Transcripción:
La incertidumbre que pesa sobre el mercado laboral internacional en 2008 contrasta con la situación de 2007, cuando el fuerte crecimiento de más del cinco por ciento del PIB mundial generó una estabilización de los mercados laborales, con más gente empleada.
José Manuel Xirinachs-Salazar, Director Ejecutivo del Sector de Empleo
La gran interrogante acerca del futuro es saber si las turbulencias causadas por la crisis inmobiliaria estadounidense, el alza de los precios petroleros y la pérdida de confianza de los consumidores acarrearán una desaceleración del crecimiento del PIB y una contracción del mercado laboral a nivel mundial. Según nuestras previsiones para 2008, la creación neta de empleos debería ser de aproximadamente 40 millones y el desempleo podría afectar a otras cinco millones de personas. Estas previsiones deberían ser más sombrías que las estimaciones presentadas en el informe si, en 2008, la tasa de crecimiento mundial resulta inferior al 4,8 por ciento pronosticado y si la desaceleración del crecimiento en los países industrializados no es compensada por lo que ocurre en el resto del mundo.
Cuando hay una desaceleración del crecimiento, el ritmo de creación de empleos disminuye y hay incluso destrucción de empleos, ya que las empresas están confrontadas con una baja en la demanda de bienes y servicios. Pero aún quedan motivos para la esperanza.
Dorothea Schmidt, experta en cuestiones de empleo en la OIT
Hasta ahora, las economías asiáticas fueron lo suficientemente vigorosas como para absorber parte del impacto de la crisis económica de Estados Unidos y los países desarrollados en general. Indicamos en el informe que no sabemos qué va a pasar en 2008, pero todos los indicadores no están en rojo. Es muy posible, de hecho, que las economías asiáticas sigan creciendo. Aun cuando pronosticamos una baja del crecimiento en Asia, seguimos hablando de tasas muy superiores al cinco por ciento. Aún no he visto una revisión a la baja de estas tasas que se acerque al cinco por ciento y, con un crecimiento del cinco por ciento, todavía se crean empleos y se pueden mejorar los indicadores laborales. Claro que esto no resuelve el problema de los trabajadores que pierden su empleo en los países desarrollados y son ellos quienes deben acaparar nuestra atención.
Lawrence Johnson, experto en cuestiones de empleo en la OIT
En la mayoría de los países en desarrollo, la gente no puede sencillamente salir adelante si no trabaja. Entonces tiene que encontrar formas de sobrevivir. Por eso tememos que el número de desempleados siga aumentando en los países en desarrollo, al igual que el número de trabajadores pobres.
Aun durante los períodos de crecimiento económico, hay un déficit de trabajo decente en el mundo, particularmente en los países pobres. Cinco de cada diez personas tienen un empleo vulnerable y desprovisto de cualquier protección. Estos trabajadores son los más amenazados cuando hay una desaceleración del crecimiento y fluctuaciones económicas.
José Manuel Xirinachs-Salazar
Cuando las tasas de crecimiento económico eran históricamente elevadas a nivel mundial, se debió redoblar esfuerzos para que el empleo y el trabajo decente estén efectivamente en el centro de las políticas económicas y sociales, mediante la aplicación de estrategias explícitamente enfocadas en el contenido de empleo del crecimiento.
Ante la perspectiva de una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento para 2008, es más urgente que nunca asociar el crecimiento económico a la creación de empleos.


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