El trabajo infantil es una violación de los derechos humanos fundamentales, habiéndose comprobado que entorpece el desarrollo de los niños, y que potencialmente les produce daños físicos y psicológicos para toda la vida. Se ha demostrado que existe un fuerte vínculo entre la pobreza de los hogares y el trabajo infantil, y que el trabajo infantil perpetúa la pobreza durante generaciones, dejando a los hijos de los pobres fuera de la escuela y limitando sus posibilidades de ascender en la escala social. Este reducido capital humano ha sido relacionado con el bajo crecimiento económico y con el escaso desarrollo social. Un reciente estudio de la OIT ha puesto de manifiesto que la erradicación del trabajo infantil en las economías en transición y en desarrollo puede generar beneficios económicos casi siete veces superiores a los costos, especialmente asociados con las inversiones en una mejor escolaridad y en unos mejores servicios sociales. (Nota 1) Las normas de la OIT sobre el trabajo infantil son importantes instrumentos internacionales para luchar contra este problema.
Selección de instrumentos pertinentes de la OIT
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Más información
- Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil: IPEC
- La eliminación del trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance : Informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo (2006)
Nota 1 - OIT: Investing in Every Child, An Economic Study of the Costs and Benefits of Eliminating Child Labour (IPEC, Ginebra, 2004), Págs. 4-5.

