El 40 por ciento de los desempleados en el mundo son jóvenes. A escala mundial, se estima que habrá cerca de 75 millones de jóvenes desempleados de entre 15 y 24 años en 2012, un incremento de aproximadamente 4 millones desde 2007.
Los programas de protección social pueden actuar como estabilizadores para atenuar el impacto negativo de la crisis económica sobre los mercados laborales, y al mismo tiempo contribuir a mantener la cohesión social y estimular la demanda agregada.
Los países del G20 necesitarán crear 21 millones de empleos para regresar a los niveles de empleo anteriores a la crisis.