Empleos verdes en la construcción: Cambios pequeños, gran efecto

La construcción fue el primer sector específico de la economía que se abordó en la iniciativa Empleos Verdes de la OIT. Dicho sector concentra del 25 al 40% del uso de energía en el mundo, y del 30 al 40% del total de emisiones de gases causantes del efecto invernadero.


La construcción fue el primer sector específico de la economía que se abordó en la iniciativa Empleos Verdes de la OIT. Dicho sector concentra del 25 al 40% del uso de energía en el mundo, y del 30 al 40% del total de emisiones de gases causantes del efecto invernadero. Andrew Bibby, periodista residente en Londres, informa desde el barrio de Khayelitsha, el mayor asentamiento desestructurado de Ciudad del Cabo, donde la iniciativa Kuyasa ha concentrado su esfuerzo en 2.000 hogares, con el fin de aplicar medidas básicas de ahorro de energía, creando al mismo tiempo puestos de trabajo.

El proyecto, que constituye la primera iniciativa africana registrada con arreglo al Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, se ha diseñado para procurar una reducción significativa de las emisiones de dióxido de carbono, y atenuar la contaminación del aire en el ámbito local. Entre las tareas emprendidas figura la instalación de techos aislantes, calentadores de agua solares (para sustituir a los eléctricos, que resultan caros), y dispositivos de iluminación de bajo consumo energético. Los residentes obtienen un ahorro inmediato: la reducción de hasta el 40% del gasto en electricidad.

Además, la iniciativa Kuyasa ha generado empleo, y ha reforzado la cohesión de la comunidad. Se crearon 76 puestos de trabajo directos, fundamentalmente en la instalación de calentadores de agua solares y techos y, de manera indirecta, las empresas sudafricanas fabricantes de la tecnología confían en que el éxito de Kuyasa propicie un rápido crecimiento de la demanda de sus productos y la creación de empleo. La influencia en la propia comunidad ha sido “enorme”, de acuerdo con Zuko Ndamani, gestor sobre el terreno. “Ha unido a la comunidad, algo que no sucede necesariamente en los asentamientos”, declaró a la publicación local West Cape News.

Esta modesta iniciativa en Kuyasa representa un pequeño indicio de la posible importancia que puede tener el desarrollo de los denominados “empleos verdes” en el sector de la construcción, cuestión que se aborda con detalle en un informe que acaba de publicar la OIT*. Esta prioridad otorgada a la construcción forma parte de la iniciativa Empleos Verdes, de más amplio alcance, (véase Trabajo, nº. 69), una singular alianza constituida por la OIT y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y puesta en marcha en 2008, en la que también participan la Organización Internacional de Empleadores y la Confederación Sindical Internacional.

Como destaca Elizabeth Tinoco, directora del departamento de Actividades Sectoriales de la OIT, se admite comúnmente que la construcción contribuye de manera significativa al calentamiento global. “La construcción es el principal sector de la economía en lo que atañe a la repercusión en el cambio climático y, por tanto, en lo que se refiere a las posibilidades de mejora. La construcción de nuevos edificios, y el reacondicionamiento de los existentes, ofrecen la posibilidad de reducir las emisiones de CO2 y el consumo de energía, así como de fomentar el desarrollo de nuevas competencias profesionales que den lugar a la generación de oportunidades de empleo”, añade.

La evidencia muestra que los empleos verdes no constituyen automáticamente trabajos decentes.

Es un mensaje que merece una amplia difusión, dada la importancia del sector de la construcción en todo el mundo. Los trabajadores dedicados a la mejora de viviendas en Kuyusa forman parte del grupo de 111 millones de personas en todo el mundo que, según las estimaciones, se ganan la vida en la construcción. El sector proporciona trabajo al 7% de la población activa en la economía formal del planeta, y contribuye a la obtención del 5 al 15% del PIB nacional. La cifra real, incluida la economía informal, es muy superior, pero difícil de estimar.

El 75% de estos trabajadores desempeña su actividad en países en desarrollo y, como se aclara en el nuevo informe de la OIT, en dichos países existen oportunidades de adoptar medidas prácticas encaminadas a abordar los problemas medioambientales, y a generar nuevos empleos verdes. Resulta primordial garantizar que los nuevos edificios se construyan con arreglo a normativas medioambientales rigurosas, y la actualización y reacondicionamiento apropiados de los edificios existentes reviste aún mayor importancia, dado que la mayor parte del parque mundial de edificios para el medio plazo ya se encuentra construido. El reto consiste en trabajar con lo que ya tenemos, para mejorarlo.

Según Edmundo Werna, funcionario de la OIT con competencias especiales en materia de empleos verdes y el sector de la construcción, los estudios sugieren que la construcción concentra del 25 al 40% del uso de energía en el mundo, y del 30 al 40% del total de emisiones de gases causantes del efecto invernadero. Los edificios son responsables en total de un 33% de las emisiones de CO2.

“Los efectos del sector de la construcción en el medio ambiente están sobradamente documentados. Se producen impactos relacionados con la elección de los emplazamientos para la edificación, con el proceso de construcción, con la elección de los materiales y equipos, así como con los productos del sector (es decir, los tipos de edificio). La construcción ha de desempeñar un papel significativo en la atenuación del cambio climático”, señala.

