GINEBRA (Noticias de la OIT) – El informe anual de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) sobre la situación de los trabajadores de los territorios árabes ocupados muestra algunas mejoras en la situación económica del territorio palestino ocupado, aunque esta continúa siendo precaria, en especial en Gaza.
El informe atribuye esta mejora a una aceleración en la tasa de crecimiento y a un leve aumento en la tasas de empleo que, sin embargo, permanecen muy por debajo de los niveles internacionales. El ingreso medio por habitante aumentó un 3,7 por ciento en 2008, para alcanzar 1.390 dólares, todavía cerca de 15 por ciento menos que el máximo histórico de 1999.
Además, a raíz del cierre casi total de la Faja de Gaza, el crecimiento no ha estado distribuido de manera uniforme entre Gaza y la Ribera Occidental, dice el informe. La continuación del conflicto ha obstaculizado la recuperación económica, una década después del comienzo del estallido de la segunda Intifada. “Cuanto más dure el cierre, más socavará las perspectivas futuras de los trabajadores y sus familias, en particular las de la generación joven”, agrega el informe.
“La sombría situación económica, social y humanitaria que impera en los territorios árabes ocupados crea un ambiente en el cual los derechos de los trabajadores y la dignidad humana continúan siendo violados todos los días”, dijo Juan Somavia, Director General de la OIT, y agregó que “ante la falta de otras oportunidades, numerosos palestinos se ven obligados a buscar empleo en la economía informal, a menudo a costa de condiciones de trabajo precarias y una protección social deficiente.”.
El informe fue preparado para la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT que inició su reunión anual el 2 de junio en Ginebra. Las conclusiones del informe se basan en las misiones enviadas este año a los territorios árabes ocupados, Israel y la República Árabe Siria, así como a la Organización Árabe del Trabajo y la Liga de Estados Árabes en El Cairo con el objetivo de evaluar la situación de los trabajadores en los territorios árabes ocupados, incluyendo la Ribera Occidental, Gaza y el Golán.
De acuerdo con el informe, el aislamiento de Jerusalén Este del resto de la Ribera Occidental está aumentando, debido a una política finalizada a reducir la proporción de palestinos que viven y trabajan allí. El informe expresa gran preocupación por el reciente anuncio de Israel de continuar con la expansión de los asentamientos en Jerusalén Este, que “ha cubierto de nubarrones el inicio de las conversaciones indirectas con vistas a reanudar las negociaciones sustanciales. La última orden militar para prevenir la infiltración es vista como una espada de Damocles por miles de familias palestinas”.
El informe dice además: “Los impedimentos a la circulación y al acceso representan los obstáculos más serios al desarrollo económico y a la creación de un tejido social normal en el Golán sirio ocupado. Los ciudadanos sirios enfrentan grandes dificultades para asegurarse un empleo y un ingreso que les permita conservar su identidad árabe siria”.
En su introducción al informe, el Director General de la OIT se une al llamado de la Oficina del Coordinador de las Naciones Unidas para el proceso de paz en el Oriente Medio que subrayó la importancia primordial de que la comunidad internacional siga sosteniendo los esfuerzos de la Autoridad Palestina por construir un Estado.
Según el informe, la incorporación del tema del empleo deber ser una tendencia subyacente a todas las actividades gubernamentales, con el fin de posibilitar el desarrollo del sector privado. Destaca el hecho de que “el empleo no debería convertirse en el punto focal de una estrategia basada en una economía en auge, el trabajo decente y el buen gobierno”. Esto es particularmente evidente en Gaza, bajo un estado de sitio que el informe define “... inaceptable, insostenible y contraproducente”, y agrega que “cuanto más duren las severas restricciones al desarrollo empresarial y al empleo productivo, más afectadas se verán las perspectivas de todos los residentes de Gaza”.
En respuesta a estas necesidades vitales, la OIT ha ampliado aún más su programa de cooperación técnica en el territorio palestino ocupado. El programa está especialmente enfocado a apoyar a los interlocutores sociales y al desarrollo de un marco legal para el diálogo social y el tripartismo, incluyendo la Autoridad Palestina y las organizaciones de trabajadores y empleadores”.
Por último, el informe aprecia “todo esfuerzo emprendido por el Gobierno de Israel con miras a aliviar la carga de los trabajadores palestinos y sus familias. La OIT siempre ha sostenido que las mejoras en el acceso y la circulación repercuten positivamente en el desarrollo económico y en el empleo del territorio palestino ocupado. Una solución duradera al conflicto se basa en un Estado palestino independiente, democrático y viable, en paz y seguridad con todos sus vecinos”.


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