Alto al trabajo forzoso : informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo Conferencia Internacional del Trabajo. Informe del Director-General, 2001


Alto al trabajo forzoso pasa revista a las iniciativas que la OIT y las Naciones Unidas han tomaio para hacer frente al problema del trabajo forzoso desde los años veinte. Culminando las actividades que había emprendido a solicitud de la Liga de las Naciones, la OIT adoptó el Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29). En los años cincuenta se manifestó un interés renovado por otras formas de trabajo forzoso, que eran aplicadas ya sea como castigo por la expresión de determinadas opiniones políticas o como vestigios de un feudalismo agrario todavía extendido en esa época. En 1956, las Naciones Unidas se movilizaron para adoptar una convención encaminada a abolir la esclavitud; por su parte, la OIT adoptó el Convenio sobre la abolición del trabajo forzoso, 1957 (núm. 105). Ahora bien, a pesar de que el trabajo forzoso ha sido condenado universalmente en éstos y en otros instrumentos, su práctica no ha desaparecido.

El informe aporta datos muy esclarecedores sobre los distintos factores que inciden en cada una de las categorías de trabajo forzoso que se han ido delimitando. En varios casos, la OIT y otras organizaciones internacionales han contribuido exitosamente a reducir o eliminar esta práctica. El informe muestra que el trabajo forzoso puede ser abolido cuando se aúnan la voluntad política y los esfuerzos conjugados de la comunidad internacional, de diversos ministerios, de los interlocutores sociales y de organizaciones no gubernamentales.