El informe de la OIT, titulado “Creación de empleos verdes mediante el reacondicionamiento sostenible en los países en desarrollo”, contiene estudios de caso concretos de Brasil y Sudáfrica, así como una visión general de buenas prácticas en los Países Bajos. Subraya que 2,3 millones de trabajadores desarrollan ya su actividad en el campo de las energías renovables, como la energía solar fotovoltaica y la energía térmica solar, y sugiere asimismo que existen oportunidades significativas para la creación de nuevos empleos verdes en las tareas de reacondicionamiento sostenible en los países en desarrollo.

Un emblema de una economía más sostenible

Edmundo Werna se hace eco del mensaje del informe. “Los empleos verdes se han convertido en un emblema de una economía y una sociedad más sostenibles, capaces de preservar el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras, más equitativas, y más dispuestas a la inclusión”, afirma. Los nuevos empleos verdes en la construcción revisten particular importancia, puesto que el sector hace uso de trabajadores poco cualificados y tiende a atraer a personal de nuevo acceso al mercado de trabajo. Con todo, advierte de que la calidad de estos nuevos empleos verdes también constituye un aspecto relevante.

“La evidencia muestra que los empleos verdes no constituyen automáticamente trabajos decentes. Muchos de estos puestos son sucios, peligrosos y difíciles. El empleo en la construcción y otros sectores, como el del reciclaje y la gestión de residuos, tiende a ser precario, y los ingresos que se derivan del mismo, bajos. Si los empleos verdes han de representar un puente hacia un futuro verdaderamente sostenible, esta situación tiene que cambiar”.

Los datos de varios países industrializados indican ya que la probabilidad de que un trabajador de la construcción fallezca en un accidente laboral es de tres a cuatro veces superior que en el caso de otros trabajadores, y los riesgos para los que realizan este tipo de actividad en los países en desarrollo son aún mayores. Por desgracia, existen ejemplos ya recabados por la ONG Hazards, con sede en el Reino Unido (hazards.com), de accidentes y prácticas de salud y seguridad deficientes en área de la actividad industrial relacionadas con el reciclaje y el ahorro de energía. Hazards ha cuestionado el uso de materiales tóxicos en tecnologías como las de la energía solar fotovoltaica. “Los empleos verdes no están necesariamente exentos de riesgos. Muchos de ellos son trabajos tradicionales con un “barniz” verde. El sector de los residuos se ha transformado en el de reciclaje, y en numerosas ocasiones, sigue registrando más accidentes fatales que el conjunto de la industria”, advierte Rory O'Neill de Hazards.

En cualquier caso, los empleos verdes no son necesariamente puestos de trabajo decente

Para Edmundo Werna, cuestiones como las referidas subrayan la importancia de vincular la iniciativa de empleos verdes con el programa de trabajo decente de la OIT. “Que sean empleos verdes no significa necesariamente que vayan a ser mejores para los trabajadores”, destaca. Añade que las nuevas tecnologías traerán probablemente cambios en los procesos de trabajo que han de tenerse en cuenta. Asimismo, considera con preocupación que los problemas laborales existentes en la construcción, incluida la utilización de mano de obra ocasional, la deficiencia de las condiciones de trabajo y un diálogo social poco sólido, puedan transmitirse a los nuevos empleos verdes en el sector.

En cualquier caso, estos nuevos empleos brindan ciertas oportunidades. “La creación de empleos verdes brinda la oportunidad de impartir formación a determinados colectivos como el de las mujeres, que han dispuesto de un escaso acceso en el sector de la construcción. También puede ser un objetivo para los jóvenes, y la formación sobre empleos verdes puede dotarles de ciertas destrezas especializadas para acceder al mercado laboral. La formación especializada dirigida a trabajadores migrantes puede otorgarles mayor capacidad para negociar mejor sus condiciones de trabajo”, asegura.

Indudablemente, hay motivos para el optimismo. Numerosos empleadores y gobiernos han manifestado su entusiasmo con la idea de una construcción “ecológica”, y el PNUMA, mediante la Iniciativa de Edificios Sostenibles y Clima, ha constituido una valiosa alianza con diversos agentes del sector de la construcción, entre las que figuran destacadas compañías como Skanska y Lafarge, asociaciones profesionales como la Federación Internacional de Ingenieros Consultores, inversores inmobiliarios y directivos del sector.

Existen asimismo numerosas oportunidades para la sinergia entre los distintos sectores del ámbito de la edificación, entre los que figuran la construcción, las infraestructuras, los suministros, la gestión de residuos y el reciclaje. “Existen vínculos que atañen a los trabajadores en los sectores del ámbito de la edificación, y pueden derivarse beneficios al abordarlos de manera integrada. Los edificios verdes no constituyen un fin en sí mismos. Representan una base para la consecución de ciudades y comunidades sostenibles”, explica Werna.

Elizabeth Tinoco incide asimismo en las oportunidades que brinda este tipo de empleos para el avance de la agenda de actividades de las Naciones Unidas en materia de desarrollo. “Los empleos verdes decentes vinculan en la práctica los objetivos de desarrollo del milenio 1 (atenuación de la pobreza) y 7 (protección del medio ambiente)”, señala. “Consiguen que se sostengan entre sí.”