Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Declaración del Director General de la OIT Guy Ryder con ocasión del Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Discurso | 12 de junio de 2014

Los niños tienen derecho a nuestra protección y en este Día Mundial contra el Trabajo Infantil queremos señalar la importancia decisiva de la protección social para mantener a los niños alejados del trabajo infantil y librarlos de él.

Según las últimas estimaciones de la OIT, publicadas en septiembre de 2013, 168 millones de niños en todo el mundo – uno de cada diez – se encuentran en una situación de trabajo infantil, y de ellos 85 millones están ocupados en trabajos peligrosos.

El cambio es posible y estamos avanzando en la buena dirección – el trabajo infantil ha disminuido en un tercio desde 2000, sobre todo entre 2008 y 2012 – aunque lentamente. Para acelerar el ritmo de progreso, es necesario abordar de raíz el problema y proporcionar simultáneamente apoyo inmediato a los niños que lo necesitan. Además, la protección social y la promoción de los principios y derechos fundamentales en el trabajo siguen siendo elementos esenciales de este enfoque holístico.

La pobreza familiar y la merma súbita de los ingresos suelen ser catalizadores del trabajo infantil. Ha llegado el momento de romper este círculo y velar por que las familias que viven en la pobreza dispongan de ingresos suficientes, seguridad de los ingresos y atención de la salud. Estas medidas de protección social pueden ayudar a los hogares a capear las crisis y evitar que los niños abandonen la escuela y caigan en el trabajo infantil.

La Recomendación sobre los pisos de protección social, 2012 (núm.202) proporciona orientaciones sobre la extensión de la protección social a fin de asegurar como mínimo que, durante el ciclo de vida, todas las personas tengan acceso a una atención de salud esencial y a una seguridad básica del ingreso. Estos pisos de protección social son un elemento fundamental de los sistemas nacionales de seguridad social.

El Informe Mundial sobre la Protección Social 2014-2015 de la OIT revela que muchos niños no están recibiendo los beneficio de las prestaciones familiares ni el apoyo que precisarían, lo que compromete su desarrollo presente y sus perspectivas futuras.

Unamos nuestras fuerzas para intensificar la lucha y relegar el trabajo infantil a los oscuros anales de la historia."
Además, los instrumentos de protección social que protegen a los adultos, como las prestaciones de desempleo, las prestaciones de maternidad, y la atención de salud, también reducen la vulnerabilidad de las familias, incluida la vulnerabilidad ante el trabajo infantil para compensar los ingresos que no perciben los adultos.

Hoy reclamamos la adopción de medidas, en consonancia con la Recomendación núm. 202, para introducir, mejorar y ampliar la protección social de manera que todos los niños queden por ella amparados, incluidos aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad y a los que es más difícil llegar.

Hacemos un llamamiento para que se instauren sistemas de seguridad social bien diseñados, que respondan a las necesidades de los niños y contribuyan a luchar contra el trabajo infantil.

No invertir lo suficiente en los niños pone en peligro sus derechos, en particular el de verse libres de trabajo infantil, y coarta las perspectivas de un futuro mejor para ellos y para sus países.

Es bien sabido que la respuesta acertada al trabajo infantil reside en el establecimiento de un sistema de protección social junto una enseñanza universal, de calidad, formal y obligatoria hasta por lo menos la edad de trabajar, el trabajo decente para los adultos y los jóvenes en edad de trabajar, leyes eficaces y un diálogo social sólido.

En este día hacemos un llamamiento para que se renueve el compromiso y se mancomunen los esfuerzos de todos los actores del movimiento mundial: los gobiernos, las organizaciones de trabajadores y de empleadores, las organizaciones internacionales, las empresas, la sociedad civil y las organizaciones de jóvenes.

Se deben adoptar las decisiones políticas correctas, y reforzar la solidaridad.

No se deben poner límites a la erradicación del trabajo infantil. Unamos nuestras fuerzas para intensificar la lucha y relegar el trabajo infantil a los oscuros anales de la historia.