LISBOA, 11 de febrero – – Un grupo de autoridades de alto nivel se unió al Director General de la OIT y a representantes de los interlocutores sociales en esta ciudad para sostener una discusión de alto nivel sobre respuestas políticas integrales a la crisis financiera y económica.
El debate, que se llevó a cabo durante la 8a Reunión Regional Europea de la OIT, analizó una serie de medidas que gobiernos, trabajadores y empleadores están aplicando o aplicarán para mitigar el impacto negativo de la crisis sobre el empleo, el mercado laboral y las condiciones sociales y para preparase para la recuperación.
La Primera Ministra de Moldova, Zinaida Greceanii, se refirió a las medidas que su país introdujo antes de la crisis, las cuales están ayudando a reducir su impacto negativo. “Estimulamos el desarrollo económico, las inversiones y logramos crear muchos empleos. Estas medidas son muy importantes para nuestra economía en la actualidad. También establecimos un consejo de coordinación para vigilar la evolución de nuestro sector financiero”.
La discusión fue presidida por el Director General de la OIT, Juan Somavia, quien evidenció la importancia de encontrar un modelo de crecimiento más equilibrado para una recuperación sostenible. “El modelo actual de globalización ha reducido – durante los últimos 30 años – el porcentaje de la participación del salario en el producto nacional. Hoy nos encontramos en la situación de decir que es necesario aumentar el poder adquisitivo. Quizás una de las conclusiones que podemos elaborar de esta crisis es que la participación del salario en el PIB debe ser superior al de los últimos 30 años. El diálogo social puede ayudarnos a entender cómo lograrlo”, dijo Juan Somavia.
El Viceprimer Ministro de la República Checa, Alexandr Vondra, cuyo país tiene la Presidencia de turno de la Unión Europea, evidenció la gravedad de la crisis económica pero también hizo énfasis en la necesidad de evitar medidas proteccionistas que podrían causar una distorsión del mercado europeo. “Es importante resistir la tentación de aumentar el proteccionismo, tanto dentro como fuera de Europa... Un enfoque coordinado es muy importante”, dijo.
El Ministro del Trabajo de Luxemburgo, Francois Biltgen, también se refirió a la necesidad de una acción coordinada entre los países: “No resolveremos una crisis mundial adoptando soluciones nacionales fragmentadas o refugiándonos detrás de barreras proteccionistas. No regresemos al modelo de globalización que teníamos, porque enfrentaríamos los mismos problemas que abordamos ahora, pero más graves”.
El Ministro del Trabajo de Portugal y Presidente de la 8a Reunión Regional Europea de la OIT, José Vieira da Silva, enumeró una serie de medidas destinadas a revertir el impacto negativo de la crisis. “Es necesario dar respuestas a la falta de liquidez y crédito en la economía. También es necesario estimular la demanda y las inversiones, y proteger el empleo utilizando todas las herramientas disponibles, en especial el diálogo social. Pero no debemos olvidar que estas inversiones y medias tienen que ser compatibles con reformas que fortalezcan el potencial de crecimiento a nivel local, regional y mundial”.
El Presidente de la Asociación Industrial Portuguesa – Confederación Industrial (AIP- CE), Jorge Rocha de Matos, dijo que las pequeñas y medianas empresas necesitan especial atención durante los tiempos de crisis. Dijo que es vital fortalecer la liquidez del sistema financiero y resistir a la tentación de levantar barreras proteccionistas. También evidenció la importancia de promover los principios y derechos fundamentales en el trabajo, así como la responsabilidad social de la empresa y la ética en los negocios.
Anne Demelenne, Secretaria General de la Federación General del Trabajo de Bélgica (FGTB), dijo que son necesarias medidas tanto a nivel local como europeo. “Lo que realmente queremos ver es una mayor coordinación en, por ejemplo, políticas sobre salarios. También queremos una mayor consultación entre los interlocutores sociales y la mejora y fortalecimiento del diálogo macroeconómico entre los interlocutores sociales. Así como sobre el régimen fiscal”.


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