Cómo las Normas se utilizan

Modelos y objetivos de la legislación del trabajo

Las normas internacionales del trabajo son, ante todo, instrumentos para los gobiernos que, en consulta con los empleadores y los trabajadores, se proponen redactar y aplicar una legislación laboral, al igual que políticas sociales que estén de conformidad con las normas aceptadas internacionalmente. Para muchos países, este proceso se inicia con la decisión de considerar la ratificación de un convenio de la OIT. A menudo los países proceden al examen y, si es necesario, a la revisión de su legislación y de sus políticas, a efectos de lograr el cumplimiento del instrumento que desean ratificar. De modo que las normas internacionales del trabajo son la meta que permite armonizar la legislación y la práctica nacionales en un terreno determinado; la verdadera ratificación puede producirse más adelante, cuando se esté aplicando la norma. Algunos países deciden no ratificar un convenio, sino, de alguna manera, armonizar su legislación con el mismo. Esos países utilizan las normas de la OIT como modelos para elaborar su legislación y decidir sus políticas. Incluso hay países que ratifican los convenios de la OIT muy rápidamente y después trabajan en aras de poner su legislación y su práctica de conformidad con el instrumento. Los comentarios de los órganos de control de la OIT y la asistencia técnica (véase la sección 3) pueden orientarles en este proceso. Para tales países, la ratificación es el primer paso hacia la aplicación de una norma.

Fuentes del derecho internacional aplicadas a escala nacional

Son muchos los países en los que los tratados internacionales ratificados se aplican automáticamente en el ámbito nacional. Así, sus tribunales pueden valerse de las normas internacionales del trabajo para dictaminar en casos en los que la legislación nacional es inadecuada o no se pronuncia en esa materia, o recurrir a definiciones establecidas en las normas, como la de "trabajo forzoso" o la de "discriminación".

Directrices para la política social

Además de dar forma a la ley, las normas internacionales del trabajo pueden aportar directrices para el desarrollo de políticas nacionales y locales, como las políticas de empleo, de trabajo y de familia. Pueden utilizarse asimismo para mejorar diversas estructuras administrativas: la administración del trabajo, la inspección del trabajo, la administración de la seguridad social, los servicios del empleo y otros. Al ser utilizadas por órganos de resolución de conflictos laborales, las normas internacionales del trabajo también pueden actuar como una fuente de buenas relaciones laborales aplicadas por órganos de resolución de conflictos laborales y como modelos para los convenios colectivos.

Otras áreas de influencia

Si bien los que más se valen de las normas internacionales del trabajo son los mandantes de la OIT, otros actores también las consideran herramientas de utilidad. El creciente interés de los consumidores por la dimensión ética de los productos, ha llevado a algunas empresas multinacionales a adoptar códigos de conducta voluntarios para regir las condiciones de trabajo en sus lugares de producción y en sus cadenas de suministro. La mayor parte de las 500 empresas principales de los Estados Unidos y del Reino Unido han adoptado algún tipo de código de conducta, muchos de los cuales se remiten a las normas de la OIT. Por ejemplo, unos grandes almacenes británicos han desarrollado un código de conducta para los proveedores basado en 15 convenios y recomendaciones de la OIT. Aunque estos códigos no sustituyen a los instrumentos internacionales vinculantes, desempeñan un papel de relevancia en la divulgación de los principios que contienen las normas internacionales del trabajo. De manera análoga, las normas internacionales del trabajo han sido utilizadas en algunos convenios colectivos internacionales, por ejemplo, en la industria textil y en la industria de la confección. (Nota 1)

Las normas internacionales del trabajo ejercen asimismo un impacto directo en industrias tan globalizadas como la del sector de la pesca marítima. Se utilizan, no sólo para configurar la legislación marítima nacional de los países miembros, sino también como base para las inspecciones de los buques de los puertos del Estado y tienen un impacto directo en las reglamentaciones y en los códigos de otras organizaciones internacionales, como la Organización Marítima Internacional.

Otras instituciones internacionales se valen regularmente de las normas internacionales del trabajo en sus actividades. Presentan con frecuencia a los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas y a otras entidades internacionales, informes sobre la aplicación de las normas internacionales del trabajo. Instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo, han integrado algunos aspectos de las normas del trabajo en algunas de sus actividades, incluido el proceso del Documento de la Estrategia para la reducción de la pobreza del Banco Mundial.

Los grupos de defensa y las organizaciones no gubernamentales recurren a las normas internacionales del trabajo para solicitar cambios en las políticas, las leyes o las prácticas. Por último, diversos países y organizaciones regionales, como el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y la Comunidad del Caribe (CARICOM), han incorporado el respeto de las normas internacionales del trabajo en sus acuerdos comerciales bilaterales, multilaterales y regionales. (Nota 2)

La función de las organizaciones de empleadores y de trabajadores

Las organizaciones de empleadores y de trabajadores desempeñan una función esencial en el sistema de las normas internacionales del trabajo. Sus representantes participan en la elección de los temas que van a abordar las nuevas normas de la OIT, y en la redacción de los textos. Sus votos pueden determinar el que la Conferencia Internacional del Trabajo adopte o no un nuevo proyecto de norma. Si se adopta un convenio, los empleadores y los trabajadores pueden impulsar a un gobierno a su ratificación. Tal y como se expondrá más adelante, si un Estado ratifica un convenio, se exigirá a los gobiernos que envíen memorias periódicas a la OIT sobre su aplicación en la legislación y en la práctica. Estas memorias también se transmiten a las organizaciones de empleadores y de trabajadores, que pueden formular comentarios al respecto. Asimismo, las organizaciones de trabajadores y de empleadores pueden comunicar la información pertinente directamente a la OIT. Pueden iniciar reclamaciones por violaciones a los convenios de la OIT, siguiendo el procedimiento del artículo 24 de la Constitución de la OIT. Los delegados de los empleadores y de los trabajadores ante la Conferencia Internacional del Trabajo pueden igualmente presentar quejas contra los Estados Miembros, de conformidad con el artículo 26 de la Constitución.

Cuando un país ratifica el Convenio sobre la consulta tripartita (normas internacionales del trabajo), 1976 (núm. 144) (más de 110 países lo han hecho hasta la fecha), tiene que realizar consultas nacionales tripartitas sobre: los nuevos instrumentos propuestos para su discusión en la Conferencia, las sumisiones de los instrumentos a las autoridades competentes, las memorias sobre los convenios ratificados, las medidas relacionadas con los convenios y las recomendaciones que no se han ratificado, y las propuestas de denuncia de los convenios.

Otras informaciones

  • Función de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en la aplicación de los convenios y recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo - pdf
  • Leer más sobre el papel de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en el Manual sobre los procedimientos (Sección VII)

Nota 1 - Empresas multinacionales y política social (MULTI) (en inglés).
Nota 2 - A. C. Reynaud: Las normas laborales y el proceso de integración en las Américas, Ginebra, OIT, 2001.