Para la mayoría de las personas, el factor clave para escapar de la pobreza es tener un trabajo. Al reconocer que carece de sentido la elaboración de normas del trabajo si no se aborda el tema del empleo, la OIT dedica gran parte de su programa a la creación de mayores oportunidades para hombres y mujeres, a efectos de garantizar un trabajo y unos ingresos decentes. Para alcanzar esta meta, promueve normas internacionales sobre la política del empleo, que, junto con los programas de cooperación técnica, se dirigen a lograr el pleno empleo, productivo y libremente elegido. No puede adoptarse ninguna política aislada en aras de la consecución de este objetivo. Cada país, sea en desarrollo, desarrollado o en transición, tiene que diseñar sus propias políticas para lograr el pleno empleo. Las normas de la OIT sobre la política del empleo proporcionan mecanismos para diseñar y aplicar tales políticas, garantizando, de este modo, el máximo acceso a los trabajos necesarios para gozar del trabajo decente.
Selección de instrumentos pertinentes de la OIT
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El Programa Global del Empleo
En 2003, el Consejo de Administración de la OIT aprobaba el Programa Global de Empleo, que establece diez elementos fundamentales para el desarrollo de una estrategia global de promoción del empleo. Éstos incluyen estrategias económicas como la promoción del comercio y la inversión para fomentar el empleo productivo y el acceso a los mercados de los países en desarrollo, al igual que un desarrollo sostenible dirigido a asegurar medios de vida sostenibles y la integración de las políticas en la política macroeconómica. Otros elementos cardinales incluyen estrategias apoyadas por las normas internacionales del trabajo, como la promoción de las cooperativas y de las pequeñas y medianas empresas, formación y educación, protección social, seguridad y salud en el trabajo, e igualdad y negociación colectiva. El Programa Global de Empleo reconoce que "los derechos fundamentales, como la libertad sindical y el derecho de negociación colectiva, y el hecho de no estar expuesto a la discriminación, al trabajo forzoso o al trabajo infantil, tienen un valor moral, pero, además, en conjunto dan lugar a una adecuación más productiva de la mano de obra a los puestos de trabajo y a una productividad más elevada; la protección social tiende a satisfacer las necesidades de seguridad de la población y al mismo tiempo puede contribuir a mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo; y el diálogo social es la expresión del derecho a la libertad de asociación y a participar en la toma de decisiones mediante la negociación colectiva, si bien también puede contribuir a encontrar soluciones más duraderas a los problemas, a fortalecer el compromiso y la transparencia, y a acelerar el ajuste al cambio." (Nota 1)
Más información
- Estudio general sobre los instrumentos relativos al empleo a la luz de la Declaración de 2008 sobre la justicia social para una globalización equitativa (2010) - [pdf]
- Estudio general sobre la política del empleo (2004) - [pdf] - [html]
- El programa de la OIT sobre el empleo
Nota 1 - OIT: Programa Global de Empleo (Ginebra, 2003), págs. 4-5.

