La industria de las agencias de empleo privadas ha crecido a un ritmo extraordinario durante las últimas tres décadas gracias a la creciente necesidad de proveer trabajadores y servicios a un mercado laboral flexible y en crecimiento. Las empresas que utilizan el servicio emplean a trabajadores temporales de las agencias para poder ajustarse a los cambios de las realidades económicas. Desde mediados de 2008, las empresas han utilizado esta función como una válvula de presión para despedir a los trabajadores temporales y, con frecuencia, mantener intacto el núcleo de su fuerza de trabajo.