciones]
    Establece los principios de las políticas nacionales de readaptación profesional y de empleo de las personas inválidas, y estipula la creación y la evaluación de servicios de orientación profesional, de formación profesional, de colocación y de desempleo para las personas inválidas.
  • Recomendación sobre la relación de trabajo, 2006 (núm. 198)
    Dispone que los Estados Miembros deberían formular y aplicar una política nacional de protección de los trabajadores vinculados por una relación de trabajo. Dicha política nacional debería incluir medidas tendientes a dar orientaciones sobre la manera de determinar la existencia de una relación de trabajo, sobre la distinción entre trabajadores asalariados y trabajadores independientes, así como también medidas tendientes a luchar contra las relaciones de trabajo encubiertas, tales como los acuerdos contractuales que permiten que un empleador considere a una persona como si no fuese empleada, ocultando su verdadera condición jurídica de asalariada. La determinación de la existencia de una verdadera relación de trabajo debería hacerse principalmente de acuerdo con los hechos relativos a la ejecución del trabajo y la remuneración del trabajador, sin perjuicio de la manera en que la relación de trabajo se caracterice en algún arreglo contractual o cualquier otra índole que pudiere existir. El instrumento sugiere también cuáles son las características y los indicios específicos a los que se puede recurrir para determinar una relación de trabajo.
  • Recomendación sobre los trabajadores de edad, 1980 (núm. 162)
    Recomienda que los trabajadores de edad deberían, sin discriminación debido a su edad, gozar de igualdad de oportunidades y de trato en el empleo.
  • Recomendación sobre la creación de empleo en las pequeñas y medianas empresas, 1998 (núm. 189)
    Propone que los Estados Miembros adopten medidas que se ajusten de forma adecuada a las condiciones y a las prácticas nacionales, con el fin de promover a las pequeñas y medianas empresas en relación con su importancia en la promoción del empleo y del crecimiento económico sostenible.
  • Recomendación sobre la promoción de las cooperativas, 2002 (núm. 193)
    Tiene como objetivo promover las cooperativas, especialmente en relación con su función de creación de empleo, de movilización de recursos y de generación de inversiones.
  • Otros instrumentos pertinentes

Garantizar la igualdad en el acceso al empleo de los trabajadores discapacitados

En 2000, la Comisión de Expertos tomaba nota de los progresos sustanciales realizados en América Latina y en Europa del Este para permitir la participación de las personas con discapacidad en el mercado del empleo, teniendo en cuenta en particular los limitados recursos disponibles. El Grupo Latinoamericano de Rehabilitación Profesional (GLARP) ha contribuido a que muchos países de la región desarrollen programas innovadores de rehabilitación e integración en el mercado del trabajo, compartiendo informaciones y algunos recursos. La asistencia de la Unión Europea y el hecho de haber compartido informaciones, supuso también una contribución significativa a las mejoras en varios países del Este de Europa. La Comisión de Expertos tomó nota con interés de estos esfuerzos de cooperación intergubernamental y alentó a otros Estados Miembros a que explorasen la manera de compartir ideas y recursos (véase la observación general de la Comisión de Expertos).

Más información

  • La historia de la Recomendación de la OIT sobre la promoción de las cooperativas, 2002 (núm.193) (2015) - [PDF]
  • Estudio general sobre los instrumentos relativos al empleo a la luz de la Declaración de 2008 sobre la justicia social para una globalización equitativa (2010) - [PDF]
  • Guía para las Agencias de empleo privadas – Regulación, monitoreo y ejecución
    Programa Especial de Acción para Combatir el Trabajo Forzoso (SAP-FL) y Departamento de Conocimientos Teóricos y Prácticos y Empleabilidad (EMP/SKILLS), OIT, 2007
  • Estudio general sobre la Readaptación profesional y empleo de personas inválidas (1998) - [PDF]