Agricultura; plantaciones, otros sectores rurales

Se estima que 1.300 millones de personas dependen de la agricultura para su sustento. Entre ellos se cuentan aproximadamente 500 millones de trabajadores agrícolas empleados en plantaciones. Además, un gran número de trabajadores ocasionales y temporales son contratados por pequeños y grandes productores. Familiares no remunerados realizan el trabajo agrícola como trabajo no reconocido, para apoyar la explotación agraria familiar de pequeña escala. Segmentos de las poblaciones rurales desfavorecidas trabajan en el sector de la agricultura para subsistir.

En 2013, la agricultura representó el 31 por ciento del empleo mundial, lo que constituye un descenso frente al 45 por ciento registrado en 1991. Aunque se prevé que el número de trabajadores agrícolas seguirá disminuyendo con el transcurso del tiempo, el elevado número de trabajadores pobres en el sector, y la naturaleza inherentemente peligrosa e insegura del trabajo agrícola exigen que el mundo se centre en colmar el déficit de trabajo decente a todos los niveles. Especialmente en los países en desarrollo, existen importantes limitaciones que requieren atención urgente, incluida la función en gran parte ignorada que desempeñan las mujeres en la agricultura, las calificaciones inadecuadas, la exclusión de los trabajadores agrícolas de la legislación laboral nacional, las condiciones de trabajo peligrosas, y la elevada incidencia de trabajo infantil y de trabajo forzoso.

Empleo en la agricultura, por región, como porcentaje del empleo total
Región 1991 2013 % cambio
Mundo 44.5 31.3 -29.7
Economías desarrolladas y UE 6.9 3.6 -47.8
Europa Central y Sudoriental (no UE) & CEI 28.8 17.7 -38.5
Asia Oriental 56.8 30.3 -46.7
Asia Sudoriental y el Pacífico 58.9 39.3 33.3
Asia Meridional 62.1 46.3 -25.4
América Latina y el Caribe 24.7 14.8 -40.1
Oriente Medio 24.5 14.3 -41.6
África Septentrional 34.9 28.0 -19.8
África Subsahariana 65.9 62.0 -5.9

Fuente: OIT, “Indicadores clave del mercado de trabajo” Ginebra, 2014

En el Resultado 5 de su Programa y Presupuesto para 2016-2017, la OIT apoyará a los mandantes, en consonancia con las necesidades de los países, en los planos nacional, sectorial y local, en todas las medidas que adopten para integrar los principios y prácticas del trabajo decente en las políticas, estrategias y programas orientados al desarrollo agrícola y rural. Su objetivo será mejorar los medios de vida y la seguridad alimentaria, poniendo énfasis en extender la protección social y los derechos en el trabajo, y dando voz a los trabajadores asalariados, mejorando al mismo tiempo su organización, sus condiciones de trabajo y sus ingresos, incluidos los trabajadores de las plantaciones, así como los pequeños agricultores, las pequeñas empresas y las cooperativas.