GINEBRA (Noticias de la OIT) – El Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, dijo que es necesaria una nueva gobernanza global para proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad de los efectos negativos de la crisis económica mundial, y exhortó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para que continúe a liderar la promoción de una recuperación basada en el empleo y una globalización más justa.
“Esto es más que una crisis bancaria y financiera; es una crisis de dogmas”, dijo Celso Amorin evocando las palabras del Presidente Lula durante la Cumbre sobre la Crisis Mundial del Empleo que se llevó a cabo en Ginebra en junio de este año. Amorim agregó que “es nuestro deber reformar la gobernanza mundial y proteger a los más vulnerables de los peores efectos de la crisis. La OIT tiene un papel fundamental que desempeñar a este respecto”.
Celso Amorin, el principal orador durante una reunión del Grupo de Trabajo sobre la Dimensión Social de la Globalización, que se realizó en el marco del Consejo de Administración de la OIT que se encuentra reunido por estos días en esta ciudad, dijo que “no es suficiente decir 'necesitamos salir de la crisis'. Necesitamos salir de la crisis a través de la creación de trabajo, de trabajo decente”.
El Ministro Amorin dijo que el Pacto Mundial para el Empleo, adoptado en junio de este año por los miembros tripartitos de la OIT, es de particular importancia porque coloca las medidas anticíclicas y la protección social al centro de los esfuerzos de recuperación. Amorim agregó que Brasil introdujo una resolución ante el Consejo Económico y Social (ECOSOC) para que el Pacto Mundial para el Empleo sea integrado en todos los fondos y programas de Naciones Unidas.
“El Pacto es una referencia para el Sistema de Naciones Unidas en su totalidad y las instituciones de Bretton Woods. Es nuestra responsabilidad implementarlo tanto a nivel local como internacional”, dijo. “Es nuestra obligación común buscar una salida a la crisis, pero las soluciones dependen de cada caso específico. No hay un sólo país que no tenga algún buen ejemplo que dar, y no hay un sólo país que no tenga algo que aprender”.
El Director General de la OIT, Juan Somavia, hizo eco del llamado de Celso Amorin para una recuperación basada en el empleo y dijo que “quizás no deberíamos ni siquiera utilizar la palabra recuperación hasta tanto no veamos que los niveles de desempleo disminuyan de manera constante. Nosotros en la OIT deberíamos desarrollar el concepto de que la recuperación tendrá lugar cuando las personas sientan la recuperación, y las personas sentirán la recuperación cuando haya empleos”.
Juan Somavia dijo que es el momento de invertir el mismo esfuerzo y creatividad política en crear empleos y apoyar a las empresas que fue invertido en salvar bancos y rescatar el sistema financiero, y agregó que “este es un parámetro fundamental a través del cual será analizada la evolución futura de esta crisis”.
La Presidenta del Consejo de Administración, Maria Nazareth Farani Azevêdo, Embajadora de Brasil ante la ONU en Ginebra, destacó que la presencia del Ministro Amorin era de particular importancia debido al aporte a las discusiones del Grupo de Trabajo sobre el nuevo orden económico mundial y los esfuerzos para superar la crisis actual.
“La OIT, con su composición tripartita y exhaustiva, se ha convertido en un protagonista central, legítimo e indispensable en la búsqueda de una recuperación económica, que combina como elementos principales el fomento de la producción y la creación de trabajos decentes con la protección social. Y es la OIT quien debe liderar este proceso”, subrayó la Embajadora Farani Azevêdo.
El Ministro Amorin dijo que era difícil exagerar el efecto que la crisis económica mundial tiene en términos de aumento de la pobreza y del desempleo. Amorim dio la bienvenida a la declaración adoptada por la cumbre del G20 en Pittsburgh y destacó la importancia de la participación de la OIT a la reunión. “Al evidenciar el aspecto humano de la crisis, los jefes de Estado manifestaron con claridad que el mercado, ya sea el financiero o cualquier otro, no debe ser una finalidad en sí misma, sino más bien un instrumento de la economía real”, agregó.
Amorim también se refirió a la importancia de la cooperación Sur-Sur para mitigar la pobreza y el impacto de la crisis económica. Dijo que Brasil ya estaba cooperando con la OIT en los sectores de seguridad social y trabajo infantil en países como Haití, Paraguay, Ecuador, Angola y Timor Oriental. Juan Somavia dijo que la cooperación Sur-Sur es sumamente importante para la OIT y representa un mecanismo útil para compartir lecciones y experiencias sobre la crisis.


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